Sincelejo: Mototaxis, Muerte y Twitter.

Hace un par de días, Sincelejo se volvió a colar dentro de los Trending Topics de la popular red social Twitter para Colombia. Pero en lugar de ser una ocasión de orgullo regional, esta debía ser una ocasión de vergüenza para la capital del Departamento de Sucre.

En hechos ya ampliamente cubiertos y comentados por la prensa local, un mototaxista fue arrollado por una tractomula en la Autopista de la Sabana, que conduce de Sincelejo al municipio vecino de Corozal. Todo hubiese quedado en otro hecho morboso más, de no haber sido por la causa de dicho accidente: la policía.

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Sincelejo, una olla a presión que finalmente terminó por estallar.

Aunque la verdad es algo tan relativo como el tiempo, tal como lo imaginó Einstein, si ya el mero hecho de que las acciones de un agente de policía hayan causado la muerte a un mototaxi era bastante grave, la forma en que quedó el cuerpo, completamente destrozado, fue la gota que colmó el vaso.

Sincelejo es un hervidero social. Detrás de los profundos cambios que ha tenido la ciudad, pasando de ser un pueblo grande a la cuota inicial de una ciudad, se esconde un drama social intenso del que el mototaxismo es sólo una faceta.

Sí, es probable que sean los mismos Sincelejanos los culpables de la situación pero los habitantes de esta ciudad están enfrascados en un circulo vicioso del que sólo una profunda reestructuración a nivel administrativo, en el ámbito municipal, departamental y nacional podrían sacarlos.

No es ningún secreto que en Sucre, la venta de votos es el pan de cada elección,  ciudadanos motivados por la necesidad imperiosa de asegurar la comida de una semana con lo que le pueda dar un político a cambio de un voto. Igual, piensan los sincelejanos y sucreños, vote o no vote, el político va a ganar. El político es elegido, no hace nada por el caos social y orilla al ciudadano a resignarse a vender nuevamente el voto en la próxima elección.

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El impacto del mototaxismo en la economía sincelejana es innegable.

El mototaxismo ha sido, sino una bendición, al menos un alivio a la crisis del empleo en Sincelejo, una ciudad donde la actividad industrial es casi nula. MILES de muchachos, hombres adultos y hasta ancianos se levantan diariamente a conseguir el pan para el sustento de sus familias, sobre una motocicleta, bajo el sol inclemente del caribe colombiano.

El mototaxismo ha movido la economía de Sincelejo, una ciudad que antes de eso estaba estancada en un comercio de risa encabezado por «marcas» como «Almacen Carmencita» y «El Palacio de la Pantaleta».

Pero a pesar de lo que ha significado el mototaxi para Sincelejo, la estigmatización y el acoso que han sufrido durante AÑOS los abanderados de este sector de la economía semi-informal es lo que ha marcado una profunda huella de rechazo y ha incubado el huevo de la violencia.

La policía, bajo no se que argumentos, pasa mas tiempo quitando motos en la ciudad, que por ejemplo, atrapando ladrones o metiendo presos a distribuidores y consumidores de drogas que pululan en todos los estratos sociales. Es así como de lo poco que consiguen los mototaxis para subsistir, deben pagar un tributo o subsidio a los bolsillos de los policias, que curiosamente intensifican estos operativas, por ejemplo, en Diciembre, por lo que muchos dicen que la policía, en efecto se está asegurando Diciembre a costa de sudor de los mototaxis.

No es sorprendente, entonces, que la muerte de un mototaxi, causada por un policía haya causado semejante demostración de barabarie dentro de la ciudad. ¿Pero quienes son los culpables? ¿La policía? No, o al menos no en su totalidad, lo cierto es que aunque la policía tiene autonomía para hacer sus operativos, se rumora que estos son cosas ordenadas por las administraciones municipales y que ellos, juntos con los comandantes van en una especie de miti-miti con los recursos recaudados, en una especie de impuesto nefasto que tira por el suelo cualquier esperanza de progreso.

Lo peor de todo es que los usuarios de Twitter, radicados en Sincelejo, ignoran todo lo anterior y se dedican a respaldar el estigma y acusar a los mototaxis de violentos y vándalos, siendo que muchos de esos BlackBerries y iPhones desde los que trinan son comprados con la plata corrupta de la politiquería sucreña o (irónicamente) con la cuota de una flotilla de mototaxis que papi o mami manejan, a costillas del sudor y la salud de los conductores de las motos.

Cada día me convenzo más que lo mejor que le podía pasar a Sucre es perder su calidad de entidad territorial autonoma, quitarle el poder a los ciudadanos de elegir a sus representantes locales. Las formas existen, la población votante de Sucre ha probado ser de las más ineptas del mundo ¿Por qué habría de garantizarle el derecho al voto a una población que no escarmenta, luego de los escándalos de parapolíticos y corruptos?

Formas para hacer eso hay miles, los congresistas colombianos son muy creativos a la hora de acomodar leyes, quizás  vaya siendo hora de que las acomoden pero para el bienestar del país.

Para finalizar algunos de los tweets que demuestran que algunos Sincelejano son tan estúpidos para trinar como para votar.

https://twitter.com/uchycorena/status/218503173986455554

Ese último si se debe llevar el premio Nobel a mejor ortografía en un tweet. Y luego nos preguntamos por qué estamos como estamos.
 

26 Horas En Cali (Parte 2/2)

Cali, Valle del Cauca. Junio 2 de 2012. 8:30 pm.

Iglesia San Antonio.

Luego de llegar en taxi al hotel, y dándole gracias a Dios de que no me hayan hecho el paseo millonario, ni que me hubiesen llevado para el tan famoso distrito de Aguablanca, por cuenta del taxista poco experimentado llegué al hotel. Sobre el taxista, luego que recorrí Cali me di cuenta que en realidad no me estaba engañando y dándome vueltas , como podría haber sospechado. Pero finalmente llegué. El hotel, Hotel Americana Carrera 4 con Calle 8, en pleno centro de Cali. Teniendo en cuenta que la mayoría de los hoteles que había averiguado cobraba más de 90.000 pesos, llegar a este por menos de 70.000 con una habitación amplia, bien amoblada, no estuvo tan mal. Según me dijeron después la zona no es exactamente la gran maravilla en la noche, pero es obvio que en todas las ciudades el centro no es precisamente El País de las Maravillas en las horas de la noche.

Apenas me pudo echar una recostada, mientras me bañaba. Me había puesto de acuerdo con Andrés, un contacto de twitter, gran amigo, que me serviría de guía por la ciudad. Luego de esa montaña de horas metido en un bus estaba exhausto, pero habría que aprovechar cada segundo. Andrés llegó a eso de las 9:00, con dos amigos más. En un taxi llegamos a un sitio llamado Loma de la Cruz, pero luego mis amigos caleños me llevaron a otro sitio, sino estoy mal se llamaba Parque de San Antonio, según me dijeron, la iglesia de San Antonio es uno de los monumentos más importantes de Cali. La panorámica nocturna desde allí es impecable, aunque ya a esa hora consecuencia de la caminata y de los zapatos a medio dominar me estaban cobrando factura.

De allí salimos al Parque El Gato de Tejada … pero no había solo uno, de hecho había muchos gatos. Según me explicó Andrés, al inicio sólo estaba el famoso gato de tejada … pero por un concurso o algo así, varios escultores hicieron muchos más y esos acompañan hoy por hoy al gato principal. Luego de tomar las fotos de rigor, mis guías decidieron dirigirse a un sitio para poder conversar y tomarnos algo, el sitio queda por la Calle 44 o algo así, la verdad mis conocimientos de geografía de Cali son bastante escasos. Allí pues nos tomamos algo, charlamos aunque por cierto yo era el menos conversador de todos, en parte por el cansancio, y en parte porque estaba rodeado de gente que había conocido hacía menos de tres horas. Pero igual eso no es disculpa.

Allí pude conocer a Juan y a otro twittero. Al final estuvo buena la cosa y a eso de las 2 de la mañana o algo así me mandaron en un taxi al hotel de nuevo.

Cali, Valle del Cauca. Junio 3 de 2012. 6:30 am.

Loma de la Cruz.

No dormí muy bien, de hecho creo que apenas pude conciliar el sueño una dos horas. Siempre me sucede eso cuando viajo. Me bañé, me cambié. Mis amigos caleños me había dicho que iríamos a comer cholao por los lados del estadio, pero por la tarde, así que tenía toda la mañana para salir a explorar. Luego del desayuno (incluido en el precio del hotel) paseé un poco por el centro de Cali, pero solo las Carreras 4 y 5. Sí, había algunos edificios, la plaza de Caicedo y el Palacio que se levantaba al frente.

Pero ya era hora de seguir. Entré al sistema de transporte masivo de la ciudad. El MIO es casi o más complicado que Transmilenio con el agravante de que en las estaciones no hay suficiente información para que un turista como yo pudiese tomarlo sin temor de terminar en el distrito de Aguablanca. Pero igual pude descifrar el oscuro código y me di una vuelta por el sur de la ciudad. Me tomó cierto tiempo, y aún más regresar hasta el centro de la ciudad. De allí tomé rumbo hacia el noreste. Mi pensamiento inicial era llegar hasta el CC Chipichape, pero de nuevo las distancias en Google Maps y Google Latitude se ven mucho más cortas de lo que son. Me guié por dos fuentes, la fuente de la terminal y la fuente de la solidaridad. De allí me dispuse a ir a pie hasta el CC pero justo cuando iba llegando, el peso de los zapatos y el cansancio me hicieron regresar.

Ya era más de mediodía y no había almorzado nada. Empaque todo, puesto que había decidido marcharme aquella misma noche. Hice el check-out en el hotel y dejé mi bolso guardando allí. Tomé un taxi hasta el terminal y compré mi boleto de vuelta a Medellín. Ahí entonces decidí tomar el MIO que supuse estaría cerca, cometí de nuevo un error de apreciación y caminé por la Avenida 2, que transcurre paralela a la Avenida de las Américas donde si pasa el MIO, luego de algunas cuadras, si crucé y logré llegar justo a la estación que me llevaría a la estación donde me encontraría con mis amigos/guías caleños.

Estadio Pascual Guerrero.

Cabe anotar que si metí tanto la pata no era tanto por no leer bien los mapas sino por el temor de sacar el celular y que pasara alguien y me arrebatara el celular de la mano, como ya me habían advertido. En fin, llegué a la estación Santa Librada … donde me encontré con mis nuevos amigos , nuevamente (valga la redundancia). De la estación Santa Librada, salimos a la Loma de la Cruz, esta vez se pudo apreciar mucho mejor el lugar. De allí, luego de un rato, caminamos hasta el sitio donde vendían los cholaos, por los lados del estadio y la caminata hasta allá tampoco era corta. Para destacar durante la caminata, la biblioteca departamental, que me recordó un poco un edificio que había visto en Buenos Aires, y el Estadio Pascual Guerrero. Aquél día jugaba Colombia y eso era lo que sintonizaban en el puesto de cholaos.

Ya había probado un cholao, o lo que se supone era un cholao, pero estos de verdad si eran sensacionales. Espectaculares. El regreso al hotel fue menos traumático, pero estaba exhausto … demasiado. Tomé el bolso y me dirigí en taxi al terminal. Además de ver el estreno de El Desafío 2012 y la final de Yo Me Llamo en la terminal, tuve otra vez que desenredarme, puesto que había que abordar el bus arriba, en el último piso, que es al revés de lo que sucede en Medellín. Pero bueno, como sea me di cuenta minutos antes de abordar el bus. Un bus con tomacorriente, señal de wifi, pantallas personalizadas … no pues Avianca. Pero al menos aquella noche pude dormir bien. Como no lo había hecho en más de 60 horas.

Medellín, Antioquia. Junio 4 de 2012. 7:00 am.

Luego de un prolongado sueño, había llegado a Medellín. Terminal Sur-Metro-Terminal Norte. Había bus de 8 de la mañana y sí, 20% de descuento en Rápido Ochoa. El viaje cansón, como siempre, al menos pusieron una buena película con Liam Neeson y la comida en Planeta Rica. Llegué a Sincelejo a eso de las 5 o 6 de la tarde. El colmo que cuando llegué tuve que esperar porque no había nadie en la casa.

Conclusiones.

Venta de cholaos.

Cali es una ciudad linda, hermosa, con sitios para ver y gente espectacular, atenta, servicial y amigable. Pero, y exponiendome a que los caleños me crucifiquen aquí por decirlo, hay algo en la ciudad que no la hace tan atrayente. Cartagena, Santa Marta, Riohacha, Tunja, Medellín y hasta Bogotá tienen una especie de identidad orgánica que se siente desde que uno llega, esa identidad es natural y fluye fácilmente y es irresistible para el turista. Cali, al igual que Barranquilla o Bucaramanga no tiene esa identidad. Uno ya calcula que tan atrayente para el turista puede ser una ciudad si cuando se habla de lo mejor que tiene es la rumba o los restaurantes. Igual esa es mi humilde opinión y pues así me parece. Igual debo agradecer a Andrés, Richard y el otro Andrés que me aguantaron mientras estuve allá. Quizás algún día vuelva, ya que si hay un motivo para visitar a Cali, al menos para mi, es la calidad de gente que la habita.


26 Horas En Cali. (Parte 1/2)

bus
El bus que me sacaría de Sincelejo aquella noche.

Sincelejo, Sucre. Junio 1 de 2012. 9:30 pm.

Apenas con un morral con unas cuantas mudas de ropa, un reproductor de música y mi teléfono celular, salí de casa rumbo a un viaje que sabía que iba ser bastante largo y desgastante, sin embargo era apenas lo necesario para aprovechar la ínfima semana de vacaciones que tenía por delante y que mejor que pasar el fin de semana paseando por la mitad del país. Sabía cual era el plan de viaje, afortunadamente ya me he acostumbrado a viajar en Rápido Ochoa para mis viajes por tierra hasta Medellín y si bien esta ciudad no era mi destino, la posibilidad de recorrerla un poco antes de seguir a mi destino final,  me impulsó a hacer una escala obligada allí, en lugar de seguir directo hasta el Valle del Cauca. Igual, me iba a costar lo mismo y tendría menos flexibilidad. La otra opción era tomar un bus de Expreso Brasilia que hacía un desembarco en Medellín con otra empresa dizque Arauca. Pero de acuerdo con lo poco que había leído la mejor opción era una empresa llamada Bolivariano. Entonces decidí tomar la ruta Sincelejo-Medellín en Rápido Ochoa y el resto Medellín-Cali en Bolivariano.

No había pasado ni 5 minutos desde que llegué a la oficina de Rápido Ochoa cuando la decisión demostró ser acertada. Por ser Junio el día del padre, los varones mayores de edad tenían un 20% de descuento, así que pude ahorrar algo en el camino. No dormí mucho durante el viaje nocturno. Quizás era la excitación, la «fiebre» como le dicen acá en La Costa, la ansiedad por conocer un lugar nuevo lo que no me dejó descansar apropiadamente. Lamentaría eso poco después. Aunque pude hacer siestas cortas, estuve bastante alerta. A diferencia del último viaje que había hecho a Antioquia, este tardó más de lo que hubiese esperado. En el último viaje llegamos a Santa Rosa de Osos en la madrugada, en este ya eran más de las 6 de la mañana, por lo que evidentemente no llegaría a Medellín antes de las 8 de la mañana.

Medellín, Antioquia. Junio 2 de 2012. 8:55 am.

terminal sur
En el Terminal Sur con Vista al Aeropuerto.

Cansado, ojeroso y hambriento había llegado a Medellín. Había llevado galletas y barras de cereal para entretener el hambre, pero mejor decidí esperar a estar en el bus con destino al Valle del Cauca. Llegué al Terminal del Norte, pero desde allí no salen los buses al sur del país. Había que atravesar la ciudad y llegar al Terminal del Sur, así que crucé el puente peatonal y entré a la Estación Caribe, compré dos tiquetes del metro y me dirigí rumbo a la Estación Poblado. Afortunadamente mi morral no era muy grande, así que no tendría que estar aguantando las miradas inquisidoras de los pasajeros del metro, pero igual me resultaba incomodo, porque estaba un tanto abultado. Debí llevar menos cosas.

Una vez en la estación poblado, tenía en mente lo que debía hacer, debía avanzar al oeste por la 10, pero una cosa es como se ve en Google Maps y otra como es en la vida real, no sólo era mucho más lejos de lo que imaginaba, sino que era un tanto menos seguro, puesto que había que cruzar calles donde no había semáforos y había que tener muy bien puestos los zapatos para correr a tiempo, por supuesto siempre siguiendo a los peatones nativos que si sabían lo que hacían, no como yo.

El Terminal del Sur es mucho menos activo (en otras palabras más aburrido) que el Terminal del Norte, llegué aproximadamente a las 9:15 y el bus de Bolivariano saldría a las 10, así que tenía mucho tiempo libre. Una de las cosas que podía hacer mientras tanto era observar el Aeropuerto que queda justo al lado, no es el aeropuerto principal de Medellín, ese queda en Rionegro, pero igual para entretener el ojo un rato, si vale la pena.

Para completar el tiempo, no me quedó otra que esperar y ver vídeos y si, trinar como loco. A las 10:15 salió el bus. A esa hora fue que se medio por probar bocado, La parte del viaje desde Medellín hasta el Eje Cafetero, mientras pasaban una película de policías cristianos, no me pareció la gran cosa. No había mucho que ver en el camino, pero lo que sí había que ver era el precio del almuerzo. 11.000 pesos, pero era comida como para 4 personas. Pero teniendo en cuenta que no había desayunado nada y la hora del almuerzo ya había pasado, pues había que comer todo. Luego, la entrada a los departamentos del eje cafetero, muy bonito todo, definitivamente hay que ir por allá en un próximo viaje.

Entrando al Eje Cafetero.

Tal y como me lo habían dicho, apenas entramos al Valle del Cauca, hubo un cambio. Si, desde allí hasta que llegué a Cali todas las carreteras son de doble calzada. No me quiero ni imaginar el tiempo que hubiese tardado si tan sólo hubiese habido una calzada repleta de tractomulas. Iba observando atentamente en Google Latitude por donde iba. ¿Cómo hacía la gente para orientarse antes de los GPS y los smartphones?

Cali, Valle del Cauca. Junio 2 de 2012. 7:30 pm.

Por fin, luego de tantas horas de viaje había llegado. ¿Impresiones iniciales? Sí, claro. El Terminal de Transportes de Cali no es tan intuitivo como por ejemplo los terminales de Cartagena, Barranquilla o Medellín. Para tomar un taxi había que esperar y si había algo que quería hacer en ese momento no era esperar. afortunadamente una anciana llegó en un taxi y para que el taxista me pudiera recoger tuve que fingir que era algo de ella. Pero resultó bien y pude salir hacía el hotel que era mi destino.

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Los Secretos a Voces de la Política Sucreña.

sucre voto
El voto en sucre.

¿Se acuerdan de una telenovela llamada «Yo soy Betty, la fea» emitida hace cerca de 10 años? Si es así recordarán un pintoresco personaje que formaba parte de su elenco, una secretaria rubia de piernas despampanantes, pero muy poco inteligente. ¿Se acuerdan de su nombre? Si, claro. Cómo olvidar a Patricia «La Peliteñida» Fernandez, famosa por sus seis semestres de finanzas en la San Marino. Patricia Fernandez consiguió su puesto, Secretaría de Presidencia, gracias a que era amiga de una de las dueñas de la empresa, y ganaba cinco veces más que personas que trabajaban mucho más que ella. ¿Por qué? Fácil. Porque tenía rosca con los jefes.

¿Cómo creen que le iría a una empresa repleta de Patricias Fernandez? No muy bien ¿Verdad? Pues créalo o no, en Colombia muchos departamentos y municipios funcionan así, repletos de gente como Patricia Fernandez. El ejemplo más claro de eso , según dicen, se encuentra en el departamento de Sucre y cada uno de sus municipios.

Quiero aclarar que no tengo pruebas de nada, son sólo cosas que se escuchan, se escuchan mucho y sí, he sido testigo de ellas desde que tengo conciencia de qué es la democracia y para que se acerca la gente a las urnas, sí, desde tiempos tan lejanos como 1998.

El poder en el departamento de Sucre, no es ningún secreto, ha estado siempre bajo el manto tenebroso de Álvaro «El Gordo» García, incluso ahora que dizque está en prisión. El contrapeso político de la gente de Garcia, son los Merlano, representantes de la élite sincelejana que tienen hace años el control sobre el Municipio de Sincelejo. Los municipios del departamento son un tablero de ajedrez, donde fuerzas políticas contradictorias se alían con los García (aquí incluiremos a la famosa Enilse Lopez) o con los Merlano según su conveniencia. Aunque el peso que tiene el llamado «Gordo» García es tanto que su fuerza se siente por todo el departamento, mientras que la de los Merlano tiene una zona de influencia mucho más modesta, muy cerca de la Capital del departamento.

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Personajes como este han sido elegidos por los sucreños.

Pero, ¿Cómo es posible que esta gente haya logrado elección tras elección hacerse con el poder? Una complicada red de corrupción, compra de votos, influencia y promesas.

Empecemos con el departamento de Sucre como tal. La gran mayoría de los puestos públicos que dependen de la gobernación de Sucre son de libre remoción, es decir están bajo contratos a pocos meses. Muy pocos están «fijos». Al acercarse el final del periodo de un gobernador (afín al «Gordo» García) siempre cabe la posibilidad de que otro candidato se haga con el poder y los saque de allí (ya ha sucedido). Es por eso que la gran mayoría de los empleados de la gobernación de sucre y todas sus dependencias (que no son pocas) tienen como tarea comprar votos, dependiendo de la prominencia del cargo, algunos comprarán 15, otros 50, otros 500 y en fín, pero empleado de la gobernación (y dependencias) que no aporte una lista de números de cédula con votos potenciales puede ir contando con que puede ir saliendo. Así mismo otra horda de lamesuelas, que esperan conseguir uno de esos puestos públicos «corbatas» trabajan arduamente en la campaña, aportando recursos, no para imprimir folletos o pegar posters, sino para, si, comprar votos. El control que se hace de estos votos potenciales es muy rígido y se controla mediante reuniones donde se verifica «las cédulas» de tal o cual empleado asistieron.

Entonces luego de cada elección, se empiezan a remover empleados (algunos ponen demandas multimillonarias) que no participaron en el proceso corrupto y se empiezan a nombrar las Patricias Fernandez, un montón de inútiles recomendados, muchos con credenciales falsas para acceder a puestos que les fueron prometidos a cambio de votos.

Los votos que compran los empleados actuales y «potenciales» es una base importante de electores. Sí, pero no es suficiente. Los dineros públicos que se cortan mediante actos de corrupción (es decir, carreteras de mala calidad, inexistentes, kits escolares que nunca llegan, mercaditos que nunca son armados, en fin) y malas prácticas en la contratación, o también con dineros de oscuras procedencias de grupos al margen de la ley, son entregados a los llamados «líderes locales» o «líderes comunales». A cada líder se le entrega una cantidad. Digamos 25’000.000 por una cantidad de votos, digamos 500. El problema es que si el «líder» no aporta los votos prometidos, probablemente le suceda algún accidente tiempo después, sino consigue la plata completica y la devuelve. Y no se compran 500, se compran miles y miles. ¿Quién paga esa plata?

Para terminar con broche de oro, no hay que olvidar las influencia que tienen los políticos en la elección como estructura, jurados de meza con negras intenciones, registradores locales corruptos, empleados de la registraduría nacional dispuestos a alterar datos … en fin, todos en la lista de beneficiarios de la gente de García y de los Merlano.

Tampoco se crea que esto es cosa de viejos, estos personajes conocen muy bien a los «líderes universitarios» y saben ganarse su apoyo, así que mientras en la Universidad gritan arengas antiuribistas y en contra de la corrupción, por debajo están recibiendo dineros para convencer a este importante segmento de la población juvenil de votar de acuerdo a sus propios intereses.  Muchas de esos jóvenes, se benefician directamente de la llamada «teta estatal» hijos de empleados de la gobernación o sus dependencias, o de empleados de los negocios de la élite sincelejana, y aprovechan las redes sociales como facebook y twitter para incrementar su influencia, muchas veces a punta de mentiras y hecho retorcidos a su favor.

No son muy inteligentes y una mirada atenta a sus cuentas (algunas llevan la palabra «Sincelejo») revelan la verdader intención, que no es la de informar (ni mucho menos) sino la de desinformar e influir de manera abierta las elecciones.

La dinámica antes descrita no se limita únicamente a la gobernación, las alcaldías son todas nidos de corrupción que desangran toda la plata que ingresa, las pocas obras que se llevan a cabo, se llevan con un endeudamiento que deja 50% para el bolsillo del alcalde, 30% para el bolsillo del contratista y 20% para la ejecución de la obra. Siempre se escuchan cosas como «Se formulan los gastos por tanto, pero sólo cuestan tanto y nos queda tanto».

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La base de la compra de votos, está en los empleados públicos. Todos quieren aprovechar la teta estatal.

No es de extrañar entonces que hasta ahora que medio estamos despertando de esa mentalidad neo-feudal a nivel nacional, apenas nos estemos dando cuenta quienes son y creo que no sería una mala idea una investigación profunda y una remoción de personal a todo nivel en los estamentos públicos del departamento de Sucre. Con una temporada fuera, quizás el inexistente voto de opinión de los sucreños surja y haya algo de esperanza para el departamento.

Los 5 Maravillosos Mundos Del Departamento de Sucre.

Algunos podrán pensar que muy poco escribo sobre mi ciudad, mi departamento o de mi región, teniendo en cuenta que escribo muchísimo más sobre otros temas más light como música, televisión o cine. Pero teniendo en cuenta que este Jueves 1 de Marzo, se cumplen 46 años del departamento de Sucre, mi departamento no me queda otra que hablar de lo maravillosa que esta tierra tan bendecida por Dios y a la misma vez tan abandonada por años de malas administraciones.

Nuestro país hermano y vecino, Ecuador (aunque bajo la dictadura el gobierno de Correa parece ser más un país enemigo, que hermano) se jacta de tener 4 mundos diferentes, Sucre, uno de los 32 trozos en los que se divide nuestra amada Colombia, tiene no 4, sino 5 mundos diferentes que si usted es amante de vivir nuevas experiencias y no tiene la visa para irse a Suecia o a Estados Unidos, aquí mismo en Colombia hay muchas opciones.

PRIMER MUNDO: EL MAR.

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El Mar.

Cercado por el Golfo de Morrosquillo, el Mar Sucreño es una extraña mezcla de aguas azules, brisas relajantes, arenas blancas, casitas antiguas, zonas de desarrollo modernas y si, muchos turistas. Coveñas cuenta actualmente con una creciente oferta de sitios para vacacionar, para aquellos que buscan un refugio lejos de el enredo citadino, los nuevos emprendimientos que van desde cabañas a todo lujo, pasando por hoteles, hasta kioskos de paso por días, son el sitio ideal para desconectarse. Tolú, con sus casas antiguas y su camellón turístico sobre el caribe cuenta también con playas agradables además de una mejor oferta a nivel de rumba. No hay que dejar de hablar de San Onofre, cuyos poblados cerca a la costa, son aún más tranquilos y paradisíacos que los anteriores, donde se puede disfrutar del mar y de la paz que ya en nuestro tiempo parecen escaparse de nuestras manos. Y que decir de las islas de San Bernardo, también sucreñas. Toda una gama de opciones para disfrutar.

SEGUNDO MUNDO: LA SABANA.

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Fiesta en la Sabana.

No, no la sábana, la Sabana. El entorno artificial que demolió toneladas de bosque tropical para dar paso a las extensas llanuras donde el ganado es dueño y señor. El que va a Sucre y no lo invitan a un paseo, a bañarse en un pozo, a comer sancocho de gallina criolla y a caminar la sabana, no sabe de lo que se pierde. También se destacan las fiestas en estos pueblos que por lo general incluyen la fiesta en Corralejas, los Carnavales y las Fiestas Patronales, se ha empezado a invertir en infraestructura turística para aquellos que quieran empezar a descubrir todo lo que este entorno domesticado puede ofrecer.

TERCER MUNDO: LA MONTAÑA.

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La Montaña.

La montaña sucreña, lejos de ser esa empinada e inaccesible montaña andina, es una montaña que guarda un encanto acogedor y tibio en el rumor de sus fuentes de agua, de sus cascadas, de sus cañadas, de sus bosques sombreados, donde la bulla de la fauna es omnipresente. Lejos de aquellos negros tiempos donde lo único que se escuchaba de Colosó y Chalán eran hechos de sangre y muerte, hoy en día es un destino eco-turístico, donde se pueden apreciar especies endémicas y donde se puede pasar un rato agradable en familia o entre amigos. Un maravilloso destino por conquistar.

CUARTO MUNDO: LOS RIOS.

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Los Rios.

Quizás el mundo más oculto y menos visible, es también el más extenso y el más asombroso. San Marcos, Majagual, Guaranda y Sucre, entre el San Jorge y el Cauca, hacen gala de una biodiversidad en aire, agua y tierra. Una tierra productiva, fértil y agradecida que sin embargo aún hoy en día es víctima del mal manejo de su amplio sistema hídrico y la mala ubicación de sus poblaciones, siendo víctima de inundaciones estacionales, que aún hoy día hacen dificil el acceso a esta maravillosa región. Para los aventureros que decidan explorar esta maravillosa región por chalupa o en motocicleta, tiene infraestructura hotelera, la rumba siempre está a la orden del día y las comidas típicas son para no perdérselas.

Quinto Mundo: Sincelejo.

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Sincelejo, cruce de caminos, centro de la Sabana, es un destino joven, que aprende de sus ciudades hermanas en la costa, quizás no tiene mar, pero ha sabido aprovechar su creciente vocación comercial para desarrollarse a pesar del poco sentido industrial de sus empresas. La ciudad y sus habitantes hemos aprendido, a corregir las fallas, a mejorar, la ciudad ha cambiado para bien, aún hay mucho que hacer, pero el turista que llega a Sincelejo tiene opciones de rumba, de comidas, de diversión, con los otros 4 mundos tan cerca, y las principales ciudades de la costa a un palmo de distancia, la ciudad está llamada a ser un importante centro regional y nacional.

5 mundos, 5 opciones, un departamento. Sucre.