Leyendo «El Atlas de las Nubes»: La Plegaria de Sonmi-451.

«Leer 6 libros en 2013», ese había sido uno de los 10 propósitos que había estimado posibles y alcanzables para este año en curso, pero hasta hoy, 12 de Abril de 2013 no había encontrado un libro que realmente me llamara la atención.

No deja de preocuparme el hecho de que los últimos libros que he leído (La saga de «La Canción de Hielo y Fuego») han sido fuertemente influenciados por sus versiones de televisión o de cine (como el libro del que escribiré hoy)… como quien dice, si no los hubiese visto en cine, no los hubiese leído. No me siento orgulloso de dejarme llevar por las modas a la hora de sentarme a leer, pero me tranquiliza saber que ver «El Atlas de las Nubes» en cine y leerle el libro como tal, son dos experiencia completamente diferentes.

Debo decir que había descargado «El Atlas de las Nubes» desde el año pasado, precisamente luego de leer artículos que anticipaban la dificultad de traducirlo en una película, pero hasta hoy, luego de semanas de haber visto la cinta me decidí.

Afortunadamente «El Atlas de las Nubes» es un libro que se puede leer de muchas maneras y ya que estaba realmente interesado en leer la parte de mi personaje favorito: Sonmi-451, pude leerla primera, sin afectar mi lectura de las otras secciones.

Esta parte del libro está diseñada en una manera de entrevista, tal y como sucede en la película, donde un archivista (historiador) le pide a Sonmi que relate su verdad, sobre los hechos que la están llevando a su muerte. Esta manera de leer es muy entretenida y rápida, y aunque el relato es extenso, en realidad no se siente tanto, precisamente por esa estructura.

Antes de analizar esta parte del libro, quisiera resumir un poco como se vio en la cinta. (Advertencia, voy a hablar mucha paja de la película y del libro, así que aténgase a las consecuencias si sigue leyendo)

En La Película.

En la cinta, Sonmi-451 es un clon asignada a un restaurante de la cadena de Papa Song, en un futuro distante (año 2144). Los clones (o fabricantes como se les denomina) son creados específicamente para sus labores y sólo consumen algo denominado «jabón», una vez al día. Los fabricantes no tienen la capacidad de aprender o recordar a largo plazo.

Cuando una de las compañeras de Sonmi empieza a mostrar signos de rebeldía, es donde empieza la trama. Yoona ha estado viendo una película cuyo protagonista (Timothy Cavendish) lucha por liberarse de la opresión en un ancianato en Inglaterra, a principios del siglo XXI, Yoona le muestra esa película a Sonmi, días antes de morir intentado escapar.

Curiosamente la frase más genial de Sonmi, no aparece en esta parte del libro, toca leer las demás para ver.

Luego se revela que los cambios de Yoona, mismos que ha estado experimentando Sonmi, han sido provocados por alguien externo, que luego se revela es Hae-Joo, quien saca a Sonmi del restaurante. Hae-Joo es un rebelde que lucha en contra de la Corpocracia que rige actualmente el mundo conocido.

En esencia el resto de la película muestra a Sonmi y a Hae-Joo intentando escapar de la Corpocracia. Al final Sonmi, luego de aprender por su cuenta, es capaz de emitir sus «Declaraciones» en un ataque orquestado por los rebeldes a la corpocracia, destinado a fallar. Importante anotar que Sonmi y Hae-Joo en realidad se aman y es parte del desenlace de la película ver como estos personajes luego tienen un final feliz, en otro tiempo y con otros nombres.

En El Libro.

La historia de Sonmi-451 se condensa en los capítulos 5 y 7 de «El Atlas de las Nubes» de David Mitchell.

En el libro la historia inicia de manera semejante aunque con ciertos cambios. El visor, o jefe de las fabricantes en el restaurante, además de ser adicto al «jabón» también abusa sexualmente de sus «empleadas». Yoona jamás vio la película de Timothy Cavendish y su inspiración es en realidad un libro de cuento de hadas. La escena de la muerte de Yoona es mucho más brutal en el libro.

Luego vemos que el proceso para que Sonmi conociera a Hae-Joo es mucho más prolongado. Sonmi es sacada del restaurante por un grupo de personas relacionada con una universidad, donde ella es el conejillo de indias, puesto que es altamente extraño que haya un fabricante con la capacidad de aprender.  Sonmi en realidad es sólo un señuelo de un estudiante perezoso que ya ha comprado su investigación. Pero en sus tiempos libres Sonmi empieza a aprender todo, en un proceso que en el libro toma al menos un año. Uno de los profesores de la universidad se da cuenta que Sonmi ha estado leyendo contenidos de alto perfil y decide inscribirla en la universidad.

Luego de todo esto es que finalmente conoce a Hae-Joo, quien es asignado a Sonmi por el profesor para aumentar su experiencia en el mundo exterior, definitivamente ambos forman algo parecido a la amistad, pero de ahí al romance hay mucho trecho.

Al igual que en la película, en el libro ambos son descubiertos por la Corpocracia y empiezan un viaje de conocimiento de los aspectos más crueles de su mundo, incluyendo los barrios subnormales y el terrible secreto del «Jabon», claro que en la película todo es resumido, mientras que en el libro todo se lleva a cabo en un viaje de exploración perfectamente diseñado.

En el libro existe un giro sobrecogedor ausente en la película: los rebeldes («La Unión») es en realidad obra de la Corpocracia y todo el asunto de Sonmi fue orquestado para mantener a la población controlada, mediante el uso de los medios. (Cualquier parecido con la realidad NO es pura coincidencia). Sonmi se ha dado cuenta de la trampa y decide hacer sus Declaraciones, de manera que en el escándalo mediático todo el mundo las conozca.  Para lograrlo Sonmi se entrega voluntariamente a la Corpocracia quien le da muerte.

Para finalizar.

«La plegaria de Sonmi-451» es una historia tremendamente bien estructurada, al igual que las otras historias de «El Atlas de las Nubes», puede funcionar perfectamente de manera independiente, pero está vinculada a las otras historias en los elementos simbólicos como son el cometa y el deseo de cambiar el mundo. Impresionante también la cantidad de citas en las que el autor expresa su opinión a través de los personajes. Una historia perfectamente balanceada, entretenida, corta y sobre todo con la capacidad de poner a pensar al lector.

PD: No es mi estilo hacer posts tan largos, pero de verdad con este me emocioné. XD

El Bloqueo.

No. No pretendo hablar de los bloqueos en facebook, twitter, linkedin o google+, aunque esos estén a la orden del día para alguien que, como yo, dice la verdad le duela a quien le duela. Pero como ya dije no es ese el tipo de bloqueo del que pretendo hablar.  Es del bloqueo que se presenta a la hora de escribir.

Recuerdo haber escrito desde que era muy niño, desde que tenía seis o siete años era ya la víctima favorita de los regaños de mi mamá por arrancarle hojas a los cuadernos para redactar obras que en ese momento no eran más que bocetos de fanfiction. Siempre veía televisión de manera crítica, pensaba que pasaría si en lugar de esto hubiese pasado esto otro, si hubiese agregado un personaje así o de la otra manera. Igual siempre andaba escondiendo esos bocetos o quemándolos puesto que cuando mi papá los encontraba no hacía otra cosa que burlarse de lo que escribía. Así por lo general luego deje el papel y el lápiz a un lado y guardaba todo en mi imaginación.

No recuerdo bien cuantas historias me invente de niño, habrán sido muchas, porque cualquier cosa activaba el gatillo necesario para empezar a imaginar. Desde historias de romance, hasta fantasía estilo manga, recuerdo haber tenido mucho que escribir, pero sólo hasta que dejé el drama del colegio y entré a la universidad me puse realmente las pilas.

Gracias a que me asignaban una suma de dinero cada quince días, pude apartar algo para las cosas que necesitaba para escribir. Así fue como me empecé a hacerme de cuadernos y hojas enteras en las que me ponía a escribir las locuras que se me pasaban por la cabeza. Claro, eso significó muchas caminatas porque me gastaba la plata de los buses en cuadernos y lapiceros. Otra cosa, era imperativo que nadie entendiera lo que escribía, no me iba a quedar tranquilo sabiendo que alguien en mi casa podía leer mis locuras. Así fue como diccionario de inglés a la mano, redactaba todo en ese idioma. Una vez mi papá me amenazó con mandar a traducir todo lo que tenía en los cuadernos. No creo que hubiese tenido los suficiente. Cuando me gradué de Ingeniero tenía una gaveta llena de apuntes, cuadernos, hojas sueltas, todas escritas en inglés con las cosas que escribía.

Luego, en mi etapa como víctima de las negligencias de Humanavivir, apenas empecé a tratar de organizar mejor aquella información, pasándola a formato digital, pero al mismo tiempo hacía lo mismo con mis apuntes de mis materias. Es una tarea tan titánica que aún hoy no he terminado.

Finalmente cuando empecé a trabajar, lejos de mi casa, y en busca de matar los ratos de soledad y aburrimiento decidí crear este blog. Ha sido un ejercicio bastante interesante y constructivo. Me ayudó a encontrar mi estilo y a no tenerle miedo a las letras, que se han revelado como la mejor manera de lidiar con mis demonios internos. De ahí pude también escribir ficción, pero ya concreta no como bocetos ni apuntes. Primero en cuentos y luego en trabajos más extensos.

Pero es en ese proceso donde he encontrado los bloqueos. Mi primer bloqueo fue cuando escribía mi novela «El Mototaxi«, llegué a un punto en el que literalmente no sabía que más escribir, se me agotaron las ideas y tuve que pasar dos días soñando despierto para poder saber como seguía la historia. El segundo bloqueo me sucedió hace poco, y fue leyendo uno de los posts del blog de @ellerysammy. Era un post sobre lo ridículo que es estigmatizar las band boys y al que las escucha. Era un artículo tan bien redactado y fresco que por un momento mi mente de escritor se empezó a preguntar ¿por qué no se me había ocurrido a mi antes?. Fue un bloqueo más prolongado que el que tuve cuando escribí la novela. Así lo atestiguan los 3 posts que escribí en Agosto, nada comparado con los más de 10 que solían publicar en mi blog mensualmente.

El hecho de que estuviera asistiendo a clases, trabajando y escribiendo el libro 2 de mi novela, no ayudó en mucho, así que luego que pude darme un respiro pude seguir escribiendo, como antes.

El bloqueo terminó hace muchos días, pero no había escrito sobre él precisamente para que coincidiera con el post 300. Sí, este es mi tricentésimo post y sigo orgulloso de haber tomado la decisión de escribir, pese al miedo y a los inconvenientes y a las ocupaciones. Me tomó dos años y un par de meses llegar hasta esta marca personal. Quiere decir que este paso llegaré al post 1000 para el 2018. Eso sí, si otro bloqueo no se avecina en el camino.

Sobre » Cabeza Caliente » y La Literatura Incómoda.

Los bomberos y la tragedia del 11 de Septiembre toman buena parte del argumento de «Cabeza Caliente».

Luego de terminar «Danza con Dragones», de G.R.R. Martin, estaba ante un dilema: ¿Qué clase de libro querría leer ahora? Tenía varias cosas en claro: no me iría por otra saga, ni más faltaba, por eso descarte de inmediato la saga de «Fifty Shades», la de «Pretty Little Liars»  y la extraordinariamente popular «The Hunger Games», no estaba interesado en leer libros extensos esparcidos en varios tomos. Me tomé un descanso literario con algún cuento de Gabo y hasta pensé en leerme por nonagésima vez «Cien Años de Soledad», pero entonces me encontré por accidente una reseña de «Cabeza Caliente» adjunta a la de «Fifty Shades».

Para leer «Cabeza Caliente» primero que todo hay que quitarse de la cabeza todas las telarañas, prejuicios y tonterías. Sí, es una novela de romance homosexual, pero en un mundo que vio, lloró y casi le da un Oscar a «Brokeback Mountain» parecería muy retrógrado decidir no leer una novela sencillamente por su temática.

Lo primero que me agradó de «Cabeza Caliente» y que me orilló a leerla fue su longitud. Obviamente, luego de leer un monstruo como «Danza con Dragones» (mucho más como lo leí yo, combinado con «Festín de Cuervos»)  de casi 80 capítulos tan extensos como una Semana Santa a dieta, leer un libro de 18 cortos capítulos parecía el cambio ideal.

El autor de la obra, Damon Suede, escribe su reducido número de capítulos desde la perspectiva de Griffin Muir, un bombero de Nueva York, sobreviviente de los ataques del 11 de Septiembre. Es casi que refrescante no tener que estar pendiente a 18 perspectivas, y a 30 lineas argumentales como en La Canción de Hielo y Fuego. Pero no deja de ser un poco extraño ver las cosas desde un sólo punto de vista. A mitad del libro casi que se ruega por ver las cosas desde otro ángulo, no sólo el de Griff.

El libro es esencialmente una historia de amor, aunque fuertemente afectada por el tema de Nueva York, su tragedia y por el trauma de los héroes.  El Nueva York que describe Suede es tan vivo, como el de Dominique Lapierre en «El Quinto Jinete», casi se puede saborear el sancocho cultural de la ciudad, sus puntos buenos, sus puntos malos y sus puntos peores.

Desde el punto de vista del bombero escocés, Suede nos lleva a tantos mundos diferentes, pero tan interrelacionados, que no deja de sorprender la cantidad de información que presenta en tan pocas páginas. Eso da cuenta de un excelente trabajo de edición y de la omisión de detalles sumamente fastidiosos, como si ocurre en las novelas de G.R.R. Martin. Primero el mundo de los bomberos de Nueva York, segundo el mundo de las familias de clase trabajadoras de Brooklyn, el mundo de los bares gay en Manhattan, y finalmente el mundo de la industria de la pornografía en Internet. Todo mientras ocurre la historia de amor entre los dos personajes principales.

Sin dar demasiados adelantos, ni spoilers, puedo decir que estoy un poco decepcionado con el final, esencialmente parece un libro al que le faltara un pedazo, es cierto el libro te embarca en una montaña rusa aproximadamente hasta sus 3/4 partes, y luego viene el descenso hasta la calma.  Los libros por lo general rematan con un segundo conflicto, pero allí es donde este libro se aparta un poco de esa tendencia y no retoma el conflicto sino que entra a un final, quizás demasiado predecible, pero no por eso menos interesante.

El estilo de escritura es rápido e inteligente, aunque no pretende poner al lector a reflexionar sobre la inmortalidad del cangrejo, como Proust, sino sencillamente contar una historia. Un libro fácil de leer y que merece la pena incluir en la lista de pendientes. Y hay que recordar que hay que leer, es el único ejercicio que hace más fuerte nuestras mentes.

PD: Imagino que a estas alturas HBO, Showtime y AMC estarán compitiendo por cuál le da más plata a Suede por los derechos de la novela. Aunque por su corta longitud, «Cabeza Caliente» está que ni mandada a hacer para una película, el mismo estilo argumental de la misma haría inviable su puesta en escena, a menos que fuera profundamente modificada, lo cuál no tendría gracia. Eso sin contar con los numerosos obstáculos y trabas por tal o cual tipo de escena. Pfff. Por otro lado, una serie de televisión por cable daría mucha más amplitud y libertad a los guionistas para convertir la serie «Head» en una realidad en la pantalla chica. Sí, serie, al parecer se vienen más libros para Griffin Muir.

Sobre La Canción de Hielo y Fuego: Tormenta De Espadas.

tormenta de espadas
Cubierta «Tormenta de Espadas»

A pesar de ser más extenso que los libros anteriores, Juego de Tronos y Choque de Reyes, Tormenta de Espadas (A Storm of Swords) la tercer parte de La Canción de Hielo y Fuego de G.R.R. Martin es sin duda la más entretenida de los tres.

Luego de la tragedia y desesperanza de Juego de Tronos y la escritura precisa e inteligente de Choque de Reyes, Tormenta de Espadas es un libro hecho para el entretenimiento del lector, no tanto para retarlo mentalmente o para inducirlo a criticar a los personajes.

En Tormenta de Espadas suceden muchas, muchas cosas, la trama avanza muchísimo y los personajes no sólo terminan en un lugar geográfico diferente al que empezaron, sino que como seres humanos también han avanzado un largo trecho. Suceden cosas inesperadas, como en cualquiera de los libros de Martin, pero quiero creer que en ese momento lo hizo para limpiar la historia, aunque por lo que escucho, lo que hizo en los siguientes dos libros fue todo lo contrario.

Estoy de acuerdo con las teorías de algunos, Martin quería hacer otros tres libros que transurrieran en otro espacio temporal, un salto de cinco años. Sí, hubiese el momento, tal como los episodios 1-3 y 4-6 de Stars Wars están espaciados. El libro mismo parece haber sido escrito con ese propósito, de darle un «final» a casi todos los personajes, de otra manera no se explica el avance tan rápido en la trama.

Pero igual, George no lo hizo, y no es hora de empezar a criticar libros que no he leído. En este libro mi personaje favorito vuelve a ser Sansa, si la misma Sansa idiota que tanto disgusto ocasionaba en el primer libro, acá la vemos en una evolución mucho más interesante. Es importante señalar que en este momento de la historia Sansa apenas pasa de tener 12 a 13 años, es una niña, sin embargo vemos como a pesar de todo sigue siendo una Stark de Invernalia y como se protege a ella misma a pesar de las adversidades y tragedias por las que tiene que pasar. En este momento, me cae mucho mejor Sansa que Daenerys.

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Sansa Stark, mi personaje favorito de Tormenta de Espadas.

Por el lado de los personajes masculinos, mi personaje favorito es Jon Snow, aunque Jaime Lannister logra remendar toda la mala imagen de los otros dos libros (el primer capítulo de la novela es contado desde su punto de vista) , la historia de Jon es mucho más interesante. Interesante también verlo desde un punto de vista diferente (Sam Tarly), decepcionante Tyrion, la verdad Tyrion me está empezando a caer mal, muy mal. A veces hasta me pregunto cuál es la función de ese enano allí. Y también de los personajes no tan centrales, me caen muy bien dos: El Príncipe Oberyn Martell y Cotter Pyke. Y dos ancianos que hay que seguir de cerca: el maestre Aemon y la reina de las espinas Olenna Redwyne.

Por ahora es hora de leer los dos libros restantes y rezar por la salud del autor, no vaya a ser que nos vayamos a quedar con una saga incompleta imaginándonos como sería el final. Eso si que sería irónico.

Sobre La Canción de Hielo y Fuego: «Choque de Reyes»

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Cubierta de Choque de Reyes.

Siguiendo con la lectura de la canción de hielo y fuego, y con el firme propósito de no dejar que HBO llegue primero al final que yo, he terminado «Choque de Reyes».

Choque de Reyes, comparte bastante similitudes con su antecesora, «Juego de Tronos» pero en definitiva es más ordenada, más lenta y mucho más inteligente.

En «Juego de Tronos» seguíamos varias historias: Bran, Catelyn, Daenerys, Eddard, Jon, Arya, Tyrion, Sansa al inicio sumamente entretejidas lo que hacía que sus capítulos fueran «multitrama», en «Choque de Reyes» tenemos a Bran, Catelyn, Daenerys, Jon, Arya, Tyrion, Sansa igual que en el anterior, con las adiciones de Theon y Davos. En este libro se puede decir que es más ordenado, porque a pesar de que las historias tienen una fuerte relación, no se entrecruzan entre ellas, cada quién está en lo suyo, aunque estén en el mismo espacio geográfico como Tyrion y Sansa, sus historias son punto aparte y la carga de la historia la lleva cada cuál y no como en el libro pasado, donde a diferencia de Jon y Daenerys, todos los demás reposaron su carga sobre Ned Stark de una manera y otra.

A pesar de que había mucho espacio para trabajar historias, quizás mucho más vigorosamente, Martin en realidad dio historias bastante sencillas de seguir: Bran, Jon y Daenerys tienen pocos capítulos y parecen estar en medio de una transición. Sansa y Arya están en momentos decisivos de sus vidas. Catelyn, pues nada, testigo casual de tantas cosas que diversifica demasiado su historias, pero hace coherente la estructura del libro en general.

Inteligente, si claro, de la mano de sus personajes, Martin en «Choque de Reyes» lanza una serie de citas muy interesantes y que obligan a reflexionar al lector, apuntes graciosos y monólogos divertidos; en «Juego de Tronos» son mucho más reducidos estos momentos, aunque no son inexistentes.

En este libro vemos como ha llegado el Otoño a Westeros y con él la guerra. Robb Stark, Stannis Baratheon, Balon Greyjoy, Renly Baratheon y Joffrey Baratheon se han proclamado reyes en todo el continente y sus enfrentamientos amenazan la estabilidad del reino. En medio de esa guerra han quedado atrapados casi todos nuestros personajes y los que no (Jon y Daenerys) ven sus vidas afectadas de un modo u otro por esta situación, mientras tratan de aclarar sus objetivos y sus propósitos.

Si «Juego de Tronos» nos enseñó que en ser inflexiblemente bueno es mala idea, «Choque de Reyes» nos enseña que si contamos con las herramientas adecuadas y con la compañía adecuada, podremos crecer como seres humanos, aunque nos cueste enormes sacrificios. También que el «Todo se vale» siempre pasa factura y que ser un villano inflexible tampoco es buena idea.

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Choque de Reyes es el material base para la segunda temporada de «Game of Thrones» on HBO

Mi personaje favorito de este libro (en el libro 1 fue Daenerys) es Sansa, a pesar de la historia más interesante de Arya, el personaje de Sansa muestra una evolución abismal desde su primer capítulo. Claro, todavía hay dentro de ella la ternura y el amor por las artes finas de una dama de la nobleza, pero ahora utiliza esas herramientas como armas para camuflarse en medio de un ambiente hostil. Sansa demuestra fortaleza, otra en su lugar hubiese sucumbido a la depresión profunda y a la autodestrucción, pero Sansa ha aprendido de sus errores, al igual que otros personajes, y un rayo de esperanza brilla sobre su cabeza.

Lo último que puedo decir es, hay que seguir leyendo. Tormenta de Espadas espera.