El Plan de Escape de Sylvester Stallone

Sylvester Stallone es sin duda alguna, uno de las personalidades más fuertemente criticadas del cine norteamericano, tachado de mal actor y de haber cosechado sus éxitos con su imagen plástica de tipo fornido, al igual que sus colegas de género Arnold Schwarzenegger o Jean-Claude Van Damme. Sin embargo, mucho me temo que dicha imagen, cosechada en el pico de su éxito a finales de los 80 y principios de los 90 puede que no es tan correcta después de todo y su más reciente película “Escape Plan” da cuenta de ello.

“Escape Plan” cuenta la historia de Ray Breslin (Stallone), un ex-abogado quien ha pasado la mitad de su vida tratando de purgar los hechos relacionados con la muerte de su familia, asegurándose de que los criminales permanezcan en las prisiones a las que fueron enviados. Para ello se ha vuelto un experto en escapar de las cárceles más seguras de los Estados Unidos, mostrando así a sus directores los puntos débiles a corregir. Breslin ha escapado de tantas prisiones, que el asunto ya se ha vuelto trivial,  hasta que recibe una propuesta un tanto diferente: deberá entrar a una de las cárceles secretas financiadas por el gobierno estadounidense, en su llamada guerra contra el terror y comprobar que no es inexpugnable a cambio de once millones de dólares. Las cosas se complicarán para Breslin, ahora con el nombre de Portos; cuando al entrar a la prisión, comprende que no se trata de una cárcel ordinaria y que el director del lugar, Willard Hobbes (Jim Caviezel) no está dispuesto a dejarlo ir tan fácilmente.

Breslin tendrá que buscar la manera de escapar de la prisión más segura del mundo, contando únicamente con la ayuda de Emil Rottmayer (Arnold Schwarzennger) un misterioso presidiario que oculta un secreto que podría ser vital para la supervivencia de ambos.

Si bien, Stallone no es el mejor actor del mundo, hay que reconocer que sabe escoger/crear personajes que puede interpretar muy bien. A pesar de no tener la capacidad de transformarse como Jim Carrey o Gary Oldman, Stallone ha tenido sus momentos, las primeras entregas de Rambo y Rocky son clásicos en los que el actor demuestra que está hecho de algo más que músculos y esteroides.

En “Escape Plan”, Stallone logra convencer con su papel de genio traumatzado, que enfoca su coeficiente intelectual en el arte de escapar prisiones y hay que reconocer que en este aspecto hace un trabajo mucho mejor que el protagonista gay de Prison Break, de cuyo nombre ya ni me acuerdo. Schwarzennger no desluce tampoco, mucho menos en las escenas en que tiene que tomar un arma del tamaño de Sudamérica para empezar a disparar con ella. Clásico.

La historia es sólida y coherente, excepto quizás en los últimos cinco minutos donde ya no importa demasiado, pero en términos generales es lo suficientemente aterrizada como para que el espectador crea que está en el mundo real y no en una fantasía de acción cliché como a la que ambos actores acostumbraron a su público hace dos décadas.

Para destacar la gran actuación de Jim Caviezel, quien en su rol como villano debía funcionar como antagonista a dos de los héroes de acción  más reconocidos de todos los tiempos, y lo hace bien, demostrando que los norteamericanos pueden hacer muy buenos villanos en este género cinematográfico, espacio ya casi que escriturado a los actores británicos que se prestan para semejante encasillamiento.

¿Quién dijo que todos los villanos tenían que ser británicos?

Para finalizar, sería injusto no reconocer la manera en que Stallone se ha vuelto a abrir camino dentro de la élite de Hollywood, luego de haber pasado la edad en la que los héroes de acción se empiezan a ver ridículos (más si se les nota demasiado el botox en la cara) y que ha logrado proponer un nuevo enfoque para este género donde los actores jóvenes nada que cuajan, y como prueba de ello está el hecho de que el único que desluce en su película estrella “Los Indestructibles” es precisamente el chico Hemsworth.

Stallone ha superado los retos que le han puesto la edad y las exigencias de Hollywood y ha demostrado que tiene ideas para rato. Espero que sigan siendo así de buenas como esta, que para ser una película con una premisa tan poco original, supera todas las expectativas.

Calificación: 3.97/ 5.00

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¿Qué hizo falta para acabar con las FARC?

Ya falta muy poco para que termine el periodo presidencial mas largo de las ultimas décadas, todo por cuenta de la polémica reelección y de alguna manera me siento un poco defraudado por que el resultado que mas anhelaba de este gobierno finalmente no se cumplió: El exterminio definitivo de las FARC.

No cabe duda que no soy el único en que esta de acuerdo que entre el top 10 de las desgracias más grandes que le han pasado a este país, junto con la tragedia de Armero y los breakfast shows de la mañana en RCN y Caracol, esta el surgimiento de esa guerrilla tantas veces maldecida, escupida y rechazada por ese pueblo que tanto clama defender.

Ese pueblo que rechaza incluso ese nombre mentiroso que ostentan, por que si bien uno que otro politico de izquierda (especialmente si viene de Venezuela) podria imaginarse que son unas Fuerzas Armadas, que son Revolucionarias y más que sean Colombianas, ninguno de esos apelativos les cae, porque primero no son unas Fuerzas Armadas, son una Chusma Dearticulada, no son revolucionarias, puesto que las revoluciones nacen del pueblo y hasta donde yo sé los que mas odiamos  a lafar somos el soberano pueblo de Colombia y ahora cabe la duda si lafar siguen siendo colombianas, cuando es en Colombia donde más odiamos y detestamos a ese grupo de bandoleros desarrapados y retrógados que aún creen que la Unión Sovietica existe y que la China sigue siendo comunista; y cuando los que los defienden no son Colombianos sino Venezolanos, Ecuatorianos y Daneses. Faltaba más.

Lafar no terminan de entender que el pueblo de Colombia siente un odio visceral y sin limites contra ese grupo que nos mantiene en el tercer mundo, tanto así que mas de uno pensó en alguna ocasión que si valía la pena sacrificar a los secuestrados con tal de terminar de aplastarle la cabeza a esa serpiente nefasta;  y esa es la causa del llamado teflón de Uribe, porque si bien todos entendemos que los falsos positivos, la parapolítica y otros escandalos de este gobierno rayan en lo repugnante, el parecer de la mayoría (a diferencia de lo que Antanas Mockus creía y por eso perdió) es que vale cualquier cosa con tal de exterminar a esa guerilla que con 40 años de hacer y deshacer con Colombia, nos parece diez mil veces mas repugnante y execrable que cualquier escándalo.

Sin duda, en este punto no cabe duda de que quien combate al mal, se vuelve un poco malvado tambien y ese es el caso de nuestro presidente. Así como Frodo en el Señor de los Anillos sufrió el resto de su vida las secuelas de llevar el Anillo, así como los Estados Unidos le tocó iniciar la era atómica, todo por un bien mayor, así este gobierno no ha salido pulcro de ese enfrentamiento, pero a todos nos queda la duda de que si bien se cruzaron los limites, faltó un poco, solo un poco más.

Pero por un lado, estaban los familiares de los secuestrados (como “doña” Yolanda Pulecio) respaldados por la Unión Europea y su polifacético grupo de ONG’s , negando la posibilidad de terminar de destruir la presencia guerrillera en nuestro país, por un puñado de políticos en su mayoría corruptos, que habiendo el gobierno y el pueblo de Colombia desperdiciado recursos en su rescate y liberación vienen después muy orondos a reclamar lo que no han trabajado y sobre todo lo que no se merecen, en una muestra de ingratitud (o ingrititud) sin limites, porque eso si, ellos creen que se lo merecen todo y son mejores que el resto de nosotros los Colombianos.

Y por el otro lado, está Chavez. Si los venezolanos no hubiesen elegido a Chavez (que gracias, de paso) hoy para esta fecha tal vez, solo tal vez ya estaríamos del otro lado, preocupándonos por otros asuntos, pensando en invertir mas en educación, en salud y no en tratar de localizar los campamentos de la guerrilla del otro lado de la frontera y en como combatir los misiles tierra-aire que con mucho gusto le regala Chavez a sus “camaradas” de lafar. Es así como los secuestrados y el pueblo de Venezuela tienen una deuda enorme con los Colombianos y la verdad espero ver como se paga esa deuda, a ver si se hace un poco de justicia.