En la primera parte de esta reseña, vimos dos de las más fuertes críticas que se han hecho a la quinta temporada de «Game of Thrones», serie de HBO, basada en la saga de «La canción de hielo y fuego» de G.R.R. Martin. En esta segunda y última entrega veremos las tres críticas faltantes, a saber: 3) Retrato de la violencia contra las mujeres, 4) Dorne y 5) Eliminación de personajes amados por el público.
Para nadie es un secreto que «Game of Thrones» es una serie controvertida. Y es que desde el primer capítulo, la popular serie de HBO, basada en la inconclusa serie de libros de G.R.R. Martin, se ha destacado precisamente por poner al espectador en una posición de efervescencia continua, donde el drama político es el plato principal, sazonado con una fuerte dosis de sexo y violencia, nada moderados.
Por cuatro temporadas la fórmula funcionó a las mil maravillas. La serie que empezó su primera temporada promediando la nada despreciable cifra de 2,52 millones de espectadores por episodio, fue incrementando el tamaño de su público a un ritmo de un millón y medio de espectadores cada año, acercándose al curubito de los 7 millones de espectadores, una cifra que muy pocas series de televisión abierta en los Estados Unidos consiguen, mucho menos una serie que se transmite exclusivamente por cable como es el caso de «Game of Thrones».
Sin embargo para la quinta temporada, las cifras no se incrementaron en su ritmo habitual, pasando de 6.846 a 6.88 millones de espectadores por episodio. Esto es un incremento de apenas un 0.5%. Estas no son, ni de lejos, malas noticias para HBO, porque mantener una serie en el mismo número de espectadores, luego de cinco años, es razón suficiente para botar la casa por la ventana. En lo que si no se quedó corta esta quinta temporada fueron en las críticas.
Por fin, por fin, por fin, por fin, llegó el capítulo final de la cuarta temporada de Game of Thrones y hago tanta insistencia en ese «por fin» porque en definitiva de esta temporada lo único que me gustó fue su capítulo final… en parte porque fue bueno (relativamente) y en parte porque pone fin a una temporada que personalmente considero, fue de puro relleno. Pero, como siempre,vamos por partes:
En El Norte:
Más exactamente en El Muro y sus alrededores, siguiendo a la «épica» batalla de la semana pasada, Jon decide enfrentarse a Raeghar Targaryen Mance Rayder, con el fino objetivo de matarlo en su propia tienda. El diálogo Jon-Mance se dirige esencialmente a que tanto cambió a Jon su experiencia con los salvajes, sobre todo su experiencia con Ygritte… al gigante que murió en el muro y por supuesto en su clara (y estúpida) intención de asesinarlo. Pero justo en medio de la conversación, el ejército de Stannis cabalga hacia el ejército salvaje, disminuyéndolo rápidamente; Mance, que parece tener más sentido común que Jon, declara la rendición total ante las fuerzas de Stannis. Jon se identifica como hijo de Ned Stark, cuya lealtad a Stannis le provocó la muerte.
Stannis en una especie de admiración por la inteligencia de Jon o quizás sólo por lástima, le pide su opinión sobre lo que debe hacerse con Mance Rayder, a lo que Jon responde que debe perdonársele la vida y mantenerlo prisionero. Jon, por supuesto le insiste a Stannis en que debe quemar todos los muertos en la batalla, si no quiere que la serie deje de llamarse Game of Thrones para ser The Walking Dead going Wild.
Jon luego habla con Tormund y le explica el cambio en su situación con la llegada de Stannis, y en esencia Tormund le dice lo mismo que le dijo Mance, sólo que con menos palabras bonitas, también hablan de los funerales… por lo que el asunto de Ygritte sale a relucir. Jon lleva a Ygritte más allá del muro y la quema en un funeral privado, mientras que de regreso a Castle Black, los hombres de Stannis y lo que queda de la guardia de la noche, le dan cristiana sepultura a los caídos en la batalla, y es entonces que vemos a Melisandre echándole el ojo a Jon… por lo que seguramente la veremos sin ropa la próxima temporada.
Mientrás que más allá del muro (pero mucho más allá, como en el Polo Norte de Westeros o algo así), Bran, Hodor, Meera y Jojen llegan finalmente al árbol que veían en sus sueños verdes, o como se llamen. Con la sorpresa que el lugar está rodeado de zombies, por lo que los esfuerzos de Jon de que la serie no cambiara de nombre, se vieron frustrados de momento. Meera y Jojen combaten con fuerza, pero Hodor ni siquiera puede ayudar, por lo tonto que es, por lo que Bran lo posee y le da guerra a los muertos vivientes (no tiene nada que ver con la serie de AMC), pero no tanto como para que uno de ellos le clave siete puñaladas en la espalda en el pecho de Jojen. Teniendo en cuenta que Jojen NO muere aún en los libros, esto sí que fue sorpresivo. Pero bueno, en medio de la batalla, una niña con cara de elfo de «El Señor de los Anillos» se aparece y le pide a los muchachos que la sigan.
Bran, Hodor y Meera entran a la cueva que está protegida por una especie de escudo anti-zombies. Dentro, en un lugar lleno de ramas, está el cuervo de tres ojos… que es mucho menos aterrador que en el libro, porque acá es sólo un anciana con un ojo sentado en un tronco de raíces. El cuervo le dice a Meera que Jojen sabía que moriría (¡y nosotros no!), y el lo sabe porque prácticamente él lo sabe todo, el pasado y el futuro, es así como sabe que Bran no caminará nunca más, pero si volará…. espero que no sea en BluJet o en Viva Colombia.
En *Bosteza con la boca bien abierta*, Perdón En Meereen:
Que flojera tener que hablar de Meereen, no tanto porque la historia sea mala (que sí lo es), sino por tener que ver a la loca de Daenerys, que es peor que Juan Manuel Santos intentando complacer a todo el mundo. Por la mente transtornada de Daenerys no pasa la idea de que exista gente que se haya acostumbrado a la sociedad esclavista de Meereen y se le ocurre la maravillosa idea de hacer contratos de trabajo… tan linda ella, y está hasta feliz cuando un campesino le trae el cuerpo de uno de sus hijos, quemado por Drogon. Daenerys que es una tonta sin igual, se deja afectar por eso, sin darse su lugar de reina y decide encadenar sus dragones a las catacumbas de Meereen. Sí, claro, voy a encerrar a dos criaturas que matarían a cualquier que yo se lo ordenase y que son la clave para conseguir mi corona… ay, por favor.
En El Valle (Nada que ver con el Valle del Cauca, gracias a los cielos):
Bueno Brienne y Pod se dirigen a Eyrie donde esperan encontrar a Sansa Stark, pero en su lugar encuentran a Arya y al Sabueso… Brienne, haciendo uso de sus poderes mágicos, descubre que Arya es Arya, sin conocerla ni nada y está dispuesta a llevarla a un lugar seguro… ¡con Jaime Lannister! O sea… no por nada El Sabueso inicia una pelea con ella, que los deja heridos a ambos, pero mucho más al perro que cae por un acantilado. En la confusión, Brienne pierde a Arya, quien se queda cerca. El Sabueso tiene una pierna rota y está muriendo y le pide a Arya que lo asesine, tratando de provocarla, pero ella lo deja allí, sólo para morir. Arya encuentra un barco que se dirige a Braavos y mostrando su moneda se gana un tiquete directo a las ciudades libres. Buen viaje, Arya.
En Aterrizaje del Rey King’s Landing:
Tywin la tiene clara, no, no es que vaya a votar por Clara López, sino que sabe que la única manera que tiene de gobernar en Westeros es deshacerse de Cersei para ejercer control sobre Tommen y para eso tiene que casarla con Loras Tyrell. Cersei prefiere morirse antes de hacerlo y le dice a Tywin que prefiere decir toda la verdad sobre el origen de Tommen si Tywin insiste en enviarla lejos. Cersei acude a Jaime para consolarse, o más bien para manipularlo y que él haga algo antes de que su padre los separe.
Pero Jaime está más interesado en otras cosas, como por ejemplo, en liberar a Tyrion, quien en su camino de escape se encuentra con los aposentos de Tywin… y encuentra allí nada más y nada menos que a Shae. En los libros, Tyrion asesina a Shae ciego de dolor, pero aquí en la serie lo hace por defensa propia… y no es que esa puta mereciera menos. Luego Tyrion va en busca de su padre, con una ballesta en la mano y no es precisamente para mostrarle lo bonita que es. Tywin intenta manipular a Tyrion, pero no le funciona al señalar la condición de puta de Shae, por lo que Tywin muere en el baño, mientras (literalmente) la cagaba. Varys mete a Tyrion en un barril y lo embarca con dirección a Pentos desconocida. Con lo cuál la temporada marca su fin.
Y ahora a esperar un año para ver la quinta temporada si es que el cambio climático y el gobierno de Juan Manuel Santos lo permiten.
Cien guardianes célibes vestidos de negro, cien mil salvajes sedientos de sangre, un muro de hielo de doscientos metros, mamuts y gigantes fueron algunos de los protagonistas, del «Episodio 9» de la cuarta temporada de Game of Thrones y para esta reseña quise darme un poco más de tiempo para analizar este capítulo.
«The Watchers on The Wall» es el segundo capítulo que tiene lugar en una sola ubicación, siendo el primero «Blackwater», el noveno capítulo de la segunda temporada.
La situación en El Muro ha tocado fondo: Castle Black, el fortín de la Guardia de la Noche está custodiado escasamente por 100 hombres mal armados cuya única defensa es el muro de 200 metros que los separa de la llegada inminente del Rey Más Allá del Muro, Raeghar Targaryen Mance Rayder. Pero al parecer lo único que les importa a Jon y a Sam es hablar de sus experiencias sexuales por las que Sam empieza a sentir una tardía curiosidad, justo cuando las probabilidades de que siga vivo son realmente escasas.
El plan de los salvajes es atacar el flanco norte y sur del muro en Castle Black, y para eso tienen a su warg de cabecera, un tipo que parece sacado de las películas de Benicio del Toro. Ygritte deja claro que está deseosa por matar a Jon Snow, aunque ni el warg, ni Tormund (cazagigantes) le creen una palabra. Está tan buena la discusión entre los salvajes que no se dan cuenta que Gilly, que curiosamente sobrevivió gracias a Ygritte, sale huyendo sin que nadie, ni el super-warg la noten.
WTF?!
A Sam se le ocurre que la mejor manera de satisfacer su curiosidad sexual es ir donde el Maestre Aemon (¡ay por favor!), quien le habla de la mujer que amó (¡Shiera Seastar?), y justo en ese momento Gilly aparece en la puerta de Castle Black, con su hijo (que con 20 grados bajo cero ni siquiera llora) y ambos se prometen no separarse y toda esa sarta de basura… hasta que los cuernos suenan: ¡los salvajes han llegado!
Desde su privilegiada posición en la cima de la muralla, Jon ve como el ejército de Mance, acompañado de un enorme incendio se aproxima, Alliser Thorne, quien es como cien mil veces más inteligente en la serie que en los libros, le dice a Jon que debió escucharlo, pero que en su posición como líder no podía darse el lujo de demostrarse dudoso.
Los primeros salvajes atacan y Ser Alliser empieza a dar órdenes… que los nerviosos reclutas negros tratan de obedecer, metiendo las cuatro de caminar. Y luego dicen que Alliser Thorne es malo por tratarlos de idiotas. Sam, por su parte, le promete a Gilly que no morirá en la doble batalla que están a punto de enfrentar… sí, claro porque un gordo cobarde tiene muchas probabilidades de quedar vivo en una pelea de semejante calibre, pero en fin. En una conversación bastante aburrida con Pyp (?) le dice que no se trata de ser valiente, sino de tener razones para olvidar quien se es… quizás aburrida la conversación, pero inteligente.
Ygritte, Tormundo y su amigo el super-warg inician el ataque desde el flanco sur, por lo que Alliser tiene que dejar inconclusa su importante labor de insultar estúpidos, para ponerse al frente de la batalla que se desarrolla abajo, dejando a cargo a Janos Slynt… Por favor.
Aragorn Alliser Thorne da un magnífico discurso de motivación y los guardias de la noche empiezan una batalla sin cuartel contra los salvajes del flanco sur. En el flanco norte, los gigantes y los mamuts empiezan a atacar la puerta, y el inútil ese de Janos Slynt lo único que se le ocurre es seguir hablando de como era su trabajo en King’s Landing, por lo que Grenn (?) toma la iniciativa y le dice a Janos que bajé de inmediato bajo ordenes de Ser Alliser (no tiene nada que ver con el alicer de cabello). Entonces Jon toma el mando… justo cuando un gigante arroja una flecha enorme y clava a un hermano negro lanzándolo al otro lado del muro, donde ocurre la batalla con Ygritte y Tormund.
Y eso no es todo, los gigantes destruyen el resguardo de los guardias en la cima, atacan la puerta de hierro y los salvajes ven su oportunidad para escalar la muralla. Las cosas en el flanco sur, están graves, tanto así que Janos Slynt termina refugiándose en la cocina con Gilly, mientras los guardias hacen uso hasta de agua hirviendo y cuchillos de destazar para servirse a unos cuantos salvajes. Pyp (?) no corre con la misma suerte y es asesinado por Ygritte, por lo que muere en la compañía de Sam. Bueno, al menos no muere solo.
Y bueno, la suerte al parecer sí está con Sam, porque encima de que no muere, mata al super-warg, antes que este le clave una flecha en su gordo cuerpo. Ser Alliser se da buen combate con Tormund, pero este logra herirlo, pero los guardias sobrantes logran sacarlo de la pelea.
Mientras tanto las cosas en el flanco norte no pintan nada bien, si bien lograron quemar a uno de los Mamuts CGI, contraviniendo la legislación de «Ningún animal fabricado por computadora fue herido durante la producción de esta serie»… uno de los gigantes ha logrado forzar la puerta de hierro exterior y se dispone a entrar a Castle Black. Jon encarga a Grenn la misión de no permitir que tal cosa sucede, mientras Sam queda encargado de soltar a Ghost, porque ¿Qué mejor que un Lobo Huargo para asistir en una batalla? Pero con todo eso, Jon tiene que bajar a asistir, dejando a Edd, El Penas, a cargo de la cima del muro.
Edd lo hace tan bien que al ver al montón de salvajes escalando el muro, libera la guadaña (que no sé de dónde salió ni por qué la tenían ahí) y literalmente borra al grupo salvaje. Bien Edd.
Mientras tanto Jon tiene que enfrentar al villano salvaje que comer carne humana… que según la página de Wikipedia se llama Styr (no me puedo saber los nombres de todos), y aunque Styr le da una paliza al muchacho, Jon logra clavarle un martillo en la cabeza… luego de escupirle sangre en la cara. Que asco.
¿Ese era Styr? Y yo que creía que era un caníbal ahí sin nombre…
Luego, en la mejor escena del capítulo, Grenn y su grupo se enfrentan al gigante recitando el juramento de los guardias de la noche. Piel de gallina.
Y justo en ese momento, como en cualquier telenovela de Telemundo, Jon queda cara a cara con Ygritte, y casi casi parece que se van a abrazar… cuando una flecha atraviesa a la chica (¡OMG!) ¿El responsable? Olly (?) el hijo del campesino que ella asesinó hace como 7 capítulo. La vida es justa, Ygritte… y bueno Jon le dice adiós, en una escena igual de mal actuada que el capítulo final de La Madrastra.
En la cima, Edd, el Penas, se da cuenta que los salvajes han empezado la retirada, pero que eso no significa que hayan sido derrotados, sino que simplemente, Mance Rayder está probando que tan fuerte es la guardia.
La mañana siguiente, los hermanos negros se dan cuenta que Mance Rayder está preparando un nuevo ataque… esa misma noche, por lo que a Jon se le ocurre la gran solución: salir al norte del muro y matar el mismo a Mance Rayder. Definitivamente.
Este capítulo, si bien estuvo bien, no fue la gran maravilla; sí, fue divertido, sí, tuvo drama, sí, tuvo frases inteligentes… pero no fue lo suficientemente entretenido para mantenernos 60 minutos en la silla sin dar un bostezo y eso es consecuencia de que la trama de El Muro ha tenido 3 o 4 escenas durante toda la temporada por lo que es imposible seguirle el hilo conductor de manera eficiente… encima, es muy dificil recordar todos los nombres, uno no sabe (ni importa tampoco) quien es Pyp, Grenn o Ed… apenas Jon, Sam y hasta Thorne y bueno Janos Slynt, quien quedó vivo para la próxima temporada. Y con esto estamos a punto de dar paso al último capítulo titulado «Los Niños»… espero que no vaya el Bienestar Familiar y se los quite.
Ni Edvard Munch, en su famosa pintura «El Grito» de 1983, alcanza a reflejar el nivel de horror y espanto que me ha dejado este capítulo de Game of Thrones. ¿En que momento dejamos de ver traseros y sexo simulado para ver gente monstruosamente asesinada? ¿Ah? Ok, ok, mientras me calmo, vamos a ver que fue lo que pasó.
El Norte:
Que flojera con el montón de relleno inútil que le están metiendo a esta serie. Si los productores se quieren meter con el material de los libros 4 y 5 que lo hagan y ya… no veo necesidad de andar extendiendo por 8 capítulos algo que pudo haber sucedido en 3. Los salvajes atacan Mole’s Town (sí, el pueblo ese de las putas… no, no es Cartagena) por lo que en el muro Gilly se presume muerta por Jon, Sam y sus amigos, que prevén una batalla de 100.000 salvajes contra 100 guardias de la noche, lo que literalmente los dejarían en la inmunda sino hubiera un muro de 200 metros entre ellos.
Mientras tanto, más al sur, Theon se hace pasar por… ¿Theon? ¿Qué? Ah ya, es que Theon ahora no es Theon sino Reek, después que le cortaron… bueno, ya ustedes saben que fue lo que le cortaron. Theon se hace pasar por Theon para recuperar Moat Cailin (que salió en los créditos, oh yeah). Theon no sólo consigue su propósito sino que con esta victoria logra elevar a Ramsey «El desollador» Nieve a hijo legítimo de Lord Bolton. Lo último que vemos de estos personajes es que se dirigen a Invernalia.
El Valle:
Mientras que en el Norte rellenan, en el Valle cambian todo lo que pasó en los libros de una manera tan extraña que uno realmente no sabe donde van a parar. Los lores del Valle están investigando muy juiciosamente la muerte de Lysa Arryn interrogando a Petyr Baelish que nunca ha dicho la verdad en toda su vida, por lo cual deciden traer a Alayne… digo, a Sansa, que decide contar toda la verdad… toda, excepto la parte donde Baelish empuja a Lysa por el hueco ese a más de 2000 metros de altura, manipulando efectivamente a los lores con el cuentico de que la vieja se suicido. Aunque claro, teniendo en cuenta lo transtornada que estaba la infeliz esa, todo el mundo se creyó el cuento completico. Petyr se confunde ante la evidente manipulación de Sansa y llegan a la conclusión de que ambos se pueden proteger, aunque no me gustó que es lo que Baelish quiere a cambio de dicha protección… lo último que vemos es a Sansa con el cabello teñido de negro, vistiendo una ropa que hasta Paris Hilton consideraría que es de una mujerzuela y no de una dama del Valle.
Mientras eso sucede arriba, abajo o donde sea, Arya y el Sabueso llegan a la puerta sangrienta, que en el libro está kilómetros de Eyrie, pero que en la serie parece que está ahí a dos cuadras. Al llegar les informan que Lady Lysa Arryn se murió lo cuál destornilla de la risa a Arya. Sí, yo tampoco entendí.
Meereen:
¿Qué? ¿Todavía estamos en Meereen? Bueno, trataré de ser lo más breve posible, porque sólo hablar de esa ciudad da pereza. Al parecer los escritores quieren un romance entre Grey Worm y Missandei, que es un amor tan atormentado como el de las novelas de Victoria Ruffo, por el hecho de que Grey Worm está castrado… lo que no sabemos es si sólo le cortaron los testiculos, u otra cosa más importante, sí, eso que se necesita para consumar cualquier relación… aunque viéndolo bien, no creo que sea TAN necesario, o sea Grey Worm tiene lengua ¿o no?
Ser Barristan, por otro lado, recibe la cartica que le envió Tywin Lannister hace un par de capítulos donde literalmente echa al agua a Ser Jorah por enviarle información de Daenerys a Varys, y por ahí directo a Robert Baratheon. Daenerys no escucha las súplicas de Jorah, que no fueron tan humildes como deberían ser, y le toca largarse de Meereen antes que Daenerys le corte la cabeza. Cada vez me convenzo más que Daenerys no sólo es estúpida, sino también loca. ¿Cómo se le ocurre dejar ir a su hombre de confianza? O sea, si la hubiese querido matar, lo hubiese hecho hace 40 capítulos ¿No cree ella? En fin, al menos Jorah tiene la oportunidad de salir de ese hueco.
King’s Landing:
Y llegamos al punto climático del capítulo. Tyrion está esperando el momento de su juicio por combate con su querido hermano Jaime, que en lugar de darle ánimos parece estar resignado a que va a perder a su hermanito. Después de una aburrida historia de un joven «especial» que mataba escarabajos, empieza la diversión. Oberyn Martell, que tiene delirios de estrella de Hollywood hace su aparición sensacional en la arena de combate esgrimiendo su lanza. Pero al parece está más interesado en extraer una confesión de su enemigo, Gregor «La Montaña» Clegane que en matarlo, lo cuál es un error muy, muy grave. Evidentemente, Oberyn es un combatiente muy superior logrando derrotar a Clegane, pero en lugar de rematarlo inicia una tortura psicológica para hacerlo confesar, entonces es cuando ocurre el horror.
En los libros la escena no es fácil de leer, no señor, pero aquí ya estamos pasando todos los límites, quizás por motivos de tiempo, Gregor Clegane logra atrapar al escurridizo Oberyn y le vuela todos los dientes de un solo pepazo, lo arroja al suelo y le introduce los pulgares en los ojos mientras él hace su confesión, sí, el mató a Ellia Martell y a sus hijos (oh, ¿Aegon?) y le estripó el craneo, justo como lo hace con él. Antes el horror de los espectadores en la arena y de los que estábamos frente a la pantalla, terminó el capítulo y yo creo que esta noche no voy a poder dormir.
Sí, más o menos esto fue lo que pasó.
Con sólo dos capítulos adicionales, espero de verdad que esta temporada valga la pena.