La Absurda Polémica de “Francotirador” (Reseñas X)

Desde los tiempos en que el cine no era otra cosa que un invento de saltimbanquis relegado al absurdo de los circos, las películas siempre se han hecho para generar una reacción en el público, ya sea un estimulo positivo como en los cortos desternillantes de Charles Chaplin; o uno negativo como la propaganda nazi de la época de los 1930s; las películas como cualquier otra manifestación del arte, se hacen para alentar y provocar al público que se anima a comprar la entrada para verlas. “Francotirador” como el 99.97% de todas las películas que se producen en el mundo, tiene la particularidad de que le parece buena a unos, y no tan buena a otros; hasta allí no hay inconveniente, es de lo más normal, pero cuando uno que otro personaje que presume de ser crítico de cine empieza a tachar esta película de “militarista”, “republicana”, “rencorosa”, “vengativa”, “insensible”, “guerrerista”  e “imperialista”, es más que evidente que la reacción registrada no fue hacia la película, sino hacia los Estados Unidos, en el eterno y rancio discurso del “Imperialismo Norteamericano” que solo blanden líderes mediocres como Nicolás Maduro y su horda de seguidores.

“Francotirador” o “American Sniper” por su nombre original, es una cinta basada en la vida y obra del francotirador élite del ejercito estadounidense Chris Kyle. En esta película, el director, Clint Eastwood nos hace recorrer el camino de Kyle, desde sus orígenes como vaquero de espectáculos de rodeo en su natal Texas, hasta el momento en que se convierta en “La Leyenda”, un francotirador capaz de alcanzar objetivos a más de dos kilómetros de distancia, encargado de proteger desde su punto de ventaja, a las tropas americanas desplegadas en tierra en lo más cruel de la llamada “guerra contra el terrorismo”.

En poco más de dos horas, Eastwood nos lleva a todos los momentos importantes de la vida de Chris Kyle, su desastrosa vida amorosa en Texas, su incorporación al ejército, su entrenamiento en la marina, su matrimonio, hasta llegar al punto de quiebre en Iraq.

En este recorrido, resultan evidente algunas fallas en el plan del director. En primer lugar, la película es innecesariamente larga, tanto así que por momentos resulta difícil conectarse con la historia, es decir, está bien que hayan tratado de ser fieles a los sucesos reales de la vida de Chris Kyle, pero tampoco necesitábamos entrar en tanto detalle, mucho más cuando se nota que la parte de su relación amorosa con Taya Studebaker es más falsa que la de la novela de Jacqueline Ramón y el Joe Arroyo.

Aunque el plan argumental de la cinta es efectivo, en el sentido de que el final compensa de sobra las posibles falencias que haya podido tener al inicio, el hecho es que el efecto hubiera sido el mismo con una película mucho más concisa.

La dirección es impecable. Clint Eastwood sabe como proporcionar sus películas, dándole la importancia al personaje, al ambiente o la situación de acuerdo a lo que el contexto requiera. Los encuadres son perfectos, y el manejo de la luz, los colores y la ambientación son inmejorables. Las actuaciones, por otro lado, son bastante normales. Yo todavía me estoy preguntando en que momento Bradley Cooper pasó a ser el amigo bobo de Jennifer Gardner en “Alias” a estar multinominado al Oscar. En esta película lo vi en el mismo papel de siempre, salvo por el marcado acento tejano, por lo cuál la conclusión obvia es que aquí brilla por la película, no por él mismo.

Sienna Miller, que interpreta a Taya Studebaker, tampoco logra darle el alto al nivel de la cinta, algo que se cumple para el resto del elenco, llegando al clímax de la mediocridad en la escena en la que aparece Jonathan Groff. Así que si Eastwood ya se llevaba todos los honores por esta película, debe llevarse el doble por hacerlo con este grupo de actores.

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Ahora, habiendo dicho todo lo anterior, resulta evidentemente falso, amañado y fraudulento decir que la película es una apología al “Imperialismo Norteamericano”. El que se atreva a decir eso, o no se vio la película por estar metiéndole la mano a su acompañante en quien sabe donde; trabaja en la alcaldía de Bogotá, o simplemente es otro fanático seguidor del difunto Hugo Chávez, o cualquiera de los corruptos que siguen sus ideas.

Clint Eastwood es, sin duda alguna, un director que se ha matriculado con la idea del héroe norteamericano, pero decir que sus películas son propaganda norteamericana no tiene ningún fundamento. “Invictus”, la película de donde algunos tomaron la idea de que Morgan Freeman es Nelson Mandela, es una invitación a la reconciliación entre seres humanos sin importar sus diferencias. “Gran Torino”, en la que Eastwood además de dirigir, actúa, también recalca el origen identidad estadounidense como un reflejo del crisol de culturas y etnias que allí viven. “Million Dollar Baby” es un llamado a la reflexión sobre la superación personal, la eutanasia y los peligros encerrados en la fama. En ninguna de sus películas, ni siquiera en esta, se nota un interés malsano en defender el llamado “Imperialismo”, ni la supremacía de una raza, ni ninguna de esas estupideces que claman algunos.

Es evidente, eso sí, que Eastwood cree en el sueño americano, como los millones y millones de personas que se han ido a vivir a ese país en busca de una mejor vida; cree que su país tiene una historia que contar, a través de sus aciertos y sus errores. En “Francotirador” el protagonista expresa su gran admiración por los Estados Unidos de América, llamándolo “el mejor país del mundo” y exponiendo su salud mental con tal de salvar a sus compatriotas, pero en ningún momento cree que su país tenga algún derecho a invadir o destruir las vidas de otras personas, salvo por el ancestral instinto de la defensa propia.

¿Podemos culpar a Chris Kyle por creer que su país es el mejor del mundo? ¿Acaso no creemos nosotros que Colombia es el mejor país del mundo con niños muriéndose en la Guajira, un sistema de salud paupérrimo, una carga impositiva desproporcionada y un gobierno que reparte dineros públicos a los más corruptos del país?

En resumen, “Francotirador” es una aterrizada, cruel y real versión de la clásica película del héroe americano, pero a diferencia de las que se hacían en los 1980s, el protagonista paga y con intereses las consecuencias de sus actos. Para reflexionar.

4,50

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4 comentarios en “La Absurda Polémica de “Francotirador” (Reseñas X)

  1. Mi opinión es que si usted no a ido una guerra en Irak, no debería hablar de la manera en que lo hace, segundo, cada cual dirá que país es el mejor del mundo pues eso esta en su sangre, y tercero, es cine, no tiene que ser perfecto sino que dejar ver algo de lo que muchas perdonas no esta muy consiente. Gracias!!

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