Lo Que No Sabemos de Fabio Salamanca.

El caso de Fabio Salamanca es el típico ejemplo de la irresponsabilidad de los medios de comunicación, cuyo objetivo últimamente ya no es el de informar como en los viejos tiempos del “Noticiero Nacional” o  “QAP” sino escandalizar, como si fuera verduleras en un antro de mala muerte. No había terminado la audiencia de imputación de cargos al señor Salamanca y ya Twitter y Facebook estaban llenos de mensajes de odio contra el juez por no emitir medida de aseguramiento en su contra. Parece que odian más al juez, que a Salamanca, quien es él que está literalmente en el banquillo.

Lo que me parece mucho más grave es que en las notas que informan escandalizan sobre el hecho se nota una saña particular en insistir que el joven “ha sido puesto en libertad” y el colombiano promedio se traga el cuento de que en realidad el crimen quedó impune y que no hubo justicia para las personas muertas en el siniestro ocasionado por la irresponsabilidad de Salamanca al conducir borracho.

No es la primera vez que estos medios aprovecha para “escandalizar”, no para “informar”.

Si algo me enseñó “La Ley y el Orden” es que luego de que se ha establecido sospecha o incluso certeza sobre la participación de una persona en un crimen, debe haber una imputación de cargos, un juicio y finalmente una condena o declaración de inocencia. Usted podría creer que lo ideal sería que todo eso se hiciera en un tiempo record, pero los juicios express son cosa de dictaduras (como Venezuela, Cuba, Corea del Norte….) , no de estados de derecho como se supone que es Colombia. Entonces hay que darle tiempo a los abogados de la defensa que preparen sus alegatos. Usted podrá decir no es justo, porque ya se sabe lo que pasó y tal, pero ¿qué tal que fuera usted el sindicado? ¿No le gustaría que su abogado tuviera el tiempo de defenderlo?

Pero la pregunta problema es ¿Qué se hace con el imputado mientras tanto? Eso depende de la probabilidad de que vuelva a delinquir en este tiempo. Por ejemplo, si usted es mujer y se practica un aborto, usted ha cometido un delito, pero mientras es juzgada, la posibilidad de que se embarace de nuevo y se practique otro aborto es mínima. Lo mismo para los bígamos y los que pagan con cheques sin fondos. Pero si el criminal es un sicario, un terrorista, un violador, o Luis Alfredo Garavito, la probabilidad de que se le de por 1) delinquir o 2) escapar en ese tiempo es bastante alta por eso hay que mantenerlo bien segurito en una cárcel mientras el juez falla.

En el caso de Salamanca, la posibilidad de que vuelva a coger un carro, emborracharse y matar a otras dos personas es más bien baja. Y pues como ya no tiene pasaporte, la posibilidad que escape es mínima.

Con todo esto en consideración, lo que realmente importa es el juicio y el correspondiente fallo del juez para este caso, pero como para ese entonces, ya el asunto no le va a importar sino a la familia, entonces los noticieros no le van a poder sacar partido.

¿Cuál representa al público?

Así que antes de rasgarse las vestiduras, infórmense un poquito que Salamanca no ha sido declarado inocente, sino que hay va a esperar en su casa mientras lo juzgan y como están las cosas es probable al final de todo esto, tenga que pagar muy cara la irresponsabilidad de conducir borracho, pero mientras tanto hay que respetar su debido proceso, tal y como nos gustaría que nos respetaran el nuestro en una situación similar.

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La Educación: Un Problema Más Allá de las Aulas.

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Los niños de ahora están malcriados, consecuencia de una sociedad enajenada e inmadura.

No deberíamos estar tan sorprendidos por la pésima calidad de la educación en nuestro país. Y no, no es un problema de políticas gubernamentales, al menos no solamente. Parece que a la mayoría se nos olvida que la educación es un proceso que nace y se consolida en el núcleo familiar y sin embargo a la hora de criticar la pereza mental, la irresponsabilidad académica y la actitud altanera e irrespetuosa de los niños y adolescentes nadie se acuerda de que esos problemas se originan en el hogar, no en la escuela.

El problema tiene una profunda raíz cultural…por un lado el proceso de lavado de cerebro que se ha hecho desde hace unas dos décadas de que Castigo=Maltrato Infantil sumado con el hecho de que un gran porcentaje de los padres de hoy en día, digamoslo con franqueza, malcrían a sus hijos ha desembocado en una generación que (primero) cree que se lo merece todo sin esfuerzo y (segundo) piensa que sus acciones no tienen consecuencias.

Con el cuento ese de que si a los niños se les castiga físicamente, se van a traumatizar, se les están violando sus derechos humanos y se les está comprometiendo el futuro, las nuevas generaciones crecen esencialmente sin saber lo que es el castigo, y por tanto les queda bien difícil saber lo que está bien y lo que está mal. Entonces no hay por qué sorprenderse de que haya tantos menores de edad metidos de cabeza en actividades ilícitas, que van desde fraude en los exámenes hasta robos y asesinatos.

Y es que los padres de hoy en día se caracterizan no por corregir y castigar adecuadamente a sus hijos, al contrario se caracterizan por consentirlos. Basados en la desprestigiada excusa de que “Yo quiero lo mejor para mi hijo” han creado un escudo de lo que es la verdadera razón de tal complacencia sin medidas, y es que sencillamente no los soportan. Y aquí no solamente estoy hablando de dinero, en todos los estratos se ve claramente que los padres les proporcionan a sus hijos una libertad que en tiempos de nuestros abuelos jamás se hubiese pensado, los padres prefieren darles a los hijos lo que piden, con tal de no entrar en conflicto con ellos, de no llevarles la contraria, de no aguantarse la pataleta…y como no tienen herramientas para castigarlos, no les queda opción sino complacerlos.

Los pocos hogares que están haciendo las cosas bien, tienen problemas al tratar de hacer cumplir sus reglas, por que sus hijos ven que en otros lugares no sucede lo mismo, ven como sus amigos que no se esfuerzan en el estudio o en colaborar con las tareas del hogar parecen tenerlo todo, desde ropa de marca hasta teléfonos inteligentes, no tienen horario de ver TV y mucho menos de llegada a la casa.

Las políticas del gobierno, sumamente complacientes con los estudiantes mediocres tampoco mejoran la situación, es impensable que estudiantes con 7 y 8 asignaturas perdidas durante todo el año escolar aprueben el año. Pero la prioridad para los gobiernos tanto locales, como nacionales es presentar estadísticas positivas, es importante para ellos decir, que el 99% de los niños asisten al colegio y ganan el año, pero lo que no dicen es que esos niños se encuentran hacinados y que el porcentaje de aprobación es estipulado por ley.

Política que ha graduado de bachilleres a estudiantes que no saben leer, no saben escribir y no saben sacar cuentas, política con la que muchos padres de familia están de acuerdo, porque lo importante no es que aprendan sino que pasen el año. Política que inunda a las universidades públicas y privadas de estudiantes mediocres e ignorantes, que se ganan las asignaturas cometiendo fraude, haciendo trampa y pagando para que les hagan las tareas, generando profesionales mediocres y faltos de ética que encontramos en hospitales, juzgados, EPS’s y sobre todo en las alcaldías, gobernaciones y el congreso.

Si, hay un problema, pero todo ese problema podría tener una solución bastante simple: el que no tenga, o la disposición, o la madurez, o la preparación o los recursos económicos, o el tiempo necesarios para criar un hijo sencillamente no debería tenerlos. 

Si queremos que Colombia salga del atraso y llegue a ser un país prospero, debemos concientizarnos primero, y lo primera plaga que hay que eliminar es la paternidad inmadura e irresponsable. Por último criar cuervos, siempre termina mal, vea el siguiente vídeo y entenderá por que, piénselo dos veces antes de tener hijos y si ya los tiene pues…eso es su problema, pero al menos eduquelos para que no se atrevan a ponerles la mano encima.