Reseñas X: “El Séptimo Hijo” y Otras Porquerías.

Mal, muy mal empezó este año en materia cinematográfica, mismo año que personalmente esperaba fuera uno de los mejores en el séptimo arte, en vista de los estrenos que están en la boca del horno para los próximos meses como The Avengers: Age of Ultron; Star Wars: The Force Awakens; Rápido y Furioso 7; y los reencauches de Los 4 Fantásticos y Terminator. Y es que este mes de Enero las salas de cines no han hecho otra cosa que bombardear a sus usuarios con películas francamente mediocres combinadas con una amplia selección de dibujos animados de la misma dudosa calidad y para la muestra un botón: El Séptimo Hijo.

Afiche promocional de “El Séptimo Hijo”.

El Séptimo Hijo (The Seventh Son) cuenta la bastante inverosímil historia de Gregory (Jeff Bridges, el de Tron: Legacy #sigh), el espectro, el último miembro de una legendaria orden de caballeros medievales encargados de luchar contra las criaturas de la oscuridad, de las cuales la más poderosa y peligrosa es la reina bruja llamada Madre Malkin (Julianne Moore) quien se ha liberado de un hechizo que la mantuvo prisionera por diez años. Con el fin de conjurar los peligros que se avecinan con el renacimiento de Madre Malkin y con la prematura muerte de su aprendiz Billy (Kit Harrington), Gregory deberá buscar un nuevo aprendiz, entre los séptimos hijos de los séptimos hijos, encontrando así a Tom Ward (Ben Barnes, ¿el príncipe Caspian?), pero los complejos sentimientos que se formaran entre Gregory, Tom y el resto de las brujas tornarán la tarea en un verdadero infierno.

Hay tantas aspectos execrables en “El Séptimo Hijo” que resulta difícil escoger por donde empezar. En primer lugar la fotografía es desastrosa, parece que estuvieramos viendo una serie de bajo presupuesto de la BBC, o un documental de Discovery Channel, al que sólo le faltaba la narración de algún “experto en fantasía” del mismo estilo del “experto en Chespirito” que presentó el Canal Caracol hace unos meses. El manejo del color es inexistente y el director parece haber tenido demasiada pereza para escoger mejor los encuadres. Una película similar, Hansel y Gretel, a pesar de todo lo mala que fue, manejó bien este aspecto.

Luego están los actores. No sé que le pasó a Julianne Moore cuando aceptó una parte en esta cinta, quiero creer yo que fue que no leyó el guión, le pagaron mucha plata o pensó que se repetiría el milagro young-adult una vez más, con posibilidades de secuela. O quizás (y lo más probable) es que no le están ofreciendo papeles de calidad por su edad, creo que lo mismo le pasó a Halle Berry, y eso que ella se ganó un Oscar. Moore y Bridges hacen sus mejores esfuerzos, pero la dirección y el guión literalmente no dan. Además el elenco juvenil está notoriamente mal elegido. Kit Harrington, que tiene una parte más pequeña, hubiese sido una mejor elección que Ben Barnes, y en cualquier caso ninguno de los dos hubiese dado la talla con el libro donde Tom tiene apenas 12 años. ¿Se imaginan a ustedes a un actor de 33 años interpretando a Harry Potter en su primer año en Hogwarts?

En ese mismo orden de ideas, los gráficos generados por computador, el famoso CGI, que en una película de fantasía medieval resultan INDISPENSABLES, aquí resultan de lo más mediocres, en el mismo nivel de “The Librarians”. Es, a fin de cuentas, una película donde prácticamente nada funciona, uno de esos errores que todo aficionado al séptimo arte debe cometer de vez en cuando.

Una película que nunca debió ver la luz de los proyectores de las salas de cine.

calificacion blog

P.D. Espero que las cabañuelas no aplique para el cine, porque si es así… nos j*dim*s

Carrie, Crónica De Una Tragedia Anunciada

Lo primero que tengo que decir sobre la versión cinematográfica más reciente del clásico de Stephen King, Carrie, es que si usted va en busca de una película de terror se va a quedar con los crespos hechos. Carrie tiene muy poco de terror, pero eso no quiere decir bajo ningún concepto que sea una mala película, de hecho me atrevo a decir que es uno de las mejores cintas del año, logrando englobar temas tan diversos como el matoneo en las escuelas, los poderes sobrenaturales y las relaciones disfuncionales entre padres e hijos.

Más que una película de terror, Carrie es lo que yo llamaría “Crónica de una tragedia anunciada” y tiene un mensaje muy fuerte en lo referente a lo que sucede cuando alguien es presionado hasta el límite, algo que en Estados Unidos saben muy bien por cuenta de los constantes tiroteos, antes limitados a las escuelas y ahora disponibles también en aeropuertos, bases militares y otros sitios no menos concurridos.

Carrie White (Moretz) es una niña cuando menos bastante extraña, como consecuencia de una crianza peculiar de su radicalmente religiosa madre Margaret (Moore), para quien todas las manifestaciones sexuales del ser humano son pecaminosas. Carrie es tan ignorante en estos temas, que al momento de tener su primera menstruación en las duchas de la escuela, cree estar a punto de morir lo que causa las burlas crueles de sus compañeras, en especial de Chris (Portia Doubleday) y Sue (Gabriella Wilde). Este hecho lleva a Chris y a Sue en opuestos diferentes. Mientras que Chris desarrolla un odio visceral contra Carrie, luego de ser expulsada de la fiesta de graduación en represalia por su acto de matoneo, los remordimientos y el deseo de resarcir lo que sucedió con Carrie, llevan a Sue a convencer a su novio de llevar a Carrie al baile y regalarle una noche mágica. Las acciones de Chris y Sue son las semillas de la tragedia que conoce todo aquel que ha escuchado hablar de Carrie.

La actuación de Julianne Moore es inquietante, dando vida a un personaje funesto y terrible que sirve como punto de partida para la actuación de Moretz, que logra también una actuación impecable y nos muestra una Carrie con serios problemas, pero con el valor de tomar decisiones y luchar por lo que quiere. De hecho es la interacción entre Moore y Moretz lo que logra darle el estatus a la película, de una tonta película de adolescentes, a una pieza cinematográfica digna de ver y repetir.

Las actuaciones de Moore y Moretz son impecables.

Otro punto fuerte de la película, es su fotografía, que convierte en una pieza estética a esta cinta, a diferencia de la versión de Bryan de Palma, cuyo objetivo número uno era poner incomodo al espectador desde el minuto uno. Hasta en la famosa secuencia del prom, se nota el cuidado en cada detalle, desde las estrellas, la sangre y los muertos, hasta las poses que utiliza Carrie para llevar a cabo su acto de ira y venganza.

Carrie en definitiva no es una historia de terror, es la historia de una tragedia, que hubiese tenido el mismo efecto si en lugar de poderes telekinéticos, hubiese tenido un arma en las manos.

Aunque Carrie fue clasificada para mayores de 17 años en EUA (R), realmente no veo la necesidad, es más creo que desde las primeras temporadas de Smallville no veía una trama tan “Para toda la familia” como esta, y de lo que realmente estoy seguro es que es de las mejores películas con trama adolescente de los últimos tiempos.

Si he de criticar algún aspecto de Carrie es la última escena, que tiene más en común con los clichés del cine de terror adolescente que con el resto de la película en sí, pero del resto estoy seguro que nadie que vaya a verla se decepcionará.

Calificación: 4.57 / 5.00

PD: No le pierdan el rastro a Judy Greer (Miss Desjardin)