Reseñas X (Libros): Noticia De Un Secuestro

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Portada de la versión de Editorial Norma.

Un relato que combina magistralmente el estilo de realismo mágico presente en las obras clásicas de Gabriel García Márquez, con los crueles e impensables hechos de la realidad colombiana en el penúltimo lustro del Siglo XX, Noticia de un Secuestro le proporciona al lector un viaje en primera fila por el tejido mismo de la sociedad colombiana, desde las inalcanzables esferas de la élite y el poder en Bogotá, hasta la miseria como causa principal de la violencia en el país. Una obra de metaficción recomendada para todos aquellos que queremos conocer la historia del país desde un punto de vista objetivo y ameno.

Noticia de un Secuestro es el recuento, muy al estilo de Gabo, de los hechos que condujeron a la entrega del gran capo colombiano Pablo Escobar Gaviria, en uno de los momentos más críticos en la historia de Colombia. Pablo Escobar, bajo la fachada de «Los Extraditables» ha secuestrado a varias figuras de la más rancia élite nacional con el fin de presionar al gobierno y a la recién elegida Asamblea Nacional Constituyente a eliminar la extradición y proponer condiciones favorables a los narcotraficantes en busca de seguridad y tranquilidad luego de décadas de crímenes atroces.

Pero la historia tiene a Escobar y sus motivaciones es sólo el marco de referencia para contar la historia de los secuestrados; en primer lugar de Maruja Pachón de Villamizar (madre de Juana Uribe, escritora y guionista de TV, de Nicolás Uribe, compositor de cine y TV y de Andrés Villamizar, hasta el día de ayer director de la Unidad Nacional de Protección), de su cuñada Beatriz Villamizar, de Francisco Santos, de Diana Turbay, Azucena Liévano, Richard Becerra, Juan Vitta, Orlando Acevedo  y Hero Buss, con un énfasis evidente primero en Maruja y luego en Pachito Santos.

Los detalles de estos múltiples secuestros y el destino final de muchos de los personajes son del dominio público (a menos que usted sea de la horda post-adolescente pro-izquierdista que desconoce la historia del país antes del gobierno de Uribe) así que no cabe el cuento de que se le va a dañar el libro por lo detalles que se puedan dar en esta reseña.

A través de poco más de 300 páginas divididas en 11 capítulos y 1 epílogo, Gabriel García Márquez escribe un relato lo suficientemente ameno para mantener al lector enganchado y lo suficientemente serio como para no trivializar una situación tan terrible y trágica que aún resuena como un eco en la actualidad nacional. El estilo de este relato es muy parecido al de Crónica de Una Muerte Anunciada, al menos en la forma como aborda un hecho real, jugando con la cronología, la temática, la superstición, la religión y, en este caso, la política y el poder.

Acostumbrado a leer a Gabo desde los nueve años, aproximadamente la misma época en que se empezó a escribir este libro, es sumamente interesante verlo narrando hechos reales, por lo cual estoy de acuerdo con Juan Gossain (?) en que el periodismo perdió un gran nombre cuando Gabito decidió saltar de lleno al mundo de las letras. Su visión del país, sin tomar partido, analizando las causas de los problemas y permitiendo al lector entrar al mundo de la cruda real nacional, sin sensacionalismo, como un buen padre le explica el mundo a sus hijos, es algo que definitivamente no existe en este país, lleno de payasos que bailan al son de la plata como Luis Carlos Vélez, Vicky Dávila y Natalia Springer.

También es sumamente interesante ver a personajes de la realidad nacional como personajes de una novela, así sea de realidad y no de ficción, es así como quisiera creer que Cesar Gaviria es el político de piedra que describe Gabo y no el politiquero cínico que le lame los pies a Juan Manuel Santos para que le den un puestico a él y a sus hijos. Así mismo a Francisco Santos, quizás la figura más subestimada en la política colombiana, por cuenta de su actitud peculiar, que Gabo describe como un hombre con ideales y objetividad, capaz de poner a un lado el lastre de la orientación política para ver las cosas como son. Pero a lo largo del libro, también es evidente que Colombia es un país dominado por la misma élite reciclada desde los tiempos de la Reconquista Española.

Es así como vemos que los hijos de los personajes de esta novela de hace 20 años, son los mismas que están ahora apoderándose de cuanto puesto está disponible en el juego de poderes en el país, empezando, por supuesto, con los hijos de Cesar Gaviria, siguiendo con los de las hermanitas Pachón (Maruja y Gloria) y hasta con el de la difunta Diana Turbay.

Es en esta obra, que Gabo, sin querer, da una serie de guías y consejos a través de su opinión de la negociación con los narcoterroristas del Cartel de Medellín, que son perfectamente aplicables a la actual negociación con la FARC. Estas apreciaciones salen desde la naturaleza misma de la miseria como origen de la violencia, pero así mismo como la terquedad y necedad del monstruo del narcoterrorismo cuando está en el poder y el cinismo con el que se atreven a poner a la ley y a la sociedad contra la pared con las excusas más absurdas. Es leyendo este relato como me doy cuenta de que casi todas las acciones del gobierno actual están contaminadas por las exigencias y el chantaje que hacen las FARC desde La Habana, para lograr una rendición bajo términos absurdos.

Pero así como Gabo habla sin pelos en la lengua de los peligros del narcoterrorismo, también hace constar que los miembros de sus base son seres humanos empujados por las circunstancias, y que los monstruos son los que están arriba y que ya han perdido por completo el sentido del bien y el mal.

Es en resumen, una novela que demuestra con un estilo de escritura ameno, la cara buena y la cara espantosa de este loco país en el que vivimos.

Libro 11/12 para 2014.

PD: Aprovecharé este post para repasar que libros de lo obra de Gabo me faltan por leer, y digo leer de verdad, no ese ejercicio absurdo que se hace en el colegio, bajo la presión de un tipo que no debe haber leído dos libros completos en su vida.

Portada de la edición en inglés.
Portada de la edición en inglés.
  1. Ojos de Perro Azul (Cuentos): SÍ
  2. Los Funerales de la Mamá Grande (Cuentos): SÍ
  3. La Increíble y Triste Historia de la Cándida Eréndira y su Abuela Desalmada: SÍ
  4. Doce Cuentos Peregrinos: SÍ
  5. Obra Periodística 1, 2, 3, 4 y 5: NO
  6. Relato de un Naufrago: NO
  7. Noticia de un Secuestro: SÍ
  8. Otras Crónicas y Reportajes: NO
  9. La Hojarasca: SÍ
  10. El Coronel No Tiene Quien Le Escriba: SÍ
  11. La Mala Hora: NO
  12. Cien Años de Soledad: SÍ
  13. El Otoño del Patriarca: NO
  14. Crónica de una Muerte Anunciada: SÍ
  15. El General en su Laberinto: NO
  16. Del Amor y Otros Demonios: SÍ
  17. Memorias de Mis Putas Tristes: NO
  18. Vivir Para Contarla: SÍ

Ficha

Título: Noticia de Un Secuestro

Autor: Gabriel García Márquez

Editorial Norma

308 Páginas

ISBN 978-958-8774-03-9


Peor Era Uribe… (?)

Peor era Uribe

  • ¿Que Juan Manuel Santos duplicó la deuda externa del país en su primer periodo y sigue la misma tendencia en el segundo, empeñando el futuro de nuestros hijos y nietos? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Santos haya usado la plata de la mermelada para fortalecer y perpetuar las mafias politiqueras y clientelistas en departamentos como Córdoba, para ganar votos, cometiendo fraude electoral? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que ya la plata de los prestamos a la banca internacional y la de la mermelada no alcancen para mantener a la voraz y corrupta clase política de este país y Santos quiera implementar una reforma tributaria, donde hasta a los gamines les toque pagar retención en la fuente? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que a pesar de que en ambas campañas Santos prometió a diestra y siniestra que no iba a subir los impuestos, que iba a unificar el IVA, pero en cambio está pensando en bajar el ingreso para pagar todos los impuestos  y subirle al impuesto de valor agregado? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Santos dijo en 2012 que la paz se firmaría en Noviembre de 2013 y ya estamos en Septiembre de 2014 y las FARC ya dijeron que no tienen ningún afán en firmar nada? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que ya volvieron en todo su furor las tomas a municipios, las masacres de soldados y policías, las pescas milagrosas y las extorsiones? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que las FARC asesinen niños que aún no caminan? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que las FARC extraigan fetos de mujeres indígenas en Nariño? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que usted no pueda sacar un celular en la calle por que le pueden meter una puñalada y encima si cogen al ladrón, lo dejan salir a la media hora? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que la Fiscalía se haya convertido en una oficina más del Palacio de Nariño bajo el mando de Santos, violando gravemente la división constitucional de poderes? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que en Colombia la rama judicial se convirtió en una mafia de pensiones, ineficiencia y lentitud y el gobierno les sube el sueldo a niveles exorbitantes? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que a pesar de la sobrepoblación de magistrados, senadores, representantes a la cámara y otros parásitos, no se haya hablado de una reforma estructural política y judicial, porque afecta el futuro de Roy, Musa y Ñoño? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que todos los herederos de la parapolítica están en la coalición de Santos? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que luego de haberlo prometido en sus dos campañas, la salud en Colombia no haya mejorado, sino empeorado en el mandanto de Santos? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Santos haya creado más burocracia para pagar favores políticos con platas públicas? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Santos haya reprimido la manifestación campesina con ataques bravucones del ESMAD? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Santos haya dicho que el «tal paro agrario no existe»? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Santos haya gestionado varios proyectos de ley para criminalizar la protesta? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que se permita un régimen inepto, ineficiente y megalómano en Bogotá, que hace lo que le da la gana sin ningún control, porque Petro votó por Santos? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Colombia perdió la mitad del territorio marino en el Caribe y Santos no haga ni diga nada? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que ciudadanos colombianos sufran a cada rato vejámenes, humillaciones y escupitajos de funcionarios del gobierno venezolano, y que Santos no diga nada, porque es el mejor amigo de Maduro? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Colombia viva la mayor burbuja inmobiliaria de la historia y que el gobierno esté feliz de la vida sin hacer nada al respecto? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que los bancos se hayan amangualado para cobrarle hasta la camisa a los ciudadanos que dejen parte de sus ahorros en sus cuentas? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que la educación esté cada vez peor, con estudiantes que son bachilleres sin saber leer, escribir o multiplicar? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que se haya establecido la cultura del «niño intocable» y sin responsabilidades…? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que ahora haya niños que asesinen maestros, compañeros y hasta sus propios padres y que salgan al año y medio con el expediente limpio? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Santos haya decretado que nadie es pobre si gana más de 7000 pesos diarios? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que la calificación internacional de la economía colombiana no haya hecho otra cosa que bajar y bajar por el uso desmedido de Santos de la tarjeta de crédito internacional y ya nadie confíe en el país? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Santos  prometió que devolvería las horas extras… y hasta el sol de hoy…  ? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que a su hijo lo robaron, lo violaron o lo mataron por la guerilla o los delincuentes comunes… ? No importa, peor era Uribe.
  • ¿Que Colombia se haga pedazos y se vaya al infierno? No importa, peor era Uribe.

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