Reseñas X (Películas): El Destino de Júpiter

Una opera espacial que combina elementos de espionaje industrial, intrigas cortesanas, relaciones contraindicadas, naves inverosímiles, persecuciones en gravedad cero, y hasta algo de propaganda trotskista, con la huella inconfundible de los hermanos Wachowski, Jupiter Ascending (En español, El Destino de Júpiter) es irrefutablemente, una de las producciones cinematográficas más bizarras y audaces de los últimos tiempos.

Tal y como lo expresó en su momento la actriz surcoreana Bae Doona en una de las múltiples entrevistas promocionales de la también insólita y arriesgada Cloud Atlas, de 2012, de lo que no cabe duda luego de ver el trabajo de Andy y Lena Wachowski (Matrix, Matrix Recargado, Matrix Revoluciones y Meteoro) es que son unos genios; y es que solo unos genios podría crear una obra épica de las proporciones de Jupiter, y al mismo tiempo conseguir que un actor de medio pelo como Channing Tatum, logre por fin

J.J. Abrams y Star Wars: Episodio VII

Ya es un hecho. J.J. Abrams, mundialmente conocido como el creador y productor de series como “Felicity”, “Alias” y “Lost” y director de películas como “Cloverfield”, “Mission Impossible III”, “Super 8” y “Star Trek” ha aterrizado en la producción del nuevo episodio de la saga de “La Guerra de las Galaxias” como director de la cinta que se estrenaría en 2015.

Imagen de Treknews (www.treknews.net). J.J. Abrams ha aterrizado en Star Wars.

Desbancando a otros candidatos como Ben Affleck y Jon Favreau, Abrams se quedó con el tan codiciado puesto, incluso luego de haber dicho que no lo haría. Pero antes de analizar la conveniencia o no de Abrams como director de Star Wars (incluso para él mismo) sería bueno analizar la conveniencia de la misma cinta en sí. ¿Es necesaria otra película de “Star Wars”?

Luego de la escena final que vimos en el episodio VI, donde las versiones de ultratumba de Anakin Skywalker (Darth Vader), Obi Wan Kenobi y Yoda, parecían estar en paz en el otro mundo luego de la victoria de los rebeldes sobre los remanentes del Imperio (escena que lastimosamente fue alterada después para incluir a Hayden Christensen y a Ewan McGregor de la segunda trilogía) como que ya todo iba a estar bien. Los más grandes enemigos de los Jedi estaban 3 metros bajo tierra (o debajo de cualquier planeta con dos o tres soles) y los rebeldes tenían el poder. Por otro lado, el mismo George Lucas ha patrocinado una serie de material canon que relata lo sucedido justo después del episodio VI, por lo que un episodio VII sería un poco controversial porque o a) no sería sorprendente si incluye la misma historia contada en novelas gráficas patrocinadas por el mismo Lucas o b) Echaría por tierra todo ese material dejando a los fanáticos viendo un chispero. Hay teorías que sugieren que podría incluso tratarse de otra precuela (No, por favor, no) por lo que este material nuevo no entraría en conflicto con ningún otro producido por Lucas. Pero la última palabra la tiene J.J. Abrams… y claro George Lucas.

Aún con todo esto en consideración, diría que en efecto es necesaria otra película (quizás no otra trilogía, pero bueno si no hay de otra) por la simple y llana razón de que los Episodios I, II y III fueron inferiores en casi todos los aspectos a la trilogía original consignada en los episodios IV, V y VI. Star Wars necesita redefinirse y volver a ser la historia épica que marcó una generación a tal punto que ha generado no solo una cultura, sino hasta una religión que miles de personas en el mundo manifiestan profesar.

Luego de dos trilogías… ¿Vale la pena una tercera?. Imagen de moresay.com (www.moresay.com)

Ahora ¿Es conveniente que J.J. Abrams la dirija? Teniendo en cuenta el historial cinematográfico de J.J. Abrams, no hay duda que a nivel de manejo argumental, Abrams es un genio. Sus historias están enmarcadas en el drama humano, aunque tengan extraterrestres (“Cloverfield”; “Super 8”; “Star Trek”) o espías (“Mission Impossible III”) y utiliza ese drama para magnificar los sucesos extraordinarios que allí suceden. Si hay alguien que puede narrar una historia sobre relaciones humanas ese es Abrams. Y eso fue en parte lo que no funcionó (tan bien?) en los episodios I, II y III donde las relaciones entre los personajes parecían hacerle estorbo a Lucas en su afán por avanzar en la historia

Aquí el asunto no es de idoneidad, que Abrams ha probado sin lugar a dudas, sino de conveniencia. Abrams, al igual que Tom Cruise en algún tiempo, es el niño consentido de Paramount (sus últimas películas han sido distribuidas por este estudio) y el hecho que se pase a Disney (Lucasfilm hace parte de Disney aunque ustedes no lo crean) a hacer parte de la saga más prometedora de los últimos tiempos crearía un conflicto de intereses monumental para el director y productor neoyorquino.

¿Cómo se desenvolverá esta situación? La verdad a estas alturas ya debe estar desenvuelta, sólo falta que el publico conozca los detalles y que no nos dejen viendo un chispero como en el final de “Lost” donde al final nadie supo a ciencia cierta de dónde diablos había salido la mágica isla enclavada en algún lugar del Pacífico.

Sobre Liam Neeson y El Éxito Después de los 50

Una de las cosas que se aprende viviendo en Colombia es que las probabilidades de encontrar empleo son inversamente proporcionales a la edad del sujeto. Ya a los mayores de treinta los empiezan a “hociquear” cuando está pasando hojas de vida, imagínese a los mayores de cuarenta o a los mayores de cincuenta. Pero esas son cosas de un país culturalmente atrasado. En Colombia nunca he visto a ancianos trabajando de meseros, de taquilleros o de nada (salvo a los profesores, pero eso es un caso aparte) como si sucede en otros países; tal pareciera que si usted a los 30 no consiguió tener casa, carro, beca y moza (o mozo según el caso) usted está literalmente en la olla y su vida quedó estancada.

Liam Neeson en “Taken”

Liam Neeson, actor irlandés, es la prueba de que no sólo se puede conseguir el éxito rotundo después de los cincuenta, sino que se da el lujo de ser de los pocos actores en trabajar en cintas ampliamente alabadas por la crítica y en otras no tanto, pero que le genera excelentes dividendos por cuenta de sus enormes presupuestos. Neeson cuenta actualmente con 59 años, un viejo según la definición clásica, empezó en la actuación desde los 20 años, actuando en roles pequeños y luego en roles más importantes, pero en películas desconocidas. Su gran oportunidad vino de la mano de Steven Spielberg, 21 años después, a los 41 años, con La Lista de Schildren. La cinta donde el irlandés encarna a un industrial alemán tratando de salvar vidas en medio del holocausto nazi, lo puso en el mapa, si, pero el estilo particular de Neeson alejado del prototipo masculino maduro de Hollywood (léase Richard Gere o George Clooney) no le abrió las puertas en el competido mercado estadounidense. Neeson siguió intentandolo, pero no descuidó el mercado europeo de donde surgió (En tu cara Shakira).

Liam Neeson en “Star Wars”

Tuvieron que pasar nueve años más para que Neeson regresara a la pantalla grande estadounidense de la mano de dos grandes: Martin Scorsese (Pandillas de Nueva York) y George Lucas (Star Wars. Episodio I: La Amenaza Fantasma) , dos grandes películas, exitos de taquilla, es en este año 2002 cuando el irlandes llega a los 50 años y aún venía lo mejor para él.

A la par con éxitos independientes como Kinsey (2004) y aparecer en la serie animada Los Simpsons, con la voz del sacerdote católico que convierte a Bart ; Neeson logra conquistar otro gran director y otro gran papel, Ra’s al Ghul en Batman Begins (2005) de Christopher Nolan.  De ahí se ha destacado como la voz de Aslan en las entregas de “Las Crónicas de Narnia” ; así como en una serie de éxitos aclamados por la crítica como Taken (2008) ; Five Minutes of Heaven (2009) y Unknown (2011)  todas con un componente independiente, alejado del estilo comercial de Hollywood, del que Neeson también se ha servido bastante en los últimos tiempos The A-Team (2010); Clash of the Titans (2010); Wrath of the Titans (2012) y Battleship (2012) son algunos títulos de los blockbusters en los que el actor irlandés ha participado. Todos después de sus 55 años.

Liam Neeson en “Batman Begins”

Así que si usted ya está llorando porque pasó de los 25 y no se ha ganado el baloto, relájese todavía le queda mucha tela por cortar y cada día que pasa la vida nos depara cosas inesperadas, claro que no es cuestión de tirarse en el piso y abrir la boca a esperar que caigan panes del cielo, todo requiere de esfuerzo, ganas y sacrificio. Hora de empezar. Nunca es tarde y es posible que hasta los loros viejos si aprendan a hablar y si aprendan a dar la pata.