Protagonistas de Nuestra Tele, Desafío 2012 y la Forma de Ver Realities

Los realities en la televisión colombiana son como los boomerangs , vienen todo el mundo los ve, regresan, se ponen aburridos, se van, pero siempre vuelven. No pasó mucho tiempo este año para que nuestros canales privados RCN y Caracol lanzaran sus respectivos realities, Caracol apostó por la nonagésima novena entrega del Desafío, si, el mismo reality que se inventaron para no pagarle los derechos a los creadores de “Survivor”. RCN por su parte le hizo una cirugía plástica a su reality consentido Protagonistas de Nuestra Tele, esperando darle un poco de impulso a su floja parrilla del horario estelar.

El Desafío 2012 se concentra nuevamente en la llamada “Lucha de las Regiones”, claro es que apelar al regionalismo en un país unido con alfileres es lo que le ha dado más rating a un reality que ha probado de todo, desde “La Lucha de Clases” hasta “La Lucha de las Generaciones” y sorprende aún como una figura no tan fresca como Margarita Rosa de Francisco vuelve a tomar las riendas de ese “concurso”, lo cuál en conjunto con la participación de Amparo Grisales en Yo Me Llamo, no nos deja sino la curiosidad de sí el Canal Caracol se está preparando para montar algún geriátrico de estrellas en los próximos años.

Andrea Serna. Presentadora de Protagonistas de Nuestra Tele.

Protagonistas de Nuestra Tele apela a los mismos wannabe de siempre, un montón de cabezas hueca tratando de figurar en un medio, donde si no se tienen las tetas y la falta de escrúpulos de Laura Acuña, en el caso de las mujeres, y el hígado para comerse a locas de la calaña de Sergio Barbosa , en el caso de los hombres, es mejor no ir a buscar nada por allá.

Hay dos maneras de ver estos programas de televisión: la primera, que es lo que hace la gran mayoría de copatriotas, tragarse el cuento de que eso que ve en pantalla es verdad y echarse a la pena moral por la eliminación de algún participante, o mucho peor, ponerse a gastarse el saldo del celular votando por tal o cuál amenazado. La segunda, verlo como en realidad es ENTRETENIMIENTO PREFABRICADO. Sí, a mi también me gusta ver los realities, igual sirven como entretenimiento y criticar a un grupo de extraños es mucho más relajante y definitivamente menos peligroso que estar hablando del jefe, de los compañeros de trabajo/estudio o de los familiares.

logo desafio
Margarita Rosa de Francisco (46) conductora de Desafío 2012.

Creer que los realities son “reales” es ser demasiado inocente, por no decir crédulo idiota. Detrás de programas como Desafío 2012 y Protagonistas de Nuestra Tele hay un grupo de escritores (si, escritores) que planea muy detalladamente que es lo que se quieren mostrar en pantalla. Los participantes generalmente reaccionan ante una avalancha de estímulos que los hace comportarse exactamente como esperan los escritores, claro con el plus de que ni ellos mismos saben que los están manipulando. Pero no sólo son los participantes los manipulados, muchos se sorprenderían que un capítulo de un reality cualquiera sufre de un intenso proceso de edición, el cuál para armar cualquier trama cortan y pegan situaciones y conversaciones que tuvieron lugar en días distintos y en contextos diferentes para hacerle creer al televidente que está sucediendo algo que NO es (si no cree lea esto). Eso sin contar con que no es raro que los realities utilicen infiltrados, es decir participantes cuyo fin es sencillamente hacer lo que indica la producción para influir directamente en las decisiones de los otros participantes.

Hay que reconocer entonces, que si bien mucho más de la mitad de lo que vemos en esos realities no corresponde a la espontaneidad de los participantes, el grupo de producción hace un excelente trabajo, nos plantea una historia que generalmente es muy fácil de digerir y sirve su propósito fundamental que es entretener. Igual que cuando usted ve una película se alegra de la muerte del villano, o en una serie de televisión crítica el comportamiento de uno de sus personajes, así pasa con los realities , es mejor verlos como ficción y no entrar en el juego de regalarle plata a los canales de televisión vía mensajes de texto, igual suficiente plata ganan con la avalancha de comerciales que programan cada noche.

Anuncios

Sobre Los Juegos Del Hambre y Otros Reality Shows.

gamesposter
Poster de “The Hunger Games”

Si bien el mundo donde vivimos no es exactamente la panacea de la igualdad y la libertad, luego de ver Los Juegos Del Hambre pareciera que por acá las cosas no andan tan mal. En un futuro, quizás no tan distante, en lo que queda de la civilización occidental, una especie de ciudad-estado llamada “El Capitolio” mantiene a doce distritos bajo un dominio tiránico, dominio que incluye la celebración de un torneo al mejor estilo de los que jugaban los gladiadores en la antigua Roma: a muerte. Cada distrito debe enviar a dos niños/adolescentes a competir en estos juegos y es allí donde aparecen Katniss Everdeen y Peeta Mellark, del distrito doce.

Luego de casi dos horas y media de película, hay momentos en que definitivamente parece que al director (Gary Ross) y a los editores se les fue la mano con semejante culebrón, donde el ritmo parece ser más el de una serie de televisión que el de una película. No, la película no es aburrida, y si es muy interesante, al igual que ver la Maratón de Buffy, la Cazavampiros. Pero es aquí donde llega el conflicto historia contra desarrollo de los personajes. La película explora con demasiada profundidad a su personaje principal, Katniss Everdeen, y se entiende teniendo en cuenta que estamos frente a una adaptación, al igual que siempre las películas de Harry Potter parecían demasiado largas. Sin embargo el punto de quiebre está en que si bien tres episodios seguidos de una buena serie de televisión son entretenidos, luego de hora y media viendo a Katniss en cada escena es cuando uno se empieza a preguntar a qué hora empieza la acción. Hubiese aceptado plenamente las dos horas y media de la película si hubiesen estado mejor distribuidas, mostrando no solo la historia de Katniss sino la de Peeta, también.

Ahora, habiendo dicho eso, creo que en comparación con otras sagas, especialmente Twilight, Los Juegos del Hambre tiene algo que esas no tienen: una opinión. Si, muy chevere lo de Harry y Voldemort y su conflicto estilo segunda guerra mundial y lo de Twilight con su versión 2000 de Romeo y Julieta, pero ninguna de las dos hace una crítica al sistema actual, al sistema bajo el cual nos encontramos. Los Juegos del Hambre hace un paralelo agudo entre la situación actual, donde un país domina a los otros para su propio beneficio, ejerciendo a la vez una propaganda del miedo, para mantener el orden preestablecido. En este sentido se amarra a la realidad, de la misma forma que The Dark Knight, para plantear un escenario ficticio, un reality show de la muerte.

Para destacar, el casting y las actuaciones. Todos los actores llevan excelentemente sus personajes, y pensar en Isabelle Fuhrman (¡La Huerfana!) para representar a una chica sicópata pues fue también bastante acertado, incluso el desconocido Alexander Ludwig (Cato) a pesar de lo plano de su personaje, logra en una de sus escenas una carga dramática interesante. Pero son Jennifer Lawrence (Katniss) y Josh Hutcherson (Peeta), por el lado juvenil y Woody Harrelson (Haymitch) y Elizabeth Banks (Effie) por el lado de los adultos los que llevan las cosas aquí a otro nivel. A pesar de la doble interpretación de Harrelson (Héroe-Borracho), me gustó mucho más la de Bank, que a pesar de que su personaje requería una teatralidad y una sobreactuación particulares, ella lo hace creíble e interesante. También de destacar a Lenny Kravitz que a pesar de sus pocas escenas demuestra que tiene otros talentos además de la música.

Por el lado Hutcherson, el muchacho demuestra que está llamado a ser el relevo masculino en un mundo donde Pitt, Cruise y Banderas ya están muy viejos para revivir sus épocas de Entrevista con el Vampiro. Desde Bridge to Terabithia, Hutcherson ha demostrado una sensibilidad especial para encarnar a su personajes y hace un duo sensacional con Lawrence, quién está un nivel por encima, desde X-Men: First Class demuestra capacidad para tomar personajes complejos, convertirse en ellos y sobre todo sentirlos. Lawrence tiene la belleza, la fuerza y la clase para tumbar a Kristen Stewart de su frágil altar hecho sobre vampiros y hombres lobo. No siendo más, sólo queda recomendar ampliamente la película, lleve comidita porque es un poco más larga que el promedio, pero créame que vale la pena … y mucho.

peetakatniss
Lawrence (Katniss) y Hutcherson (Peeta) en una de las escenas clave.

Calificación: 4.65/5.0