Ensayos Electorales (Parte 4): La Economía Colombiana y Las Elecciones.

Traducción Libre del Artículo «In Colombia’s Election, It’s The Economy (Not FARC), Stupid» escrito por Kevin Lees y publicado en Suffragio.org

La segunda vuelta de la elección presidencial en Colombia ha sido etiquetada como una decisión trascendental entre la guerra y la paz. Juan Manuel Santos, el presidente en ejercicio, ha moldeado su gestión (y por ende su campaña) basado en las negociaciones que actualmente se llevan a cabo con las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), un grupo de izquierda, nacido en 1964, a partir de los embrollos políticos que surgieron del asesinato del candidato liberal Jorge Eliecer Gaitán en 1948 y de la violencia que siguió la década siguiente al magnicidio. En los últimos 50 años, las FARC se han convertido en la piedra en el zapato para lograr una Colombia verdaderamente pacífica, teniendo en cuenta que los oscuros días del narcoterrorismo provocado por los carteles de Cali y Medellín hace rato son historia.

El oponente de Santos, Oscar Iván Zuluaga es el protegido del ex-presidente colombiano Álvaro Uribe Velez, quien rompió relaciones con Santos a partir de las negociaciones con las FARC. Santos fungió como Ministro de Defensa en el gobierno de Uribe y ganó la presidencia en 2010, con el respaldo total del ex-presidente, quien esperaba (al igual que muchos colombianos) que continuara la misma presión militar que Uribe había demostrado contra las FARC en su gobierno.

Cuando las FARC ofrecieron la posibilidad de unos diálogos de paz, de manera sorpresiva, Santos aceptó la oferta y los diálogos empezaron en Octubre de 2012 (Con la promesa que si no estaban terminados en un año, se levantaría de la mesa, promesa que no se cumplió). Las conversaciones fueron diseñadas para lograr acuerdos en cinco puntos principales: 1) Reforma Agraria y Desarrollo Rural, 2) Participación Política, 3) Cese al Fuego y Final del Conflicto, 4) Narcotráfico y 5) Comisión de la Verdad y Reparación a las Víctimas (curiosamente, no a las víctimas de las FARC).

Estas conversaciones han alcanzado acuerdos en 3 de los 5 puntos, más recientemente en el fin del narcotráfico; más de dos décadas después de la muerte de Pablo Escobar y de la decadencia definitiva de todos los carteles del narcotráfico, las FARC se han convertido en el primer productor y conducto principal de cocaína y otras drogas no sólo en Colombia, sino en todo el ámbito del Norte de Sudamérica y el Caribe.

Zuluaga no ha dicho explícitamente que quiera acabar con los diálogos en caso de que sea elegido presidente. Sin embargo, ha dejado en claro que de ser elegido el próximo 15 de Junio (¡hoy!) impondrá condiciones que los líderes de las FARC estarían muy poco dispuestos a aceptar, prácticamente dando por terminada la mejor oportunidad en medio siglo de negociar una salida política a la insurgencia de izquierda, que seguiría luego de la exitosa campaña militar de Uribe-Santos que diezmó efectivamente a las FARC, si bien no la eliminó por completo. Sin embargo, los colombianos no le guardan ninguna simpatía a las FARC, tal y como lo revelan las encuestas, aunque en principio, expresan cierto grado de apoyo por el proceso de paz.

Así que la elección es realmente trascendental y el resultado casi seguramente determinará la continuidad de las conversaciones.

Sin embargo, esa NO parece ser la razón por la que Santos parece estar perdiendo las elecciones, al quedar en segundo lugar en la primera ronda el 25 de Mayo.

Mary O’Grady, columnista del Wall Street Journal, realiza un análisis de la elección colombiana que falla por completo en las razones por las que Juan Manuel Santos se encuentra en tales aprietos de cara a la segunda vuelta electoral el 15 de Junio:

Hace un año Santos (mitad liberal económico, mitad populista pasado de moda) parecía seguro en su puesto. El Producto Interno Bruto aumentó en un 4.7% de 2010 a 2013 y en 2011 la deuda colombiana ganó el estatus de grado de inversión de las tres principales entidades crediticias en los Estados Unidos. Si Santos hubiese aprovechado este logro, podría haber ganado la primera vuelta. La mayoría de los votantes entre la política económica de Santos y Zuluaga, pero al hacer de la paz su caballito de batalla electoral, dejó la puerta abierta a sus puntos más débiles.

(La señora como que no tiene ni idea que Zuluaga fue el Ministro de Hacienda de Uribe, y que en parte por él se logró el grado de inversión para el país.)

De acuerdo con O’Grady (y para ser honestos, de muchos otros columnistas) Santos estaría ganando ampliamente si hubiese cambiado el enfoque del proceso de paz, de cara a las elecciones. Mucho más fantasiosa es la noción de que el fuerte de Santos es la economía.

No lo es, de hecho es la economía el aspecto de la política de Santos, que más amenaza su reelección. Él podría perder el próximo 15 de Julio, no por las conversaciones que sostiene con las FARC en La Habana sino porque no ha ofrecido una solución a los ciudadanos del común, que sienten que han perdido demasiado en lo que para otros parece un comportamiento estelar de la economía.

Si Santos pierde este domingo, no será porque le haya dedicado demasiado tiempo a hablar con el líder negociador de las FARC, Iván Márquez, sino porque ni siquiera tomó en serio a los líderes campesinos que protestaron en su gobierno, como por ejemplo César Pachón.

Sí, Colombia está creciendo a una tasa del 5% anual, que para los estándares europeos o norteamericanos, califica como un crecimiento alto. Pero ¿Cuándo ha sido que la economía colombiana no ha crecido? Llámenlo «Realismo Mágico», pero Colombia no ha enfrentado una recesión desde 1999 y la retracción de la economía en ese año, marca la única vez desde el nacimiento de las FARC, que la economía colombiana no se ha expandido. Ese bajonazo en 1999, fue la primera recesión en la economía colombiana en 60 años (y ya sabemos por qué) y la segunda que sufrió en todo el siglo XX. Eso significa que la economía colombiana creció durante la segunda guerra mudial, durante La Violencia en los años 50 y durante el torbellino social que se produjo entre 1980 y 2000, donde Colombia fue catalogada como un Estado Fallido basado en el narcotráfico.

Está claro que para ganar la reelección es necesario que el presidente en funciones muestre resultados positivos en crecimiento económico, porque esa ha sido la tendencia histórica en el país por más de un siglo.  Pero eso no significa que los ciudadanos del común reciban los beneficios de tal crecimiento. El crecimiento económico de Colombia, que lo sitúa tercero en América Latina, después de Brasil y México, no significa nada para los agricultores, si las ganancias se quedan en un reducido número de personas en los grandes centros urbanos. La economía colombiana ha sido excelente para la minería y para la industria de servicios, pero muy pobre para la agricultura y la manufactura. Eso significa que detrás de las fabulosas cifras de crecimiento, muchísimos colombianos están luchando.

Casi improbablemente, Zuluaga ha surgido como la voz más populista y carismática en política económica. Un tecnocrático ex-ministro de hacienda, que aún es visto como el suplente de Uribe, Zuluaga se ha conectado con los electores con sus programas de creación de empleo y el incremento del gasto en bienestar social, aunque en gran medida está de acuerdo con Santos sobre el curso que debe seguir la economía política en Colombia. Ambos candidatos apoyan el libre comercio, la liberalización y otras políticas neoliberales en boga.

Zuluaga y Uribe (que ganó la elección al Senado en Marzo) realizan su campaña con el eslogan «Mano Firme, Corazón Grande», podría ser más bien «Mano Firme, Billetera Abierta». Zuluaga ha repetido continuamente en su campaña llevar el crecimiento económico al 6%, así como toda clase de beneficios económicos, incluyendo condonación de créditos para los pequeños productores  y la eliminación de impuestos a la maquinaria agrícola. Zuluaga ha prometido incrementar el gasto social en salud, educación y vivienda, financiado en parte por los impopulares impuestos estatales.

Aunque Santos no fue lo suficientemente tonto para utilizar un eslogan de campaña como «Colombia, vamos de maravilla», todo en su presidencia y ahora en su campaña de reelección, sugiere que ha sido demasiado complaciente en lo referente a esos problemas sobre los cuales Zuluaga ha conseguido ganancias.

Los agricultores son un ejemplo de eso y no en balde, Santos ha pasado gran parte de su campaña pidiendo disculpas por ignorar sus preocupaciones. El pasado Agosto, incluso, se negó a reconocer que los agricultores estaban en paro. Pachón se ha negado a apoyar a Santos o a Zuluaga, notando que ambos candidatos sostienen principios neoliberales, ero Zuluaga ha sido más exitosos ganando el apoyo de otros grupos de agricultores en la última semana y Pachón ha sido particularmente duro al referirse a la indiferencia de Santos. Cuando se le preguntó sobre las iniciativas de los dos candidatos para el sector rural, Pachón expresó su decepción con Santos diciendo que el presidente no intentó acercarse a los campesinos durante estas elecciones y constantemente los ha «subestimado».

«El presidente Santos no se quiere reunir con nosotros. SI él no quiere hablarnos ahora ¿cómo pretende hacerlo en los próximos 4 años? No nos hizo caso en el paro, no nos da respuestas claras, no nos da recursos a los campesinos. No podemos comunicarnos ni con el ministro ahora, estamos hablando con subordinados que no tienen poder en la toma de decisiones» dijo Pachón.

Después de la primera vuelta, pronostiqué que se formaría un «Frente por la Paz», con los elementos de la política colombiana de centro, izquierda y del socialismo, todos unidos detrás de la figura de Santos (¡Acertó!) Algunos colombianos predicen que la elección se sentirá como la de elección en Francia de 2002, en la cual todo el el espectro político se unió con Jacques Chirac para oponerse al xenofóbico Jean-Marie Le Pen.

Pero eso no ha sucedido, y es otra muestra que detrás de los titulares sobre las FARC, el catalizador del ascenso de Zuluaga han sido las condiciones económicas. Aunque Clara López, la candidatas del Polo Democrático, ha sumado su apoyo a Santos, muchos de sus seguidores no la respaldaron. El ex-alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, que finalizó en un increíblemente pobre quinto ligar, no sumó su apoyo a ningún candidato. Esto sugiere que las conversaciones de paz no son tan importantes para la mayoría de colombianos como las diferencias ideológicas en política económica.

Santos tiene el apoyo de varios grupos que alguna vez apoyaron a Uribe, incluyendo el Partido Liberal Colombiano, el Partido de la U, y Cambio Radical. Zuluaga tiene el apoyo del partido creado recientemente por Uribe, Centro Democrático y luego de la primera vuelta, el apoyo de Marta Lucía Ramirez, la candidata del Partido Conservador Colombiano.

Si Santos pierde el domingo, casi seguramente las conversaciones con las FARC terminarán, pero si eso sucede,  no será exclusivamente por los intentos de Santos de llegar a acuerdos con las FARC. Las negociaciones, que representan la mejor oportunidad de Colombia, en medio siglo de salir de la guerrilla y del narcotráfico, para llegar a una existencia más normal y pacífica caería víctima de la victoria de Zuluaga, pero la correlación, en este caso, no necesariamente indica causa.

Las cursivas son mías.

Ensayos Electorales (Parte 3): ¿Por Qué Sigue Ganando El Uribismo?

En Colombia, desde el año 2002, se han llevado a cabo 5 elecciones presidenciales, todas con una característica en común: todas fueran ganadas por el Uribismo. Desde la elección de 2002, tocada profundamente por el estrepitoso fracaso de los diálogos de paz en la mal llamada «Zona de Distensión», el secuestro de la candidata presidencial Ingrid Betancourt y por el desplome de todos los indicadores sociales y económicos, el fenómeno político que encabezó el entonces ex-senador y ex-gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Velez ha venido arrasando elección tras elección, aunque con una considerable disminución a partir del pico más alto en 2006 con la victoria de Uribe en primera vuelta con una popularidad del 64%, hasta el primer lugar de Oscar Iván Zuluaga  en las pasadas elecciones con el 30%, lo que obliga a la celebración de una segunda vuelta.

A los anti-uribistas acérrimos se le van las horas pensando en las razones que tiene el pueblo colombiano para votar por una política que planteó una austeridad en todos los sectores de la economía, contó con socios sumamente cuestionables como Salvador Arana y Jorge Noguera, firmó los más importantes Tratados de Libre Comercio (TLC); una política salpicada de escándalos como la parapolítica, la Yidispolítica, los falsos positivos, el de Agro Ingreso Seguro y las chuzadas que tuvieron como consecuencia la desaparición del DAS… ¿Por qué sigue la gente votando masivamente por el Uribismo? La respuesta es mucho más sencilla de lo que parece: Álvaro Uribe Velez es el precio que Colombia está dispuesta a pagar para deshacerse para siempre del flagelo de la guerrilla.

Para tratar de entender un poco mejor la situación, tenemos que recordar donde estaba el país el 20 de Febrero de 2002.  Ese día, luego de tres años y medio, el entonces presidente Andrés Pastrana Arango da por terminado el mal llamado «Proceso de Paz» con el grupo guerrillero de las FARC, proceso que se llevó a cabo en una amplia zona del Sur-Oriente del país, tan grande como Suiza.  Cuatro años antes, Colombia había confiado en las intenciones de paz de la guerrilla, confianza que fue completamente destruida por los hechos violentos que cometió ese grupo en ese periodo de tiempo y que sirvieron para que recibieran de manera muy merecida el adjetivo de «terroristas».

Mesa Negociación
Colombia no ha perdonado la burla de las FARC, ese ha sido el principal combustible del Uribismo.

El primer golpe de la guerrilla a Colombia ocurrió el 7 de Enero de 1999, cuando Manuel Marulanda Velez no asistió a la instalación de la mesa de negociaciones, la sola imagen de Andrés Pastrana, sentado solo como un pendejo dio el primer indicio de lo que en siguiente sería evidente: las FARC se burlaban de Colombia y de sus deseos de paz. A partir de ahí la guerrilla practicamente convirtió a la zona de distensión en un país independiente, donde los guerrilleros cometían toda clase de atrocidades con total IMPUNIDAD.

La guerrilla , utilizando la intimidación y los asesinatos a sangre fría, se apoderó de todo lo que había en la zona de distensión. Era desde allí que se coordinaron las más crueles tomas guerrilleras de toda la historia, era desde allí que se planeaban las «pescas milagrosas» y era allí donde escondían a los secuestrados que obtenían en estas.  Y fue allí donde se planeo el secuestro de los 3 indigenistas estadounidenses  Ingrid Washinawatok, Laheenae Gae y Terence Freitas, para posteriormente darles de baja. Y Colombia lo vio.

Nunca antes Colombia había visto una carnicería como la perpetrada por las FARC en todo el país, y nunca antes se cometieron tantos secuestros de personajes de la vida pública, de soldados policías y de ciudadanos del común. Estos secuestros terminaron, en su mayoría, en ejecuciones extrajudiciales y otros en retenciones de hasta 15 años. Luego vinieron hechos como el secuestro del Avión de Satena, las infames «Leyes de las FARC», el asesinato de Diego Turbay Cote, el asesinato de Consuelo Araujo, los secuestros de Alan Jara , Jorge Eduardo Gechem y de la candidata presidencial Ingrid Betancourt. Y Colombia lo vio.

La alta inestabilidad en ese oscuro periodo de la historia colombiana llevó a un éxodo sin precedentes, y no sólo era por la amenaza de la guerra y la violencia: la inestabilidad ocasionada por la sed de poder de las FARC llevó a una estigmatización de los colombianos, se nos cerraron las puertas en todo el mundo, la economía se estancó y las medidas que se tomaron para evitar el colapso total llevaron a los niveles más bajos de la capacidad adquisitiva. Y a Colombia no le quedaron dudas que los culpables de toda la situación eran las FARC.

En ese momento, Álvaro Uribe Velez apareció prometiendo exactamente lo opuesto que prometía Pastrana. Los colombianos votaron con Uribe con la convicción de que si la guerrilla no quería paz, entonces había que darles guerra y eso fue lo que obtuvieron. Los triunfos de Uribe como la muerte de Raúl Reyes y la liberación de los secuestrados de las FARC le dieron una justificación a las medidas de austeridad implementadas en su gobierno. Colombia estuvo dispuesta a sacrificarse para terminar de una vez por todas con las FARC.

Operación Jaque
La Operación Jaque y otros logros de Uribe hicieron que un gran sector de la opinión pública pasara por alto los escándalos en su gobierno.

Fue tal la popularidad de las acciones de Uribe y la sensación de que por primera vez en la historia un presidente salía a todo el país a trabajar (trabajar y trabajar) y de poner a todo su gabinete a hacerlo duro y parejo en los consejos comunitarios, que se pasaron por alto todos los escándalos que ocurrieron en su gobierno. La gran mayoría de los colombianos le perdonaron a Uribe todos los puntos negros de su gobierno, incluso antes de que se cometieran. Era simplemente el precio que había que pagar para deshacerse para siempre de ese plaga que  por 50 años ha frenado todos los procesos de desarrollo en Colombia.

Por eso no es tan sorprendente, que incluso con los millones de  (petro)dólares que se invirtieron entre 2002 y 2010 en financiar movimientos estudiantiles en universidades públicas y privadas, en sindicatos y en círculos de adoctrinamiento socialista, el Uribismo siga siendo una poderosa fuerza electoral. Para muchos el actual proceso de paz en La Habana sólo es una nueva versión de la burla del Caguán y no están dispuestos a arriesgarse a creer.

Los jóvenes que crecieron en la relativa seguridad del gobierno Uribe, sólo vieron sus escándalos y falencias y estuvieron muy poco dispuestos a perdonar, situación que tuvo eco en los procesos mencionados de adoctrinamiento patrocinados por las FARC que tuvieron lugar en colegios y universidades desde el 2002 hasta la fecha.

Estos procesos de perdón y odio selectivo han fortalecido la polarización que en lugar de paz, sólo traerá otro círculo de violencia y luego otro y otro y otro y así hasta el fin de los tiempos.

No Más Farc
La marcha contra las FARC es la mayor prueba que un gran sector de la población aborrece a ese grupo guerrillero.

Ensayos Electorales (Parte 2): Colombia, País de Derecha.

Izquierda y Derecha. ¿A que hacen referencia estos términos que aparecen tan ubicuamente en tiempos de campaña electoral? Muchos en Colombia han hecho la analogía errada de que Izquierda es sinónimo de FARC, ELN y terrorismo y que la derecha es sinónimo de paramilitares, motosierras y asesinatos selectivos. Esa conclusión peligrosamente simplista es propia de aquellos individuos que no quieren, o en definitiva,no pueden hacer un análisis más complejo del espectro político, no sólo en Colombia, sino en todo el mundo.

Revolución francesa
Izquierda y Derecha, términos originados en la revolución francesa.

Los términos curiosamente tuvieron un origen común. Corría el año de 1789 en Francia, la Revolución se traducía finalmente en un gobierno de carácter republicano, con tres ramas del poder independientes las unas de las otras, sistema que se copiaría extensivamente en todo el mundo en los años sucesivos. Precisamente fue este recién nacido experimento republicano, más exactamente en el parlamento que se acuñaron los términos Izquierda y Derecha. Mientras los representantes que favorecían la tradición, los aspectos religiosos y la monarquía, se sentaban en la parte derecha del recinto;  los partidarios de la secularización y la república lo hacían en la parte izquierda.

Hoy en día se entiende la Izquierda como el sector de la política evidentemente progresista, cuya principal preocupación es la de apoyar a aquellos que no pueden ayudarse a ellos mismos, los «oprimidos», dirían algunos de sus fervientes militantes. La Izquierda, al menos en teoría, es un sector idealista y que cree en la igualdad a ras. La izquierda tiene a favorecer la carga impositiva, como soporte a la política de «redistribución de la riqueza» ; de cubrimiento universal en salud y educación y numerosos subsidios para diferentes sectores de la población.

La Derecha, en el otro extremo del espectro político, tiene como principales preocupaciones la conservación de los valores, la libertad económica y la equidad. El pensamiento de derecha se basa en la esperanza de que todos los individuos en una sociedad tienen la capacidad y la oportunidad de salir adelante. Así mismo se basa en la idea de que los mercados deben ser lo más libres posible, siempre que no atenten contra los intereses del Estado. La Derecha es partidaria de un Estado mínimo, con reducidas cargas impositivas donde es el individuo, con su trabajo y talento, el que debe proveerse.

Teniendo en cuenta estas definiciones y el escenario electoral que se presentó para la primera vuelta presidencial en Colombia el pasado 25 de Mayo, es más que evidente que Colombia es un país de derecha. De los 5 candidatos que se presentaron a la elección, 4 eran de ideología claramente de derecha: Marta Lucía Ramírez, Enrique Peñalosa, Juan Manuel Santos y Oscar Iván Zuluaga; mientras que solamente 1 pertenecía a la corriente de izquierda: Clara López Obregón.

Clara López, en lo que ella misma consideró una victoria histórica de su partido, alcanzó apenas el 15% de los votos válidos, que sumados con la mitad de los votos de Enrique Peñalosa, que estaba en alianza con el izquierdista movimiento progresista, llegarían apenas a un 20% de el total de votos válidos.

Resultados Primera Vuelta Presidencial 2014
Resultados Primera Vuelta Presidencial 2014

Resulta interesantísimo que en Colombia, uno de los países menos productivos del mundo, donde se esperaría que la población estuviera más inclinada a la izquierda, vote de manera tan masiva por candidatos de clara tendencia derechista ¿Por qué? Considero que hay (al menos) tres razones principales: religión, guerrilla y chavismo.

Con un 86% de población religiosa, Colombia es uno de los países más religiosos del mundo, ocupando la posición número 13 en proporción de población de tendencia Cristiana. Pero no hay necesidad de conocer las cifras para darse cuenta de la índole religiosa en nuestro país, donde hasta en la forma de saludar se escuchan expresiones como «Dios te bendiga» y «Amén». No sólo eso, basta con mirar la asistencia a las iglesias católicas, cristianas y evangélicas para darse cuenta que la religión en Colombia está lejos de perder popularidad.  Y teniendo en cuenta que la Izquierda favorece prácticas que la religión considera pecaminosas como el aborto y el matrimonio gay, no sorprende que toda esta población religiosa se volque a los candidatos de derecha.

Semana Santa en Popayán, una de las numerosas expresiones religiosas en Colombia.
Semana Santa en Popayán, una de las numerosas expresiones religiosas en Colombia.

Y si la religión constituye una fuerte incentivo para no votar por la izquierda, la guerrilla sí que termina de hacer el trabajo. Un grueso sector de la población colombiana literalmente aborrece a la guerrilla, no por nada en todas las encuestas aparece con una popularidad cercana a 0%; y es que 50 años de secuestros, narcotráfico, minas quiebrapatas, asaltos a poblaciones, carros-bomba, collares-bomba, niños-bomba y otra serie de atrocidades sin nombre han tenido su efecto en la psique de los colombianos, quienes asocian a este flagelo con los partidos de izquierda (que suelen defender las acciones de la guerrilla a cada rato) razón por la cuál no le tienen ni cinco de confianza.

collar bomba
A Colombia no se le ha olvidado esto…

Por último, si la religión y la guerrilla no fueran suficientes, el chavismo terminó de orientar al país a la derecha. Para los colombianos, Venezuela fue por décadas, el equivalente de Estados Unidos para los mexicanos: un país rico que ofrecía empleo y divisas para sostener sus familias. Muchos colombianos tienen familiares que emigraron a Venezuela buscando mejores oportunidades y muchos las consiguieron… hasta que llegó el chavismo. A partir de entonces la dirección del flujo de emigrantes se invirtió y no sólo fue que muchos de los colombianos residentes allá decidieron regresar, sino que hasta los mismos venezolanos empezaron a abandonar su país para radicarse en Colombia.

El hecho de que un gobierno de izquierda haya prácticamente arruinado a uno de los países más ricos del mundo dejó su huella en los colombianos, muchos de los cuales conocen de primera mano como era el vecino país ANTES de la hegemonía chavista y la perspectiva de convertir a Colombia en otra Venezuela no cae para nada bien. Mucho más cuando se recuerdan los discursos de Hugo Chávez donde no ahorraba insultos para nuestro país y sus habitantes, hasta el punto de mandar tanques a la frontera.

Es entonces que Colombia es un país de derecha, no tanto porque su población esté de acuerdo con el libre mercado, o con la estratificación social, o la desigualdad; sino sencillamente porque es una población religiosa, golpeada por 50 años de guerrilla y por los embates económicos y morales de la izquierda chavista que gobierna en Venezuela.

El hecho de que uno de los candidatos para la segunda vuelta haya empezado a utilizar expresiones izquierdistas para atrapar incautos podría, en lugar de ayudarlo en su objetivo, terminar de hundir sus aspiraciones reeleccionistas. En menos de 36 horas lo sabremos.

Ensayos Electorales (Parte 1): Clientelismo, Compra de Votos y Mermelada.

A menos de 36 horas de las elecciones presidenciales más controversiales y reñidas en la historia reciente de nuestro país, he decidido publicar una serie de 5 ensayos cortos, todos referentes a un aspecto de la situación política que vive Colombia en estos momentos. ¿Los temas? 1) Vicios Electorales 2) Tendencias Políticas 3) Resultados Primera Vuelta 4) Economía y 5) Paz. Empecemos con el primero: los vicios electorales.

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El departamento de Sucre es tristemente reconocido en todo el país como el lugar de origen de una serie de personajes oscuros, entre los que se cuentan Álvaro «El Gordo»García, Erick Morris, Jairo Merlano y Salvador Arana Sus, famosos por haber consolidado su poder político a nivel nacional a punta de la escalada de terror y muerte de sus aliados paramilitares, de los cuales el más famoso es el hoy desaparecido Rodrigo Antonio Mercado, alias «Cadena».

Uno de los errores más frecuentes de los columnistas bogotanos (y de ciertos tuiteros desinformados) es creer que el ascenso político de estos personajes se debió exclusivamente al terror paramilitar; de hecho, las elecciones del 9 de Marzo demostraron que el poder político de estos personajes siniestros, en manos de sus ahijados políticos está más fuerte que nunca. ¿Por qué? Sencillo, porque su poder electoral siempre ha dependido de dos técnicas que, si bien, son utilizadas ampliamente en el departamento de Sucre, no son exclusivas de este: el Clientelismo y la Compra de Votos.

En Sucre es un secreto a voces que todos los cargos públicos (excepto los ofrecidos por concurso) son la moneda de cambio que utilizan los politiqueros locales para consolidar su poder. En Sucre todo el mundo sabe que todo el que trabaje en la gobernación, en las alcaldías o en cualquiera de las entidades públicas necesita de un «palancazo», es decir de la intervención de alguien cercano al círculo de políticos corruptos, asociados con los antiguos socios de «Cadena» a cambio de cierto número de votos para las distintas elecciones.

Este «cierto número de votos» no es opcional, de hecho es bien sabido que para las elecciones de congreso, se exigió en la alcaldía de Sincelejo un número de votos que oscilaba entre los 50 y los 300, dependiendo de la posición del empleado, para uno de los candidatos.  Y la situación se repite en todas las entidades públicas, por lo que una carrera dentro del sector público es prácticamente imposible sino se está untado de la inmundicia de la corrupción local.

Lo irónico del asunto, es que personas con estrechos vínculos familiares con este grupo de «beneficiarios» son los que aparecen a cada rato en las redes sociales dándose baños de pureza, cuando reciben los beneficios de la corrupción de sus allegados.

Cada funcionario tiene la responsabilidad de comprar votos, deben conseguir no sólo los números de cédula, sino la misma cédula de los individuos, que un encargado lleva el día de las elecciones a un comando con un cuarto secreto donde al individuo se le entrega su cédula para que vote por el candidato elegido. A este grupo de individuos no se les entrega nada porque se supone que eso era labor del funcionario. Pero estos no son los únicos que compran votos.

En todos los municipios existe la llamada «red de favores» ¿Cómo funciona esto? Sencillo, muchos de los programas estatales que llegan a los municipios, nunca llegan a quienes realmente los necesitan, sino a aquellos que dentro del círculo de los politiqueros locales han recibido favores. Es así como los alcaldes ayudan a sus amigos actuales y otros potenciales con insumos agrícolas, con pavimentación selectiva de calles, caminos de herradura, transporte para eventos y hasta para licor para un cumpleaños. Estos agradecidos beneficiados también compran votos, porque llegado el momento de la elección también deben «colaborar» con quien tan amablemente «te colaboró». Es así como hay familias que tienen décadas de perritos falderos de estos nefastos personajes.

Con todo esto, aún no es suficiente. Los mismos candidatos a estas instancias del poder, destinan partidas para comprar más votos, generalmente con una red de compradores aparte de los funcionarios públicos y de la «red de favores». Esta práctica se hace aún más evidente el mismo día de las elecciones donde al acercarse la hora del cierre de las urnas, el valor del voto se empieza a cotizar desde los $50.000 que ofrecen como mínimo, hasta $300.000 y $350.000 pesos.  Y no es broma.

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Estas repugnantes prácticas se sostenían con los porcentajes que los corruptos recortan de los proyectos que aprueban, del porcentaje que reciben por favorecer licitaciones, o de prestamos que toman pensando en los futuros dividendo de su posición de poder. Y digo sostenían, porque para las últimas elecciones este grupo de personajes tuvo una fuente adicional: los cupos indicativos.

Más conocidos como «mermelada», los cupos indicativos cumplieron la función que otrora tuvieron los jefes paramilitares: constreñir al elector y debilitar la democracia. Cinco millones de votos obtuvieron los partidos que recibieron estos beneficios (Partido de la U, Cambio Radical y Partido Liberal) de los cuales considero que al menos el 50%, unos dos millones y medio fueron comprados utilizando los recursos de estos cupos, aunque la cifra podría ser mayor.

Los caciques electorales ya no salen a conseguir votos en las poblaciones apoyándose en el terror de asesinos de baja ralea, los consiguen con la plata que debería estar invirtiéndose en infraestructura y generación de empleo, dos aspectos en los que este gobierno ha fallado estrepitosamente.

Y como última reflexión queda: los corruptos no podrían comprar votos, si estos no estuvieran a la venta.

80 Comentarios Sobre El #DebateCaracol y Luis Carlos Vélez (Y Un Bono Extra).

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Foto de «El Tiempo».

El viernes pasado se llevó a cabo el segundo y último de los debates presidenciales en los que participaron los cinco candidatos que hoy, 25 de Mayo de 2014, se enfrentan por la silla presidencial de la Casa Nariño, que sin ser el Trono de Hierro de los Siete Reinos, es lo suficientemente atractivo como para invertir miles de millones de pesos en publicidad, guerra sucias, hackers, mermelada y todo lo que por ahí viene. Por causas ajenas a mi voluntad esa noche no pude hacer mis comentarios sobre el debate, como en su momento lo hice con el debate de RCN, por lo que decidí escribirlos en un documento de texto de Libre Office para luego publicarlo acá en el blog. Estos son mis 80 comentarios sobre el debate… más un bono extra (que no es de familias en acción):

1. Luis Carlos Vélez es un payaso, desde el segundo 1, el protagonista es él.

2. No hay ataques a sus competidores ¿Eso se lo pidió Juan Manuel Santos para ir al debate? Obvio sí.

3.  ¿Por qué Luis Carlos Vélez es el único que habla? ¿No hay más periodistas ahí con él?

4. ¿Por qué Luis Carlos Vélez menciona el episodio del Hacker pero no menciona a JJ Rendón y sus diálogos con el narcotráfico en nombre de Santos?

5. Ay no, si Clara López quiere que vote por ella, que deje de utilizar la maricada esa del lenguaje incluyente, que sólo sirve para dañar el idioma español.

6. Marta Lucía Ramírez no quiere que nos lleven al pasado ¿Ese no es el lema de Peñalosa?

7. Santos en el debate de RCN se veía nervioso y tenso, en el de Caracol se veía feliz y confiado ¿Cuánto fue la mermelada que le pasaron a Luis Carlos Vélez?

8. ¿Santos está a favor de la clase trabajadora? Por eso aumentó el salario mínimo por decreto en una miseria que no alcanza ni para los buses… sí, claro.

9 . ¿Será que la clasificación de la selección Colombia es obra de Juan Manuel Santos? Ay por favor…

10. Ay Peñalosa, busca otros argumentos, eso parece que te lo hubieses aprendido de memoria.

11. Peñalosa debería asistir a los debates con ganas de ir al baño, para ver si se le nota algo de entusiasmo.

12. El problema, es que en Colombia no hay gente buena, hay gente mediocre que se las tira de mala y avispada, Peñalosa.

13. Es obvio que la Fiscalía es un brazo político de Santos, así que aunque Zuluaga no me caiga bien, tampoco tengo confianza en ese órgano de control.

14. Mabel Lara sirve de Modelo para preguntar… pero no puede opinar nada.

15. Marta Lucía Ramírez: SISBEN 1 y 2 con educación superior gratis ¿No sabe que el SISBEN es el foco de corrupción más grande del país?

16 . ¿Alguien me puede decir en dónde están esos 330.000 becados que yo no los veo por ninguna parte?

17. Santos no hizo reformas a la educación, ni a la justicia, ni a nada, porque en cuatro años se dedicó fue a hacerle concesiones a las FARC.

18. Juan Manuel Santos confunde críticas con ataques… Parece niño pechichón.

19. A Luis Carlos Velez se le olvidó Clara López… o sea… ¿Qué clase de periodista chimbo es ese al que se le olvidan los candidatos?

20. María Lucía Fernandez hablando de regular el Internet… ¿Qué tiene esa mujer en la cabeza? ¿Murciélagos?

21. ¿Siguiendo cuál orden? Luis Carlos Vélez da la palabra sin orden y sin nada… sino como a él le da la gana.

22. Peñalosa es tan ambiguo…

23. SE ACABO EL TIEMPO! Luis Carlos Velez está loco.

24. De nuevo ¿No se pueden hacer críticas? Ay por favor.

25. Ay Luis Carlos Vélez, como si la gente necesitara tus invitaciones para participar en twitter… #RenuncieLuisCarlosVelez

26. ¿Cómo se puede hablar del proceso de paz sin criticar a Santos? Estúpido Luis Carlos Vélez.

27. Los candidatos (menos Santos, claro) no podían expresarse con libertad con los límites que les impuso de manera autoritaria Luis Carlos Vélez indirectamente Juan Manuel Santos.

28. Las interrupciones de Vélez no sólo desconcentran a los candidatos, sino a los televidentes, también.

29. Hasta Clara Lopez dice que negociar en medio del fuego es un error, y que se necesita una FECHA FIJA.

30. Clara Lopez (izquierda) y Marta Lucía Ramírez (derecha) están de acuerdo en que la barbarie de las FARC debe parar, al menos mientras sostienen la payasada esa que tienen en La Habana.

31. Si la paz “no es de Juan Manuel Santos”… porque toda su puerca campaña se apoya en el cuento que la va a conseguir.

32. Pero ¿qué son 5 segundos más? Pendejo Luis Carlos Velez…

33. Santos no es indispensable para lograr la paz, ni para dirigir el país, ni para nada…

34. A ver, si ya la impunidad se apoderó del país y no se ha firmado nada, imagínese si las FARC salen de la selva directo al congresos con “plazas especiales”…

35. ¿Será que lo acordado con La Habana va a ser refrendado?… Ya me imagino el mico que se va a montar…

36. Este debate está claramente diseñado para que Juan Manuel Santos quede con la última palabra, porque saben que es a él al que le van a llover las críticas.

37. Luis Carlos Vélez si habla… ¡Cállenlo!

38. Clara López ¿Pero que pasa con los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el gobierno de Venezuela?

39. Marta Lucía Ramírez apuntó que la cancillería SANTISTA colombiana colabora con el silencio cómplice en Venezuela y Luis Carlos Velez corre a interrumpirla… ¿Ese tipo no sabe diferenciar entre crítica y ataque?

40. Juan Manuel Santos muerto de la risa, cuando Vélez interrumpe a los otros candidatos.

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Foto de «El Tiempo».

41. NO SE PERMITEN LAS CRÍTICAS!

42. Hubiesen podido incluir una chicharra virtual o real, hubiese sido menos escandalosa que la espantosa voz de Luis Carlos Velez.

43. Que horror ese debate… que pésimo moderador es Velez. ¿Discutiendo como verdulera con los candidatos a la presidencia? ¿Quién se cree ese tipo?

44. Oscar Iván Zuluaga no está hablando de réplicas… nadie está hablando de réplicas… infeliz Luis Carlos Vélez.

45. Zuluaga no estaba atacando a nadie… sólo decía que no se podía permitir que Venezuela sirviera de refugio al terrorismo… y lo interrumpe Vélez.

46. Se me salió el debate de las manos… mando a comerciales.

47. ¿Por qué hay estrellas en ese debate? ¿Es la elección colombiana o es la gringa?

48. Luis Carlos Velez no se acuerda NI POR QUÉ interrumpió con tanta efusividad a los candidatos…

49. En Venezuela hay 3 millones de colombianos… buen dato.

50. Réplicas, réplicas… AY YA CÁLLATE CÁLLATE CÁLLATE QUE ME DESESPERAS!

51. La política anti-corrupción de Marta Lucía Ramírez es interesante.

52. Ay Santos, de qué te sirve hacer estatutos anti-corrupción si se siguen robando la plata más que antes.

53. Tiene razón Peñalosa, en las regiones todas las entidades publicas son nidos de corrupción, entregados a los políticos de la mermelada como Musa Besaile y Ñoño Elias.

54. Bien Clara! Meritocracia.

55. Nunca ha habido tanta corrupción en Colombia, pregúntenle a Juan Manuel Santos por qué…

56. De que sirve ver los contratos si todos están maniatados por gente corrupta.

57. Santos le ha hecho concesiones POLITIQUERAS a todos los corruptos, empezando con Roy Barreras y Armando Bennedetti.

58. ¿Inversión social en las regiones? Ay por favor.

59. ¿Se dañó el sonido? Que asco de debate.

60. A Santos le tocó abrazar a la mamá de un policía… ¿eso es lo que único que puede hacer luego de que le descuartizan al hijo? ¿le tocó? ¿le daba asco o qué?

61. ¿Yo no quiero ser Presidente? ¿Qué? #PeñalosaWTF

62. Peñalosa renunciaría si el país se niega a acabar con la politiquería sucia que se apoderó del gobierno de Juan Manuel Santos.

63. Zuluaga no renunciaría, ni López tampoco.

64. Los presidentes no renuncian… Lástima… Infeliz Juan Manuel Santos.

65 ¿Cuál brecha cerró Santos?

66. Una cosa es lo que dice Santos y otra la realidad del país, donde la plata no alcanza y donde la gente se muere de hambre.

67. La tal desigualdad no existe.

68. Bueno ¿Y por qué le hace falta tanto a Santos? ¿Qué fue lo que hizo en cuatro años entonces?

69. ¿Cuántos años necesita Santos? ¿50?

70. Muy bobo Peñalosa si se deja engatusar por los elogios de Santos.

71. Bien Peñalosa, la paz no depende de Santos, apoyar la paz no significa apoyar a Santos.

72. Clara tiene razón, se necesitan cambios urgentes.

73. Santos se abstuvo de contestar si negociaría tratados con Nicaragüa… ¿Será que le quiere entregar todo sin tratado y nada? ¿Le adjuntará a San Andrés también?

74. Peñalosa y Santos se abstienen de contestar si desmontarían el 4 x mil, Zuluaga y López no lo harían…

75. O sea ¿Qué desde semana Santa Zuluaga no hace un acto de bondad? Grave, estamos en Mayo.

76. Peñalosa le paga el colegio al hijo de una empleada de una parienta suya… una especie de beca familiar, me parece bien.

77. El último acto de bondad de Santos fue pedir votos en Fundación, aprovechando el dolor y la tragedia.

78. El último acto de bondad de Marta Lucía fue hablar con una vendedora ambulante… bueno, eso lo puede hacer cualquiera ¿no?

79. Que bien, Clara López, ayudando a profesionalizar jóvenes, en una especie de beca personal… interesante.

80. Como quisiera que en la segunda vuelta no estuviera #NiSantosNiZuluaga, ahí sí tendríamos opciones. Necesitamos el cambio, queremos un cambio.

BONUS: Que asco de debate, no sirvió ni el sonido.

No siendo más el motivo del presente post, me despido. Nos vemos en segunda vuelta.

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Foto de «El Tiempo».