Sinceridad, Mentiras o Franqueza… Esa Es La Cuestión

La verdad duele. Pero ¿preferimos vivir engañados?

Ayer salía de la universidad, luego de hacer un montón inmisericorde de vueltas, cuando decidí arriesgarme a llamar a alguien con quien tenía mucho tiempo de no hablar. Me contó que se había ofendido mucho por algo que yo le había dicho, le recordé que sólo le había dicho la verdad y me respondió que esa no era la forma de hacerlo, entonces le pregunté si acaso prefería que le dijera mentiras y entonces fue cuando ocurrió lo inesperado… luego se arrepintió de su respuesta, pero me dijo que SÍ, que era mejor una mentira piadosa que la verdad. Quedé asombrado porque en realidad en ese momento entendí que no está en la naturaleza de la humanidad aceptar la verdad.

No se si será que soy el ser más extraño del planeta, pero a diferencia de otros, a mi si me gusta que me digan la verdad. Y no sólo es porque la perspectiva ajena ayuda a superar nuestras debilidades, sino porque sólo de esa manera podemos ver al mundo tal cuál como es. 

La mayoría, cuando eramos niños, vivíamos en un paraíso donde todo eran diversión, juegos y dulces, porque nuestros padres nos encerraban en una burbuja protectora donde nos escondían las verdades o las tergiversaban de tal manera que se convertían en pura y simple ilusión. Es así como creíamos que los regalos de navidad los traía el Niño Dios y no que papi y mami se endeudaban 18 meses para comprarnos la bicicleta, o los patines, o el balón de fútbol. Es así como nos decían que a la mascota se la había llevado para la finca de un familiar, cuando en realidad había contraído rabia y alguien lo había molido a palos. Y es así también como terminamos creyendo que si es verdad que es la cigüeña la que trae los bebes.

Crecemos en un mundo de mentiras y verdades a medias y aún así esperan que crezcamos para convertirnos en piezas útiles a la sociedad y no en lastres pesados como el 99,97% de los integrantes de nuestra podrida clase política. Algunos alegarían que decirle la verdad a un niño lo traumatizaría de por vida (ahora, según los piscologos los niños se traumatizan hasta por beber agua), pero yo creo que los más grandes traumas que tenemos los seres humanos provienen de los momentos en que la burbuja protectora que tejieron papi y mami empieza a romperse lentamente, y nos damos cuenta que el mundo no es sólo dulces, colores y globos, sino que también hay lágrimas, dolor y sangre por doquier.

¿Es por eso que nos gusta que nos lo pinten todo bonito cuando nos hablan? ¿Acaso queremos volver así sea por un instante efímero a ese mundo de mentiras? Al menos hasta donde puedo ver las cosas, diría que sí. Nos gusta que nuestros amigos, compañeros, familiares y hasta los desconocidos sean sinceros con nosotros, pero no nos gusta que sean francos

¿Será cierto?

Pero ¿No es lo mismo sinceridad y franqueza? Lamentablemente no lo es. La sinceridad implica decir la verdad de tal manera que se le reste toda la importancia posible., mientras que la franqueza implica decir la verdad maximizando su trascendencia. Pero la sinceridad, tal y como está aquí es peligrosa, muy peligrosa. Me recuerda mucho un pasaje de “Cien Años de Soledad” en el que Fernanda del Carpio, sufriendo de un problema uterino, nunca recibe el tratamiento adecuado por su afán de usar eufemismo para referirse a las cosas como son. Escribe Gabo: 

la tortuosa costumbre de no llamar las cosas por su nombre la llevó a poner lo anterior en lo posterior, y a sustituir lo parido por lo expulsado, y a cambiar flujos por ardores para que todo fuera menos vergonzoso.

Y precisamente esa manía de no decir las cosas como son le costó años y años de sufrimiento a Fernanda. Quizás el recibir la verdad directa y sin tapujos puede incomodar o hasta doler por un momento, pero a largo plazo es la mejor decisión. La verdad clara, precisa y detallada es la que nos libera, mientras que la dicha a medias nos encierra y nos vuelve esclavos de la ignorancia. Mucha razón tenía alguien muy sabio cuando dijo 

La verdad os hará libres.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s