El Renacido, o el Molde de las Películas nominadas al Oscar ^ Reseñas X.

Ser tan políticamente incorrecto como yo tiene como gran (des)ventaja que cada cierto tiempo alguien decide sentarse contigo y darte consejos prácticos de como tratar a la gente incluyendo, por supuesto, el espinoso asunto de como decirle algo negativo a alguien sin destruirlo por completo en el proceso. Para este tipo de casos el consenso de la gente mucho más prudente, y menos franca que yo es el de empezar siempre con algo positivo. En el caso de esta reseña, y haciendo caso omiso al consejo antes mencionado, haré exactamente lo opuesto: empezaré con lo que no me gustó y luego sí pasaré a las cosas positivas que tiene la película, que sí, son muchísimas.

DiCaprio

Algo que me preocupa de El renacido (Título original: The revenant) es lo rítmicamente similar que es a otras películas nominadas al Oscar, como si de repente existiera una fórmula para acceder a la codiciada estatuilla. Tanto El renacido, como Gravity, como The martian, como American Snipper, como Life of Pi, como Les Miserables, como Dallas Buyers Club, tienen como tema la decadencia casi letal del ser, para su consecuente reconstrucción basada en la superación motivada por un objetivo que va más allá de la simple supervivencia.

Todas estas películas empiezan con una introducción eficaz que sienta las bases de los personajes principales, luego, muy temprano, viene el primer clímax con el que el personaje principal cae en desgracia y consecuentemente el resto de la película se dedica a reconstruir a este personaje desde sus cenizas para conquistar un último reto casi religioso. Así que si usted quiere hacer una película que resuene por todas partes con una nominación al Oscar, y tiene un par de millones de dólares, siga las anteriores indicaciones y seguro que logrará.

Así mismo, la última parte de la película, que es la única que NO está basada en hechos reales, es otra versión del ya trillado argumento de “te metiste con mi hermano/mi mujer/mi hijo/mi amigo ahora te las verás conmigo”.

Pero habiendo dicho eso, es justo empezar ahora con todas las cosas positivas. En primer lugar hay que decir que la historia de Hugh Glass (Leonardo DiCaprio), tal y como la planteó Alejandro González-Iñarritu produce en el espectador una profunda sensación de apego e identificación con el personaje. En medio de los bosques fronterizos de Canadá, abandonado, traicionado y dejado por muerto, y en busca no sólo de sobrevivir sino de exigir una satisfacción a su degradación, Glass representa la quintaesencia de la supervivencia y la superación.

Pero la historia está acompañada de una dirección impecable. González-Iñarritu tiene un instinto visual increíble que se traduce en imágenes que dejan a más de uno con la boca abierta, pero siguiendo un patrón que ya había visto en Gravity: secuencias de una sola toma con pausas enfocando objetos fuera de la acción. Pero esa derivación artística no resta mérito a la sensación natural de la película que tiene al ambiente agreste de la naturaleza del continente norteamericano como un personaje más.

Pasando al tema de si Leonardo DiCaprio merece el Oscar por esta película… pues, la verdad yo creo que DiCaprio se merecía el Oscar desde los tiempos en que hizo la película esa donde personificaba un niño autista, hermano de Johnny Deep (What’s eating Gilbert Grape); pero ¿lo merece por esta? Para responder a esa pregunta es importante saber si DiCaprio construyó un nuevo personaje. ¿Es Hugh Glass diferente a Jack Dawson o a Dom Cobb o a Jay Gatsby o a Calvin Candie? Pues si quitamos todo los antecedentes y el vestuario, en realidad DiCaprio sólo tiene dos personajes: uno que es el rico fantoche galán, y el otro que es el chico bueno rebelde con aire solitario… Glass se acerca peligrosamente a este último, pero apenas sí se desmarca del estilo.

Quizás si no hablamos de la construcción del personaje, algo que no hace ni siquiera Julia Roberts, podríamos entrar en el terreno de que tan creíble resultaba su personaje, y ahí sí se lleva todas las palmas, aunque lastimosamente para él, Tom Hardy lo hizo mejor. Hardy sí logra desmarcarse por completo de sus personajes anteriores, no hay ni siquiera un punto de comparación entre su Fitzgerald y su Eames, ni hablemos de su Max o su Bane. Entonces concluyo que si DiCaprio se merece el Oscar, Hardy se lo merece mucho más.

Algo que no se puede desmeritar en esta cinta son las escenas y los diálogos. Fácilmente esta película tendrá dos o tres de las mejores escenas del presente lustro y los diálogos son profundos, cuando no están enfocados en el desarrollo de la historia. Tal como lo dije al inicio, la premisa de la película tiene que ver con la construcción del ser a partir de su decadencia, en este caso física, pero cuya metáfora va más allá dejando un mensaje de darlo todo hasta el final, aunque parezca imposible.

Una de las mejores piezas visuales de los últimos tiempos, aunque demasiado encerrada en la fórmula ganadora del Oscar que por momentos parece demasiado descarada.


 

4,86 / 5,00


 

P.D. Sobre lo que dije al principio no se preocupen, ya he aprendido a menejar mucho mejor la prudencia en los casos en los que necesite decirle algo negativo a alguien a la cara.

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6 comentarios en “El Renacido, o el Molde de las Películas nominadas al Oscar ^ Reseñas X.

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