Debo empezar esta nota, reconociendo que soy extremadamente apático a las películas de corte infantil, y no sólo es porque en general sean absurdamente empalagosas, frívolas y sin esencia, sino porque además de lo anterior hay que aguantarse a un ejército de mocosos murmurando, riendo, hablando, gritando y llorando desde que inicia la película hasta que por fin pasan los créditos finales; y es por estas razones que había tratado de evitar la tentación de comprar la entrada para la más reciente película de Disney/Pixar titulada Intensa-Mente (Inside Out), pero una vez en la sala de cine, comprendí que estos prejuicios, además de ser injustos y negativos, impiden ver un mundo que de otra manera, bien podríamos disfrutar. En el caso de esta cinta, no sólo me arrepentí del recelo inicial que tenía al verla, sino que encontré no una, ni dos, sino diez razones para no perdérsela, razones que les presento a continuación.
¿Cuál será el afán de las grandes actrices en representar a las villanas de los clásicos cuentos de hadas? Charlize Theron, Julia Roberts, Angelina Jolie, Anjelica Huston… todas reconocidas ganadoras del Oscar, que en algún momento de sus carreras han decidido interpretar a las pesadillas de los cuentos infantiles, con resultados no del todo favorables. Ahora, en 2015, en una re-imaginación de la millones de veces contada y reproducida «Cenicienta», Cate Blanchet se une a ese exclusivo grupo de actrices. Continúa leyendo Reseñas X: Cenicienta (2015)
Afiche promocional de «Big Hero 6», que no es la sexta parte de ninguna saga… es el nombre ¿ok?
Cuando justo en la mitad del verano de 2009, la aclamada, vapuleada, criticada, escupida y nunca bien ponderada compañía de entretenimiento Disney (conocida principalmente por un montón de películas para niños pendejos) anunció con bombos y platillos que había adquirido a Marvel Entertainment, los millones de seguidores de la famosa compañía conocida por sus legendarios comics de culto (yo incluido) no tardaron en rasgarse las vestiduras y poner el grito en el cielo. Después de todo ¿se imaginan ustedes al Hombre Araña, a los Hombres X y a los Avengers salvando al ratón Mickey, al pato Donald o a Pocahontas? Las cosas no pintaban nada bien; la mayoría hubiésemos preferido que a Marvel la comprara FOX, o en su defecto Sony… o hasta Universal ¿Pero Disney? ¿En que cabeza cabía eso?… Pero hoy, cinco años y un universo Marvel construido con el respaldo financiero de Disney, pues las cosas no se ven nada mal, aunque con Big Hero 6, bueno quizás haya algunos que no estén tan de acuerdo.
Big Hero 6 (En Español conocida como 6 Grandes Héroes) cuenta la historia de Hiro Hamada, un joven de 14 años con una predisposición a utilizar su inteligencia superior en cuestiones más bien negativas, hasta que su hermano Tadashi logra convencerlo de hacer cosas más productivas, como ir a la universidad. En su intención de complacer a Tadashi, Hiro no sólo logra crear algo sencillamente fabuloso, sino que también conoce a Baymax, el robot médico creado por Tadashi en su investigación universitaria y a los amigos de este, un grupo de científicos expertos con enormes capacidades y recursos. Sin embargo intereses oscuros se ciernen sobre las creaciones de Hiro y Tadashi llevando a un conflicto en el que literalmente, cualquier cosa podría pasar.
Para empezar, debo decir que la película me gustó. Es una película animada, muy divertida y evidentemente muy influenciada por los trabajos de Steven Spielberg, productor de una cinta con una trama bastante similar, como lo es Gigantes de Acero. La película, debo decir, también marca un punto de quiebre en las películas animadas de Disney, pues a pesar de ser bastante ligera por momentos, es bastante oscura en otros, con un villano dispuesto a todo, que curiosamente no es maldad pura. Estos son puntos a favor, para mi, pero quizás para un papito que lleve a su malcriado hijo a verla, no le haga mucha gracia que a sus 3,4 o 5 años, esté viendo intentos de asesinato masivos en cine. En ese orden de ideas, también, muchos de los elementos de la película ya los hemos visto, y también es notoria la influencia de The Avengers y hasta de Guardianes de la Galaxia. Pero sin embargo, la película, con todas esas influencias tan evidentes, es lo suficientemente original como para defenderse por ella misma.
Héroes sin disfraz.
Ahora, Disney tuvo muchísimo cuidado en apuntar que BIg Hero 6 está INSPIRADA, en el comic de Marvel del mismo título, es decir… no es una adaptación, quizás con el afán de no desatar la ira descomunal de los fanáticos del comic al ver que transformaron sus super héroes oscuros, al estilo de Neon Génesis Evangelión, en unos héroes hilarantes, un tanto despistados y también un tanto tontos. No quiero ni imaginar, por ejemplo, que opinaría yo, si Buffy, La Cazavampiros recibiera el mismo tratamiento, hasta quedar prácticamente irreconocible, aunque creo que eso ya pasó con Dragonball: Evolution. Y quizás no es para tanto, no es nada extraño considerar que los mismos personajes puedan existir en universos paralelos con otras características.
Una película entretenida, con muchos valores, con un lado oscuro, que la hace irresistiblemente compleja y que además pone el dedo en la llaga del efecto Disney en los personajes de Marvel. El público al final, tendrá la última palabra.
Calificación: 3.96/5.00
P.D. No dejen de ver el cortometraje que lo antecede, llamado «El Festín»… es fenomenal.
Hace exactamente once años que fui por primera vez a ver una película en una sala de cines. Hasta ese momento, mi contacto con el séptimo se reducía a las repetidas películas de los fines de semana en los canales nacionales y algunos extranjeros, y excluía por completo las largas filas para conseguir entradas, crispetas o gaseosas. Y desde ese entonces, hasta ahora, Maléfica ha sido la única película Disney que ido a ver sin pensarlo dos veces.
Nuncahe sido especialmente tolerante con la cultura falsa, santurrona, mojigata, «apta para toda la familia» del gigante del entretenimiento de Buena Vista Street, sin embargo, luego de meses de una extraordinaria campaña de publicidad, me llamó la atención que por primera vez se centraran en uno de sus legendarios villanos y no en una de sus inverosímiles princesas. Sin embargo, una vez en la sala de cine, comprendí rápidamente que mi indefectible desdén por las películas de Disney estuvo, está y estará siempre más que justificado.
Maléfica es una de las películas con más potencial que jamás he visto, sin embargo a los dos minutos de haberla iniciado perdí todas mis esperanzas. La película utiliza un narrador externo para detallar los sucesos que dieron origen a la villana de «La Bella Durmiente», pero en lugar de ser un truco interesante como, por ejemplo, en «El Joven Manos de Tijera», aquí se torna aburrido por la cantidad de información que presenta antes de los 20 minutos, excediendo por mucho la duración de los diálogos.
El primer Acto, que llamaremos «Maléfica desciende a la oscuridad» era quizás el más importante de toda la película, el espectador debía identificarse con la protagonista y con su decisión de abandonar la luz y sumirse en la oscuridad; pero entre tanto color chillón, tantas hadas y tanta narración esta intención se pierde por completo y sólo queda medianamente sustentada por la actuación de Angelina Jolie en el momento en que su personaje pierde su don más valioso por la ambición de Stefan, el amor de su vida.
El segundo Acto que llamaremos «Maléfica y Aurora» es quizás el más deficiente de los tres que componen la película, precisamente porque se apoya en todo el cliché «apto para toda la familia de Disney». Maléfica (Angelina Jolie) con el corazón lleno de odio por haber sido vilmente engañada y mutilada, acude a la presentación de la recién nacida princesa Aurora, hija del ahora rey Stefan (Sharlto Copley) en la misma escena clásica hecha famosa por «La Bella Durmiente», con la diferencia de que Maléfica no condena a Aurora a muerte, sino simplemente a un sueño eterno, hasta que reciba un beso de amor verdadero, a sabiendas de que ese tipo de amor no existe.
Stefan, desesperado envía a su hija con las hadas al bosque para proteger a Aurora de cualquier peligro proveniente de la maldición, pero pronto es evidente que las tres hadas son una mala elección para cuidar a una niña y Maléfica se encarga de protegerla hasta su cumpleaños número 16. Maléfica, en contacto con la dulzura, inocencia y bondad de Aurora (Elle Fanning) decide revertir el hechizo, pero le es imposible.
A partir de este punto, el tercer acto, que podría llamarse perfectamente «Maléfica vs Stefan» se desencadena como una secuencia de acción perfectamente coreografiada, en la que los buenos (con cara de malos) se tienen que enfrentar a los malos (con cara de buenos) para evitar la tragedia que condenaría a Aurora al sueño eterno.
Maléfica no tiene una premisa clara, salvo quizás la nebulosa idea de que el amor verdadero no siempre está con quien lo esperas, idea que se difumina rápidamente entre narraciones aburridas, diálogos sin sentido, animaciones innecesarias, colores chillones, chistes fáciles y un argumento, que aunque interesante por momentos, resulta incoherente. Lo único que salva a la cinta de ser un desastre total son las actuaciones de Jolie y Fanning, y quizás un poco la de Copley, a quien al parecer no solo han encasillado como villano, sino que hasta le dan el mismo castigo en todas las películas.
Lo realmente positivo de esta película es el retorno de Jolie a la pantalla grande en un rol principal, ya que no la veíamos desde 2010, es un alivio verla de regreso, así sea en una película un tanto mediocre. Al menos, a partir de ahora, su imagen estará asociada para siempre a la de uno de los cuentos clásicos más leídos en todo el mundo, aunque por otro lado, a partir de ahora, no volveré a confiar de antemano en la calidad de una película de Disney.
Si usted es de los que no ha ido a cine, o un su defecto descargado el torrent pirata, para ver Need For Speed, pensando que es una fotocopia innecesaria y convenenciera deFast & Furious, déjeme decirle que se equivoca. De hecho, comparar a Need for Speed con Fast & Furious, sólo por que ambas películas hay carros costosos y carreras ilegales, es como comparar Entrevista con el Vampiro con la saga de Crepúsculo, solo porque en ambas aparecen monstruos chupasangre con colmillos afilados.
Mientras que Fast & Furious (al menos en sus primeras películas) se basa en la premisa adulta de que no hay héroes y villanos, y que hasta los más peligrosos criminales pueden ser buenas personas, a Need for Speed lo único que le faltó fue que la hicieran en dibujitos animados para convertirse en un clásico Disney.
Tobey Marshall (Aaron Paul) no es más que la versión moderna de un príncipe azul, sólo que en lugar de cabalgar en su magnánimo corcel, conduce lujosos carros antiguos en carreras ilegales, claro única y exclusivamente para salvar su taller y el medio de vida de sus amigos. No permita el cielo que el público piense que el protagonista de la película participa en actividades ilegales sólo por gusto. No, no, no.
Por otro lado tenemos al villano, el malvado Dino Brewster (Dominic Cooper) cuya única obsesión en la vida, al mejor estilo de las telenovelas mexicanas, es conseguir dinero y destruir al héroe de la historia. Por puritita necesidad, Tobey cae en las ambiciosas manos de Dino que le propone una carrera para liquidar una deuda relacionada con la restauración de un mítico carro (un Shelby Mustang), con tan mala suerte que algo espantoso sucede durante la carrera y Tobey termina en prisión, mientras que Dino queda libre, disfrutando de Anita, el amor platónico de nuestro super héroe. Por supuesto cuando Tobey sale de prisión quiere venganza, aunque en la pantalla no tardara ni 30 segundos, y no mostraran nada de lo que tan famosas hizo a las series Prison Break y Oz.
El héroe contra el villano ¿Dónde habremos visto eso antes?
¿Pero que sería de un cuento de Disney sin la princesa y el hada madrina? Bueno en esta película, ambas funciones las cumple Julia Maddon (Imogen Poots), quien le ofrece la oportunidad de tomar venganza de Tobey y asegurarse el primer lugar en la clandestina carrera llamada De Leon, auspiciada por el misterioso DJ Monarch (Michel Keaton). Es aquí donde las fuerzas del mal de Dino harán todo lo posible por destruir a Tobey y a Julia para evitar que lleguen a la mítica carrera y que por fin se haga justicia. Claro está, sin malas palabras, sin sangre y sin besos. No vaya a ser que los inocentes niños de 17 años que vayan a verla se traumaticen. No, no,no.
No podía faltar la princesa Disney de la película… aunque sea detrás de un volante.
Para terminar, la película es entretenida y divertida, eso no se le puede negar, pero de principio a fin da la sensación de que sólo es otro producto más de la mojigatería plástica que caracteriza a Disney. No es casualidad que Touchstone, el estudio que la produce, sea sólo una marca comercial de Walt Disney Pictures. Y aunque la saga de Rápido y Furioso nunca haya sido mi favorita, si la comparamos con Need for Speed, resulta la clara vencedora en la carrera.