Zombieland 2 | ¿Estrellas o Tomates?

Protagonistas: Woody Harrelson, Jesse Eisenberg.

Director: Ruben Fleischer.

Año: 2019 | Duración: 1 hora y 39 minutos | País de origen: Estados Unidos.

Antes de hablar seriamente sobre Zombieland: Double Tap (Tiro de Gracia, LAT | Mata y Remata, ESP) y sobre sus aspectos técnicos, y todo eso, hablemos del enorme elefante blanco en el salón… ¿Sí recuerdan quién fue la ganadora del Premio Oscar a Mejor Actriz hace ya casi 4 años, en 2016? ¿No? ¿Por su participación en La La Land, 4,97? ¿Vamos recordando? ¿Sí? Exacto… Emma Stone se ganó un Oscar a Mejor Actriz en 2016 y ya con ese dato me hago esta particular pregunta: ¿Qué rayos hace una ganadora del Oscar, que literalmente puede escoger cualquier papel que le venga en gana, en una comedia de zombies, donde no tiene ni el primer, ni el segundo, sino el TERCER crédito, por debajo de dos individuos que tienen cero Oscars en su currículo? ¿En serio, Emma Stone, qué haces en esta película, además de – por supuesto – ganarte varios millones de hermosos dólares?

Bueno, no sería la primera vez que una ganadora del Oscar a Mejor Actriz prefiere ser tentada por las maravillas del dinero y la posibilidad de una gran taquilla… por ahí tenemos a Halle Berry, Brie Larson, Hilary Swank, Reese Witherspoon… ¡Vaya! ¡Qué lista tan larga!

Y es que sucede algo muy interesante con las ganadoras del premio a Mejor Actriz… y es que este premio resulta extrañamente más fácil de ganar para una actriz joven que para una veterana. Muchas de ellas han hecho UN sólo papel de consideración y se ganan el premio, un privilegio que sus contrapartes masculinas no tienen ni de lejos ¿Sí recuerdan TODO el esfuerzo que tuvo que hacer Leonardo Di Caprio para ganarse el Oscar a Mejor Actor? ¿O Matthew McConaughey? ¿O Colin Firth? ¿O Daniel Day-Lewis?

Es decir para ganarse un Óscar a Mejor Actor se debe tener prácticamente una carrera sólida en ascenso, y con varias películas de renombre. Para el de Mejor Actriz, parece que los requisitos son ser una cara bonita y nueva en una película independiente. Es por eso que cuando se ganan el Oscar, muchas de ellas literalmente no saben qué hacer y terminan arruinando sus carreras. Seguramente esto es otra forma de opresión del patriarcado…

Y la razón de esta introducción tan larga es sencilla ¿Será Zombieland 2 para Emma Stone, la metida de patas que fue Catwoman fue para Halle Berry? A continuación, la respuesta.

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Midway | Batalla en el Pacífico | ¿Estrellas o Tomates?

Protagonistas: Ed Skrein, Patrick Wilson.

Director: Roland Emmerich.

Año: 2019 | Duración: 2 horas y 18 minutos | País de origen: Estados Unidos.

Hace 18 años, y dentro de la onda histórico-romántica que algunos en Hollywood habían jurado que había iniciado Titanic, se lanzó al mundo Pearl Harbor, una película con una aceptación tan baja que es considerada la peor película de Michael Bay (Transformers: The Last Knight, -5,00), que ya de por sí, es considerado uno de los peores directores de los tiempos modernos.

¿Y por qué traigo a colación semejante bodrio? Se preguntarán ustedes… pues, la respuesta es sencilla, Midway, película dirigida por Robert Emmerich (White House Down, 1,20; Independence Day: Resurgence, 0,44) intenta hacer un reinicio a la visión hollywoodense de los hechos que llevaron a Estados Unidos a entrar a la Segunda Guerra Mundial, incluyendo – por supuesto – el ataque del Imperio del Japón, sobre la base naval de Pearl Harbor en Hawaii.

Pero ¿realmente valdrá la pena este reinicio teniendo en cuenta que Roland Emmerich no es que se destaque mucho por encima del estilo mediocre y plástico de Michael Bay? ¿valdrá realmente la pena, teniendo en cuenta que esta película también fue producida también con miras al mercado de China, con las innumerables censuras – digo, digo – restricciones, que tiene ese mercado para autorizar la exhibición de películas? Pues, a continuación, las respuestas.

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Entre Navajas y Secretos | ¿Estrellas o Tomates? | Crítica Cinematográfica

Protagonistas: Ana de Armas, Daniel Craig.

Director: Rian Johnson.

Año: 2019 | Duración: 2 horas y 10 minutos | País de origen: Estados Unidos.

¿Qué harías por una fortuna de 100 millones de dólares? ¿Serías capaz de asesinar a alguien? ¿Quizás a un miembro de tu familia? Esas son algunas de las preguntas que el director Rian Johnson (Star Wars: The Last Jedi 3,59, Looper 4,65) quiso analizar con Knives Out (Entre Navajas y Secretos LAT, Puñales por la Espalda, ESP), una laminilla que se arriesga en un género más olvidado que los misterios del rosario de la Virgen María: El Misterio de Asesinatos sin Resolver.

Bastante arriesgado, en una época como esta, donde lo único que vende en cine, parecen ser las franquicias de superhéroes, las franquicias de terror y las franquicias de acción.

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Entre Navajas y Secretos | Knives Out ^ Análisis y Explicación

Dirigida por Rian Johnson – el mismo de Looper, y de Star Wars: The Last JediKnives Out, titulada en Hispanoamérica como Entre Navajas y Secretos, y en España como Puñales por la Espalda, se ha constituido en uno de los intentos más creativos de ofrecer al público algo diferente a lo que pulula actualmente en la cartelera: películas de superhéroes, acción y terror. Y lo hace con un elenco de primer nivel que incluye a Daniel Craig, Chris Evans, Jamie Lee Curtis, Michael Shannon, Toni Collette, Katherine Langford, Christopher Plummer y en su primer protagónico en Hollywood, la actriz de origen cubano Ana de Armas.

Knives Out rescata un género que se creía perdido u obsoleto, como lo es el de descubrir quién es el responsable de un asesinato, y le da un giro moderno, mezclándolo con elementos contemporáneos, como la migración, la xenofobia, el consumo de drogas, y hasta la cesión de derechos literarios, todo envuelto en un misterio que deja al espectador a la expectativa hasta el último minuto, en una maraña de secretos, giros y traiciones que dejaría al mismísimo Arthur Conan Doyle viendo un total chispero.

Así que si en medio de esa maraña usted ha quedad con preguntas, dudas o inquietudes sobre lo que sucedió realmente en la película, ha llegado al lugar indicado, porque a continuación y sin más preámbulo damos inicio al Análisis y Explicación de… ¡Knives Out!

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La Marcha de los Ingenuos

Tres días. Ese fue el lapso de tiempo que decidí esperar antes de hacer pronunciamiento alguno sobre la jornada de protestas que tuvo lugar en mi país, Colombia, el 21 de Noviembre de 2019. Era el tiempo prudente y necesario para comprender a cabalidad, qué era lo que se escondía detrás de la, en apariencia y a grandes rasgos noble convocatoria a salir a las calles.

De hecho, al amanecer del 22 de Noviembre, estaba seguro que los resultados de la marcha había sido positivos, después de todo, la gente salió en números considerables a las calles, de manera pacífica, y en la mayoría de casos con la clara intención de no dejarse robar el logro por los encapuchados que claramente tenían como intención crear un clima de incertidumbre y violencia. Pero lo que ocurrió al terminar ese día, el viernes, validó mi teoría que detrás de la fachada desinteresada y magnánima de las protestas había algo más.

El 21 de Noviembre, jueves, la gente que salió a las calles, lo hizo por causas muy diversas, y la cantidad de memes y publicaciones en redes sociales lo confirman.

Muchos marcharon para que el gobierno de Iván Duque escuchara el clamor popular e hiciera cambios en su política económica. Otros, como Roy Barreras y Armando Benedetti, marcharon para que les devolvieran las cuantiosas sumas – mermelada – que les regalaba Juan Manuel Santos en el gobierno anterior para aprobarle sus proyectos en el congreso. Otros marcharon en apoyo a las FARC, como Iván Cepeda. Otros marcharon para apoyar las aspiraciones presidenciales de Gustavo Petro en 2022. Otros marcharon proyectando su inconformismo por su situación laboral o educativa actual. Y otros, muchos otros, salieron por simple moda, para no quedarse por fuera de la tendencia de salir a marchar, tomarse la foto y subirla a cuanta red social estuviera inscrito.

El problema estructural de estas marchas, es que al ser una marcha contra todo, termina siendo una marcha contra nada, y por ende, a cualquiera le queda fácil apropiarse de esos números en las calles. Los ambientalistas, apuntaron que todos en las calles estaban contra el fracking. Los feministas, apuntaron que todos en las calles estaban a favor del aborto. Los animalistas, que todos en las calles estaban en contra del consumo de carne. Hasta vi gente que señalaba que la marcha había sido a favor de la legalización de las drogas y a favor del ateismo. Cada quien asumió que la protesta era a favor de sus propios ideales y propósitos, y hubo alguien que lo creyó más que todos los demás: Gustavo Petro.

Al despuntar el día viernes, cuando ya se hablaba de una mesa de diálogo entre los líderes de las manifestaciones y el gobierno, en la que reinaba un ambiente de concertación, Petro, en compañía de Gustavo Bolívar, y de Julián Sastoque, salieron a apropiarse de la marcha, a reclamar a la gente que había salido a las calles, como si de ganado se tratara, y en lugar de promover el clima de diálogo que empezaba a imperar, salieron a exacerbar multitudes, promoviendo la violencia a ultranza. Y – ¡oh, sorpresa! – la violencia no se hizo esperar.

Muchos de los que salieron a marchar pacíficamente, de inmediato se desligaron de los comunicados incendiarios de Petro, y condenaron la acción de grupos de vándalos y encapuchados; pero otros, al ver cómo habían sido utilizados para alimentar una marcha que condujo a actos violentos, que terminaron en saqueos, actos vandálicos y afectando a los ciudadanos del común, que se quedaron sin transporte público, o durmiendo con las ventanas rotas, en lugar de admitir que se equivocaron, salieron erróneamente a justificar estos actos.

Es aquí donde empieza a aparecer la campaña de terrorismo mediático contra la policía, y contra el gobierno. Una mujer había atacado con un cuchillo a varios integrantes del ESMAD que intentaban preservar el orden, pero lo que los ingenuos viralizaron en redes sociales, fue la patada que la mujer recibió y que le puso fin a su ataque demente. La policía había usado los camiones en los que transportan su personal, para llevar hasta sus barrios a gente que se había quedado atrapada en las zonas comerciales e industriales, sin transporte público, pero lo que publicaron y viralizaron fue la mentira de que estaban llevando vándalos a los barrios.

Y lo último, santificar y convertir en mártires a los vándalos que estaban destruyendo todo a su paso, como Dilan Cruz, del que sólo reportan que resultó lesionado en los desmanes, pero del que se cuidan muy bien de reportar la clase de persona que muestra ser en sus redes sociales – aquí les dejo el link – y de que terminó lesionado justamente por estar atentando contra la vida de los policías – aquí les dejo el video-.

Todo para convencer a los incautos que la violencia era causada por los policías y por el establecimiento, y no por lo que era más que evidente, que era causada por los que decidieron hacerle caso a Gustavo Petro, y seguir la protesta, eso sí bajo sus muy violentos términos.

Se llegó al punto, que muchos de los marchantes – invadidos por la culpa -, empezaron a compartir videos de actos de abuso policial de otros países, como México, Bolivia y Venezuela, o de Colombia, pero de la época en que Santos era presidente. Para ellos era mucho más sencillo, echarle la culpa a la policía y al ESMAD, que reconocer la simple y pura verdad: habían utilizado su marcha para empoderar a los vándalos que quieren ver al país en llamas.

La desesperación por sacarse la culpa de lo que provocaron con su marcha, es tal, que se contradicen en sus propias mentiras, clamando que los vándalos en realidad son policias disfrazados, pero llorando a lágrima viva cuando les atacan a uno de ellos, como al tal Dilan Cruz. O llegando al colmo del ridículo, al decir, que Daneidy Barrera, alias Epa Colombia, judicializada por la Fiscalía, por vandalismo, estaba trabajando para la Policía.

Lo que los ingenuos no conciben, es que, además de haber sido utilizados en las marchas, ahora lo son para alimentar un peligroso clima de odio y violencia contra la policía y las autoridades. Peligroso, porque lo único peor que Gustavo Petro, y sus secuaces, exacerbando el odio, y promoviendo la violencia desde sus cuentas de Twitter, es un cuerpo de policía desmotivado a proteger a la comunidad.

Lo más grave, es que todo esto se había previsto, desde Chile nos habían advertido que todo sucedería tal y como está sucediendo. Quizás, para la próxima marcha, deban preguntar primero qué es lo que hay detrás, qué es lo que se oculta detrás del velo de la nobleza de las protestas. A mí, en lo personal, me queda la tranquilidad de no haber sido parte de tal ingenuidad.

P.D. Comparar las marchas en Venezuela, donde la pobreza alcanza al 90% de sus ciudadanos y donde se han marchado cuatro millones de personas y donde la gente está desesperada por conseguir alimentos básicos, como arroz y huevos, y útiles de aseo tan elementales, como jabón y papel higiénico, con las marchas en Colombia, donde muchos fueron a quejarse porque tienen que ajustarse a un presupuesto mensual, y no pueden gastar a manos llenas como Luis Carlos Sarmiento Angulo, no solamente es ridículo, sino que raya en el colmo de lo ofensivo.

Una cosa es no tener dinero para comprar comida, como en Venezuela, y otra muy diferente, no tener dinero para irse de rumba y de paseo todos los fines de semana, comprar ropa de marca y montar fotos en restaurantes caros, como muchos de los que fueron a marchar ese día. Como decimos los colombianos, cuando se hace una comparación absurda Compare, pero no ofenda.