Frozen: Interesante (Para Una Película Disney).

Lo primero que debo decir con referencia a Frozen es que caí en la trampa del mercadeo de Disney que la asociaba con Enredados (Tangled) una película que por allá en 2011 marcó un punto de quiebre en la política del gigante del entretenimiento en su aproximación a los cuentos clásicos, al dejar a un lado las princesas étnicas en apuros, los príncipes perfectos y las brujas malvadas, para dar paso a una nueva forma de entretenimiento familiar con personajes más reales, resueltos y auténticos. En definitiva Frozen no es como Tangled, que en esencia era un cuento de hadas simple y modernizado; Frozen es una película que ofrece mucho más que lo que se ve a simple vista en toda su parafernalia de mercadeo.

Frozen es una película en el estilo clásico de Disney, por lo que es de esperar que haya princesas, príncipes y magia; de hecho el trailer de la cinta se centra precisamente en esos elementos: Anna, la dulce y encantadora princesa, que en este caso es un tanto torpe y descuidada; Kristoff, el fascinante y cínico vendedor de hielo embarcado en una aventura con Anna; y Olaf un muñeco de nieve que milagrosamente cobra vida y acompaña a Anna y Kristoff en sus hazañas. Estos tres personajes son el centro del espíritu Disney de la cinta proporcionando romanticismo, aventura y diversión, que es lo que la mayoría busca en una película familiar.

Kristoff, Anna y Olaf hacen de Frozen una película con el ambiente familiar de Disney.

 

Pero son dos personajes los que realmente le dan un aspecto trágico y oscuro a la cinta, que me da a entender que el argumento original no era tan dulce y tan «para todas las edades». Los dos personajes a los que me refiero son Elsa y Hans.

Elsa es un personaje extraordinariamente complejo para los estándares de Disney. Inexplicablemente es capaz de congelar todo lo que toca y de emitir intensas corrientes de frío prácticamente de la nada. En su papel de hermana mayor su deber es el de proteger y velar por el bienestar de Anna, situación que se complica cuando Elsa accidentalmente hiere a Anna con sus poderes mágicos. Desde entonces Elsa entra en una espiral de culpa, miedo y aislamiento que la aleja del resto del mundo, empezando por Anna que no entiende la situación.

 

Elsa ha estado reprimiendo por décadas sus poderes y sus sentimientos siendo incapaz de expresarlos por temor de dañar a las personas que quiere. La intensidad del sufrimiento de Elsa sólo es posible verlo con claridad en el momento en que decide escapar de su encierro autoimpuesto en el castillo de sus padres y refugiarse en una montaña solitaria, alejándose de sus seres queridos, pero esta vez sin reprimir su naturaleza. Es en este momento de la película  es que Elsa, con la canción Let it go (Libre soy, en español) se transforma en una verdadera reina, capaz de sonreír y disfrutar de sus poderes a plenitud.

El otro personaje que me llamó la atención es Hans, quien al inicio de la película es el príncipe comprometido con la princesa en tiempo record, al mejor estilo de los hermanos Grimm y que al final termina convertido en un villano en el mismo nivel de Gastón, el de La Bella y La Bestia. Lo interesante del asunto es que inicialmente Hans es un personaje bastante blanco, un caballero, que incluso se preocupa por el bienestar de la gente del común y evita hacerle daño a otras personas. Es aquí donde creo que el argumento fue modificado. Hans de repente se convierte en un villano movido por la ambición en total desacuerdo con lo que habíamos visto de él. Las acciones de Hans podrían perfectamente explicado bajo la luz de la formación del príncipe. Hans encierra a Elsa en el castillo para buscar la manera de controlar el hechizo que tiene congelado a todo un país en pleno verano, lo cuál ocasionaría miles de muertes, pero la aparición de Anna con quien supone debía casarse está a punto de poner en peligro todo. Anna no está preparada para gobernar y está tocada por la magia de Elsa. Las acciones de Hans podrían entenderse como una manera radical de proteger a la gente inocente de los peligros de una magia que desconoce y que podría ser peligrosa. Si este hubiese sido el enfoque, Frozen sin duda se hubiese convertida en una de las películas animadas más inteligentes que haya sacado Disney, pero se fueron por lo simple, transformando a Hans en un villano ambicioso de un segundo a otro.

Hans, un personaje con un potencial enorme, desperdiciado por el afán simplificador de Disney.

Del resto, la película es de una calidad visual impresionante, con escenarios y paisajes alucinantes, para una película animada; con un manejo del color impecable y con un trabajo de animación que le impregna vida a los personajes, algo que aprendieron muy seguramente de Tangled. Con una banda sonora aceptable y una historia con cierta complejidad y apta para toda la familia, Frozen es una muy buena opción para empezar el 2014, cinematográficamente hablando.

Calificación: 3.95/5.00

Monsters University ¿Era Necesaria?

Después de éxitos como la saga de «Toy Story» y «Buscando a Nemo», parece que a Disney le está costando cada vez más producir películas de calidad, y «Cars 2», «Valiente» y finalmente «Monsters University» dan prueba de ello.

Monsters University.

Estas últimas películas del gigante del entretenimiento infantil, cuando se comparan con los más grande éxitos de la misma, resultan insípidas, infantiles y sobre todo innecesarias.

«Monsters University» es la precuela de la famosa «Monsters Inc.» que se lanzó hace ya doce años y nos cuenta los antecedentes de James «Sulley» Sullivan y Mike Wazowski.

La función empieza con un corto titulado «The Blue Umbrella» titulado «Azul-Lado» en Español y con decirles que el corto es mucho mejor que los 103 minutos de Monsters University les digo todo.

Mientras que Monsters Inc. es una historia basada en la relación de Sulley, un feroz monstruo asustador con Boo, una pequeña niña de dos años y todas las ramificaciones que dicha relación tiene en el mundo de los monstruos, Monsters University es otra cinta del montón con la vieja premisa de «Lograrás lo que quieres si te esfuerzas en conseguirlo». Demasiado Disney para mi gusto.

La cinta visualmente no propone nada nuevo y parece que los animadores no aprendieron nada en 12 años, porque por momentos palidece en comparación con su antecesora. Mientras Monsters Inc, tiene un villano definido y una historia perfectamente estrcuturada, Monsters Universiy parece dar tumbos por todos lados, sin saber si enfocarse en Mike Wazowski o en Sulley, en su amistad o en sus diferencia, haciendo todo un revoltijo de situaciones que por separado puede que resulten cómicas, pero que en conjunto no terminan de cuajar. (Espero que esto no haya sido producto del ego insatisfecho de Billy Crystal)

Aunque la premisa de «los villanos no son tan malos y los héroes no son tan buenos» es válida, la forma en que la aplicaron, en lugar de fortalecer a los personajes, los desdibujó por completo y la parte más ridícula fue en la que trataron de explicar el odio de Randy Boggs hacia Sulley, pésima. Me quedo mejor con los cortos promocionales. Y mejor ni hablemos del 3D. Nada.

No creo que haya sido necesario volver a traer a estos personajes, luego de haber hecho una cinta extraordinaria en 2001, para desdibujarlos acá, pero así es Disney, que al igual que Apple quieren hacer plata a cualquier costo sin importar que se destruya en el intento, pero bueno, tarde o temprano el público se encargará de ellos.

Esto me enseñará a pensar no dos sino tres y hasta cuatro veces para pagar una entrada de cine a ver muñequitos. U_U

Calificación: 2.50 / 5.00

PD: Este es el corto promocional, mucho mejor que la película.

J.J. Abrams y Star Wars: Episodio VII

Ya es un hecho. J.J. Abrams, mundialmente conocido como el creador y productor de series como «Felicity», «Alias» y «Lost» y director de películas como «Cloverfield», «Mission Impossible III», «Super 8» y «Star Trek» ha aterrizado en la producción del nuevo episodio de la saga de «La Guerra de las Galaxias» como director de la cinta que se estrenaría en 2015.

Imagen de Treknews (www.treknews.net). J.J. Abrams ha aterrizado en Star Wars.

Desbancando a otros candidatos como Ben Affleck y Jon Favreau, Abrams se quedó con el tan codiciado puesto, incluso luego de haber dicho que no lo haría. Pero antes de analizar la conveniencia o no de Abrams como director de Star Wars (incluso para él mismo) sería bueno analizar la conveniencia de la misma cinta en sí. ¿Es necesaria otra película de «Star Wars»?

Luego de la escena final que vimos en el episodio VI, donde las versiones de ultratumba de Anakin Skywalker (Darth Vader), Obi Wan Kenobi y Yoda, parecían estar en paz en el otro mundo luego de la victoria de los rebeldes sobre los remanentes del Imperio (escena que lastimosamente fue alterada después para incluir a Hayden Christensen y a Ewan McGregor de la segunda trilogía) como que ya todo iba a estar bien. Los más grandes enemigos de los Jedi estaban 3 metros bajo tierra (o debajo de cualquier planeta con dos o tres soles) y los rebeldes tenían el poder. Por otro lado, el mismo George Lucas ha patrocinado una serie de material canon que relata lo sucedido justo después del episodio VI, por lo que un episodio VII sería un poco controversial porque o a) no sería sorprendente si incluye la misma historia contada en novelas gráficas patrocinadas por el mismo Lucas o b) Echaría por tierra todo ese material dejando a los fanáticos viendo un chispero. Hay teorías que sugieren que podría incluso tratarse de otra precuela (No, por favor, no) por lo que este material nuevo no entraría en conflicto con ningún otro producido por Lucas. Pero la última palabra la tiene J.J. Abrams… y claro George Lucas.

Aún con todo esto en consideración, diría que en efecto es necesaria otra película (quizás no otra trilogía, pero bueno si no hay de otra) por la simple y llana razón de que los Episodios I, II y III fueron inferiores en casi todos los aspectos a la trilogía original consignada en los episodios IV, V y VI. Star Wars necesita redefinirse y volver a ser la historia épica que marcó una generación a tal punto que ha generado no solo una cultura, sino hasta una religión que miles de personas en el mundo manifiestan profesar.

Luego de dos trilogías… ¿Vale la pena una tercera?. Imagen de moresay.com (www.moresay.com)

Ahora ¿Es conveniente que J.J. Abrams la dirija? Teniendo en cuenta el historial cinematográfico de J.J. Abrams, no hay duda que a nivel de manejo argumental, Abrams es un genio. Sus historias están enmarcadas en el drama humano, aunque tengan extraterrestres («Cloverfield»; «Super 8»; «Star Trek») o espías («Mission Impossible III») y utiliza ese drama para magnificar los sucesos extraordinarios que allí suceden. Si hay alguien que puede narrar una historia sobre relaciones humanas ese es Abrams. Y eso fue en parte lo que no funcionó (tan bien?) en los episodios I, II y III donde las relaciones entre los personajes parecían hacerle estorbo a Lucas en su afán por avanzar en la historia

Aquí el asunto no es de idoneidad, que Abrams ha probado sin lugar a dudas, sino de conveniencia. Abrams, al igual que Tom Cruise en algún tiempo, es el niño consentido de Paramount (sus últimas películas han sido distribuidas por este estudio) y el hecho que se pase a Disney (Lucasfilm hace parte de Disney aunque ustedes no lo crean) a hacer parte de la saga más prometedora de los últimos tiempos crearía un conflicto de intereses monumental para el director y productor neoyorquino.

¿Cómo se desenvolverá esta situación? La verdad a estas alturas ya debe estar desenvuelta, sólo falta que el publico conozca los detalles y que no nos dejen viendo un chispero como en el final de «Lost» donde al final nadie supo a ciencia cierta de dónde diablos había salido la mágica isla enclavada en algún lugar del Pacífico.

Una Princesa Llamada Selena.

En Julio de 2003, la revista Vanity Fair sacó en su portada a las adolescentes más promisorias de aquel año, entre ellas se encontraban nada más ni nada menos que Lindsay Lohan (Carcel), Las Gemelas Olsen (Anorexia), Raven (¿?), Amanda Bynes, Hilary Duff y Alexis Bledel. 8 años y medio después vemos que la revista se equivocó y en grande, no es sino recordar los escándalos en los que ha participado la una vez talentosa Lindsay Lohan, o ver que para algunas como Hilary Duff y Alexis Bledel, el estrellato fue cuestión de algunos años y que no supieron conservar su lugar en Hollywood a medida que crecieron.

Hace un par de años las apuestas se doblaron para el mismo asunto ¿Qué estrellas adolescentes son las más promisorias? Saltaba el nombre de Miley Cyrus, Demi Lovato, Vanessa Hudgens, Ashley Tisdale y Selena Gomez. La mayoría hubiese puesto las manos al fuego por la carrera de Cyrus. Después de encarnar al mega-famoso personaje infantil Hannah Montana, la carrera de Cyrus parecía estar predestinada al éxito. Dos canciones con gran éxito (Top 5) en Estados Unidos (Party in the U.S.A. ; The Climb) y un Blockbuster con la película de Hannah Montana, parecían confirmar que la hija de Billy Ray Cyrus estaba lista para ser la nueva reina del entretenimiento. Pero luego de rumores respecto a la relación de Cyrus con su familia, un sencillo con un video no apto para su público original (Can’t Be Tamed) y una película que ni fu ni fa (The Last Song) parece que la estrella de Cyrus no brilla tanto como antes.

En cuanto a Lovato, Hudgens y Tisdale, parece que luego de Camp Rock y High School Musical, no parece haber mucho entusiasmo por parte del público respecto a ellas. Sus apariciones en la pantalla se reducen a unas cuantas películas de poco renombre y algunas series de televisión donde ocupan un espacio prominente de manera temporal y en cuanto a su carrera musical, pues la verdad es que para las tres, ha perdido enormemente su momentum inicial arrastrado por el éxito de las películas de Disney.

princesas
Estrellas adolescentes ¿ Cuál de ellas ha sido la más exitosa?

Apartando a Taylor Swift de la lista de las potenciales estrellas adolescentes, por no ser exactamente una princesa Disney. La única de estas nuevas promesas que ha logrado el éxito a punta de trabajo constante y buenas decisiones ha sido Selena Gomez.

Habiendo iniciado su carrera en «The Wizards of Waverly Place» su carrera como actriz ha sido más bien modesta, pero su éxito fundamental ha sido en el aspecto musical. Selena no decidió explotar su nombre al mejor postor para lanzar su carerra musical, sino que se unió a Greg Garman, Ethan Roberts, Joey Clement y Dane Forrest para formar una banda que originalmente se llamaría simplemente «The Scene», pero debido a algunas complicaciones pasó a llamarse «Selena Gomez & The Scene»

Se dice que el que golpea primero golpea dos veces y «The Scene» tiene muy claro eso. Su primer sencillo «Naturally» lanzado en Febrero de 2010, cuando la tendencia al electro-pop aún no estaba del todo clara, puso al grupo en el mapa musical. De ahí hasta hoy 4 de sus sencillos (Naturally, A Year Without Rain, Who Says y Love You Like A Love Song) han logrado ubicarse en el número 1 del US Dance, reafirmando el éxito de Gomez y su grupo en el ámbito de la música bailable en los Estados Unidos. Las mismas han sido certificadas varias veces con discos de oro y de platino.

Algo que es realmente de admirar de Selena es que aún a pesar que de niña no estuvo en contacto directo con la cultura latinoamericana (fue criada por su madre de origen italiano, al divorciarse de su padre de origen mexicano) se siente muy atraída al idioma español y por eso ha decido lanzar varias de las canciones de «The Scene» en castellano. También se dice que ha rechazado cambiar su apariencia física para lucir más «anglosajona» lo cual dice mucho de su personalidad (¡aprende algo Jennifer Anniston!)

No cuesta trabajo imaginar a Selena Gomez, quien a pesar de su juventud, tiene muy bien definidas sus metas y sobre todo como conseguirlas, rodeándose de buenos elementos y sobre todo aferrándose a sus raíces, lo cual demuestra que de todas las llamadas princesas, ella, la del nombre emblemático, de ojos encantadores y sonrisa tierna, es de las pocas que merece llamarse como tal.