¿Qué Fue Lo Que Ganó Nicolás Maduro?

Sin Sorpresas. Con esas dos palabras se puede resumir los resultados de las elecciones presidenciales en la República Bolivariana de Venezuela, ayer 14 de Abril.

A las 10:47 de la noche, hora de Colombia, Tibisay Lucena, encargada del Consejo Nacional Electoral en el vecino país, entregó los resultados que con un 50,1% de los votos daban como ganador a Nicolás Maduro, dejando en un segundo lugar al candidato de la oposición Henrique Capriles con un 49,07%.

A diferencia de la elección anterior, donde la unión de las diversas facciones de la oposición daba espacio a la esperanza, en esta de un modo u otro ya estábamos resignados a lo que iba a pasar.  Ya sea por los intereses oscuros que se manejan en la CNE, o sencillamente porque los chavistas en Venezuela son más, la victoria de Nicolás Maduro era una victoria anunciada.

Ahora la pregunta que surge es ¿Qué fue lo que ganó Maduro en realidad? Para empezar ganó la desconfianza de sus copartidarios. El hecho de que en comparación con la elección anterior, Maduro haya perdido casi 800.000 votos genera nerviosismo entre la élite chavista que pegados de la teta de PDVSA no se imaginan otra manera de sobrevivir que ganarse sueldos altísimos a cambio de insultar a los detractores del pseudo-socialismo de Chávez.

¿Qué más ganó Maduro? Pues problemas. No es que me alegre que Henrique Capriles haya perdido, pero si me tranquiliza que el el terremoto económico que se aproxima en Venezuela va a ocurrir en el mandato de Maduro, no en el de Capriles. Hasta los chavistas más acérrimos están de acuerdo en que las cosas no son color de rosa en la economía del país, y es que ¿Qué economía aguanta tener a la mitad de su población feliz de la vida mientras el gobierno les paga por no hacer nada? Casi que uno se siente tentado a irse a Venezuela, pedir la ciudadanía (como muchos compatriotas lo han hecho) e inscribirse en el comando chavista más cercano… Casi. Y digo Casi porque ese esquema de comprar a la población con prebendas universales es insostenible en el tiempo y está a punto de destruirse como un castillo de arena en medio del huracán económico que se avecina.

Por último se pude decir que Nicolás Maduro ganó lo que siempre había anhelado luego de años de estar a la sombra de Hugo Chávez, de ser su lamesuelas número uno, de estarle besando el trasero y dándole la razón en todas las bestialidades que decía.

Desde ya empieza la cuenta regresiva para el momento en que Nicolás Maduro se le va a voltear a sus compañeros chavistas, ya Diosdado Cabello llamó a «la reflexión» , lo que indica que si bien es chavista, sus lealtades no están con Maudro. El colbón que mantenía unido el chavismo ya pasó a mejor vida y ese grupo político permaneció unido por la ambición desmedida del poder, pero ahora que se termine de enfriar el cadaver de Chávez y que se pase la calentura de las elecciones, es cuestión de tiempo para que empiecen las luchas de poder y el inevitable desmembramiento entre el gran número de auto-proclamados sucesores del «comandante presidente».

Para mi ahora sólo es cuestión de esperar y ver.

Actualización 15/04/2013 9:24 p.m.

No habían pasado ni 20 horas después de que se diera a conocer a Venezuela el resultado irreversible de las elecciones más cerradas en la historia de ese país y Nicolás sigue ganando… pero la desconfianza de su pueblo. En lugar de acatar las recomendaciones de Henrique Capriles y a sus mismas declaraciones la noche anterior, ha decidido apresurar el trámite donde se le proclama presidente electo. ¿Cuál es el afán Nicolás? ¿Tienen algo que ver con los montones de votos echados a la basura en varios estados?

¿Qué fue lo que ganaste Nicolás?

La Esperanza Capriles.

El pasado domingo se llevó a cabo en Venezuela la elección del candidato de la oposición que enfrentará en Octubre al dictador elegido por voto popular en el hermano país en dos ocasiones. El ganador, Henrique Capriles.

Capriles ha generado un entusiasmo considerable, no sólo dentro de las fronteras de Venezuela sino también en el resto de América Latina y el mundo.

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Henrique Capriles, el día de la elección.

Luego de más de una década en la que el gobierno de Hugo Chavez denunció el estado de desigualdad de su país, pero haciendo reformas inútiles y poco sustanciales que en lugar de acabar con la pobreza y la desigualdad de las que tanto habla en sus interminables discursos, se ha recrudecido, ha aumentado la escasez, la violencia y sobre todo ya ni la electricidad es confiable en el país más rico de Sudamérica en pleno siglo XXI.

Chavez ha convertido a Venezuela en el escenario alternativo de la guerra diplomática entre los Estados Unidos y el llamado eje del mal. No es sino recordar sus amistades que incluyen el criminal internacional Muamar Gadafi, sus simpatías con el régimen de Corea del Norte y su compinchería con el Mahmud Ahmadineyad para ver las verdaderas intenciones de este señor que en lugar de buscar la paz, como tantas veces los manifestó al meterse a opinar sobre la amenaza terrorista de las FARC,busca solamente la guerra.  No es sino ver también como ha calentado los ánimos en el asunto de las Malvinas, cuestión zanjada a punta de una guerra inútil hace más de dos décadas.

La influencia del petroleo venezolano en manos de Chavez ha resultado en una órbita de países satélites al mejor estilo de la Unión Soviética donde cada gobierno no sólo no oculta sus simpatías con el tirano de Miraflores sino que emulan a la perfección sus prácticas oscuras a la hora de gobernar, como son las expropiaciones políticas, su enemistad con los medios de comunicación y el control total sobre las otras ramas del poder para gobernar a su antojo. Ecuador, Bolivia, Nicaragua y hasta cierto grado Argentina han caído en esa trampa mortal.

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Capriles, con un apoyo inmenso, dentro y fuera de Venezuela.

Capriles, a sus 39 años, es el llamado a derrotar toda esa maquinaría rancia y podrida del régimen chavista, es una esperanza no sólo para Venezuela y su pueblo, para que vuelva a ser la potencia regional que alguna vez fue en los 80 y 90, sino para que asuma su liderazgo en la región de manera positiva y no atrayendo las miradas beligerantes de países fuera de la esfera de nuestra región que a pesar de los conflictos presentados en su historia no ha sido escenario de una guerra de proporciones macabras, como si ha sucedido en Europa, Asia, África y América del Norte.

Así que señor Henrique Capriles, es usted la esperanza de Venezuela y a ver si nos echa una manito al resto de habitantes de América Latina y del mundo que ya no quieren volver a ver, ni mucho menos a escuchar a ese hombre que tanto daño ha hecho en todo el mundo y que vive a todo costo en el palacio de Miraflores a expensas del dinero de los venezolanos.