Hasta que por fin encuentro 45 minutos para actualizar mi blog en el que no había escrito desde, bueno desde hace 3 días, pero es que el cúmulo de películas que tengo sin reseñar parece amontonarse como debe estar amontonándose la ropa sucia en los respetables hogares del Departamento de la Guajira en estos momentos con semejante sequía. Reseñaré primero el súper- blockbuster del final del verano, que viene a ser el contentillo de Marvel y Disney por este año, mientras sacan la segunda parte de The Avengers (que según escuché por ahí ya se encuentra en post-producción) y estamos hablando nada más y nada menos que de Guardianes de la Galaxia.
Lo primero que me llama la atención de esta cinta es su sospechoso parecido con la saga de George Lucas «Star Wars», es decir, hay una federación intergaláctica de planetas, donde los enredos políticos están a la orden del día y donde nunca hacen faltan los chicos malos.
Los dos conceptos son tan parecidos que no me hubiese sorprendido que hubiese aparecido Yoda, Obi-Wan o Han Solo de un momento a otro. Así mismo, el hecho de que esta película transcurra en la misma dimensión espacio-temporal de las otras películas de Marvel (Iron Man, Thor, Capitán América, etc, etc) la hace sumamente incoherente.
Es decir ¿Cómo así que existe una federación intergaláctica y la Tierra no hace parte de ella? ¿Cómo así que vienen unos forajidos a robarse un sólo niño cuando en la práctica podrían llevarse 5000 malcríados de esos que están en las correcionales y venderlos como esclavos? Incluso, si el asunto fuera como en Star Trek, que los planetas son sólo invitados a la Federación (otro concepto muy similar) cuando son capaces de reproducir la tecnología warp ¿Quién asegura que los chicos malos de la galaxia, que son muchos, van a respetar eso y terminen esclavizando todo el planeta? A menos que la galaxia, por supuesto tenga suficiente presupuesto para mantener flotas cuidando estos planetas para que eso no suceda. Pero en fin.
Rocket y Groot, los dos personajes animados por computador, que en ningún momento se ven fuera de lugar dentro de la cinta.
Habiendo dicho lo anterior, y superando esos parecidos «extraños» y las incongruencias del universo Marvel, diría que Guardianes de la Galaxia es digna de su etiqueta. Es una película Marvel/Disney con todas las de la ley: divertida, bien escrita, bien dirigida y con buenas secuencias de acción, claro que sin destacar demasiado sobre las otras, excepto sobre la primera película de Thor y sobre Iron Man 3, que son las más #meh del conjunto.
La gran fortaleza de «Guardianes de la Galaxia» es su elenco. Chris Pratt, quien pasó de ser un gordito cómico en Community a un musculoso bandido intergaláctico, es el ancla que soporta todo el engranaje de la cinta, al ser capaz de mantener secuencias divertidas, así como de acción e incluso dramáticas, siendo complementado a la perfección por Zoe Saldana y por Dave Bautista (de quién nunca había oído hablar hasta ahora) y por supuesto, los personajes creados por computadora Rocket y Groot.
Como me vi la película doblada no podría decir mucho sobre la actuación de Bradley Cooper o de Vin Diesel, pero gran parte del peso cómico y dramático recae sobre ellos y en ningún momento se ven fuera de lugar en comparación con los actores de carne y hueso. Reconocimiento también a Glenn Close, a quien no veía en una película decente desde los tiempos del ruido y a Lee Pace, quien encarna al villano de la película (Ronan) y que nuevamente me deja descrestado con su capacidad de transformación: literalmente no lo reconocí.
No sé si en algún momento los caminos de los Guardianes de la Galaxia se lleguen a cruzar con los de alguno de (o todos) los Avengers, pero al menos una secuela parece segura.
Recomendación: No espere la escena post-credits. No vale la pena. Es en serio.
Y llegamos a la novena película del universo Marvel. Tengo que confesar que tuve que consultar con Wikipedia el dato exacto, porque entre tanto héroes, tantos villanos y tantos reboots, (ojo, reboots, no robots) se pierde la noción de la realidad y uno termina preguntando por qué en esta película no salió el Profesor X, si el también es del Universo Marvel. Pero en fin, hablemos del Capitán América y su Soldado del Invierno.
De las nueve películas que Disney (sí, Disney) ha sacado de los héroes de Marvel (Iron Man 1,2 y 3; Thor1,2; Capitán América 1,2; El Increíble Hulk yThe Avengers) «El Soldado del Invierno» es una de las más oscuras.
Luego de salir de la fantasía cómica de Thor y de las graciosas ironías de Tony Stark, nos quedamos con Steve Rogers, el menos gracioso, pero más complejo del grupo de los vengadores. Y la historia que lo acompaña hasta aquí es una fiel copia de la personalidad de su personaje central.
«El Soldado del Invierno», aunque con obvios elementos de ciencia ficción, tiene como argumento central, el conflicto moral que representa la llamada «guerra preventiva» y los riesgos de sacrificar la libertad a cambio de la seguridad. Steve Rogers, el muchacho veterano de la segunda guerra mundial, despierta en un mundo donde la política es «Dispara primero y pregunta después» y donde él queda en medio de un serio conflicto de intereses políticos y militares.
Chris Evans, a quien todos conocimos como el narcisista Johnny Storm en «Los 4 Fantásticos» logra convencer con su actuación, pero Scarlett Johansson (que parece que no saben donde meterla) y Samuel L. Jackson le sacan mucha ventaja. Y no seguiré hablando de actuaciones en una película que incluye a Robert Redford y a la niña de Revenge.
Si bien la premisa es interesante y compleja, la narrativa es supremamente predecible tanto así que los dos «super» giros de la historia (que no voy a decir aquí para no dañarles la película si es que no se la han visto aún) se ven venir desde el principio y no tienen nada de sorprendentes. Pero esas fallas argumentales se compensan un poco con unas nítidas escenas de acción y las ya comunes secuencias de destrucción épica, que en esta ocasión (gracias a Dios) no se les dio por calcar a Transformers y que en conjunto quedaron bastante bien.
Lo único que queda por anotar, sin empezar a soltar detalles de la trama, es que vale la pena verla y una advertencia, no salga corriendo apenas pasen los créditos… hay dos escenas al final de la cinta que no se puede perder, sobre todo si piensa seguirle el hilo al Universo Marvel en los años por venir (que no son pocos).
Para empezar, bastará con decir que la segunda entrega de Thor, llamada Un Mundo Oscuro (The Dark World) es como unas 10.000 mejor que la primera y creo que me estoy quedando corto en desagravios. Pero ni aún así, logró Thor convencerme al 100% esta vez y es que por cada dos o tres cosas buenas que hicieron, no resistieron la tentación de embarrarla con alguna pendejada mal hecha. He aquí algunos ejemplos.
1. Natalie Portman: (Punto Positivo) A diferencia de la película anterior, donde el personaje de Portman se reducía a ser la chica enamorada del dios asgardiano (?), en esta cinta SÍ le pusieron trabajito que hacer y de hecho el conflicto principal de la cinta está estrechamente relacionado con su personaje. Su Jane Foster es divertida y convincente y es hasta relajante ver que tiene tanto tiempo en pantalla para no tener que verle la jeta cada 10 segundo al chico Hemsworth.
2. El Chico Hemsworth (Punto Negativo): Lo malo es que Chris Hemsoworth volvió con los mismos errores y debilidades de la película 1, que yo creía había superado desde los tiempos de The Avengers donde hizo un trabajo más o menos decente, pero por lo que veo Alan Taylor no tuvo la capacidad o la suerte que tuvo Josh Whedon al sacarle jugo al australiano. Está bien que hayan intentado cambiarle el look de modelo de novela romántica por uno más salvaje, pero en lugar de hacerlo vez menos ridículo lograron el efecto contrario y el espectador a cada rato se estará preguntando si es que se le olvidó lo que era un buen baño.
Parece que necesitas un baño, Thor.
3. Odín (Punto Negativo): Que Anthony Hopkins sea un gran actor, no lo voy a discutir, pero aquí, igual que en la película pasada, se pifió completamente. Su sobre-actuación no es nada creible, además de que el argumento de que va a dejar el trono, de que no lo va a dejar se pone más aburrido que entrevista a Catalina Sandino. De tal padre (de todo) tal hijo.
Mejor déjenle ese trono a la Reina Isabel y listo… seguro ella sí sabrá que hacer con él.
4. Rene Russo(Punto Positivo): La que tanto a nivel de actuación como de argumento estuvo mucho mejor fue Frigga (Rene Russo) que al igual que Portman destacó mucho, en comparación con la primera película. Mucho mejor que su marido de ficción a decir verdad.
Excelentes, ambas.
5. Loki (Ni Positivo, Ni Negativo): Tom Hiddleston definitivamente no decepciona en su papel de villano traumatizado, pero habiendo dicho eso, la película trata de exprimir su encanto al máximo, tanto así que en un par de escenas como que sí muy gracioso y todo, pero como que no es para tanto. Esta sobre explotación del personaje de Loki empieza a ponerse aburridora, más aún cuando parece que va a durar por unas cuantas películas más.
¿Cuántas películas más nos lo tendremos que aguantar? ¿Ah?
6. Los Villanos (Ni Positivo, Ni Negativo): Bueno y siguiendo con los villanos, los de esta película si bien tienen su tumbao, pues como que ni el guión, ni las mismas actuaciones de los mismos le dieron para destacarse mucho. Se les abona que generan el conflicto de la película con cierto estilo, pero hasta allí. He visto mejores villanos en las novelas de Televisa.
Daban más miedo los patrulleros de Rita Repulsa…
7. La Premisa (Punto Positivo): La premisa de la cinta, la posibilidad de convertir el universo en oscuridad una vez se alinearan los 9 mundos mágicos (no es tan ridículo como se oye) es uno de los aspectos más interesantes de la cinta y es justamente en ese concepto de que los mundos alineados se entrecruzan los unos con los otros donde el argumento de la película tiene su mejor momento, porque con una técnica rápida y sencilla logra dinamizar la historia, poniendo a sus protagonistas justo donde quiere. Lástima que la hayan utilizado en este y no en la próxima de Los Vengadores.
No, no es Corscant, es Asgard (Creo)
8. Londres (Punto Positivo): Uno de los aspectos que más critiqué de la película número uno de Thor, era que sus escenarios se veían extremadamente insípidos, con un set más barato que el bolívar venezolano. En esta la cuestión dio un giro de 180 grados, con una ciudad espectacular como Londres como escenario, supieron aprovechar los monumentos de la ciudad, aunque fue un total alivio no tener que ver al London Eye ese, que está más perrateado que presentadora de Nuestra Tele.
9. ¿Comedia? (Punto Negativo) Está bien que una película nos haga reir, de hecho The Avengers demostró que es posible tener acción, drama y comedia en la misma película, pero en esta película se pasaron de piña, parecían tener un afán en hacer que el público se riera que con frecuencia dejaban abandonado el conflicto principal para mostrar alguna pendejada, ya en últimas tocaba reírse era por compromiso, porque las ganas hacían falta.
Y toda la diversión de Thor, por cuenta de estos tres… y no es broma.
10. El Universo Marvel: (Punto Positivo x10) Sin duda lo mejor de la película es que logra hacer la no muy fácil función de darle continuidad a la serie de Thor y a la serie de héroes de Marvel, al principio dudé sin lo conseguirían, pero en realidad fue agradable ver como fueron atando los cabos de tal manera que no se vieran forzados ni extraños dentro del desarrollo de la película. Y la escena post-créditos, sensacional. Para aquellos que se levantan de la silla antes de que se terminé de poner la pantalla en negro, las películas de la serie de héroes de Marvel siempre tienen una escenita post-créditos que sirve para dar un vistazo a los conflictos que surgen en el universo de la historia y al de esta no decepcionó pero para nada. No voy a dar muchos detalles, pero con decir que esos pocos minutos valieron la pena por todos los aspectos negativos que tuvo el resto de la película.
Más o menos así se siente uno cuando va a ver «Hombre de Acero».
Hace un par de años, en uno de mis intermitentes viajes a la capital del país, tuve la suerte de ser invitado a un parque de diversiones y por supuesto no faltó el que quería ver al costeño provinciano gritando en la montaña rusa, a la que prácticamente me subieron a la fuerza. Para gran decepción de mis acompañantes, ni siquiera solté un grito mientras parecía que mi cabeza se iba a estrellar contra la pesada estructura metálica que sostenía aquél entretenimiento, a decir verdad si daba susto, pero me parecía ridículo andar gritando allí, como si fuera verdad que uno estuviera a punto de morir o algo. Al bajar de la afamada atracción, sentí una mezcla de mareo, encandilamiento y sobrecarga de adrenalina. Todo en uno. Y eso fue exactamente lo que sentí luego de ver la película de superhéroes más anticipada del año: El Hombre de Acero (Man of Steel).
A estas alturas, a más de 3 semanas de su estreno, no creo que sea necesario andar colocando alertas de spoilers, pero en todo caso si usted no se la ha visto, deje de leer y vaya al cine más cercano… o en su defecto al andén de CDs piratas más cercano a la comodidad de su hogar.
«El Hombre de Ácero» es un conjunto de piezas perfectamente ordenado que incluye ciencia ficción, drama, acción y en uno que otro momento hasta comedia.
La cinta inicia con un prólogo más bien extenso, que de cierta forma, es quizás el cortometraje más costoso y mejor producido de los últimos tiempos. Hay que decirlo, es en este prólogo donde vemos las mejores actuaciones. Russel Crowe demuestra que no se ganó el Oscar por su linda cara y encarna a un Jor-El que pone en vergüenza al de Marlon Brando. Michael Shannon, que encarna al general Zod, intimidante, pero sobre todo muy creíble, pero la joya de la corona es Ayalet Zurer, quien encarna a Lara, la madre biológica de Superman. Esta israelí que ya habíamos visto en «Ángeles y Demonios» y «Vantage Point» se roba completamente la pantalla cada vez que aparece y no sólo por su belleza, sino por la clase, la elegancia, el amor de madre y la inteligencia que le imprime a su personaje.
Este prólogo nos muestra a una civilización extraterrestre muy avanzada en Kripton. El planeta está a punto de desparecer luego de extraer energía del mismísimo núcleo del planeta y sólo Jor-El parece estar preocupado por el asunto. Kripton ha pagado muy caro su éxito tecnológico, que sumado con la práctica de crear artificialmente a su población, ha llevado al planeta a una decadencia absoluta. El general Zod, ha decidido que los líderes del planeta son demasiado ineptos para dejarlos a cargo e inicia una insurrección que es aplacada rápidamente, pero no sin antes acabar con la vida de Jor-El, quien ha enviado a Kal-El, el único kriptoniano nacido por medios naturales en siglos, a la tierra. El planeta es destruido, pero no sin antes enviar a Zod y su gente a la famosa zona fantasma.
En la segunda parte de la cinta, vemos a Clark Kent, que a sus 33 años, ha tratado por todos los medios de permanecer oculto de la mirada inquisitiva de la humanidad, aunque de vez en cuando demuestra sus poderes, sobre todo cuando la vida de otros está en peligro. Esta es la parte más aburrida de la película. No creo que hubiese sido necesario tanto melodrama para demostrar que en efecto Clark es un extraño en este planeta y que debe soportar tratos crueles y humillaciones, porque si pierde el sentido de lo correcto terminará destruyendo al mundo. Esta parte se complementa con la historia de Luisa Lane (Amy Adams) que logra internarse en una base militar en Canadá donde una extraña nave ha aparecido luego de 18.000 años de estar sepultada en el hielo del ártico. Clark se interna en la base y rescata a Luisa de una muerte casi segura, luego de aprender todo sobre su origen con una réplica de la inteligencia de Jor-El, lo que le permite a Russel Crowe estar presente en gran parte de la película.
La Luisa Lane de Amy Adams es igual de inquisitiva y mordaz, pero Adams le imprime algo que no tenían ni Kate Bosworth ni Margot Kidder: credibilidad. Sí, Kate Boswroth es una mamasita, pero como periodista en «Superman Returns» dejó todo que desear. En cuanto a Margot Kidder, con todo respeto, pero gritar mientras luce extremadamente delgada, no cuenta como actuación.
Luisa se obsesiona con su misterioso salvador y logra localizarlo en Kansas, Clark la convence de que deje la historia, pues ni la humanidad, ni él, están preparados para semejante noticia. Clark utiliza la nave para aprender mucho más de sí mismo y es allí donde empieza a probar sus limites, aprendiendo a volar. Esta escena me pareció una imitación tan descarada de la clásica escena de la primera película del Spider-Man de Sam Raimi que casi me hace dudar de la capacidad de Nolan y Snyder para hacer esta cinta.
Y es aquí cuando aparecen los villanos. El general Zod llega a la tierra, luego de recibir la señal de auxilio que Clark activó con la nave del glaciar… y tiene malas noticias. O la humanidad entrega a Kal-El o él empieza a asesinar gente. En medio de esta locura, se descubre que Luisa sabe quien es el extraterrestre y es apresada. Clark se entrega, y él y Luisa son tomados prisioneros por los lacayos de Zod.
Hay que anotar aquí la participación de Elliot Stabler Cristopher Meloni, que dejó la Unidad de Víctimas Especiales para irse al ejército estadounidense… espero que le estén pagando mejor por allá y junto con Meloni, también Antje Traue se destaca aquí. Hay tanta tensión entre estos dos, que no me sorprende que haya una escena de sexo cortada de la cinta con Faora y el personaje de Meloni, Nathan Hardy.
En fin, dentro de la nave, Luisa se comunica con la inteligencia de Jor-El y ayuda a liberar a Clark, quien llega justo a tiempo antes de que Zod y Faora maten a Diane Lane (Martha Kent), que aún con tanto maquillaje para hacerla ver vieja, se ve espectacular. Resulta que Zod y su gente buscan el Codex, el registro genético de los ciudadanos de Kripton nacidos y por nacer. El plan del sujeto es cambiar a la tierra para hacerla inhabitable por los humanos y empezar la civilización kriptoniana desde cero. En una batalla encarnizada entre Clark, Faora y Zod, Clark los supera al estar completamente adaptado a la tierra. Zod se retira, para iniciar su super plan, luego que descubre que el Codex está dentro de Clark. Así mismo Stabler Nathan Hardy y los soldados reconocen que Superman es un amigo.
Es aquí donde reconozco la buena dirección de Snyder, el problema con Superman es que es tan poderoso que buscar una manera creíble de lastimarlo es muy dificil (sino recuerden la infame escena de Superman Returns donde una manada de rufianes levantan a pata al superheroe) , sin embargo aquí las escenas fueron muy bien logradas y hasta cierto punto creíbles.
Luego viene la parte Transformers de la cinta. Zod, empieza a terraformar el planeta utilizando sus naves y Clark logra detener la inminente destrucción de la humanidad, mientras que Luisa, en compañía de Stabler Nathan Hardy, logran mandar al resto de la invasión kryptoniana a la zona fantasma. Notable aquí, que Henry Cavill es mucho más convincente físicamente como Superman, tanto que hace ver a Reeves (QEPD) y Routh como unos currutacos de alfeñique en comparación. Bueno, el resto ya lo han visto en películas como Transformers y The Avengers, una destrucción innecesaria de edificios, por todos lados, Zod desesperado por hacer pagar a Superman por el fracaso de sus planes, se vuelve loco y Clark tiene que torcerle el cuello.
Al final Clark habla con su madre y se va a Metrópolis para estar informado de lo que sucede en el mundo y se vuelve el Clark nerd que hemos visto en todas partes. La película termina en su máximo, lo que en conjunto con los indicios de la existencia de Lex Luthor y Bruce Wayne, nos hacen pensar en una pronta secuela. Para resumir, «Hombre de Acero» es una película excelente, con algunos momentos malos, pero que en promedio dan un buen resultado.
1 ^ Es una secuela de «The Avengers»: La razón más obvia, pero no menos importante, Iron Man 3 es la primera película que nos cuenta que pasó después del desastre ocasionado por Loki en Nueva York, y lo mejor de todo es que no todo es risas y diversión como cuando Hulk saca a Tony Stark de la muerte con un grito aterrador.
2 ^ Robert Downey Jr.: Habiendo visto a Tony Stark en dos películas anteriores (no me vi Iron Man 1) esta cinta es la que explora mejor su personaje, primero muestra que a pesar de todo el dinero, la tecnología y las mujeres, Tony Stark es un ser humano y que no está hecho de hierro como sus armaduras. Es en esta película donde más ha crecido como personaje, pero sin dejar de ser el mismo, logro que le achaco a una buena actuación por parte de Robert Downey Jr.
3 ^ Gwyneath Paltrow: Aunque su papel en Iron Man siempre ha sido el del interés amoroso inteligente de Tony Stark, haciendo de damisela en peligro en cada película, la verdad es que a diferencia de Kirsten Dunst, Gwyneth se apropia de Pepper Pods, con una clase y elegancia digna de su estatus como ganadora del Oscar.
4 ^ Harley: Sin dar tantos spoilers, si ustedes se preguntaban como sería Tony Stark de niño, pues esta película da una respuesta… y una muy buena. Harley es un niño de gran inteligencia, audacia y personalidad, a pesar de que no vive precisamente en un paraíso. Ty Simpkins logra apropiarse del segundo acto de la película igualando a Robert Downey Jr y es una de las razones por la que me repetiría la cinta.
5 ^ Los Villanos: La verdad sea dicha, luego de luchar con extraterrestres y dioses adoptados con desordenes de personalidad, era como difícil encontrar un villano que le diera la talla a Iron Man, pero la hicieron bien. Aquí hay científicos locos, terroristas al mejor estilo de Osama Bin Laden y unas criaturas que parecen ser una mezcla entre los zombies de «The Walking Dead», terroristas de película de Kathryn Bigelow y un monstruo de la semana de «Los Expedientes X».
6 ^ Terrorismo: Un punto bastante interesante de Iron Man 3 es que explora la posibilidad de que los más grandes villanos no se encuentren en países malignos como todo el mundo cree sino que se encuentran a la vuelta de la esquina, disfrazados con máscaras de bondad y generosidad. Aunque por lo que veremos después este punto tiene un serio problema.
7 ^ Divertida: Claro, como puede ser una película sobre uno de los vengadores sin al menos un poco de humor, bueno cuando digo poco creo que me quedo corto. Iron Man 3 es una película bastante divertida, pero a diferencia de G.I. Joe donde todo lo consigue a punta de chiste baratos y clichés del siglo pasado, aquí el humor es inteligente y la actuación de Downey Jr ayuda mucho.
8 ^ Secuencias de Acción: Solo tenga en cuenta las siguientes palabras: Casa, Avión y Barco.
9 ^ Natalie Portman: Un momento, un momento, un momento ¿Qué tiene que ver Natalie Portman con Iron Man? La verdad nada, pero como Iron Man 3 viene amarrada con un trailer «exclusivo» de Thor 2 no quería dejar pasar la oportunidad de mencionar que Portman vuelve al universo de Marvel, para los que la extrañabamos en The Avengers. Además me faltaba una razón para completar las diez, antes de señalar la más importante.
10 ^ El Guión: Una de las cosas que más daña a una película es que haya soluciones mágicas de última hora, como en «La Guerra de los Mundos» donde todo se soluciona con bacterias. Aquí es interesante ver como ninguna escena es desechable y que todas tienen importancia a la hora de darle solución al climax de la cinta. O quizás primero hicieron el final y luego empezaron a remendar… pero si lo hicieron así, lo hicieron de manera magistral.
Ahora habiendo dicho todo esto, con tantos puntos positivos para Iron Man 3, debo decir que no es ni será mi película favorita. La película sucumbe demasiado pronto a su destino de blockbuster y su dirección hace gala de una trivialidad y una superficialidad boba que echa por el piso (quizás estoy exagerando) el excelente guión y las buenas actuaciones con las que cuenta. Es como ver a un genio volverse un desastre por culpa de las drogas. Tanto potencial desperdiciado por una mala dirección, pero que se podría esperar de alguien como Shane Black que escribió gran parte de las basuras esas de Arma Mortal y El Último Héroe de Acción. ¿O sería consecuencia de la mano de Disney metida hasta el cuello en este asunto?
Bueno, en fin, Iron Man 3 es una película buena, que se rinde a su destino de ser puro y físico entretenimiento, sin nada más que aportar. Aunque tiene tantos puntos buenos que es posible estar tentado a repetirla.