Por qué voy a votar por el NO ^ Columnas X.

Ingenuo e ignorante. Esas son las palabras más utilizadas por los partidarios de Juan Manuel Santos en contra de aquellos que tenemos serias preocupaciones y críticas en contra de su acuerdo con la guerrilla de las FARC en La Habana. Nos llaman ingenuos, porque piensan que no sabemos el costo que tendrá para nuestro país el hecho de que dicho proceso fracase; y nos llaman ignorantes, porque creen que desconocemos lo que significa un acuerdo de justicia transicional. Pero como suele suceder con estos respetables partidarios, están mucho más equivocados de lo que creen.

voto por el no

Es claro que si las negociaciones con las FARC acaban, por supuesto que Continúa leyendo Por qué voy a votar por el NO ^ Columnas X.

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Columnas X ^ La Verdad sobre la Situación de la Frontera entre Colombia y Venezuela.

El día de hoy, miércoles 9 de septiembre de 2015, el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, a través de su Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, publicó en el diario estadounidense The New York Times, un artículo titulado “The truth about the Venezuela-Colombia border situation” (La verdad sobre la situación de la frontera Venezuela-Colombia), artículo, que a diferencia de lo que han manifestado algunos funcionarios de la administración de Nicolás Maduro, NO corresponde a un reportaje o una investigación por parte de los periodistas de dicho diario, sino a una publicidad pagada por el gobierno de Venezuela, que teniendo en cuenta su extensión de una página y de acuerdo con datos del portal web Billfold, habría tenido como mínimo un costo de 104.000 dólares, el equivalente a 14.000 meses del valor real del salario mínimo de un ciudadano de Venezuela hoy en día.

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La razón para tal artículo no es otra que Continúa leyendo Columnas X ^ La Verdad sobre la Situación de la Frontera entre Colombia y Venezuela.

Ensayos Electorales (Parte 3): ¿Por Qué Sigue Ganando El Uribismo?

En Colombia, desde el año 2002, se han llevado a cabo 5 elecciones presidenciales, todas con una característica en común: todas fueran ganadas por el Uribismo. Desde la elección de 2002, tocada profundamente por el estrepitoso fracaso de los diálogos de paz en la mal llamada “Zona de Distensión”, el secuestro de la candidata presidencial Ingrid Betancourt y por el desplome de todos los indicadores sociales y económicos, el fenómeno político que encabezó el entonces ex-senador y ex-gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Velez ha venido arrasando elección tras elección, aunque con una considerable disminución a partir del pico más alto en 2006 con la victoria de Uribe en primera vuelta con una popularidad del 64%, hasta el primer lugar de Oscar Iván Zuluaga  en las pasadas elecciones con el 30%, lo que obliga a la celebración de una segunda vuelta.

A los anti-uribistas acérrimos se le van las horas pensando en las razones que tiene el pueblo colombiano para votar por una política que planteó una austeridad en todos los sectores de la economía, contó con socios sumamente cuestionables como Salvador Arana y Jorge Noguera, firmó los más importantes Tratados de Libre Comercio (TLC); una política salpicada de escándalos como la parapolítica, la Yidispolítica, los falsos positivos, el de Agro Ingreso Seguro y las chuzadas que tuvieron como consecuencia la desaparición del DAS… ¿Por qué sigue la gente votando masivamente por el Uribismo? La respuesta es mucho más sencilla de lo que parece: Álvaro Uribe Velez es el precio que Colombia está dispuesta a pagar para deshacerse para siempre del flagelo de la guerrilla.

Para tratar de entender un poco mejor la situación, tenemos que recordar donde estaba el país el 20 de Febrero de 2002.  Ese día, luego de tres años y medio, el entonces presidente Andrés Pastrana Arango da por terminado el mal llamado “Proceso de Paz” con el grupo guerrillero de las FARC, proceso que se llevó a cabo en una amplia zona del Sur-Oriente del país, tan grande como Suiza.  Cuatro años antes, Colombia había confiado en las intenciones de paz de la guerrilla, confianza que fue completamente destruida por los hechos violentos que cometió ese grupo en ese periodo de tiempo y que sirvieron para que recibieran de manera muy merecida el adjetivo de “terroristas”.

Mesa Negociación
Colombia no ha perdonado la burla de las FARC, ese ha sido el principal combustible del Uribismo.

El primer golpe de la guerrilla a Colombia ocurrió el 7 de Enero de 1999, cuando Manuel Marulanda Velez no asistió a la instalación de la mesa de negociaciones, la sola imagen de Andrés Pastrana, sentado solo como un pendejo dio el primer indicio de lo que en siguiente sería evidente: las FARC se burlaban de Colombia y de sus deseos de paz. A partir de ahí la guerrilla practicamente convirtió a la zona de distensión en un país independiente, donde los guerrilleros cometían toda clase de atrocidades con total IMPUNIDAD.

La guerrilla , utilizando la intimidación y los asesinatos a sangre fría, se apoderó de todo lo que había en la zona de distensión. Era desde allí que se coordinaron las más crueles tomas guerrilleras de toda la historia, era desde allí que se planeaban las “pescas milagrosas” y era allí donde escondían a los secuestrados que obtenían en estas.  Y fue allí donde se planeo el secuestro de los 3 indigenistas estadounidenses  Ingrid Washinawatok, Laheenae Gae y Terence Freitas, para posteriormente darles de baja. Y Colombia lo vio.

Nunca antes Colombia había visto una carnicería como la perpetrada por las FARC en todo el país, y nunca antes se cometieron tantos secuestros de personajes de la vida pública, de soldados policías y de ciudadanos del común. Estos secuestros terminaron, en su mayoría, en ejecuciones extrajudiciales y otros en retenciones de hasta 15 años. Luego vinieron hechos como el secuestro del Avión de Satena, las infames “Leyes de las FARC”, el asesinato de Diego Turbay Cote, el asesinato de Consuelo Araujo, los secuestros de Alan Jara , Jorge Eduardo Gechem y de la candidata presidencial Ingrid Betancourt. Y Colombia lo vio.

La alta inestabilidad en ese oscuro periodo de la historia colombiana llevó a un éxodo sin precedentes, y no sólo era por la amenaza de la guerra y la violencia: la inestabilidad ocasionada por la sed de poder de las FARC llevó a una estigmatización de los colombianos, se nos cerraron las puertas en todo el mundo, la economía se estancó y las medidas que se tomaron para evitar el colapso total llevaron a los niveles más bajos de la capacidad adquisitiva. Y a Colombia no le quedaron dudas que los culpables de toda la situación eran las FARC.

En ese momento, Álvaro Uribe Velez apareció prometiendo exactamente lo opuesto que prometía Pastrana. Los colombianos votaron con Uribe con la convicción de que si la guerrilla no quería paz, entonces había que darles guerra y eso fue lo que obtuvieron. Los triunfos de Uribe como la muerte de Raúl Reyes y la liberación de los secuestrados de las FARC le dieron una justificación a las medidas de austeridad implementadas en su gobierno. Colombia estuvo dispuesta a sacrificarse para terminar de una vez por todas con las FARC.

Operación Jaque
La Operación Jaque y otros logros de Uribe hicieron que un gran sector de la opinión pública pasara por alto los escándalos en su gobierno.

Fue tal la popularidad de las acciones de Uribe y la sensación de que por primera vez en la historia un presidente salía a todo el país a trabajar (trabajar y trabajar) y de poner a todo su gabinete a hacerlo duro y parejo en los consejos comunitarios, que se pasaron por alto todos los escándalos que ocurrieron en su gobierno. La gran mayoría de los colombianos le perdonaron a Uribe todos los puntos negros de su gobierno, incluso antes de que se cometieran. Era simplemente el precio que había que pagar para deshacerse para siempre de ese plaga que  por 50 años ha frenado todos los procesos de desarrollo en Colombia.

Por eso no es tan sorprendente, que incluso con los millones de  (petro)dólares que se invirtieron entre 2002 y 2010 en financiar movimientos estudiantiles en universidades públicas y privadas, en sindicatos y en círculos de adoctrinamiento socialista, el Uribismo siga siendo una poderosa fuerza electoral. Para muchos el actual proceso de paz en La Habana sólo es una nueva versión de la burla del Caguán y no están dispuestos a arriesgarse a creer.

Los jóvenes que crecieron en la relativa seguridad del gobierno Uribe, sólo vieron sus escándalos y falencias y estuvieron muy poco dispuestos a perdonar, situación que tuvo eco en los procesos mencionados de adoctrinamiento patrocinados por las FARC que tuvieron lugar en colegios y universidades desde el 2002 hasta la fecha.

Estos procesos de perdón y odio selectivo han fortalecido la polarización que en lugar de paz, sólo traerá otro círculo de violencia y luego otro y otro y otro y así hasta el fin de los tiempos.

No Más Farc
La marcha contra las FARC es la mayor prueba que un gran sector de la población aborrece a ese grupo guerrillero.

Ensayos Electorales (Parte 2): Colombia, País de Derecha.

Izquierda y Derecha. ¿A que hacen referencia estos términos que aparecen tan ubicuamente en tiempos de campaña electoral? Muchos en Colombia han hecho la analogía errada de que Izquierda es sinónimo de FARC, ELN y terrorismo y que la derecha es sinónimo de paramilitares, motosierras y asesinatos selectivos. Esa conclusión peligrosamente simplista es propia de aquellos individuos que no quieren, o en definitiva,no pueden hacer un análisis más complejo del espectro político, no sólo en Colombia, sino en todo el mundo.

Revolución francesa
Izquierda y Derecha, términos originados en la revolución francesa.

Los términos curiosamente tuvieron un origen común. Corría el año de 1789 en Francia, la Revolución se traducía finalmente en un gobierno de carácter republicano, con tres ramas del poder independientes las unas de las otras, sistema que se copiaría extensivamente en todo el mundo en los años sucesivos. Precisamente fue este recién nacido experimento republicano, más exactamente en el parlamento que se acuñaron los términos Izquierda y Derecha. Mientras los representantes que favorecían la tradición, los aspectos religiosos y la monarquía, se sentaban en la parte derecha del recinto;  los partidarios de la secularización y la república lo hacían en la parte izquierda.

Hoy en día se entiende la Izquierda como el sector de la política evidentemente progresista, cuya principal preocupación es la de apoyar a aquellos que no pueden ayudarse a ellos mismos, los “oprimidos”, dirían algunos de sus fervientes militantes. La Izquierda, al menos en teoría, es un sector idealista y que cree en la igualdad a ras. La izquierda tiene a favorecer la carga impositiva, como soporte a la política de “redistribución de la riqueza” ; de cubrimiento universal en salud y educación y numerosos subsidios para diferentes sectores de la población.

La Derecha, en el otro extremo del espectro político, tiene como principales preocupaciones la conservación de los valores, la libertad económica y la equidad. El pensamiento de derecha se basa en la esperanza de que todos los individuos en una sociedad tienen la capacidad y la oportunidad de salir adelante. Así mismo se basa en la idea de que los mercados deben ser lo más libres posible, siempre que no atenten contra los intereses del Estado. La Derecha es partidaria de un Estado mínimo, con reducidas cargas impositivas donde es el individuo, con su trabajo y talento, el que debe proveerse.

Teniendo en cuenta estas definiciones y el escenario electoral que se presentó para la primera vuelta presidencial en Colombia el pasado 25 de Mayo, es más que evidente que Colombia es un país de derecha. De los 5 candidatos que se presentaron a la elección, 4 eran de ideología claramente de derecha: Marta Lucía Ramírez, Enrique Peñalosa, Juan Manuel Santos y Oscar Iván Zuluaga; mientras que solamente 1 pertenecía a la corriente de izquierda: Clara López Obregón.

Clara López, en lo que ella misma consideró una victoria histórica de su partido, alcanzó apenas el 15% de los votos válidos, que sumados con la mitad de los votos de Enrique Peñalosa, que estaba en alianza con el izquierdista movimiento progresista, llegarían apenas a un 20% de el total de votos válidos.

Resultados Primera Vuelta Presidencial 2014
Resultados Primera Vuelta Presidencial 2014

Resulta interesantísimo que en Colombia, uno de los países menos productivos del mundo, donde se esperaría que la población estuviera más inclinada a la izquierda, vote de manera tan masiva por candidatos de clara tendencia derechista ¿Por qué? Considero que hay (al menos) tres razones principales: religión, guerrilla y chavismo.

Con un 86% de población religiosa, Colombia es uno de los países más religiosos del mundo, ocupando la posición número 13 en proporción de población de tendencia Cristiana. Pero no hay necesidad de conocer las cifras para darse cuenta de la índole religiosa en nuestro país, donde hasta en la forma de saludar se escuchan expresiones como “Dios te bendiga” y “Amén”. No sólo eso, basta con mirar la asistencia a las iglesias católicas, cristianas y evangélicas para darse cuenta que la religión en Colombia está lejos de perder popularidad.  Y teniendo en cuenta que la Izquierda favorece prácticas que la religión considera pecaminosas como el aborto y el matrimonio gay, no sorprende que toda esta población religiosa se volque a los candidatos de derecha.

Semana Santa en Popayán, una de las numerosas expresiones religiosas en Colombia.
Semana Santa en Popayán, una de las numerosas expresiones religiosas en Colombia.

Y si la religión constituye una fuerte incentivo para no votar por la izquierda, la guerrilla sí que termina de hacer el trabajo. Un grueso sector de la población colombiana literalmente aborrece a la guerrilla, no por nada en todas las encuestas aparece con una popularidad cercana a 0%; y es que 50 años de secuestros, narcotráfico, minas quiebrapatas, asaltos a poblaciones, carros-bomba, collares-bomba, niños-bomba y otra serie de atrocidades sin nombre han tenido su efecto en la psique de los colombianos, quienes asocian a este flagelo con los partidos de izquierda (que suelen defender las acciones de la guerrilla a cada rato) razón por la cuál no le tienen ni cinco de confianza.

collar bomba
A Colombia no se le ha olvidado esto…

Por último, si la religión y la guerrilla no fueran suficientes, el chavismo terminó de orientar al país a la derecha. Para los colombianos, Venezuela fue por décadas, el equivalente de Estados Unidos para los mexicanos: un país rico que ofrecía empleo y divisas para sostener sus familias. Muchos colombianos tienen familiares que emigraron a Venezuela buscando mejores oportunidades y muchos las consiguieron… hasta que llegó el chavismo. A partir de entonces la dirección del flujo de emigrantes se invirtió y no sólo fue que muchos de los colombianos residentes allá decidieron regresar, sino que hasta los mismos venezolanos empezaron a abandonar su país para radicarse en Colombia.

El hecho de que un gobierno de izquierda haya prácticamente arruinado a uno de los países más ricos del mundo dejó su huella en los colombianos, muchos de los cuales conocen de primera mano como era el vecino país ANTES de la hegemonía chavista y la perspectiva de convertir a Colombia en otra Venezuela no cae para nada bien. Mucho más cuando se recuerdan los discursos de Hugo Chávez donde no ahorraba insultos para nuestro país y sus habitantes, hasta el punto de mandar tanques a la frontera.

Es entonces que Colombia es un país de derecha, no tanto porque su población esté de acuerdo con el libre mercado, o con la estratificación social, o la desigualdad; sino sencillamente porque es una población religiosa, golpeada por 50 años de guerrilla y por los embates económicos y morales de la izquierda chavista que gobierna en Venezuela.

El hecho de que uno de los candidatos para la segunda vuelta haya empezado a utilizar expresiones izquierdistas para atrapar incautos podría, en lugar de ayudarlo en su objetivo, terminar de hundir sus aspiraciones reeleccionistas. En menos de 36 horas lo sabremos.

Manual para identificar a la “izquierda” en Colombia.

Hablar de izquierda en Colombia es como hablar de la existencia de vida en el espacio exterior: todo el mundo dice que la hay, pero hasta ahora no se encuentran pruebas fehacientes de ello. En este país donde impera a rienda suelta la doble moral y el doble estándar para todo, estamos a milenios luz de una izquierda inteligente e ilustrada como la existente en el norte de Europa, donde la justicia social hace siglos dejó de ser un lema barato de campaña, para ser una realidad. En esos rincones del planeta la izquierda se compagina perfectamente con la cultura del trabajo duro impuesta por la iglesia protestante y no es enemiga de la propiedad privada, el libre mercado y el desarrollo profesional.

En Europa, la izquierda está basada en la cultura del trabajo. En Colombia la “izquierda” está basada en la cultura de la pereza.

Aquí por otro lado, la “izquierda” (así, entre comillas) se puede dividir en dos grandes grupos: los primeros, que andan en unas exquisitas y prolongadas vacaciones en La Habana, viviendo a todo costo de los impuestos de los colombianos, mientras ordenan asesinatos, secuestros, extorsiones y bombas por todo el territorio nacional.; y los segundos son los que utilizan el discursito de la justicia social para ganar votos y trepar en la pirámide social, engañando a los pobres incautos que se comen el cuento de que quieren cambiar las cosas, cuando su único y simple objetivo es el de imponer una nueva élite aún peor que la anterior, llena de corruptos, ineptos e ignorantes, tal y como ocurrió en nuestro hermano y vecino país, que estos momentos anda en la inmunda.

Ambos grupos se identifican fácilmente por tener unas características bien definidas que se replican en una ola de seguidores, que maravillados por la idea de ganarse la vida rascándose el ombligo y esperando a que le caigan los panes del cielo, repiten como loros lo que sus “líderes” les escupen en sus apoteósicos discursos.

Les fascina la idea que de un sólo plumazo se les perdone a los miembros de ciertos grupos terroristas (de “izquierda”, por supuesto) las MILES de atrocidades que por décadas han cometido, incluyendo el reclutamiento y abuso sexual de menores, las pescas milagrosas, los secuestros de décadas, las ejecuciones a civiles, las tomas sangrientas a los municipios, el tráfico de drogas, las masacres… todo eso, según ellos, debe pasar al olvido y seguir con nuestras vidas porque sólo es un invento de la derecha para manchar el buen nombre de esos ángeles que tan duramente se encuentran negociando en Cuba.

Han decretado que sólo los votos de los políticos de izquierda son válidos, tanto así que los habilita a pasarse la ley por la faja, y hacer lo que les da la gana como el señor Petro, quien es el salvador indiscutible del universo y sus alrededores, a quien (pobrecito) todo el mundo lo quiere destituir, no por lo inepto que es, sino porque es de izquierda. Cualquier parecido con un culebrón venezolano es pura coincidencia.

Para ellos el diablo no existe y Dante se equivocó en su concepción del infierno, porque en el último círculo no hay un dragon de siete cabezas y diez cuernos, como lo indica el apocalipsis, sino el Procurador Ordoñez y Uribe que fueron los creadores del mal sobre la tierra.

Les encanta decir que son los más tolerantes, los más respetuosos, los más progresitas, pero todo aquél que no tenga al político de izquierda del momento, sea Carlos Gaviria, Clara Lopez o Gustavo Petro, montando en un altar de oro puro en el centro de la casa y rodeado de claveles y astromelias, para ellos no es más que un paraco, sanguinario, amante de la motosierra, ignorante, enemigo de la paz, promotor de la cultura del odio, uribestia y otra sarta de barbaridades.

Se escandalizan por las corridas de toros y hablan y se dan golpes de pecho hablando de la cultura de la violencia y de la muerte, y sin embargo son partidarios de los abortos y de la legalización de una serie de drogas que matan más rápido que el tabaco.

Es eso, la incoherencia y la falta de lógica en su discurso lo que hace posible identificar muy fácilmente a este sector de la población. Eso o que hagan bulto en cuanta manifestación y marcha haya, claro está, después que les hayan pagado los viáticos, auspiciados con platica de muy dudosa procedencia .

Para la “izquierda” colombiana no existe la lógica, sólo existen ellos y todos los demás son ignorantes que no tienen ni idea de nada. Y dicen ser tolerantes.