El Tamaño de la Economía Colombiana (Para Dummies)

Cada vez que nuestro «maravilloso» y «amigable» presidente Juan Manuel Santos, sale de gira por alguno de los maravillosos rincones de nuestro país, no falta la hora y media que dedique a señalar lo robusta que está la economía colombiana y, por supuesto, no pierde la ocasión para  decir que él es el único responsable de tal robustez económica. Pero ¿Qué tan grande es la economía de nuestro país?

Haciendo uso de los datos de las Naciones Unidas y el DANE, nos podemos hacer a una muy buena idea de que tan robusta es nuestra economía, comparada con la de otros lugares del mundo

Para empezar, Colombia es la trigésimo primera (31°) economía en el mundo con 334.000 millones de dólares de PIB, pero aunque ese numerito parece ser muy bueno, para hacernos una idea, a la hora de repartir esa cifra entre los  47 millones de personas que habitamos esta tierra, ya no se ve tan grande, bajando al lugar número 77 de la lista. Mucho menos cuando varias ciudades en el mundo superan a nuestro país.

En total 17 ciudades superan a Colombia en PIB, y para no irnos tan lejos, a Tokio o a Nueva York, déjenme decirles que Ciudad de México y Buenos Aires se encuentran entre esas ciudades. Pero si miramos las enormes poblaciones que abarcan esos enormes centros urbanos, tampoco es que estemos en la olla. No, no, no.

La entidad territorial con mayor de PIB de Colombia es sin duda alguna Bogotá,  que aporta el 25% del mismo. El PIB de Bogotá es mayor que el de países como Cuba (63°), Ecuador, República Dominicana, Bulgaria, Guatemala y Uruguay. Pero si lo llevamos al PIB por Cabeza (o per cápita) vemos que Bogotá está más o menos en el mismo nivel que Argentina (59°) o Turquía (62°) muy cerca del promedio mundial.

Bogotá, es la entidad territorial que más aporta al PIB (25%), su economía es similar a la de Omán y mayor que la de Cuba, Ecuador, Croacia o Luxemburgo. Su PIB per cápita es similar al de Argentina.

Con un 13% de aporte al PIB nacional, Antioquia es la segunda entidad territorial más fuerte en términos económicos de nuestro país, con un PIB similar al de Lituania (80°). Y llevado al PIB per cápita, Antioquia está en el mismo nivel que… ¡Colombia! (77°)

El Valle del Cauca con un 9,6% del PIB nacional, le sigue a Antioquia con un PIB similar al de Yemen (86°) y en término de PIB por cápita sigue en el mismo nivel que nuestro país (77°)

Santander tendría un PIB similar al de Gabón (96°) y un PIB pér capita similar al de las islas Seychelles (57°) y superior al de Bogotá, Antioquia o el Valle.

El departamento del Meta tiene un PIB similar al de Bosnia/Herzegovina (108°), con un PIB per cápita semejante al de la República Checa (39°), y dejando atrás a todos los anteriores. Que europeos salieron los metenses. Vea.

Cundinamarca, sin Bogotá, claro está, tiene un PIB semejante al de Guinea Ecuatorial (112°), un país muy pequeño en Africa Occidental donde curiosamente hablan español. Con un PIB per cápita similar al de Irán (80°).

Bolivar tiene un PIB similar al de la República del Congo (118°) [no se por qué me dio risa], pero en el PIB per cápita es similar a Cundinamarca, o sea parecido al de Irán, que sin murallas, ni pegasos, ni pegasos, ni indias Catalinas, está en el 80° puesto.

El departamento del Atlántico, tiene un PIB similar al de Corea del Norte (125°), y el PIB per cápita no le va nada bien, rayando en el nivel de Angola (92°) donde no tienen Transmetro, ni Metropolitano, ni calles que se llamen como el Joe Arroyo.

Boyacá , la tierra de grandes figuras como Pirry y Catherine Siachoque, tiene un PIB un poco mayor que el de Malta (133°), y un PIB per cápital similar al de nuestro país (77°).

Casanare, la tierra del petroleo, ni con todo eso … apenas llega a un PIB similar al de Nicaragua (138°) [pero con todo el petroleo que van a sacar los nicaraguenses de nuestro mar no creo que sea por mucho tiempo], pero es en el PIB per cápita donde da la sorpresa ubicándose en el nivel de Corea del Sur (34°) y posicionándose como la entidad territorial con mejor PIB per cápita del país,  para que vean que el petroleo si deja alguito, aunque ese alguito termine en los bolsillos de los politiqueros de allá, pero en fin.

El departamento del Casanare tiene el mejor PIB per cápita del país, igualándose al de Corea del Sur.

Similar al Casanare, el Tolima tiene un PIB como el de Nicaragua (138°), pero en el PIB per capita no le va tan bien y cae muy abajo en la tabla en el puesto 93° en el mismo nivel de Jamaica.

El PIB del departamento del Cesar (del Cesar, no del César, aprenda a utilizar las tildes) es similar al de Moldavia (140°), un país de Europa por ser vecino de los vampiros que salieron en la última entrega de Crepúsculo. En el PIB per cápita le va peor que a Tolima y cae al puesto 106°, cerca de los niveles de Paraguay.

Seguimos con Huila, que a pesar de ser como 1000 veces más grande que Liechtenstein (146°) tienen un PIB semejante, pero a diferencia del enclave europeo, allá en el Huila no hay bancos de los iluminati, ni tienen a Francia y a Alemania ahí al lado… en fin. En el PIB per cápita anda por los niveles de República Dominicana (87°), nada mal diría yo.

El departamento de Córdoba con todo y su feria ganadera, anda por los lados de Timor Oriental (150°) , en cuanto al PIB; pero más por los lados de Ucrania (109°) que a pesar de ser un país europeo se encuentra por debajo del Congo y Paraguay, en el PIB per cápita.

Norte de Santander, la tierra de la famosa actriz porno Ana Karina Soto, tiene un PIB semejante al de Suriname (152°) y un PIB per cápita similar al de Sri Lanka (124°)  el más bajo de la lista, pero ¿Qué más se puede esperar si Venezuela anda más grave que su zombie presidente?

Caldas, sin tener la ventaja de un comercio binacional, tiene un PIB semejante al de Santander, cercano al de Suriname (152°), y un PIB per cápita similar al de Turkmenistan (95°), que si mal no estoy es un desierto por allá en Asia Central… bueno al menos no está tan mal como Norte de Santander.

Nariño, Risaralda y Cauca tienen un PIB muy similar al de Norte de Santander y Caldas, cercano al de Suriname (152°), pero en el plano del PIB per cápita, los pastusos andan por los niveles de Egipto (123°), los cafeteros en los niveles de  Jamaica (93°) y los caucanos en los niveles de Swazilandia (114°).

Magdalena, la tierra donde está la Bahía más hermosa de América, aunque nadie sabe a ciencia cierta en que concurso se ganó eso, tiene un PIB semejante al de Mauritania (154°), con un PIB per cápita pierde el año, con niveles semejantes a los de Indonesia en el puesto (111°).

Guajira, el vecino del Magdalena y donde Sir Francis Drake atracó a mano armada a los lugareños con el beneplácito de la reina Isabel I, la reina virgen (sí como no) tiene un PIB similar al del reino de Swazilandia (156°) y en los terrenos del PIB per cápita anda mucho mejor que Magdalena con niveles semejantes a los de Macedonia (94°).

Arauca, sin tener leones, sino chiguiros tiene un PIB semejante al de Sierra Leona (160°), que dividido entre la población produce un PIB por cápita produce niveles muy elevados, semejantes a los de Rusia (53°), quién lo diría.

Y llegamos a mi departamento, Sucre, bueno el PIB de Sucre es similar al de Groenlandia (164°), que es un trozo de hielo deshabitado en el Atlántico Norte , por ahora vamos graves… y si lo dividimos por la población tenemos un PIB per cápita similar al de Egipto (123°), pero no estamos tan graves como Magdalena y Norte de Santander en este sentido.

Quindío anda por el mismo PIB de Sucre y Groenlandia (164°), con un registro per cápita similar al de Tunez (99°).

El PIB del Chocó está en el mismo nivel que el de Cabo Verde (168°), que son como unas Islas Canarias, pero portuguesas, o al menos lo eran antes de independizarse. Interesante que el PIB del Chocó no esté tan por el suelo como uno creería, está en el mismo nivel de Albania (104°)… que tampoco es la maravilla pero ojo, Sucre, Magdalena, Nariño, Cauca, Norte de Santander, Cordoba y Cesar están con PIB más bajos. Así que piénsenlo dos veces antes de decir que el Chocó es el departamento más pobre del país.

A pesar de ser considerado el departamento más pobre del país, Chocó tiene mejores índices tanto en PIB nominal, como en PIB per cápita que otros departamentos.

En la recta final de este conteo, Putumayo tiene un PIB nominal semjante al de Bután (169°) y un PIB per cápita similar al de República Dominicana (87°). Caquetá tiene un PIB nominal semejante al de Djibouti (171°) y un PIB per cápita similar al de Armenia (122°), pero no Armenia, Quindio, sino Armenia en el Caucaso europeo.

Ahora si viene el fondo de la lista. Tanto que luchamos por San Andrés y su PIB es tan pequeño como el de las Tonga (188°), y no es un ritmo musical, es una isla que se cree país, pero bueno… en cuanto al PIB per cápita es semejante al de San Vicente y las Granadinas (81°), nada mal estos isleños.

Para Guaviare, Vichada, Amazonas, Guainía y Vaupes… la cosa no pinta nada bien.  Guaviare, PIB, Sao Tome y Prince (190°), y PIB per cápita como el de Filipinas (126°). Vichada, PIB, como el de Palau (191°), PIB per cápita como el de  Cabo Verde (107°).  Amazonas, a pesar de estar muy lejos del pacífico, tiene un PIB como el de las Islas Marshall (192°) y un PIB per cápita como el de Egipto (123°).  Guainía, PIB como el de Nauru (194°) y PIB per cápita como el de Filipinas (126°).  Vaupés, PIB también semejante al de Nauru (194°) y PIB per cápita como el de Papua Nueva Guinea (132°)

Vaupés es el departamento que menos le aporta al PIB del país.

Conclusiones: Hasta el departamento más pobre del país es más rico que al menos un país: Tuvalú. Casanare, Meta, Arauca, Santader y Bogotá, en ese orden son los que más riqueza por habitante generan. Mientras que Norte de Santander, Guaviare, Guainía yVaupés los que menos. Pero a fin de cuentas, combinados no estamos tan mal, no somos muy ricos, pero no somos tan pobres. Colombia tiene muchos problemas, pero quizás algún día podamos escalar más posiciones y convertirnos en el país que siempre hemos soñado. Igual soñar es algo por lo que no cobran… aún.

Colombia y La Justicia «Vía Twitter».

Cada día que pasa me convenzo más y más que no hay un país más extraño que Colombia. Sólo en este país donde ya nada sorprende y el limite de lo imposible ya está más allá de la imaginación es posible que las instituciones funcionen al ritmo que les toque el internet, más específicamente al ritmo que le toque Twitter.

La justicia en Colombia es corrupta e altamente influenciable.

La sistema judicial de un país es el representante más importante de su institucionalidad, si la justicia funciona, el «sistema» funciona y vale la pena que el pueblo, tal y como se especificó en movimientos sociales como la Revolución Francesa, ejerza su soberanía a través de un Estado capaz de velar por los derechos de los ciudadanos, siendo la justicia uno de esos derechos tan preciados.

Entonces en resumen, es el Estado el que depende del pueblo y no al revés como solemos creer aquí. Entonces ¿Por qué permitimos que tanto el congreso, como el ejecutivo, como el aparato judicial nos la monten? Esa esa la gran pregunta.

La justicia de Colombia está entre las más absurdas, ridículas, ineficientes y corruptas de todo el mundo, empezando por los entes que la encabezan: las cortes. No solo es que en Colombia estamos superpoblados de cortes (Corte Suprema de Justicia, Corte Constitucional, Consejo de Estado, Consejo Superior de la Judicatura) sino que a través de ellas cientos de ex-magistrados se jubilan con pensiones multimillonarios cuyo valor dejan con la boca abierta a más de uno.

Pero ahí no queda todo. Sólo en este país es concebible que las personas sindicadas de un delito permanezcan años en una cárcel esperando juicio. Sólo en este país es concebible que los juzgados fallen más de una década después de introducido el caso. Sólo en este país es concebible que haya que darle plata al juez, al secretario del juez, a la recepcionista del juzgado para que le agilicen el proceso. Pero aún eso no es lo peor.

Lo peor de la justicia en Colombia es que sucedan casos como el de Luis Andrés Colmenares y , más recientemente el del Patrullero Javier Diaz, en donde es notoria la intervención de elementos ajenos al proceder de la justicia y que sin embargo desvían completamente la acción del aparato judicial. ¿En que clase de país estamos?

Y más allá aún, la justicia sólo actúa cuando se ven rodeados, sí, cuando cierto caso causa indignación en el público y este se manifiesta a través de las redes sociales, causando alboroto y escándalo … y hasta marchas nacionales (como aquella que se hizo alguna vez contra las FARC) es entonces cuando los medios nacionales se interesan en el caso y lo convierten en una novela sensacionalista que exacerba más los ánimos. Sólo entonces es cuando la justicia (léase la fiscalía, la procuraduría, los jueces, todo mundo) se empiezan a pronunciar y agilizan todo para solucionar ese caso particular.

Twitter ha demostrado ser una herramienta para que la justicia actúe en casos puntuales ¿es eso suficiente?

Pero lo que ignoramos los colombianos es que en este país todos los días mueren muchos Luis Andrés Colmenares, y muchos Patrulleros Diaz, personas inocentes cuyas muertes quedan en la impunidad y se hacen pasar por cualquier cosa y donde la verdad nunca se llega a revelar, en estos casos donde los twitteros no intervienen, son aquellos a los que la prensa le hace la vista gorda porque «no están de moda» y los que se hunden para siempre en los archivos oxidados y sucios de excremento de rata en los archivos de los juzgados de todo el país.

Algunos pueden decir que «peor es nada» y tendrían razón, pero es estúpido pensar que una justicia que atiende solamente al caso de moda es una justicia efectiva. La justicia que merece Colombia es una justicia imparcial, rápida, eficiente y sobre todo justa, que no necesite de Twitter y de los canales privados para actuar. ¿Será mucho pedir?

Diálogos con las FARC: Enredados en la Semántica.

No han pasado más de seis meses desde que nuestro negligente presidente, Juan Manuel Santos, anunció con bombos y platillos sus intenciones de negociar con las FARC, grupo criminal que clama estatus de guerrilla revolucionaria, pero cuyas acciones se asemejan más a las de grupos terroristas y narcotraficantes.

Luego de circos mediáticos en Oslo y en La Habana, donde las FARC hicieron buen uso del desprestigiado discurso de la lucha social en nuestro país para darse un baño de pureza y de popularidad, este grupo consiguió una posición en la política internacional, posición impensable durante el gobierno de Álvaro Uribe.

Ahora, tras una tregua navideña, que de tregua no tuvo nada, las fuerzas de esta «guerrilla» regresan a sus viejas costumbres de atentados, tomas de municipios y toma de rehenes, tal y como en los viejos tiempos del inútil de Andrés Pastrana.

Fue en el Cauca, conocido bastión de las FARC donde ocurrió el hecho que ha hecho reaccionar a la opinión pública: dos policías fueron tomados como rehenes. El fantasma de los militares y policías secuestrados por décadas volvió a cruzar el territorio nacional y nos ha hecho preguntar si estamos al borde de una catástrofe igual o peor a la ocurrida durante los fracasados diálogos de paz en el Caguán.

Fueron estos dos policías la manzana de la discordia. Mientras el gobierno, la prensa nacional, la prensa extranjera y el pueblo en general los llama «secuestrados». Para los líderes de las FARC estos son sólo «prisioneros de guerra», como si este término los hiciera ver como los buenos de la historia.

Si nos vamos a las definiciones de diccionario de ambos términos, los secuestrados serían aquellos individuos privados de la libertad con fines extorsivos, un ejemplo clásico es alguien de clase alta por quién exigen rescate a cambio de su libertad. Un prisionero de guerra es alguien que trabaja para un gobierno o una facción que hace parte de un conflicto armado, por ejemplo miles y miles de alemanes fueron tomados como prisioneros de guerra por los soviéticos durante la segunda guerra mundial, para compensar los perjuicios ocasionados por los nazis durante la guerra.

El problema con la correcta denominación para los policías tomados por las FARC en el Cauca es la naturaleza de las FARC, quienes claman ser una facción del pueblo que lucha contra un gobierno represor patrocinador de la desigualdad, pero cuyos ataques infames contra la población civil, su negocio del narcotráfico y sus continuas violaciones a la normativa internacional de la guerra desdibujan dicha teoría.

El gobierno de Juan Manuel Santos ha incurrido en una contradicción monumental al señalar que los policías son «secuestrados» y no «prisioneros de guerra» puesto que en su afán de ponerse a dialogar con los «guerrilleros», les ha dado ese estatus de facción armada en conflicto armado con el gobierno. Las FARC no han pedido nada a cambio de los policías por tanto, según esta concepción, en realidad son prisioneros de guerra.

Pero para los colombianos que nunca nos hemos tragado el cuento de que las FARC luchan por el pueblo, este caso no es sino un secuestro más de este grupo criminal. En el caso de los policías el carácter extorsivo del secuestro es el mismo que en el caso de los militares, policías y políticos de los tiempos de Ingrid Betancourt, por los que no se pedía plata, pero si se exigían condiciones, prebendas y beneficios. Quiere coger al gobierno de las pelotas utilizando a estos rehenes y aprovechando la situación al máximo.

He ahí donde yace el mayor inconveniente de  estos diálogos de paz; todos en Colombia sabemos que no estamos dialogando con defensores del pueblo, sino con terroristas, extorsionistas y narcotraficántes. Estos son crímenes serios y está fuera de cualquier proporción negociar con delincuentes de esta talla.

Pero al final y como sucede a menudo en nuestro país, los criminales se salen con la suya por tecnicismos… o como en el caso de La Habana, por pura y sencilla semántica.

Unas Palabras Sobre Los Sombreros Vueltiaos «Made in China»

Ay Monalisa, si supieras que ese sombrero es chino y no colombiano.

En un interesante giro de la historia de las artesanías del país, a los chinos se les ocurrió producir en masa los famosos sombreros vueltiaos, símbolo de Colombia ante todo el mundo. Y ya empezaron los bobos útiles a rasgarse las vestiduras, a darse golpes de pecho y echarse ceniza en la cabeza por lo que ellos llaman «una violación infame a la cultura nacional» sin tener ni idea de que es lo que causó dicha situación.

Pero antes de empezar a hablar lo que no es (léase tusa) deberían saber que esto ya se veía venir hace años. Recuerdo que en 2001 asistí a un taller sobre el famoso sombrero donde ya se hablaba de la llegada de los sombreros hechos en la China y a diferencia de que sucede hoy, en lugar de hacer pataletas inútiles y ridículas, el exponente (un señor de apellido De Jesús), un indígena con décadas de experiencia en el sombrero hablaba de un proyecto industrial de producción masiva.

Muchos de los asistentes a dicho taller preguntaron porque tal proyecto no se había llevado a cabo y la respuesta que dio el expositor fue sorprendente: los mismos indígenas se oponían. La negativa de las autoridades de los resguardos del país a proyectos industriales, por temor a perder la excelente plusvalía generada por sus sombreros echó a perder una oportunidad única de adelantarse a la China.

El proyecto se basaba en el hecho de que los sombreros vueltiaos no son de calidad única. Es decir dependiendo del número de vueltas (15, 17, 19, 21, 23, etc) el sombrero es de mayor calidad. Una máquina es capaz de hacer sombreros de menor calidad en masa, pero un sombrero de más vueltas mucho más fino debe hacerse a mano. El problema radica en que los indigenas hacen sobreros de 15 vueltas y los venden como si fueran de 29 al bobo que se los quiera comprar.

El símbolo de Colombia hecho en otro país ¿pero de quién es la culpa?

La rabia que tienen ahora, es que esos sobreros chinos tienen la misma (y hasta mejor) calidad que los sombreros que hacen a mano y que quieren meterle al turista por un ojo de la cara.  En este caso la ambición fue la peor consejera para nuestros compatriotas de los resguardos del caribe colombiano. Tuvieron la oportunidad en sus manos y la desaprovecharon.

Por último, luchar contra los chinos es una pelea perdida. Los chinos son unos genios para imitar, y al igual que los japoneses no se quedaron sentados imitando, producen los mejores teléfonos del mundo (pregunte por un HTC) mejores que los Samsung y los Apple, así que si creen que los van a sacar del negocio del sombrero, están muy equivocados. Es una pelea de dragón con burro amarrado.

Ahora después de leer esto ¿Aún quiere poner el grito en el cielo por los sombreros vueltiaos chinos?

¿Aún Hay Democracia En Venezuela?

Hoy, 10 de Enero de 2013, el régimen chavista en Venezuela sufrió el más duro golpe en estos 14 años de gobierno dictatorial. Y no fue un golpe propinado por la oposición, por los pitiyanquis o por el imperio capitalista, a quien Chavez y todo su séquito de seguidores culpan de todas las desgracias habidas y por haber. No, este golpe se lo han dado ellos mismos y si aún queda algo de sentido común en Venezuela será el principio del fin no solo de Chavez sino del chavismo.

Si la mitad de los rumores son ciertos, Hugo Chavez está en un estado crítico con muy pocas posibilidades de regresar al poder. En el mejor de los casos está conectado a una máquina que respira por él, inconsciente, ajeno de todo lo que sucede en su país, en ese país al que tantas alegrías y tristezas le ha dado y que tanto lo ama y que tanto lo desprecia.

Haciendo caso omiso a los lineamientos del mismo Chavez y aprovechando que todos los estamentos institucionales de Venezuela están infestados de chavistas han acomodado la constitución para favorecer ni siquiera al postrado presidente, sino al vicepresidente Nicolás Maduro, que ya se había tardado en mostrar las uñas para tomar el poder.

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Nicolás Maduro encontró la oportunidad perfecta para usurpar el poder que el pueblo le otorgó a Hugo Chavez (eso si las elecciones del año pasado no fueron un fraude).

Es bastante curioso que Hugo Chavez no se haya vuelto a comunicar, sino a través de Nicolás Maduro, mucho más que nadie lo haya visto hace varias semanas, a excepción de Nicolás Maduro. ¿Qué oculta el vicepresidente? ¿Qué Chavez está muerto? ¿Qué no volverá a gobernar? ¿Es Eso?

La figura de Chavez es la única que mantiene unido el rompecabezas político en Venezuela y en caso de que desaparezca, muy pronto sus subalternos políticos van a despedazar el chavismo como perros hambrientos detrás del hueso político del vecino país. El discurso de odio y venganza, ese discurso de destruir a todo aquel que se niega a arrodillarse frente a un retrato de Chavez tarde o temprano se traducirá en violencia y quiera Dios que no suceda lo que sucedió en Colombia, donde nos hemos desangrado por medio siglo por la inmadurez política de nuestros ancestros.

Nicolás Maduro quiere gobernar, pero necesita a Chavez para lograrlo, así esté postrado en una cama sin decir ni una palabra. Lo importante es que este vivo para el poder asumir, luego de manipular todas las instituciones políticas en Venezuela.

Quisiera que no me importara un comino lo que sucede allá, después de todo no es mi país y el hecho que hayan elegido no una, ni dos, sino tres veces al mismo resentido como presidente no es que despierte mis más amplias simpatías para esa nación, pero por desgracia lo que afecta a Colombia afecta a Venezuela y lo que afecta a Venezuela afecta a Colombia.

Nicolás Maduro y todo el régimen chavista, sin Chavez, creen que están haciéndole un bien a su país, o al menos eso quiero creer yo. No quiero pensar que hacen todo lo que hacen es por puro gusto morboso y sádico, pero lo único que han logrado es meterle más presión a una olla que ya está a punto de reventar exacerbando los ánimos del pueblo contra un enemigo que se inventaron para alimentar sus interminables discursos. Quieren convertir al pueblo en un garante violento de su poder.

Pero no todo está perdido para Venezuela, el pueblo venezolano NO son los chavistas corrompidos por años de chantaje en forma de asistencia social, el pueblo venezolano también incluye a todos los que tuvieron las agallas de pararse firmes y pedir un cambio, los mismos que votaron por Capriles, los mismos que a pesar de años de presión política, de persecución y de estigmatización siguen pensando que hay otras formas de gobernar a Venezuela, no tanto en cuanto a la aproximación ideológica, sino en cuanto a la manera de tratar a sus compatriotas, una política diferente a la política del odio implantada por Chavez.

Hoy no comienza un nuevo periodo presidencial, Chavez no juró ante la Asamblea Nacional, lo que empezó hoy fue una extensión ilegal del periodo presidencial 2007-2013 en cabeza de un individuo de intenciones oscuras, un mentiroso de la talla de Nicolás Maduro, que sin un voto es ahora el presidente de facto en Venezuela. La gran pregunta que queda es ¿Aún hay democracia en Venezuela? No se ustedes, pero a mi después de todo esto, me parece que no.