Acuerdos Santos-FARC: Análisis y Explicación ^ Parte 5/6 (¿Víctimas del Conflicto?)

Aclaremos algo antes de empezar. A pesar del nombre que le pusieron al quinto punto del acuerdo entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC no tiene como prioridad hablar de las víctimas. NO. De hecho el 70% de este quinto punto habla exclusivamente de las condiciones preferenciales de “Justicia” que van a tener los integrantes de las FARC y de entrada les puedo confirmar que NINGÚN miembro de las FARC va a pagar cárcel, sin importar que tipo de delito monstruoso haya cometido. Y claro, todos lo miembros de la guerrilla que en estos momentos estén en la cárcel van a salir libres. Si quiere saber cómo es eso, le sugiero que siga leyendo.

quinto
Dolientes en Bojayá. Una de las peores masacres perpetradas por las FARC.

Este punto, al igual que los otros es bastante extraño. Tiene una Continúa leyendo Acuerdos Santos-FARC: Análisis y Explicación ^ Parte 5/6 (¿Víctimas del Conflicto?)

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Por qué voy a votar por el NO ^ Columnas X.

Ingenuo e ignorante. Esas son las palabras más utilizadas por los partidarios de Juan Manuel Santos en contra de aquellos que tenemos serias preocupaciones y críticas en contra de su acuerdo con la guerrilla de las FARC en La Habana. Nos llaman ingenuos, porque piensan que no sabemos el costo que tendrá para nuestro país el hecho de que dicho proceso fracase; y nos llaman ignorantes, porque creen que desconocemos lo que significa un acuerdo de justicia transicional. Pero como suele suceder con estos respetables partidarios, están mucho más equivocados de lo que creen.

voto por el no

Es claro que si las negociaciones con las FARC acaban, por supuesto que Continúa leyendo Por qué voy a votar por el NO ^ Columnas X.

Carta A Mi Futuro Hijo.

Querido y Futuro Hijo:

No sé desde hace cuanto he soñado contigo, pensando en los nombres que te quedarían bien con mi apellido, en los planes que tendría que dejar atrás para dedicarte tiempo, en la manera de sacarte del mundo de las ideas y traerte a explorar este mundo que tan raro te podría parecer al inicio; pero a pesar de mis deseos de tenerte a mi lado y conocerte, debo decirte que he decido posponer indefinidamente tu llegada, al menos mientras yo, tu papá, esté sembrado en este loco rincón del mundo donde lo inverosímil se vuelve real con una velocidad pasmosa.

No quiero traerte a un lugar donde haya gente que piense que tu vida, mientras estés en el vientre de tu madre, es desechable y valga menos que la de un gato, un perro o un toro.

No quiero traerte a un lugar donde no pueda educarte y corregirte, formarte como una persona de bien, sin que el Bienestar Familiar me acuse de maltrato infantil.

No quiero traerte a un lugar donde por culpa de un montón de psicólogos baratos, crezcas sin saber que existen límites y consecuencias para tus actos.

No quiero traerte a un lugar donde para que te instruyas tenga que recluirte en un colegio donde a todo el mundo lo promueven de grado, porque al gobierno no le conviene que nadie pierda el año.

No quiero traerte a un lugar donde sólo haya dos opciones para tu formación académica: un colegio privado rodeado de pequeños sociópatas (de la calaña de los que mataron a Colmenares), o un colegio público donde tengas que compartir tu espacio vital con media centena de desconocidos (la mayoría no deseados) perfectamente capaces de todo en un salón de 4m x 5m.

No quiero traerte a un lugar donde todo está puesto y diseñado para que creas que tu felicidad está amarrada a la cantidad de cosas que poseas, donde la mejor opción para divertirte sea un espantoso centro de diversiones enclavado en un centro comercial.

No quiero traerte a un lugar donde no puedas encender el televisor sin quedar obsesionado con el sexo para toda la vida.

No quiero traerte a un lugar donde, cuando crezcas, importe más el número de fotos que te tomes en el espejo de un gimnasio, que el número de libros que leas, donde te valoren más por tu cuerpo, que por tu coeficiente intelectual.

No quiere traerte a un lugar donde la educación superior se ha vuelto un chiste y dónde todo el mundo recibe un título profesional, sin siquiera haber cogido un libro durante toda la carrera.

No quiero traerte a un lugar donde para conseguir y conservar un empleo, tengas que bajar la cabeza ante nadie y mucho menos tener que vender tu conciencia; donde lo que vale es la rosca y no el mérito.

Pero sobre todo, no quiero traerte a un lugar donde aquellos que matan, roban, secuestran y estafan, estén por encima de la gente de bien, donde te juzguen por pedir justicia, donde la paz es sinónimo de amnesia y dónde la escoria humana recibe rebaja de penas, luego de cometer las peores monstruosidades.

No, hijo, este no es el lugar donde te quiero traer, no es el lugar que tú te mereces. Espero que quizás, algún día, si es que las cosas mejoran aquí, o si decido finalmente buscar nuevos rumbos, pueda traerte de nuevo a mis planes, pero por ahora es mejor que te quedes allá, en el mundo de las ideas, dónde al menos estarás seguro por un buen tiempo.