El Malsano Optimismo de la Paz en Colombia.

Hace algunos años pedíamos NO MAS FARC, hoy pedimos que entren al congreso de la república. ¿Qué pasó?

No voy a escribir sobre los diálogos de paz. Ni sobre Timochenko y su banda de criminales, ni sobre Santos y su equipo de sobreactuados. Mucho menos del equipo negociador, ni de Cuba, ni de Noruega, ni de Estados Unidos, ni de Chavez. No. Voy a hablar de nosotros, como pueblo… como colombianos.

Hace más de una década sucedió exactamente lo que está aconteciendo ahora, Andrés Pastrana y sus compinches en los medios de comunicación, nos vendieron la idea de que la paz era ya un hecho, que estaba a la vuelta de la esquina, que sólo teníamos que acceder a un par de puntillos con las FARC, como permitir las pescas milagrosas, cederles un territorio del tamaño de un país europeo y dejarles construir campos de concentración para los secuestrados, para que ellos accedieran a decir que también querían hacer la paz.

El júbilo se apoderó del país, los más escépticos ya hasta hablaban de construir bustos con el nombre de Tirofijo en plena Plaza de Bolivar y convocar a una nueva constituyente, que incluyera a los miembros del asesino secretariado de las FARC. Tal era el optimismo que estábamos dispuestos a perdonar décadas y décadas de sangre, de horror, de muertos, de secuestrados, de mutilados, de torturados, de cadáveres, de tomas a municipios … de miedo. Íbamos a cambiar todo eso por un poco de optimismo. Un optimismo insano basado en fantasías y no en realidades.

Todos sabemos como acabó la historia: Andrés Pastrana pasó a ser el presidente más ampliamente burlado del Planeta Tierra, tanto así que si la sonda espacial Curiosity llegara a encontrar alienígenas en Marte, estos seguramente todavía se estarían burlando de tan inepto presidente. Las FARC pasaron de ser un grupo de montoneros perdularios a uno de los ejércitos mejor dotados, abastecidos y respaldados del mundo, respaldados, por supuesto, por lo más rancio de la izquierda colombiana (Sí, Piedad Cordoba, Gustavo Petro, Ivan Cepeda …) y por nuestro querido vecino del oriente, el señor Hugo Chavez, aunque teniendo en cuenta la lengua de verdulera y los modales del presidente de Venezuela, el título de señor le queda muy grande.

Y Nosotros, los colombianos quedamos viendo el chispero más grande de la historia del universo desde el Big-Bang. Todo el optimismo se fue al suelo, junto con la popularidad de Pastrana y sólo estábamos esperando que la guerrilla se terminara de tomar el país para empezar a cambiar los pesos por los «Tirofijos»  y el nombre de República de Colombia por República Bolivariana Socialista de Colombia-EP.

Afortunadamente alguien llamó a la cordura y la década que siguió sirvió para deshacer en parte el daño irremediable que nos habían hecho Tirofijo y Pastrana con su repugnante proceso de paz en el Caguán.

Hoy, gracias a los millones de petrodólares que Chavez ha invertido en nuestras universidades públicas y privadas, millones de petródolares invertidos en los sindicatos, en la corrupta rama judicial, en los viajes y apariciones en público de los izquierdistas, el país no sólo está empezando a mirar a la guerrilla con buenos ojos (ya hasta los defienden con todo el descaro del mundo). El país se parcializó hacia el lado de la guerrilla. Somos un país ahora de pro-guerrilleros, y teniendo en cuenta que en Colombia «guerrillero» es sinónimo de asesino, ladrón, pirómano, violador, secuestrador y pedófilo, vamos por el peor camino posible.

De nuevo el país se llenó de optimismo. «Vamos a hacer la paz» algunos dicen. «No vamos a cometer los errores del pasados» señalan otros. «Las cosas han cambiado» «La guerrilla no es la misma» «El tono de Timochenko no es el mismo» … todo una procesión de frases célebres cuya única finalidad es apelar al carácter telenovelesco de nuestra idiosincrasia y convencer al país que necesitamos perdonar y olvidar lustros y lustros de horror y muerte perpetrados por la guerrilla de las FARC.

Cualquiera que sea el resultado de los dichosos procesos de paz, saldremos perdiendo. Si todo es una trampa de las FARC para fortalecerse, nos habrán engañado por enésima vez con el beneplácito del gobierno de Juan Manuel Santos, cuyo propósito NO es hacer la paz, como tanto clama nuestro maquillado presidente, sino sencillamente hacerse reelegir.Si por el contrario es verdad que las FARC van a dejar las armas, eso sólo significa que van a dividir sus fuerzas en un brazo político con los máximos asesinos sentados en nuestro ya repulsivo congreso y un brazo narcomilitar que terminará de sumir en el terror a nuestro país.

En todo caso, no veo la razón de tanta buena vibra, que a todas luces no es más que un optimismo malsano y repulsivo. Si seguimos así de lo próximo que nos enteraremos es del proceso de paz con Garavito y con Laura Moreno. Dios nos ampare.

¿Es con esta clase de sujetos con los que queremos hacer la paz?

Colombia y El Valor de Una Medalla Olímpica.

(Actualizado a 10 de Agosto de 2012) Colombia hace historia al conseguir OCHO medallas olímpicas, una de ellas de ORO.

¡Gracias Caterine!

Los primeros juegos olímpicos que recuerdo claramente fueron los de Barcelona ’92.  Tenía apenas 7 años y la responsable de que el recuerdo de dicha olimpiada se quedara claramente grabada en mi memoria fue Ximena Restrepo. La deportista antioqueña logró conseguir para Colombia el tercer lugar en la competida prueba atlética de los 400 metros planos, ganando la medalla de bronce. Fue la única medalla que ganó el país en aquella ocasión.

¡Gracias Rigoberto!

Nunca olvidaría el alborozo general y la alegría del país reflejada en los noticieros, las notas de prensa y los informe radiales: la bandera de Colombia había sido izada en el evento máximo de las justas deportivas. Por semanas los medios se dedicaron a hacer de una carrera que duró menos de un minuto, una telenovela completa. Se analizó a todas y cada una de las rivales de Ximena y se dieron razones legítimas que explicaban el éxito de la colombiana sobre ellas. Se investigó el árbol genealógico de la deportista hasta los tiempos de la colonización antioqueña y encontraron a parientes, profesores y amigos en todos lados que se adjudicaron la responsabilidad de impulsar el deseo de la deportista para convertirse en medallista olímpica.

¡Gracias Yuri!

De eso hace 20 años, y hoy en el mismo continente en que Restrepo consiguió aquella tan preciada medalla para nuestro país, Colombia brilla en Londres. A la fecha ha conseguido 8 medallas olímpicas, 1 de oro, 3 de plata y 4 de bronce. Habiendo sido testigo de lo que sucedió con la única medalla de Barcelona ’92, el hecho de que hoy nuestro país cuente con 8  medallas además de dejarme muy gratamente sorprendido, me llena de orgullo. Son ocho deportistas que se han alzado muy en alto en competencias de talla mundial. 1 campeonato mundial, 3 subcampeonatos mundiales y 4 terceros lugares en disciplinas donde todos los países mandan sus mejores deportistas.

¡Gracias Oscar!

Caterine Ibarguen, Rigoberto Uran, Yuri Alvear, Oscar Muñoz, Oscar Figueroa,  Jackeline Renteria, Carlos Mario Oquendo y Mariana Pajón ha puesto a nuestro país en lo más alto de la gloria y nos han regalado en unos días muchas más alegrías que la tan aclamada Selección Colombia en 10 años, lo cual es mucho decir.

¡Gracias Oscar!

Haciendo caso de los memes que circulan en facebook y en twitter, resulta incomodo pensar que estos deportistas hayan recibido tan, pero tan poco y hayan llegado tan alto, mientras que los jugadores de la Selección Colombia reciben muchísimo, muchísimo más y lo que hacen es dañarle el día a todo aquel que se atreve a verse un partido por las eliminatorias al mundial.

¡Gracias Jackeline!

Deberían aprender estos jugadores de la humildad, la tenacidad, la perseverancia y las ganas de competir de nuestro medallistas, y no de figurar como vulgares prostitutas de cabaret en espera de que los clubes europeos paguen fortunas por incluirlos dentro de sus ya abultadas nóminas.

¡Gracias Carlos Mario!

Nuestro presidente Juan Manuel Santos, sí tuviera dos dedos de frente, hubiese aprovechado la situación para mandarle un mensaje a la montaña de flojos y perezosos que engrosan las filas de la población adolescente del país y declarar día cívico cada vez que uno de nuestros deportistas lograra una medalla, pero no, a nuestro señor presidente lo único que se le ocurre es llamar al Canal Caracol para felicitar a los deportistas en medio de la emisión de noticias y montarse, como siempre lo hace, en el bus de la victoria.

¡Gracias Mariana!

No queda sino agradecer a Caterine, a Rigoberto, a Yuri, a los dos Oscar, a Jackeline, a Carlos Mario y a Mariana por todo, por mostrar en la más flemática de las naciones europeas, que en Colombia hay mucho más que traquetos, putas y farc, que hay talento, que hay esfuerzo y que hay ganas. Muchas gracias deportistas. Muchas gracias.

Los Indígenas del Cauca ¿Héroes o Villanos?

Los escudos que nos defienden del monstruo de la guerrilla, es atacado por parte de un grupo de personas que es mucho menos inocente de lo que parece.

En hechos que han causado una de las controversias más álgidas en Colombia, los indígenas de las montañas del Cauca, al sur-occidente del país han decidido sacar, así sea a la fuerza, al ejército, a la fuerza pública de sus territorios. Los indígenas argumentan que están interesados en sacar a todos los actores armados de la zona, incluyendo a la guerrilla y que años de abandono del gobierno, la «deuda histórica» de la sociedad por los crímenes de la Conquista y la Colonia, y el carácter autónomo de los territorios indígenas, garantizado por la constitución, les dan el derecho de ejercer su propio estilo de soberanía en la región.

Es fácil ponerse del lado de los indígenas, después de todo, dirían algunos, ellos son seres inocentes, seres de la tierra, defensores del medio ambiente, de la ecología y de la cultura aborigen en contraposición a la monstruosa cultura occidental que nos engulle día a día. Por favor.

En primer lugar, los indígenas argumentan «abandono por parte del estado» ¿Estarán hablando del mismo estado que les concedió una autonomía tan amplia a sus territorios, que sonrojaría a los mismos vascos? ¿Están hablando del mismo estado que les ha garantizado una atención en salud preferencial sobre el ciudadano común, de a pie? ¿Están hablando del mismo estado que ha presionado a las compañías privados a subsidiar la natalidad de las indígenas por explotar sus territorios? ¿Están seguros que están hablando del mismo estado?

La falta de recursos NO es un problema exclusivo de los territorios indígenas, todo el país, hasta Bogotá, que es una de las ciudades que más chupa recursos públicos, se queja de que la plata que le gira el gobierno nacional nunca es suficiente. En cierta medida todo el país es una zona abandonada fiscalmente por el estado. ¿La razón? La corrupción, la evasión de impuestos, y sobre todo el absurdo paternalismo al que se ha acostumbrado al país. Muy pocas regiones son autosuficientes, pero no por falta de riquezas o de recursos naturales o de talento, sino sencillamente porque es más fácil vivir pegados de la teta del estado (como Mario Iguarán antes de que defendiera a Carlos Cárdenas)  que generar un entorno de inversión, industria y progreso como si lo han hecho en Antióquia, Valle del Cauca y Santander.

Los indígenas ejercen un dominio MEDIEVAL sobre extensas superficies de la supuestamente «indivisible» soberanía nacional. Prácticamente hacen lo que les da la gana en sus territorios, no solo en el Cauca, sino en todo el país (En Córdoba-Sucre existe uno de esos) , y eso incluyen actividades por fuera de la ley, como el narcotráfico, la tortura y el secuestro. Todo eso con la garantía sin sentido de que las leyes que aplican en esas zonas son las leyes propias de los indígenas y no las que nos rigen al resto de los colombianos.

Y del cuento de la defensa del medio ambiente, que le vayan a echar ese cuento a Mandrake, cuando la utilización de estos territorios ha sido entre otros, la deforestación, la ganadería extensiva y los cultivos ilícitos.

Segundo, «La deuda histórica». Los indígenas siempre sacan a relucir el genocidio cometido por los europeos, y el sufrimiento histórico de su pueblo y otras perlas más que harían llorar hasta al más insensible. Sí, es cierto existe una deuda, pero en lo que están confundidos es en la identidad del deudor, la sociedad colombiana no le debe nada a los indígenas, porque nosotros mismos somos herederos de la sangre indígena, todos descendemos mucho o poco de los habitantes originales de estas tierras, no fuimos nosotros los colombianos los que masacramos indígenas, esa deuda harían bien en pasársela al tesoro de la Corona Española,  que teniendo en cuenta la profunda crisis por la que atraviesan, no creo que estén en condiciones de pagar.

Tercero y último. La autonomía brindada por la constitución a los territorios indígenas no son una carta de vía libre para hacer lo que se les venga en su santa gana. Creen que sus territorios son repúblicas independientes donde el ejército de la patria es un ente extranjero que amenaza con perturbar sus actividades, que incluyen, curiosamente la siembra, recolección, producción y tráfico de cocaína.

Muy bien lo dijo el Procurador, al afirmar que no es casualidad que los indígenas pretendan sacar al ejército de una zona reclamada por las FARC hacía años, zona que es el puente fundamental entre las zonas productoras de drogas en el sur del país y el Océano Pacífico, es decir los mercados a los que los terroristas venden sus productos para alimentar de armas y sangre su guerra sin sentido de casi 50 años.

Algo muy, pero muy preocupante es el hecho de que con este acto, le están, y lo digo en términos coloquiales costeños, cogiéndole el bajito a la fuerza pública. Primero sacan a los soldados de sus importantes posiciones  de privilegio y defensa y las destruyen, vapuleando, escupiendo y echándo desechos al único escudo que tenemos entre la bestia multicéfala de la guerrilla y nosotros, luego se armaran ellos mismos y se sentirán con suficiente fuerza para asesinarlos y de paso a todo aquél que no esté de acuerdo.

Es hora de que no sólo el gobierno, sino todos nosotros como ciudadanos colombianos, hagamos algo al respecto, denunciando, exponiendo, protestando ante tamaña acción criminal.

 

 

Santa Marta: Una Joya En El Caribe.

Habiendo conocido los siete departamentos de la Costa Caribe Colombiana (Atlántico, Bolivar, Cesar, Córdoba, La Guajira, Magdalena y Sucre) con sus respectivas siete ciudades capitales, puedo decir, sin ningún asomo de duda que Santa Marta no sólo es la más hermosa de las siete, sino que le gana a las demás por un margen tan amplio como la longitud de las playas de la bahía más hermosa de América.

He tenido la fortuna de visitar Santa Marta en varias oportunidades, siempre por espacio de varios días. La belleza de la ciudad empieza por algo de lo que las otras capitales caribes carecen por completo: naturaleza. Santa Marta se ubica entre las estribaciones de la Sierra Nevada homónima y la amplitud sin limites del Mar Caribe. Por un lado vemos siempre las formaciones montañosas que coronan la ciudad y la adornan con un esplendor que ninguna muralla hecha de piedras viejas puede siquiera imitar.

El Mar Caribe, chocando con las enormes piedra, como huevos prehistóricos como lo dijo Gabo en su obra, se torna majestuoso en torno a la ciudad, una ciudad que no es una sino muchas. Desde la nación de pescadores de Taganga, pasando por el histórico centro de la ciudad, hasta las torres de «El Rodadero» y la ciudad aplastada, como le llamo yo, o sea el cúmulo casi inagotable de hoteles que se extiende como un gusano sin fin tratando de quedarse con el mejor sitio para tomar el sol junto a la bahía.

Santa Marta es bella de una manera natural y moderna, mucho más bella que Cartagena, mucho más moderna que Barranquilla, mucho más agradable para todos, para los turistas, para los que nacieron allí, para los que llegaron de las montañas del interior a quedarse allí para hacer fortuna y se terminaron quedando para siempre.

La extensión del Parque Nacional Tayrona completa la multidimensionalidad de la ciudad, en un lugar que mezcla el pasado, las raíces indígenas, la ecología y el turismo. Este Parque, que debería conservarse como una reserva forestal y ecológica se ha convertido en los últimos lustros en una foreigners’ bitch, tal como lo escuché de un turista indignado, la prostituta de los extranjeros. Quizá se le olvidó al turista que no era solamente de los extranjeros, sino también de los nacionales. Personalmente no estoy de acuerdo con el manejo que se le da actualmente al parque, que se ha convertido en una especie de hotel donde el mar y la vegetación terminan sirviendo como retretes y contenedores de basura.

Ese es quizá el único punto negro de la Santa Marta que conozco, una ciudad tan única como sus playas, sus cerros verdes, sus torres, sus malecones, sus calles viejas y nuevas, su ferrocarril, su parque, una ciudad a la que vale la pena ir una y mil veces, una ciudad donde convergen muchas de las cosas hermosas y positivas de nuestro país, un verdadera joya en el Caribe.

¿Marco Legal Para La Paz o Marco Legal Para las FARC?

There is no argument over the choice between peace and war, but there is only one guaranteed way you can have peace–and you can have it in the next second–surrender. – Ronald Reagan.

legal paz
Ya tuvimos un Caguan físico, ahora con el Marco Legal Para La Paz, tenemos un Caguan jurídico. Felicitaciones Juan Manuel Santos.

Tal como lo dijo Ronald Reagan en su discurso «A time for choosing» en 1964, no hay ninguna discusión en la elección entre paz y guerra, pero hay sólo una manera garantizada de tener paz inmediata … rendirse. Y esa es la elección que hay hecho Juan Manuel Santos con su tan llamado Marco Para La Paz, nuevamente el presidente de Colombia ignora el mandato otorgado por los colombianos de continuar las políticas de seguridad implementadas por el presidente Uribe y de la mano con el farsante de Roy Barreras han organizado un marco para una paz inexistente, pero que le da a los criminales de la guerrilla todas las libertades para seguir como si nada hubiese pasado.

Muy pocos conocen y han leído el llamado Marco Legal Para La Paz, en caso de que quiera leerlo primero, siga este link. Daré mi opinión respecto al texto, con la salvedad que no soy abogado ni nunca he estudiado leyes. Pero esa es la misma situación de muchos de los congresistas que votaron SI al famoso marco.

El proyecto legislativo aprobado empieza de la siguiente manera:

Artículo 1. La Constitución Política tendrá un nuevo artículo transitorio que será el 66, así:

Ya desde aquí empiezan mis objeciones, estamos hablando de una reforma constitucional, la madre de las leyes, y están poniendo dicha ley al nivel de otras como el derecho a la vida, a la libertad y a la libre expresión. Si bien es un artículo supuestamente transitorio, ya veremos que no lo es tanto como afirma de principio.

Una Ley estatutaria podrá autorizar que, en el marco de un acuerdo de paz, se dé un tratamiento diferenciado para los distintos grupos armados al margen de la ley que hayan sido parte en el conflicto armado interno y también para los agentes del Estado, en relación con su participación en el mismo.

Ya aquí empiezo a vislumbrar una contradicción profunda con la misma constitución de la que quiera hacer parte dicho artículo.  ¿Tratamiento diferenciado? ¿Dónde está ahora el derecho a la igualdad? Este artículo podría permitir que un individuo condenado por vender drogas, por pura y física necesidad sea condenado bajo todo el peso de la ley, mientras que alguien de estos «grupos armados al margen de la ley» que cometa el mismo crimen puede salir libre, como si nada, lavar sus crímenes y salir a participar en política.

(…) por iniciativa del Gobierno Nacional, podrá mediante ley estatutaria determinar criterios de selección que permitan centrar los esfuerzos en la investigación penal de los máximos responsables de todos los delitos que adquieran la connotación de crímenes de lesa humanidad, genocidio, o crímenes de guerra.

¿Criterios de selección? Sí, la idea de todo esto es que hay crímenes buenos y crímenes malos, y la Fiscalía se encargará de decidir al quien cometió que clase de delito. ¿Qué pasaría si se empezaran a mover intereses oscuros detrás de esto? Petro-dolares enfocados en lanzar ciertos integrantes de la guerrilla a la política, podrían hacer que la fiscalía aprovechara este marco tan flexible para determinar casi que a dedo quien va a la carcel y quien no.

barreras y juanma
¿Cuál es el interés en un marco jurídico para un proceso inexistente?

Aquí también hay un enorme peligro encerrado. Nada le impide a las farc desmovilizar parte de su fuerza armada con el simple objetivo de infestar las ciudades con líderes pro-guerrilla que empiecen en la tarea de promocionar al grupo guerrillero, reclutar hombres y consolidar alianzas. Así tendríamos a muchísimos guerrilleros perdonados por semejante despropósito de ley, en nuestras universidades y en nuestras instituciones, libres de toda culpa, literalmente haciendo lo que les de la gana. Igual si son atrapados por rebelión, nuevamente saldrían libres ante la flexibilidad del llamado Marco para la Paz.

Las FARC tendrían años para ponerse de acuerdo en todos los crímenes, echarle la culpa a los que ya están muertos y garantizar que el 99.97% de sus integrantes queden limpios de polvo y paja en caso de que decidan dejar las armas, la impunidad que pretende evitar este dichoso marco, pasará del silencio a las mentiras. ¿Es mejor el silencio de la impunidad que la repugnancia de una mentira coordinada? Eso es lo que cree el gobierno.

(…)Los recursos que se liberen efectivamente como consecuencia de la reducción real del gasto público que se produzca como efecto directo de eventuales acuerdos de paz, podrán ser destinados a la inversión social y de manera prioritaria a financiar el posconflicto.

Este es el artículo que más me preocupa y varias preguntas surgen en mi cabeza. ¿Por qué el afan de implementar una ley sobre un proceso de paz improbable e inexistente? ¿Hay acaso algún compromiso por parte de Juan Manuel Santos con las FARC? ¿Hay algún compromiso de Juan Manuel Santos con su amplia cola burocrática para hacer partícipes de los recursos con los que cuenta el Ministerio de Defensa? ¿Por qué de antemano plantear la posibilidad de quitarle recursos a la fuerza pública?

En este dichos «Marco Para La Paz» hay mucho más oculto de lo que a simple vista parece haber, no es sólo que los guerrilleros empiecen a salir de la selva para tomar puestos en las alcaldías, gobernaciones y el congreso. Estamos hablando de una flexibilización, una relajación total de las leyes para unos pocos, precisamente unos pocos que no se la merecen; y un detrimento de recursos ante el único escudo que nos separa del caos y la anarquía. Quizás esté leyendo demasiado entre lineas, o quizás la realidad es mucho, mucho peor … y estamos dando el primer paso para la rendición.