Reseñas X: Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres (Libro vs Películas)

De todas las piezas y elementos que se pueden encontrar en el primer libro de la serie Millenium, escrita por el fallecido Stieg Larsson, sin duda el que más se destaca y por amplísimo margen, es la impecable construcción de los personajes.  Y es que «Los hombres que no amaban a las mujeres», conocida también por el nombre que le dieron en Estados Unidos, para que no sonara medio raro, «La chica del dragón tatuado», además de tener una temática polémica y atractiva, una trama deslumbrante y una edición que raya en la excelencia, tiene a dos de los personajes más significativos y trascendentales en la ficción contemporánea, Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander. CONTINÚA LEYENDO

Reseñas X: How To Get Away With Murder 1.10 «Hello Raskolnikov»

Con un episodio que comprende, a la vez, el esperado desenlace de la trama vista en 2014, y el preámbulo de los próximos seis episodios que servirá de epílogo (quizás innecesario) a la primera temporada, How To Get Away With Murder regresa de una prolongada pausa de más de dos meses.

En «Hello Raskolkinov» la serie nos da más claridad sobre CONTINÚA LEYENDO

Reseñas X: «Se Nos Armó La Gorda» y Otros Fracasos del Cine Colombiano.

¿Qué será lo que pasa con el cine colombiano, que cada vez que por fin parece que vamos a salir del cinematográfico atolladero creativo en el que hemos estado por 118 años, viene una película como «Se Nos Armo La Gorda» y nos quita hasta las ganas de mostrar el pasaporte marrón por fuera de nuestras fronteras? Y es que desde que llegaron los primeros cinematógrafos y los primeros vitascopios al país por allá en 1897, el cine en nuestro país no ha terminado de despegar.

Desde aquellos días, más inmortalizados en los escritos de Gabriel García Márquez, por ser el escenario de las batallas perdidas del Coronel Aureliano Buendía, que por los registros fílmicos encargados por los gobiernos de turno para difamar a la chusma, el cine colombiano no ha pasado de ser el instrumento favorito para que algunos saltimbanquis CONTINÚA LEYENDO

Reseñas X: «El Séptimo Hijo» y Otras Porquerías.

Mal, muy mal empezó este año en materia cinematográfica, mismo año que personalmente esperaba fuera uno de los mejores en el séptimo arte, en vista de los estrenos que están en la boca del horno para los próximos meses como The Avengers: Age of Ultron; Star Wars: The Force Awakens; Rápido y Furioso 7; y los reencauches de Los 4 Fantásticos y Terminator. Y es que este mes de Enero las salas de cines no han hecho otra cosa que bombardear a sus usuarios con películas francamente mediocres combinadas con una amplia selección de dibujos animados de la misma dudosa calidad y para la muestra un botón: El Séptimo Hijo.

Afiche promocional de «El Séptimo Hijo».

El Séptimo Hijo (The Seventh Son) cuenta la bastante inverosímil historia de Gregory (Jeff Bridges, el de Tron: Legacy #sigh), el espectro, el último miembro de una legendaria orden de caballeros medievales encargados de luchar contra las criaturas de la oscuridad, de las cuales la más poderosa y peligrosa es la reina bruja llamada Madre Malkin (Julianne Moore) quien se ha liberado de un hechizo que la mantuvo prisionera por diez años. Con el fin de conjurar los peligros que se avecinan con el renacimiento de Madre Malkin y con la prematura muerte de su aprendiz Billy (Kit Harrington), Gregory deberá buscar un nuevo aprendiz, entre los séptimos hijos de los séptimos hijos, encontrando así a Tom Ward (Ben Barnes, ¿el príncipe Caspian?), pero los complejos sentimientos que se formaran entre Gregory, Tom y el resto de las brujas tornarán la tarea en un verdadero infierno.

Hay tantas aspectos execrables en «El Séptimo Hijo» que resulta difícil escoger por donde empezar. En primer lugar la fotografía es desastrosa, parece que estuvieramos viendo una serie de bajo presupuesto de la BBC, o un documental de Discovery Channel, al que sólo le faltaba la narración de algún «experto en fantasía» del mismo estilo del «experto en Chespirito» que presentó el Canal Caracol hace unos meses. El manejo del color es inexistente y el director parece haber tenido demasiada pereza para escoger mejor los encuadres. Una película similar, Hansel y Gretel, a pesar de todo lo mala que fue, manejó bien este aspecto.

Luego están los actores. No sé que le pasó a Julianne Moore cuando aceptó una parte en esta cinta, quiero creer yo que fue que no leyó el guión, le pagaron mucha plata o pensó que se repetiría el milagro young-adult una vez más, con posibilidades de secuela. O quizás (y lo más probable) es que no le están ofreciendo papeles de calidad por su edad, creo que lo mismo le pasó a Halle Berry, y eso que ella se ganó un Oscar. Moore y Bridges hacen sus mejores esfuerzos, pero la dirección y el guión literalmente no dan. Además el elenco juvenil está notoriamente mal elegido. Kit Harrington, que tiene una parte más pequeña, hubiese sido una mejor elección que Ben Barnes, y en cualquier caso ninguno de los dos hubiese dado la talla con el libro donde Tom tiene apenas 12 años. ¿Se imaginan a ustedes a un actor de 33 años interpretando a Harry Potter en su primer año en Hogwarts?

En ese mismo orden de ideas, los gráficos generados por computador, el famoso CGI, que en una película de fantasía medieval resultan INDISPENSABLES, aquí resultan de lo más mediocres, en el mismo nivel de «The Librarians». Es, a fin de cuentas, una película donde prácticamente nada funciona, uno de esos errores que todo aficionado al séptimo arte debe cometer de vez en cuando.

Una película que nunca debió ver la luz de los proyectores de las salas de cine.

calificacion blog

P.D. Espero que las cabañuelas no aplique para el cine, porque si es así… nos j*dim*s

Ouija y Otras Películas Desdeñadas (Reseñas X)

Afiche Promocional de «Ouija».

Para empezar, debo decir que, al igual que me pasó con Una Noche En El Museo 3, intenté evitar a Ouija por semanas, en primer lugar porque estaba etiquetada como una película de terror, género que en los últimos tiempos no se cansa de decepcionar y segundo, porque casi por accidente había leído una reseña tan negativa sobre la película que literalmente no me quedaron ganas ni de acercarme a la taquilla.

Sin embargo, en una conversación que sostuve con un amigo sobre el tema, me recordó y me recalcó que siempre es bueno y saludable formarse una opinión propia, en lugar de guiarse exclusivamente por las palabras de otras personas. Y pues luego de esa conversación y de nuevo atrapado por la pobre oferta de películas de este principio de año, decidí entrar a ver la cinta.

Ouija cuenta la historia de Laine Morris (Olivia Cooke) y Sarah Morris, un par de amigas/primas que han crecido juntas en lo más simpático de los suburbios de California. Todo va de maravilla, la escuela perfecta, los novios perfectos, el clima perfecto, hasta que el aparente suicidio de Sarah convierte los fantásticos suburbios en un verdadero infierno (¿Desperate Housewives?). Las cosas para Laine, su novio (Daren Kagasoff), su hermana y sus amigos se empiezan a poner color de hormiga cuando relacionan el suicidio de Laine con una tabla Ouija, con la que pronto ellos mismo tendrán que jugarse la vida.

Lo primero que sorprende de Ouija es que no es ni la mitad de mala de lo que pudiera haber sido. En efecto, la película no ni de lejos lo que pueda considerarse «bueno», pero en definitiva no es la porquería más grande del cine de todos los tiempos, como si lo fue «Encerrada«, aquel adefesio protagonizado por Sebastián Martínez y el papá de Edward Cullen, en la saga de Twilight.

La película es visualmente agradable, maneja una paleta de colores atractiva y a pesar de que los escenarios no son particularmente arriesgados o trabajados (el presupuesto era de apenas nueve millones de dólares) literalmente se deja ver. Por otro lado, aunque se notan ciertas falencias en el guión y en el argumento de la historia, se puede decir que la narración es si bien no sólida, al menos coherente. Respecto a las actuaciones, de nuevo, si bien no fueron la gran cosa, al menos fueron lo suficientemente refrescantes como para prestarle atención a la cinta. No me cabe duda que en la próxima década veremos mucho a Olivia Cooke y Daren Kagasoff haciendo muchas películas, porque hacen parte del ya necesario relevo en Hollywood. Angelina Jolie y Brad Pitt no iban a tener 30 años toda la vida ¿O sí?

Si usted jugó alguna vez la famosa «tabla Ouija», lo sorprendieron en el colegio y luego le hicieron la profesora de religión y el director de grupo le hicieron la charla correspondiente, sabe de que se trata la película.

Al final de cuentas Ouija terminó siendo una experiencia entretenida, por supuesto nada que ver con un Drive o un Dallas Buyers Club, pero aún así, como decimos en la jerga local caribeña «se dejó ver».

Una película entretenida, pero carente de sustancia.

2,95