Reseñas X (TV) ^ Santa Clarita Diet

* Temporada 1

¿En serio?¿Drew Berrymore haciendo comedia? ¿Otra vez? Sí, fue eso exactamente lo que pensé en el preciso instante en que apareció el anuncio de Santa Clarita Diet en Netflix y créanme que hice hasta lo imposible por evitar hasta la tentación de verla. Después de todo ¿cuál fue la última vez que una comedia le funcionó a Drew Berrymore? Ah, sí, en la película donde la memoria le duraba un día, 50 First Dates, con Adam Sandler por allá en 2005… después de eso… mnnnnh mnnnnh. Nada de nada.

Sin embargo, en mi caso pudo más el hastío sobre el drama y la ciencia ficción que pululan en Netflix y decidí intentar el primer episodio. ¿El resultado? Me encantó.

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Santa Clarita Diet cuenta la historia de los Hammond, Sheila (Berrymore) y su esposo Joel (Timothy Oliphant), una típica Continúa leyendo Reseñas X (TV) ^ Santa Clarita Diet

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Por qué vale la pena conectarse con Westworld, la nueva serie de HBO.

Lo sé. Westworld no es una serie fácil de digerir. Con decirles que hasta yo pasé los dos primeros capítulos debatiéndome entre el sueño y los bostezos en vista de las largas conversaciones, la aparente incongruencia de la trama y la poca empatía que generan los personajes. Pero luego de llegar al capítulo 6 (The Adversary) y de volver a repetir todos y cada uno de los episodios, he llegado a la conclusión que Westworld podría ser la serie que defina este segundo lustro de la década, al igual que Game of Thrones definió el primero.

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En primer lugar, creo que el error que muchos cometimos cuando decidimos ver Westworld, era esperar una Continúa leyendo Por qué vale la pena conectarse con Westworld, la nueva serie de HBO.

Sense 8, La controvertida serie de Netflix que está dando de qué hablar. (Reseñas X)

Luego de ver los doce episodios de la primera temporada de Sense 8, hay que reconocer que resulta bastante complicado responder a la más elemental pregunta que alguien puede hacer sobre un programa de televisión que nunca ha visto: “¿Y de qué se trata?”.

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Sense 8 es una serie televisión, creada, escrita, dirigida y producida por los reconocidos hermanos Lana y Andy Wachowski (Trilogía Matrix, Jupiter Ascending) que sigue el misterio que rodea la muerte de Continúa leyendo Sense 8, La controvertida serie de Netflix que está dando de qué hablar. (Reseñas X)

Reseñas X: Looking 2/01 “Looking for the promised land”

Con un primer capítulo que promete permanecer fiel al estilo mostrado en la anterior temporada, HBO estrena la segunda temporada de su polémica serie “Looking” o cómo se conoce también en español “Buscando”.  

Frankie J. Álvarez, Jonathan Groff y Murray Bartlett. Fotografía de HBO (2015)
Frankie J. Álvarez, Jonathan Groff y Murray Bartlett. Fotografía de HBO (2015)

Pero a diferencia de lo que se pudiera esperar la polémica con Looking no radica en el qué, sino en el cómo relata las historias de tres homosexuales, en la ciudad más abierta y liberal de los Estados Unidos. Mientras que algunos de los críticos más feroces de la serie, curiosamente de medios orientados al público homosexual como Slate, Esquire y Gawker, la catalogan de aburrida, superficial y “heterosexualizada”, otros en medios como Vanity Fair y Collider, la consideran no sólo subestimada, sino también interesante y hasta “esclarecedora”.

El asunto con Looking es que se le nota demasiado que no quiere ser el “Queer as Folk” de esta década, es decir una sórdida y absurda telenovela gay, sino una opción si bien no para “toda la familia” (es HBO, por todos los cielos), al menos para un público mucho más extenso que la comunidad LGTBI; y la manera en que quiere lograr esto es mostrando lo normales y corrientes que son las vidas de tres homosexuales en la ciudad mas homosexual del mundo, que a diferencia de lo que personas como el senador Gerlein pudieran pensar, no se trata de drogas, orgías y música electrónica (aunque algo hay de eso), sino de seres humanos que luchan por encontrar aquello que ellos creen que los puede hacer felices. Quizás lo que los críticos más negativos han encontrado detestable en Looking, es enfrentarse al hecho de que la vida LGTBI dejó de ser hace mucho tiempo la excitante, recóndita y desenfrenada travesía de las décadas anteriores, donde sobrevivir era ya un gran logro, sino que es tal y como la presenta la serie, una senda llena de drama y comedia, donde se busca (look) ese punto imaginario donde llama la felicidad. Y quizás es por eso que la serie tiene como protagonistas a hombres mayores de 30 años y no a niños de 18.

Las segunda temporada sigue completamente fiel al estilo de la primera, con la diferencia de que empieza lejos de su fuente de poder, la impecable y condenada ciudad de San Francisco. Semanas después de los eventos en que terminó la primera temporada, lo cuál es bastante extraño porque ya pasó más de un año en la vida real, Dom, Agustín y Patrick han decido salir de la ciudad, para pasar un tiempo en los milenarios bosques que rodean el Área de la Bahía.

Dom (Murray Bartlett) ha conseguido que Lynn les preste su cabaña durante el fin de semana, para ayudar a Agustín (Frankie J. Álvarez) y a Patrick (Jonathan Groff) a asumir sus recientes rompimientos, especialmente de Agustín que se ha refugiado en el alcohol y las drogas. Mientras los chicos (no me pareció políticamente correcto decir “los viejos”, aunque lo sean) deciden probar sus habilidades con el remo, se encuentran con una playa nudista al costado del río, donde Eddie (Daniel Franzese) los invita a “La Tierra Prometida” (The promise land). Los chicos son pronto acompañados por Doris (Lauren Weedman) quien también quiere su parte de la diversión.

En “La Tierra Prometida”, Dom, Agustín, Patrick y Doris deciden empezar la fiesta tomando éxtasis, lo cuál empieza a bajar las defensas morales de todos. Dom, lleva a uno de los chicos a la casa de Lynn donde da cuenta que su relación con el acaudalado anciano, es cuando menos abierta. Agustín y Eddie deciden tomar un baño nocturno en el río, donde Eddie revela que trabaja en un albergue para adolescentes LGBTI y que es VIH positivo. Doris (según escuchamos después, no lo vemos) consigue a un grupo de fiesteros que la llevan a navegar por el río, topless. Y Patrick, a quien vemos besándose con un desconocido, luego llama a Kevin (Russel Tovey), con quien tiene un encuentro sexual contra el árbol de secoya de 1400 años. Espero que los defensores de los derechos de los árboles digan algo al respecto, porque no se justifica que un árbol que germinó por los tiempos de la peste negra, haya sobrevivido para servir de cama vertical para dos tipos cachondos. En fin.

El capítulo termina con Patrick confesándole a sus amigos que ha pesar de que ha extrañado a Richie (Raúl Castillo, que no aparece en este episodio) en las últimas semanas, ha estado acostándose con Kevin.

El episodio logra el doble propósito de desatar el nudo que dejó la anterior temporada y la de marcar el rumbo para la siguiente. En efecto Patrick y Kevin han iniciado una relación, pero en definitiva basada en el sexo, no en los sentimientos. Dom y Lynn han empezado una relación, también, pero en definitiva mucho menos sólida de lo que se hubiese esperado. Doris y Agustín están listos para empezar sus travesías amoroso-sexuales. Y Patrick, bueno, Patrick, parece empezar a debatirse entre sus sentimientos por Richie y por Kevin. (reservaré mis agudos comentarios sobre Patrick para otra reseña).

Looking, en esta segunda temporada, sigue manteniendo su estética visual, sus buenos diálogos y su buen ritmo narrativo. No es de ninguna manera la quintaesencia de las series de televisión, ni mucho menos, pero cumple excelentemente su misión de entretener y llenar el vacío de su género.

3,45

Reseñas X : ” How to get away with murder ” 1×01 ” Pilot “

poster how to get away with murder

El 27 de Marzo de 2015 se celebrarán 10 años desde la emisión del primer capítulo de la popular teleserie Grey’s Anatomy en Estados Unidos, y en estos diez años el nombre de su productora, Shonda Rhimes, se ha convertido en sinónimo de éxito. Private Practice, Off the Map y Scandal forman parte de su prolífico trabajo y ahora con How to get away with murder, Rhimes demuestra que al igual que Steven Spielberg, el sólo respaldo de su compañía de producción es antesala de buenos índices de audiencia no sólo en el País del Norte, sino en el resto del mundo.

How to get away with murder es la primera producción de Shondaland cuya creación no estuvo a cargo directamente de Rhimes, pero su firma está claramente estampada en esta nueva serie desde el primer capítulo. Tenemos un elenco étnicamente diverso, dualidades morales y quizás lo más evidente, motivos y resultados sexuales.

La serie es protagonizada por la multipremiada Viola Davis, quien personifica a Annalise Keating, una abogada con nociones muy interesantes de la ética profesional y la moral personal. Keating tiene a su carga a los nuevos estudiantes de Derecho en una presitigiosa universidad, a los cuales les presenta los casos en los que trabaja en su bufete de abogados motivándolos con la promesa de una promoción laboral a los mejores en su asignatura. Es ahí donde aparecen sus cuatro co-protagonistas, el niño bueno Wes Gibbins (Alfred Enoch), el niño malo Connor Walsh (Jack Falahee), la niña inteligente Laurel Castillo (Karla Souza) y la niña ambiciosa Michaela Pratt (Aja Naomi King).

Dos historias avanzan paralelamente, una que arranca en el primer día de clases, en la que los cuatro estudiantes enfrentan a Keating y sus poco ortodoxos métodos de enseñanza, y otra que arranca tres meses después, con los cuatro estudiantes aterrados luego de haber cometido un crimen y debatiendo lo que van a hacer con el arma, el cuerpo y el resto de evidencias en su contra.

El elenco de la serie es excelente, empezando por Davis que logra pasar de ser una perra manipuladora, a una mujer frágil por momentos. Los cuatro co-protagonistas encajan a la perfección en sus papeles y se ven naturales y cómodos en sus papeles. La dirección es impecable, así como el manejo del tiempo, que permite que la historia avance sin prisas pero sin estancarse, nada mal para el primer capítulo.

El formato de “un caso por capítulo” es un alivio, hubiese sido terrible que se trabajara el mismo caso por 13,  o peor, por 22 capítulos y la forma en que se revelan rapidamente detalles del misterio principal (¿A quién asesinaron los niños y por qué?) ayuda a que se mantenga el momentum de la historia.

Quizas es un poco temprano para preocuparse por esto, pero la gran pregunta de esta serie es si va a poder sustantarse en una segunda temporada, la historia parece buenisima para una miniserie, o una serie de antología, pero pide a gritos un desenlace y no sólo un cliffhanger al final de la temporada. Recomendada.