En la Cuerda floja ^ Reseñas X.

Eran las 8:30 de la noche y catorce kilómetros en el tráfico del puente del Día de la Raza, me separaban del único teatro IMAX en todo Bogotá, dónde justo en treinta minutos empezaría la función de En la cuerda floja (Título original: The walk) y a la que tenía que llegar al menos diez minutos antes para conseguir las boletas. Por fortuna mi amigo Carlos, que estaba conmigo a esa hora, se apiadó de mí y cruzó la ciudad de norte a sur para que yo, el provinciano de visita en la capital, pudiera llegar a tiempo a la función. Y luego de correr por dos cuadras y atravesar el centro comercial con una paquete de galletas en la mano, llegué jadeando a la taquilla, donde mi amigo Daniel, a quien se supone que yo debía invitar para la función, ya había comprado las entradas. Y bueno, gracias a Carlos y Daniel pude ver mi función Nº3 (Nº1 Contagio; Nº2 Elysium) en la enorme pantalla de 20m x 29m, y no sobra decir que valió la pena la carrera.

Dirigida por el prolífico ganador del Oscar, Robert Zemeckis (Beowulf, El expreso polar, Náufrago, Contácto, Volver al fúturo), En la cuerda floja es la reacción de Hollywood al estruendoso éxito del documental de 2008 Man on Wire, obra cinematográfica universalmente aclamada por la crítica y que narra la historia de la caminata del equilibrista francés Philippe Petit sobre una cuerda entre las dos torres del hoy desaparecido World Trade Center en Nueva York.

En la versión de Zemeckis, Philippe (Joseph Gordon-Levitt) es un rebelde muchacho de la campiña francesa, de donde parte para conquistar el sueño de ser un renombrado equilibrista. Petit intenta cumplir su sueño trabajando en el circo de Papa Rudy (Ben Kingsley), pero las profundas diferencias de estilo, obligan a Petit a buscar su sustento en Paris, donde realiza sus presentaciones en plena calle e incluso sobre la mismísima Catedral de Notre Dame.

Luego de conocer e iniciar una relación con la cantante Annie Allix (Charlotte Le Bon), Petit se obsesiona con la idea de extender su cable sobre las azoteas de las polémicas Torres Norte y Sur del World Trade Center, apenas en construcción, idea que se debe convertir en realidad antes de que el complejo este al 100% de funcionamiento. Para llevar a cabo su sueño Petit consigue la ayuda del fotógrafo Jean-Louis (Clément Sibomy), del acrofóbico Jean-Pierre (James Badge Dale) y del intrépido Albert (Ben Schwartz), con quienes deberá planear “el golpe”, que al final, si todo tiene éxito, podría llevarlos a la cárcel.

Aunque en sus primeros 45-60 minutos, la película entra en un peligroso terreno de fastidio y aburrimiento, por cuenta de la innecesaria extensión de los años mozos de Petit y la presentación de cada uno de los participantes en su famoso golpe, luego que entra en su fase final, es fácil olvidar todo ese lastre inicial y disfrutar al cien por ciento de la cinta, incluso diría que en esa primera hora de trama se sientan las bases para el fabuloso desarrollo de personajes que tiene lugar en la segunda, a partir de la sencilla, pero efectiva premisa de “¿de qué serías capaz para alcanzar tu sueño?”.

Por otro lado, deja mucho que desear el formato narrativo que eligió Zemeckis, poniendo al protagonista en una falsa Estatua de la Libertad a contar y a explicar los vericuetos de la historia, lo cuál pudo haber funcionado a la perfección hace veinte años en Forrest Gump, pero que en pleno 2015 no deja de ser (nuevamente) innecesario y hasta fastidioso.

the-walk-ensemble
Elenco de En la cuerda floja (The walk), todos en un excelente nivel.

En lo que sí no se pifió Zemeckis, ni por medio segundo, fue en la fabulosa fotografía de la cinta. Casi cada segundo de la película es una pequeña obra de arte, con una elección fantástica de colores, cargada de simbolismo y de un realismo sorprendente, que pone al espectador en ese momento, junto a Petit (ni siquiera de Gordon-Levitt), en que cruza el cable, con un fantástico acompañamiento musical, en lo que sin duda es una de las secuencias más aterradoras del cine reciente. Aquí no hay vampiros, ni asesinos con cuchillos, ni motosierras, aquí el único monstruo es la altura, una idea que Alfred Hitchcock convirtió en oro puro en la clásica de 1958, Vértigo y que ahora Zemeckis retoma magistralmente.

Igual de memorable, la actuación de Gordon-Levitt, que ha pesar de ser estadounidense, logra capturar a Philippe Petit, con su profunda alma francesa y su espíritu motivado por su sueño. Podría decir lo mismo de Ben Kingsley, Charlotte Le Bon y de Ben Schwartz, pero sería entrar en repeticiones innecesarias, porque en resumen las actuaciones fueron fantásticas.

Una película para ver y repetir, siempre que no tenga cardiopatías, ni arrítmias, ni ninguna otra condición cardiaca.

P.D. Nuevamente gracias por todo a Carlos y Daniel no sólo por esa noche, sino por su amistad, que para mi en estos momentos es invaluable. 

472

Anuncios

2 comentarios en “En la Cuerda floja ^ Reseñas X.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s