Y bueno, no hay que tomarse la vida tan en serio. Es bueno de vez en cuando reírse también, sobre todo cuando es de nuestras embarradas, que tan comunes se están haciendo, y hoy es el turno de los Word Games, digo de los World Games. Y empecemos con los Memes más divertidos del error ortográfico en las medallas de dicho evento.
5. «Word War Z»
¿Se imaginan un apocalipsis donde aparecen Zombies que no comen gente, sino palabras? Esa sería la trama de la nueva película protagonizada por «Alan from Mississippi «Word War Z».
#5
4. «Practice your pronunciation»
Y siguiendo con Open English…
#4
3. Carolina Cruz habla sobre los Word Games
Y la MsC en Idioma Inglés Carolina Cruz también tiene algo que decir sobre los Word Games
#3
2. «¿Quién le quitó la «L» a World?»
¿Sería Alan from Mississippi?
#2
1. «¡Las hicieron en Bogotá!»
Y bueno, resulta que tanto que se burlaron de los caleños y fueron los bogotanos los que la embarraron, fueron ellos los que se comieron casi dos mil letras «L» y dejaron al país como un soberano zapato. Este es el meme ganador.
Y luego de tantas dolores de cabeza por causa de las manifestaciones, protestas, muertos, garotas que roban a los españoles y hasta algo de fútbol, terminó en Brasil la novena Copa Confederaciones, la cuál cerró con broche de oro en la tarde de ayer, en un encuentro que demostró que en lo referente al fútbol europeo, más es la bulla publicitaria que la calidad futbolística.
En la fotografía, el creador de la Copa Confederaciones, NO, Saddam no, el otro. (Y luego preguntan porque este torneo es una payasada)
Para haber empezado como un capricho de un rey saudí que no sabía en que gastarse la plata, la Copa Confederaciones se ha convertido en un gran escenario para enfrentar las mejores selecciones del mundo, incluyendo por supuesto a selecciones de la talla de … ¿Japón y Tahití? Creo que a estas alturas el difunto Rey Fahd de Arabia debe estar revolcándose en su tumba al ver que el torneo que con tanto petroleo logró levantar se convirtió en un desfile de selecciones de medio pelo siendo humilladas en cada partido.
No es que esté en contra de la participación de los campeones de Oceanía y Asia… pero en serio, la FIFA debería hacer algo al respecto, porque un torneo de talla internacional no debería tener la calidad futbolística de un torneo de banquitas, de esos que organizan en media hora los desocupados que pasan todo el día en las hermosas playas de Cartagena o Coveñas. La participación de equipos como Tahití en estos torneos debería poner a la FIFA a pensar si en realidad Oceanía merece tener una confederación aparte, de la que hasta Australia decidió salirse para no tener que humillarse derrotando 50-0 a Fidji o Tuvalú.
Que bonito logo. ¿Que dirán los manifestantes en Brasil de la platica que se gastaron en hacer ese pajarito?
Pero a pesar de la evidente debilidad de estos equipos de Oceanía, no era para que los equipos grandes decidieran saciar su ego publicitario a costillas de estos aficionados, como ocurrió en el encuentro de España contra Tahití. No encuentro ninguna explicación por la que el seleccionado español decidiera enterrarle 10 goles a una selección como esa. Es cierto, que tiene los mejores jugadores del mundo, que es la campeona de Europa y del Mundo, pero ¿qué necesidad tenían de humillar de esa manera a un equipo de aficionados? Chevere que los Tahitianos hayan decidido tomarse la humillación deportivamente (como debe ser), pero eso no quita que haya sido vergonzosa la actitud de los españoles ¿Qué ganaron con esa victoria tan abultada en innecesaria? Nada, sólo incrementar las ansias de que otro equipo les hiciera algo parecido y pronto. Y así sucedieron las cosas al final.
Y es que la vida se encarga de poner las cosas en su sitio tarde o temprano, España humilló a Tahití frente a miles de millones de espectadores con un marcador de 10-0, porque podían, bueno así mismo Brasil demostró que Iniesta, Xabi y Casillas no son ningunos dioses como nos han hecho creer Gillete y BigCola, sino que son bastante normalitos y muy malos perdedores a decir verdad.
Como dice el popular «No fue uno, ni fueron dos, FUERON TRES» los goles que le metió Brasil a un equipo español que logró algo que ni Haudini hubiese podido hacer: desaparecer a un equipo completo de la cancha de fútbol. Y bueno, dirán algunos que esos tres goles no fueron una goleada, pero siendo los super-poderosos españoles, en un estadio de casi 100.000 espectadores y con otros miles de millones de más pegados en las pantallas de sus televisores, con jugadores expulsados y con el espíritu deportivo hecho trizas, la humillación que sufrió España fue mucho más grande que la de los Tahitianos que salieron con una sonrisa en la cara, luego de su cruel derrota.
Bueno, al menos Sergio Ramos la pasó bien, botando un penalty ¿No?
Para terminar, hay que reconocer la calidad de jugador que es Neymar, a pesar de su pinta de adolescente indigente, creo que estamos frente a un crack en todo el sentido de la palabra y espero con ansías la Copa Mundial de 2014, para verlo jugar… porque prefiero verme otra vez las película de G.I. Joe que ver el fútbol de clubes europeos.
Brasil, el gigante de Sudamérica, el imperialista, el industrial; ese mismo que mencionan junto a Rusia, India y China cuando hablan de los países del futuro, ese mismo que a pesar de ser tan cercano, es a la vez tan lejano, ese mismo país que nos ha llenado de orgullo al sacar la cara por esta parte olvidada del planeta en más de una ocasión, hoy le está dando una lección de madurez y de desarrollo al resto del mundo, especialmente a sus hermanos latinoamericanos.
Brasil es, junto a Rusia, India y China, parte del llamado BRIC, el conjunto de países llamados a liderar la economía mundial.
Irónico, mientras en Colombia, Venezuela y Argentina saltábamos de la alegría al tener la posibilidad de tener tan cerca unos Juegos Olímpicos y un Mundial de Fútbol, que al fin un privilegio que se creía hasta entonces exclusivo de los países «ricos», estuviera al alcance de nuestros estropeados bolsillos, son los mismos anfitriones de estos eventos, los que han salido a la calle a protestar por la realización de los mismos.
Realmente fui yo el primero en sorprenderme ante los ríos de gente que han salido en las principales ciudades de Brasil a protestar en contra de estos espectáculos que llenarían de orgullo a cualquier país y enumero: Copa Confederaciones (2013), Copa Mundial de Fútbol (2014) y los Juegos Olímpicos (2016).
Cuando al presidente Álvaro Uribe se le ocurrió proponer el nombre de nuestro país como sede para el Mundial del 2014, más de uno (y me incluyo en ese grupo) nos alcanzamos a ilusionar en grande, claro antes de que el presidente de la FIFA prácticamente nos obligara a retirar dicha candidatura y nos dieran el contentillo del Mundial Sub-20 de 2011. Aún así, el hecho de ser sede de un evento mundial, así sea de segunda categoría como ese nos llenaba de un orgullo y una alegría que ahora, con el ejemplo que no está dando Brasil, me parece absurda e irracional.
En Colombia estabamos tan contentos con el Mundial Sub-20, que nadie se puso a examinar con ojo crítico la rentabilidad del evento.
Sí, muy chevere que hayan llegado selecciones de tanta talla futbolística como Malí, Nueva Zelanda, Panamá o Corea del Norte (nótese el sarcasmo) y todo lo demás, pero sólo hasta ahora me empiezo a preguntar si el dinero invertido en este evento realmente tuvo algo de rentabilidad para nuestro país y sobre todo CUÁNTO se gastó en total. Las cifras oficiales rondan los 250 mil millones de pesos, pero hasta los alcahuetas más acérrimos del gobierno han reconocido que esa cifra está muy por debajo de la realidad. Aún así ¿Cuántos hubiese ayudado al sistema de salud esos 250 mil millones de pesos? ¿Cuántas carreteras se hubiesen terminado? ¿Cuántos calzadas dobles?
Siempre pensé que la decisión que se tomó en 1986 de renunciar a ser la sede del Mundial de mayores, que terminó en manos de México, había sido una oportunidad perdida, pero ahora hasta me parece sensata dicha determinación. No tiene presentación que un país con necesidades urgentes en atención a la población esté literalmente echando la plata a la basura organizando eventos cuya rentabilidad dista mucho de ser positiva.
Brasil, un país cuya población goza de unos niveles de vida mucho más elevados que el del resto de sus «hermanos» latinoamericanos, que no tiene tanto de que quejarse como nosotros, que no sufre de carruseles de corruptos en todas las esferas del poder, ni de carreteras obsoletas, ni de un sistema de salud ineficiente, ni de un montón de asesinos haciendo de las suyas en todo el país… y aún así ha salido a las calles. En una muestra de madurez digna de admirar, no se han dejado encandilar por las mieles de los mundiales de fútbol y de las olimpiadas y han mirado primero las necesidades que tienen y que se han dejado de atender para asignarle recursos a estos eventos.
Gracias Brasil, por este ejemplo tan grande que nos estás dando.
Los brasileros no tienen ni idea del ejemplo que le están dando al mundo, sobre todo a sus países hermanos con esta actitud, llena de sensatez. Nunca faltan los aguafiestas como «el rey» Pelé, que amarrado con sus contratos de publicidad con cuanto banco y tarjeta de crédito patrocinadora del mundial existe, le pidió a sus compatriotas que «olvidaran» las protestas y se concentraran en el fútbol… o más bien en la publicidad de sus patrocinadores. Muy mal por Pelé, pero igual no esperaba más de un sujeto que ha hecho su fortuna a costillas de patrocinios comerciales luego de retirarse. Cuanta razón tienen Maradona y Romario cada vez que se refieren a dicho personaje, ¡cuanta razón!
Ojalá no sólo en Colombia, sino en toda América Latina tomemos nota de lo acontecido en Brasil y empecemos a luchar, después de todo el gobierno y el Estado están allí para garantizarnos nuestros derechos, no para pisotearlos y hacer con ellos lo que les de la gana.
(Actualizado a 10 de Agosto de 2012) Colombia hace historia al conseguir OCHO medallas olímpicas, una de ellas de ORO.
¡Gracias Caterine!
Los primeros juegos olímpicos que recuerdo claramente fueron los de Barcelona ’92. Tenía apenas 7 años y la responsable de que el recuerdo de dicha olimpiada se quedara claramente grabada en mi memoria fue Ximena Restrepo. La deportista antioqueña logró conseguir para Colombia el tercer lugar en la competida prueba atlética de los 400 metros planos, ganando la medalla de bronce. Fue la única medalla que ganó el país en aquella ocasión.
¡Gracias Rigoberto!
Nunca olvidaría el alborozo general y la alegría del país reflejada en los noticieros, las notas de prensa y los informe radiales: la bandera de Colombia había sido izada en el evento máximo de las justas deportivas. Por semanas los medios se dedicaron a hacer de una carrera que duró menos de un minuto, una telenovela completa. Se analizó a todas y cada una de las rivales de Ximena y se dieron razones legítimas que explicaban el éxito de la colombiana sobre ellas. Se investigó el árbol genealógico de la deportista hasta los tiempos de la colonización antioqueña y encontraron a parientes, profesores y amigos en todos lados que se adjudicaron la responsabilidad de impulsar el deseo de la deportista para convertirse en medallista olímpica.
¡Gracias Yuri!
De eso hace 20 años, y hoy en el mismo continente en que Restrepo consiguió aquella tan preciada medalla para nuestro país, Colombia brilla en Londres. A la fecha ha conseguido 8 medallas olímpicas, 1 de oro, 3 de plata y 4 de bronce. Habiendo sido testigo de lo que sucedió con la única medalla de Barcelona ’92, el hecho de que hoy nuestro país cuente con 8 medallas además de dejarme muy gratamente sorprendido, me llena de orgullo. Son ocho deportistas que se han alzado muy en alto en competencias de talla mundial. 1 campeonato mundial, 3 subcampeonatos mundiales y 4 terceros lugares en disciplinas donde todos los países mandan sus mejores deportistas.
¡Gracias Oscar!
Caterine Ibarguen, Rigoberto Uran, Yuri Alvear, Oscar Muñoz, Oscar Figueroa, Jackeline Renteria, Carlos Mario Oquendo y Mariana Pajón ha puesto a nuestro país en lo más alto de la gloria y nos han regalado en unos días muchas más alegrías que la tan aclamada Selección Colombia en 10 años, lo cual es mucho decir.
¡Gracias Oscar!
Haciendo caso de los memes que circulan en facebook y en twitter, resulta incomodo pensar que estos deportistas hayan recibido tan, pero tan poco y hayan llegado tan alto, mientras que los jugadores de la Selección Colombia reciben muchísimo, muchísimo más y lo que hacen es dañarle el día a todo aquel que se atreve a verse un partido por las eliminatorias al mundial.
¡Gracias Jackeline!
Deberían aprender estos jugadores de la humildad, la tenacidad, la perseverancia y las ganas de competir de nuestro medallistas, y no de figurarcomo vulgares prostitutas de cabaret en espera de que los clubes europeos paguen fortunas por incluirlos dentro de sus ya abultadas nóminas.
¡Gracias Carlos Mario!
Nuestro presidente Juan Manuel Santos, sí tuviera dos dedos de frente, hubiese aprovechado la situación para mandarle un mensaje a la montaña de flojos y perezosos que engrosan las filas de la población adolescente del país y declarar día cívico cada vez que uno de nuestros deportistas lograra una medalla, pero no, a nuestro señor presidente lo único que se le ocurre es llamar al Canal Caracol para felicitar a los deportistas en medio de la emisión de noticias y montarse, como siempre lo hace, en el bus de la victoria.
¡Gracias Mariana!
No queda sino agradecer a Caterine, a Rigoberto, a Yuri, a los dos Oscar, a Jackeline, a Carlos Mario y a Mariana por todo, por mostrar en la más flemática de las naciones europeas, que en Colombia hay mucho más que traquetos, putas y farc, que hay talento, que hay esfuerzo y que hay ganas. Muchas gracias deportistas. Muchas gracias.
«Soy del verde soy feliz» grita emocionada la fiel hinchada que va alentar al estadio cada vez que se presenta el club de mayor popularidad del futbol colombiano, hay quienes pertenecen a regiones diferentes de donde nació la corporación deportiva atlético nacional y constantemente están expuestos a la típica critica, que se hace cada vez más fuerte. El cuestionamiento es el siguiente, ¿por que eres hincha de nacional si no naciste en Medellín o sus alrededores? Es bastante incomodo enfrentarse a ese cuestionamiento casi a diario, cuando se te da por gritar a viva voz “soy del verde soy feliz” cada vez que el histórico nacional consigue un nuevo título.
Si nos remontamos a la historia, encontramos que no hay club en Colombia que haya conseguido más títulos en el futbol nacional, que la corporación deportiva atlético nacional, mencionar su extenso palmares seria alardear de una fructifica campaña desde sus inicios hasta tiempos modernos. Mejor revísenla ustedes mismos .
Justamente en 1989, en casa ajena, (esto lo digo porque el suceso que voy a contarles no pasó en casa de los que visten de verde y blanco sino en el estadio Nemesio Camacho el campin la casa de Millonarios y Santa Fé) se jugaba la vuelta de la final de la Copa Libertadores de América el torneo más importante del continente americano y que nunca antes había ganado un equipo colombiano, el equipo que en ese entonces dirigía francisco Maturana, venia de caer 2 por 0 ante el club Olimpia de Paraguay en un difícil encuentro jugado en la ciudad de asunción. El equipo verde se encontraba con un panorama poco alentador tenía la obligación de remontar un difícil 2 a 0 en contra, ante un rival que no era el favorito, sin embargo «El Campín» de Bogotá lucia un lleno total, me atrevo asegurar que el engalanado equipo de Millonarios con todo y su súper estrella Alfredo di Stefano y mucho menos Santafé habrían llevado tanta gente al estadio, el marco era impresionante y la tarea era difícil, pero el público no le falló a nacional Bogotá, Medellín y toda Colombia, estaba atenta al emocionante encuentro que sostendría esa noche el equipo que poseía los mejores jugadores de Colombia.
El cotejo en el primer tiempo termina 0 a 0, el nerviosismo en los más de 50.000 espectadores aumentaba, pero el publico confiaba en el equipo verde y que sus figuras pronto aparecerían. Y fue así, tras el constante ataque del local que en un violento ataque nacional forzó un gol en contra por parte de uno de los centrales del rival, nacional se volcó al ataque y luego de un desborde de «El Palomo» Usurriaga consigue el segundo gol, el que le daría la oportunidad de disputar en penales la final a el equipo local.
Bueno toda esta pequeña reseña histórica no termina aquí y es solo un preámbulo para explicar el por qué, muchos colombianos no nacidos en Medellín y sus alrededores son fieles hinchas de la corporación deportiva atlético nacional, si lo que les he relatado hasta aquí, no los convence entonces quiero dejarle la parte final de esta historia al gran narrador deportivo y culpable de muchos ataques al corazón a amantes del deporte el SEÑOR EDGAR PEREA.
En esta narración se puede escuchar a un patriota no diciendo que fue NACIONAL el que gano, el grita a todo pulmón COLOMBIA campeón de América y es que eso significaba en ese momento tan importante triunfo, no era NACIONAL el que ganaba. En ese instante triunfaba COLOMBIA.
El estadio engalanado lleno de banderas verdes y blancas parecía que se iba a caer, todos brincaban cantaban no se lo creían lo imposible era posible, gracias a esos gladiadores que dieron todo en la cancha, el país era una locura en ese instante todos hacían fuerza por el equipo paisa y como no hacerlo si, el plantel de NACIONAL era la base de la selección Colombia que en ese entonces, le daba alegrías seguidas a todo el país, en el nacional campeón demostraban su talento la columna vertebral de la selección Colombia: René Higuita, Luis Carlos Perea, Andrés escobar, Leonel Álvarez , el “chontico” Herrera, “Barrabas” Gómez, Albeiro Uzurriaga, Alexis García, entre otros. Prácticamente a este equipo le quitaban la camiseta de NACIONAL y le ponían la de la SELECCIÓN COLOMBIA y sumaban al GRAN PIBE VALDERRAMA Y A FREDY RINCON Y Sin olvidar que ese glorioso equipo era dirigido por francisco Maturana, tambien director técnico de la selección Colombia que buscaba su paso al mundial de Italia 1990.
No trato de convencer a nadie que se haga hincha o simpatice con la corporación deportiva atlético nacional, Es que no me cabe en la cabeza quien no se sienta orgulloso de un equipo que solo lo conformaban jugadores nacidos en Colombia, dirigidos por un colombiano. Solo quiero tomar la voz de muchos hinchas que sufren a diario críticas y agravios por ser seguidor de un equipo, que al pasar de los años ha demostrado un buen nivel futbolístico y un exquisito gusto por el juego bonito.
Ser seguidor del Verde no es ser triunfalista, ser seguidor de Nacional es ser amante de un fútbol bonito, es ser seguidor de un equipo que tiene jerarquía y que no se amilana ante nada, que deja el nombre de Colombia en alto cada que toca representarla. Ser seguidor del Verde es ser feliz. «Soy del Verde, y soy feliz»