Reseñas X (Películas): #Nymphomaniac

Dirigida por el director danés Lars von Trier y dividida en dos volúmenes para comodidad del público y de los bolsillos de sus distribuidores, Nymphomaniac es una apuesta original, creativa, con muchos puntos a favor, pero con algunos en contra que no le permitirán convertirse en la película de culto que pretende ser.

Nymphomaniac es sin duda el proyecto más ambicioso del cine escandinavo en los últimos tiempos, una película hablada en inglés, con el estilo artístico del cine europeo combinado con nombres reconocidos a nivel global, lo que en términos más claros quiere decir, con actores estadounidenses que no son unos desconocidos con domicilio en París, Münich o Amsterdam.

Cuesta trabajo dar una opinión uniforme sobre Nymphomaniac, siendo una película tan larga (4 horas y media) y teniendo tantos elementos a considerar. Empecemos por lo más visible.

Los Actores.

Puede ser que a nivel geopolítico y militar, con todo lo de la OTAN  y eso, una combinación de europeos y estadounidenses puede que suena una excelente idea, pero a nivel cinematográfico todo ese feeling entre el viejo y el nuevo mundo, como que no se traduce muy bien. La película está hablada en inglés británico, por aquello de que es más global que el americano (sí, como no) lo cuál podría parecer una buena idea, teniendo en cuenta el fuerte acento de las actrices Charlotte Gainsbourg y Stacy Martin, pero no tan buena cuando aparecen en pantalla Shia LaBeouf, Uma Thurman, Cristian Slater y William Dafoe, haciendo una imitación muy pobre del estilizado acento británico, lo cuál es particularmente fastidioso y distractor.

La Técnica Narrativa.

Y es fastidioso tener que estar pendiente del acento de los actores cuando hay otros puntos que se quieren ver, como por ejemplo el estilo narrativo, que diverge mucho de lo que acostumbramos a ver en el cine pop de super héroes de Marvel y terror con cámaras cargadas.

La cinta es en realidad una retrospección del personaje principal (Joe, así sin apellido) intentando explicar a un extraño académico (Seligman, interpretado por Stellan Skarsgard) el por qué apareció golpeada en un callejón en medio de la noche. En realidad la película parece tener lugar en la imaginación colectiva de Joe y Seligman mientras se narra la historia, a través de 8 capítulos.

Si alguien ha visto una película con semejante disposición narrativa (sobre todo la de la retrospección colectiva) hágamelo saber, porque realmente no recuerdo haber visto algo como eso.

El Argumento.

Y es lo que viene con cada capítulo lo que va explicando paso a paso lo que ha llevado a Joe hasta ese punto ignóminioso del espacio-tiempo en que se encuentra con Seligman.

El argumento se desarrolla de manera fluida y aunque divaga para centrarse en ciertos aspectos de la vida de Joe, en ningún momento se tornan aburridos o fastidiosos, o bueno, no tan aburridos o fastidosos como el acento británico de Shia LaBeouf. Al final todos los cabos se atan y la historia tiene una conclusión, si bien no satisfactoria, al menos bien estructurada.

La Dirección.

Lo mejor de Nymphomaniac sin duda alguna es la dirección, sólo un director talentoso pudo haber realizado una obra como esta. A pesar de tener una intensa carga sexual y mostrar escenas de sexo explícito, la cinta nunca se siente como pornografía, de hecho los encuadres, la escenografía, las locaciones, la música y las ayudas visuales, hacen de Nymphomaniac una de las películas más atractivas e inteligentes a nivel artístico.

La Conclusión.

Sin embargo a pesar de una impecable dirección y un buen argumento, Nymphomaniac sufre y no solamente por lo dicho sobre los acentos, es la conclusión la que se siente completamente fuera de lugar.

Sí, está bien, el cine europeo es diferente y sus finales son extremadamente ambiguos, pero en esta parece un freno de mano aplicado a una automóvil a 300 kilómetros por hora. La película siempre se basó en la sinceridad con la que Joe asumía su condición sexual, de manera en que ponía por delante sus urgencias sexuales a las hipocresías sociales, pero justo faltando 30 minutos para el final, parece que a alguien le pareció que Joe debería empezar a sentir culpa y el personaje se empieza a desdibujar de manera crítica. La última escena que explica por qué Joe apareció donde Seligman la encuentra, podía ocurrir perfectamente sin necesidad de hacer el carácter «más simpático»… para luego regresarlo nuevamente a sus antecedentes donde es capaz de todo… en los últimos 15 segundos.

Nymphomaniac prometía ser el Kama Sutra del séptimo arte, pero en el afán de ser globalmente apetecible y «correcta» (irónico en una película sobre sexo) la lesionaron en aspectos críticos. Sólo falta ver a cuantos teatros la traen a Colombia y por cuánto tiempo aguantan antes que a algún cura o pastor se le ocurra ir a hacer protestas.

Calificación: 3.97/5.00

Matthew McConaughey, Premios Oscars y «True Detective» (Reseñas X).

Empezaré este post diciendo que Matthew McConaughey siempre me pareció un actor de segunda, que se esforzaba más por aparecer en los tabloides gringos, corriendo sin camiseta en las calles de North Hollywood, que por construirse un buen nombre en la industria cinematográfica. A diferencia de Brad Pitt, que sustentaba su privilegiado lugar en el Olimpo cinematográfico, seleccionando papeles extraordinariamente complejos desde joven (Devil’s Own, 12 Monkeys, Fight Club, Meet Joe Black), McConaughey parecía estar muy cómodo y relajado interpretando el mismo papel aburrido en cuanta comedia romántica salía a producción: el clásico galán de turno para las niñas lindas de la Lista A como Kate Beckinsale, Jennifer Lopez, Kate Hudson o Jennifer Garner.

Y teniendo esa particular opinión sobre McConaughey, fui el primero en sorprenderme cuando en menos de tres meses (lo que va corrido de 2014) logró ubicarse entre mis actores favoritos no por uno, ni por dos, sino por tres de sus personajes. La interpretación del tejano en  The Wolf of Wall Street, como el mentor de Jordan Belfort en las artes del engaño y la trampa en Wall Street, a pesar de ser relativamente corta, fue sin duda excepcional, uno (si acaso no el único) punto positivo en esa larga y aburrida película. Luego, interpretando a Ron Woodroof, el timador tejano con VIH que busca alternativas de tratamiento, McConaughey demostró que era capaz de grandes sacrificios por su credibilidad como actor, pasando por un aterrador cambio físico que literalmente lo dejó en los huesos. Valió la pena, ha sido el primer «Niño Bonito» en ganarse un Oscar a Mejor Actor, distinción que le ha sido esquivo a figuras como Brad Pitt, Leonardo DiCaprio y George Clooney.

Y para completar la trifecta , está su actuación como Rust Cohle en la serie de antología de HBO «True Detective».

«True Detective», que en su primera temporada consistió de tan solo 8 episodios, ha sido universalmente aclamada por la crítica y no sin justa razón. Situada en el variopinto estado de Luisiana, la historia se centra en los detectives Rust Cohle (McConaughey) y Marty Hart (Woody Harrelson), cuyos defectos y cualidades se ven magnificadas por un misterioso caso de satanismo oculto en lo más rancio de la comunidad religiosa del sur de Estados Unidos. En la historia que se extiende por 17 años, McConaughey interpreta la versión de Rust Cohle de 1995, un meticuloso y perfeccionista detective, recién salido de los trabajos de infiltración que lo dejaron con una persistente adicción a las drogas, y también al Rust Cohle de 2012, un borracho obsesionado con las tareas inconclusas del pasado.

Por alguna razón, esta serie me recordó un poco a la fracasada serie «Reunion», en la que los personajes también se enfrentaban a un asesinato por un periodo de 20 años, pero a diferencia de «Reunion», True Detective es una verdadera obra de arte. Desde las tomas magnificas al paisaje natural y artificial del sur de Lousiana, pasando por los espectaculares diálogos, la música, el suspenso y el desarrollo de los personajes, True Detective califica como una de las mejores series que haya visto jamás. Y he visto muchas.

La serie, como antología, no traerá ni a McConaughey, ni a Harrelson de vuelta en la próxima temporada (a menos que sea en un aparición corta), ofreciendo un conjunto nuevo de personajes e historias, y quizás la próxima vez, resulte mucho mejor hacer una reseña capítulo por capítulo. Quinientas palabras se quedan cortas.

 

 

Nuevos Proyectos: Reseñas X.

 

TRADITIONAL MEDIA

Y cumpliendo con uno de mis 10 Propósitos Para 2014 (No, no el que se refiere a los 15 minutos de ejercicio diario), he decidido realizar unos cuantos cambios a mi blog, con el fin de hacer su contenido más accesible y fácil de encontrar, sobre todo para aquellos que comparten mi afición por el cine, la televisión y los libros. Ya a principios de año, había cambiado el diseño del blog, cambiando el tema y el diseño del encabezado, por uno más colorido que presenta un collage de fotografías, que representan algunos de los momentos más importantes para mi en los últimos 10 años. Además de eso, también se incluyeron en la barra lateral cuatro enlaces a las traducciones de mi blog en Alemán, Inglés, Portugués y Frances (con la tecnología de Google Translate)  y dos enlaces a mis web-novelas «El Mototaxi» y «El Penúltimo Espejismo»  con sus respectivas portadas.

Sin embargo, un blog no se construye sólo con diseños bonitos y buenos enlaces, se construye con contenidos y crece a medida que estos contenidos llegan a los lectores.

Para nadie es un secreto que en el último año, este blog se ha enfocado mucho (quizás demasiado) en reseñas sobre cine y televisión (mucho más sobre cine que sobre televisión) y por eso resulta una excelente idea agrupar todos esos contenidos bajo un sólo nombre, una sola marca claramente identificable. Es a partir de esa idea que nace Reseñas X.

A partir de hoy, las críticas sobre cine, televisión y literatura, se incluirán dentro de la categoría Reseñas X, además de las que ya utilizaban (Cine y Televisión, Historias y Cuentos). Este cambio también se reflejará en el título. Las reseñas se denominarán de dos maneras, de acuerdo a la ocasión. De la primera forma, llevará el nombre RESEÑAS X, seguido de un paréntesis opcional indicando el material que se comenta (Libros, Series, Películas) , seguido por el nombre del material. El paréntesis es opcional, debido a que algunas películas o libros son tan comercialmente conocidos, que resulta redundante estar mencionando de que clase de material se trata. ¿Ejemplos? Por supuesto.

Digamos que voy a escribir una reseña sobre «Los Pecados de Inés Hinojosa»,  aquí se puede crear una confusión puesto que con ese nombre hay un libro y una serie de televisión. El título quedaría así:

Reseñas X (Libros): Los Pecados de Inés de Hinojosa.

o

Reseñas X (Series): Los Pecados de Inés de Hinojosa.

Pero, si por ejemplo quisiera escribir sobre la película «El Sexto Sentido», sería redundante e innecesario aclarar de que tipo de material se trata, porque todo el mundo sabe que es una película

Reseñas X: Sexto Sentido.

Como opciones aclaratorias, se puede incluir el nombre del director o del autor o incluso el año, de la siguiente manera.

Reseñas X: Sexto Sentido de M. Night. Shyamalan (1999).

Ahora que si se me da por ser muy creativo y se me ocurre un título interesante y divertido, se colocaría ese título y luego al final, entre paréntesis, el elemento aglutinante «Reseñas X». Siguiendo con el ejemplo de Inés de Hinojosa:

Los Pecados de Inés de Hinojosa y Otras Aventuras Histórico-Sexuales (Reseñas X).

O con el ejemplo de «El Sexto Sentido»,

Sexto Sentido y Otras Películas Sobrevaluadas (Reseñas X).

Para terminar, no me gusta escribir en mi blog, sobre mi propio blog, me parece una práctica un tanto masturbatoria, sin embargo en este caso creo que es prudente dejar por escrito las reglas con las que pienso redactar parte del contenido del mismo. Mientras tanto un adelanto sobre que tratarán las primeras Reseñas X: True Detective, Nymphomaniac y Capitán América: El Soldado del Invierno. Nos estamos leyendo… y no me vayan a preguntar de que va la «X».