¿Por qué es tan fácil sentarse a comparar las películas de Quentin Tarantino unas con otras? La respuesta es sencilla: sus personajes. Desde Reservoir Dog hasta Django Unchained, pasando por supuesto por Pulp Fiction y Kill Bill, los personajes de Tarantino son una mezcla compleja de ambigüedad moral, personalidad vengativa y desdén por el bienestar físico… eso y mucho más.
Django Unchained.
A mi parecer, la carrera de Tarantino se divide en «Antes de Kill Bill» y «Despúes de Kill Bill». Reservoir Dogs y Pulp Fiction están entre las mejores películas de todos los tiempos en su género, al igual que Kill Bill que vendría siendo la Magnus Opus del director californiano. Pero luego de Kill Bill, Tarantino parece haber perdido parte de su toque, en el sentido en que sí, sus películas siguen siendo superiores al promedio de Hollywood, pero no son las obras maestras, sólidas de principio a fin de los inicios de su carrera y Django Unchained es la prueba de ello.
Los primeros 45-60 minutos de la cinta son clásicos de Tarantino. Excelentes tomas, homenajes a películas de antaño, diálogos inteligentes, personajes memorables. Hasta ahí uno se pregunta si es que en la Academia estaban ciegos para no darle el título de mejor película a esa cinta.
Christoph Waltz, a quien sólo conocía por un papel muy poco memorable en «Agua para elefantes», sin duda se roba el show en esta parte de la cinta, es un personaje perfectamente escrito e igualmente interpretado. Es tan convincente Waltz en su papel del doctor Schultz que uno se olvida por completo de Jamie Foxx, quien interpreta al personaje que le da nombre a la película.
Está bien que Jamie Foxx se haya ganado un Oscar y todo lo que quieran, pero aquí su actuación, si bien no es mala, es completamente opacada por la de Waltz que es brillante, y todos los premios que ganó son más que merecidos.
Django Unchained, como ya lo dije, es una película 1A… hasta que Django toma el rol principal en la cinta. Desde allí todo se empieza a desdibujar y a desbaratar rápidamente. La historia avanza a la fuerza a costa de cualquier coherencia de los personajes.
El punto más brillante de Django Unchained fue la actuación de Christoph Waltz como el doctor Schultz.
Leonardo DiCaprio hace una buena interpretación, pero no termina de convencer y Samuel L. Jackson hace tan bien su papel del ser más despreciable del planeta tierra, que cada vez que sale en pantalla dan ganas de mirar para otro lado. Tarantino nunca ha sido un director que le de ninguna prebenda a sus protagonistas (sólo basta recordar todo lo que sufrió la pobre Beatrix Kiddo y por todas la que pasó), pero también sabía colocarle obstáculos inteligentes a sus personajes, antagonistas y situaciones creíbles. No lo que hizo con los personajes de DiCaprio y Jackson.
Y si ya había problemas, Kerry Washington los termina de empeorar. Realmente conozco poco del trabajo de ella, pero en Django Unchained fue desastroso. Washington en ningún momento genera la simpatía que debería y no contribuye en nada a mejorar el nivel de la cinta. Y sí con todo esto no fuera suficiente, Quentin Tarantino decide tener un rol con parlamento. Fatal.
En resumen, Django Unchained es una cinta que tuvo todo para ser la mejor película del año, pero las fallas de guión, sumados a las «actuaciones» de Kerry Washington y Quentin Tarantino fueron las cadenas que arruinaron cualquier posibilidad. Mejor suerte para la próxima, Tarantino.
Una película se compone de muchos elementos. Desde la dirección, pasando por el guión, el sonido, la fotografía, la puesta en escena, las actuaciones, el vestuario, las locaciones… etcétera, etcétera, etcétera. Y a menos que estemos hablando de «El Padrino» o «Pulp Fiction» siempre hay uno o varios de estos elementos que no están a la altura de los otros.
Dirigida y protagonizada por Ben Affleck, Argo está basada en hechos reales.
En el caso de «Argo», película dirigida y protagonizada por Ben Affleck, ganadora del premio Oscar a la Mejor Película, hay un elemento que sobresale del resto y que es en esencia el que la hace merecedora a esa distinción, curiosamente dicho elemento no fue siquiera nominado en dichos premios: la dirección.
Cuando empecé a ver «Argo» debo decir que me pareció una película Not-Bad, es decir se notó desde el inicio el cuidado por llevar al espectador a esas épocas tumultuosas que fueron los años 70 y 80, pero hasta ahí. La historia era hasta cierto punto predecible y los clichés del héroe gringo que salva al mundo contra todos los pronósticos pronto aparecen en pantalla. Eso sumado a actuaciones regulares, un reparto de desconocidos y un protagonista (Affleck) que por momentos le queda grande el peso de la cinta.
Pero habiendo dicho todo eso, Argo en realidad merece su reconocimiento como Mejor Película ¿Por qué? Ya lo dije: su dirección. A pesar de un guión cuyo final era evidente y el montón de clichés que casi llegan a los niveles de Armaggedon, la película está excelentemente estructurada. No es una cualidad del guión, es una característica que le imprime el director, los editores y los encargados del sonido.
Poster de «Argo»
«Argo» mantiene un tono narrativo que no se cae en ningún momento, permite que el espectador se identifique con los personajes y con el lugar donde se encuentran. Es así como Affleck nos vende la idea política de la cinta. Estados Unidos fue el culpable del infierno en que se convirtió Irán en aquella época, pero al mismo tiempo hace injustificable que los mismos iraníes tomen la justicia por su cuenta desquitándose con su cuenta. Los buenos y los malos están en ambos bandos, aunque evidentemente la parte que muestra los horrores que causaron los Estados Unidos y sus aliados, es mucho más corta.
Diría que Argo ganó su Oscar por mostrar que aún a pesar de todas las circunstancias adversas, aún hay esperanzas y sobre todo hay gente dispuesta a creer en ella y eso se hace evidente en los últimos minutos de la cinta, donde vemos un espíritu humano conmovedor, donde las buenas acciones no están condicionadas a premios, sino que nacen del corazón de aquellos que quieren ver un mundo diferente, algo que en estos días es muy difícil de conseguir. Si tuvo que emplear los clichés clásicos del cine gringo, es una licencia que el público inteligente estará dispuesto a aceptar por darle un aire menos riguroso y más ligero a la cinta, además de que aseguraba su taquilla para aquella porción del mercado más orientada al entretenimiento.
Los protagonistas reales de la historia junto a Jimmy Carter, el presidente de Estados Unidos en ese entonces.
En resumen, Argo es una película con elementos buenos y una dirección excelente que vale la pena ver y, por supuesto, repetir. Enseñándole a Hollywood que aunque un director sea un niño bonito de la A-List, eso no implica que no tenga algo en el cerebro.
Mezclando fantasía medieval con el famoso cuento de hadas, Jack, el cazagigantes (Jack, the giant slayer por su nombre original en inglés) hace una propuesta interesante, pero se queda solamente en eso, en una propuesta.
Jack, el cazagigantes, parece confirmar la regla que en el cine 3D todo es parafernalia, pero de sustancia, nada de nada.
Hay que reconocer los puntos positivos de la cinta. Logra imprimir algo de realismo a un cuento con gigantes y coronas mágicas, con una buen trabajo de vestuario y escenografía. El mundo de Jack, el cazagigantes es un mundo medieval y todos los detalles son cuidados al dedillo, desde la capa del rey, hasta los techos de los castillos. Ni Juego de Tronos se le acerca en este aspecto.
Esta imagen demuestra la fortaleza en escenografía y vestuario de la cinta. Los dos protagonistas (Hoult y Tomlinson) no inspiran nada, pero los dos que siguen (McGregor y McShane) son el punto positivo en actuación.
La historia empieza bien, de hecho logra darle algo de profundidad a los personajes mediante una narrativa interesante. Pero todos esos puntos palidecen, cuando 20 minutos después de iniciada la película la trama de diluye y todo se vuelven chistes y secuencias eternas de acción.
Las actuaciones son bastante deficientes, se salva Ewan McGregor e Ian McShane que logra dimensionar bien sus personajes, pero ni Nicholas Hoult, ni Eleanor Tomlinson, logran imprimir emoción en la pantalla.
Poster de «Jack, el cazagigantes»
Stanley Tucci hace de un villano cuyas motivaciones son medio extrañas, pero eso es una falla del guión, no del actor, pero igual lo he visto en mejores roles. La película es bastante predecible desde el principio y su final no sorprende ni poquito. Al final uno termina contando los minutos que van de la película para hacer una estimación de a que horas se puede estar acabando.
Una cinta que es demasiado infantil para los adultos y demasiado adulta para los niños. Véala bajo su propio riesgo.
Emma Stone es Eep, el personaje principal de «Los Crood»
Los Crood (The Croods, por su nombre original en inglés) es una de las películas más extrañas que he visto. Y no digo que es extraña por tener un argumento original, o una estructura innovadora o una calidad visual revolucionaria. NO. Es una película bastante extraña porque tiene la particular dualidad de que todo lo que funciona bien en la película, al mismo tiempo le funciona mal.
Suena extraño decirlo, pero así es. Lo que por momentos parecen ser fortalezas de la película terminan siendo debilidades y viceversa. Para empezar eso de que Los Crood es una «Aventura Prehistórica» no es tan cierto. Diría más bien que es una aventura de fantasía o algo por el estilo, porque si hay algo de cierto allí es que no es en la prehistoria de la tierra.
Hay que reconocer que los creadores de la cinta crearon una fauna muy interesante, mezclando conceptos de animales reales para representar un ecosistema salvaje y a la vez extraño. Pero ninguno de los animales que presenta la cinta existe o existió en la realidad. Al principio de la película ese detalle parece ser innecesario y el espectador se está preguntando ¿había necesidad de hacer animales nuevos? ¿no podían hacerlos con los mamuts y los tigre colmillos de sable y eso?, pero a medida que la cinta avanza vemos que cada uno de estos animales tiene un propósito en la parte final.
La película también tiene una fuerte carga de drama familiar. A pesar de ser cavernícolas, podemos ver una temática muy moderna. ¿Hasta donde son capaces los padres (y por ende cualquier autoridad) de sacrificar la libertad de sus hijos por protegerlos? ¿Qué estamos dispuestos a arriesgar para cambiar la forma en que vivimos? Esas son preguntas que se hace la película y que la salvan de ser otro bodrio más en 3D. Este drama empieza débil y lento y va cobrando fuerza a medida que la cinta avanza.
¿Ven algún patrón? Exacto, es la primera parte de la película la que la hace bastante regular. Está bien que quiera presentar el mundo donde se desarrollan los personajes y cuál es su dinámica, pero diría que podían haberlo hecho un poco más interesante. Los apuntes cómicos también son deficientes en la primera mitad, pero excelentes en la segunda… como en la relación del jefe de la familia con su suegra.
Hay una escena realmente impactante, que incluso podía servir como un final alternativo y personalmente me hubiese gustado, aunque hubiese decepcionado al público infantil, pero hubiese servido para que los padres pudieran explicar a sus malcriados hijos que no todo en la vida es color de rosa, pero en fin… como en todas las películas infantiles el final es bastante predecible y no es ninguna sorpresa. 10 minutos después de iniciar, ya todos sabemos como va a terminar.
Nicolas Cage es Grug. Aunque si usted vive en un país de habla hispana seguramente se la van a doblar y no va a escuchar a Cage.
Pero todo eso no implica que no valga la pena ir a verla, después de todo tiene algo de sustancia y no se queda en los efectos 3D y los chistes flojos. No será la mejor película de su género, pero al menos tiene una pizca del encanto de otras como Up.
Calificación: 3.85/5.00
PD: Si bien las voces originales cuentan con Nicolas Cage, Emma Stone y Ryan Reynolds, si vive en un país de habla hispana seguramente va a escuchar a Eugenio Derbez, o algo peor. Así que ni se ilusionen.
«El Atlas de las Nubes» (Cloud Atlas, por su nombre original en inglés) es una de esas películas que demuestra que el cine no sólo sirve para ofrecer entretenimiento puro al espectador, sino que puede también puede servir para medir la capacidad de análisis del espectador, así como retar su propia filosofía de la vida.
Cloud Atlas está basada en la novela homónima de David Mitchell, novela que consta de seis historias que tienen lugar en seis épocas marcadamente diferentes, pero que están íntimamente relacionadas entre sí. De hecho el principal tema del libro y que se traduce a la perfección en la película es que tanto impacto tienen nuestras acciones (buenas o malas) en la vida de otros, en el presente, en el futuro o incluso en el pasado.
La primera historia (A) «El diario de Adam Ewing en el Pacífico» tiene lugar en 1850 y tiene todas las características de un drama histórico. Adam Ewing (Jim Sturgess) es un abogado de San Francisco enviado a las islas del Pacífico Sur a finalizar un negocio que involucra el tráfico de esclavos. Ewing acepta el Status Quo de la sociedad esclavista de la que proviene, pero en el momento de conocer a Autua las cosas empiezan a cambiar. Las cosas dan un giro inesperado cuando Ewing entiende que aquellos que él espera sean sus amigos, como el doctor Henry Goose (Tom Hanks) sólo esperan el momento apropiado para destruirlo, mientras que un hombre considerado inferior como Autua, puede ser en realidad un buen amigo.
La segunda historia (B) «Cartas desde Zedelghem» tiene lugar en 1936, casi 90 años después de la primera, y tiene las característica de un romance trágico (¿recuerdan Brokeback Mountain o Titanic?). Aquí seguimos al joven compositor Robert Frobisher (Ben Wishaw) quien en su ambición de convertirse en en un músico famoso decide ir hasta Zedelghem, el lugar de residencia de Vyvyan Arys (Jim Broadbent), dejando a su amante Rufus Sixsmith en Londres. Frobisher encuentra el Diario de Adam Ewing y este lo inspira a escribir su propia obra, aparte de servir como colaborador de Arys. Cuando Arys exige la obra que ha escrito Frobisher (llamada el Atlas de las Nubes) a cambio de no revelar su homosexualidad ante la sociedad londinense, se genera el conflicto final que llevará a Frobisher y a Sixsmith a alejarse definitivamente el uno del otro.
Ben Wishaw, Robert Frobisher en «Cartas desde Zedelghem»
La tercera historia (C) «Medias vidas: El primer misterio de Luisa Rey» transcurre en 1973 y es un thriller de suspenso y misterio. La periodista Luisa Rey (Halle Berry) queda encerrad en un ascensor con el científico Rufus Sixmith (sí, el mismo de la historia B), que al confiar plenamente en ella decide contarle un horrible secreto sobre la compañía para la que trabaja. Pero Sixmith no logra contarle nada a Luisa, cuando Bill Smoke (Hugo Weaving) le da de baja. Luisa encuentra las cartas que Frobisher le escribía a Sixsmith, pero no encuentra nada sobre la compañía y decide investigar ella misma. Es aquí cuando Luisa con la ayuda del científico Isaac Sachs (Tom Hanks) y Joe Napier (Keith David) decide enfrentar a la compañía y sus asesinos.
Halle Berry, Luisa Rey en «Medias vidas: El primer misterio de Luisa Rey»
La cuarta historia (D) «El horroroso calvario de Timothy Cavendish» ocurre en 2012, en Londres y es una comedia al mejor estilo inglés (como Notting Hill, sin todo el melodrama). La vida del editor Timothy Cavendish (Jim Broadbent) cambia por completo cuando Dermot Hoggins (Tom Hanks), uno de sus escritores, lanza a uno de sus críticos del balcón de un edificio. Cavendish gasta el dinero de la venta exitosa del libro luego del asesinato y confiado en que Hoggins está en prisión. Pero cuando Hoggins envía a sus asesinos por al menos 50.000 libras se da cuenta que está en problemas. Cavendish decide acudir con su hermano Denholme (Hugh Grant), quien lo recluye en un ancianato dominado por la sádica enfermera Noakes (Hugo Weaving). Luego de leer la historia de Luisa Rey, Cavendish comprende que sólo rectificando sus errores y su visión de los otros podrá recuperar su vida y su libertad.
Jim Broadbent, Timothy Cavendish en «El horroroso calvario de Timothy Cavendish».
La quinta historia (E) «La plegaria de Sonmi-451» es la parte de ciencia ficción de la cinta y ocurre más de 100 años después de la historia de Cavendish. Es 2144 y el mundo ha sufrido cambios impresionantes. Sólo quedan 12 estados en la tierra y los humanos han colonizado 4 planetas, estos estados son manejados por corporaciones cuya única preocupación es el consumo y por eso utilizan clones humanos para hacer todas sus tareas, en una especie de esclavitud postmoderna. Sonmi-451(Doona Bae) es una mesera de un restaurante que trabaja 19 horas sin descanso a cambio de una porción de «Jabón» el único alimento que reciben los clones. Una de los clones del lugar Yoona le muestra a Sonmi la película de «El Calvario de Timothy Cavendish» donde exige un tratamiento justo. Yoona es asesinada por rebelde y Sonmi es rescatada por Hae-Joo (Jim Sturgess), un rebelde que quiere poner fin al dominio represor de Neo-Seúl. Es aquí donde Sonmi se entera de las verdades horrorosas que le han sido ocultas toda su vida y convertirse en símbolo de la revolución.
Doona Bae, Sonmi, en «La plegaria de Sonmi-451»
La sexta y última historia (F) «Cruzando a Sloosha y todo lo que siguió después» es una mezcla entre ciencia ficción y fantasía, quizás más fantasía, puesto que tiene un fuerte tufillo a «El Señor de los Anillos», que tiene lugar en el año 2321, luego de «la caida». Zachry (Tom Hanks) es un pastor en la isla de Sloosha, uno de los pocos asentamientos humanos que quedan en la tierra, donde adoran a Sonmi como una diosa. Merovyn (Halle Berry) llega a Sloosha buscando llegar a una montaña que Zachry y los demás habitantes creen poseída por demonios. Para terminar de completar, una tribu canibal también habita la isla y ponen frecuentemente a Zachry en conflicto con sus más oscuros pensamientos, en la forma del Viejo Georgie (Hugo Weaving). Merovyn y Zachry deciden ir a la montaña, donde se encuentra quizás la última oportunidad de los humanos en la tierra para sobrevivir.
Tom Hanks como Zachry, en la que es quizás la mejor escena de la cinta, junto a Hugo Weaving.
El libro sigue las historias en un patrón A1-B1-C1-D1-E1-F-E2-D2-C2-B2-A2, pero en la película la historias se intercalan las unas con las otras, primero en orden cronológico, pero luego sólo siguen un orden dramático donde los mismos temas de libertad, rendención y altruismo se tocan desde diferentes puntos de vista para llegar a una conclusión impactante. No todas las historias tienen un final feliz, pero lo hermoso de esta cinta es que implica que los sacrificios que se hacen en un momento tarde o temprano se retribuyen, quizás en otra vida, quizás en el pasado o en un futuro distante.
La fotografía de la cinta es hermosa, desde las playas de la primera historia, pasando por la comarca inglesa y el San Francisco de los años setenta, el Neo-Seúl y la isla de Sloosha, la dirección es impecable y las actuaciones fenomenales. Quisiera destacar, por supuesto, a Tom Hanks, que en Zachry logra una espectacular actuación con una mezcla de emociones intensa. Halle Berry, magnífica, especialmente en su versión de Luisa Rey, no creo que pudiesen haber encontrado alguien mejor que ella. Jim Sturgess, le imprime encanto y dulzura a sus personajes (Ewing y Hae-Joo). Susan Sarandon, a pesar de tener roles pequeños en cada historia, la saca del estadio cada vez que sale. Doona Bae se apropió de Sonmi de una manera impresionante. Y Hugo Weaving, encarnando a la enfermera Noakes, diría que desde Katy Bates una enfermera no me asustaba tanto, con la adición que no sólo infunde temor sino que también hace reír. Único punto negativo: el maquillaje de algunos actores que en ocasiones puede ser un tanto distractor, pero hasta allí.
Cloud Atlas es una cinta que a pesar de su complejidad, es fácil seguirle el rastro y sobre todo sentirse identificado con alguno de sus personajes a la vez que maravillado por las escenas que no puede calificarse de otra manera que artísticas. Definitivamente es un punto aparte en el cine moderno donde todo se lo dan al espectador masticado en formato 3D. Para verla y repetirla.
Calificación: 4.85/5.00
PD: Aquí les dejo una infografía para entender mejor Cloud Atlas.