Sinsajo: Parte 1 y «El Efecto Hobbit» (Reseñas X)

Entre tanto NaNoWriMo, tantos cierres laborales de fin de año, tantas tareas que entregar en la universidad y tanto drama socio-sentimental, no me había dado tiempo de hacer la reseña correspondiente a la película más esperada para la temporada de Acción de Gracias en todo el mundo y me refiero nada más y nada menos que a la última entrega de la series de Los Juegos del Hambre titulada Sinsajo… bueno, aunque eso de última entrega es relativo, porque en realidad este Sinsajo, es sólo media película, con el nombre de Sinsajo: Parte 1, dejando la «Parte 2» para la temporada de verano de 2015, lo cuál ha generado una lluvia de críticas a las que por supuesto yo me sumo a continuación.

Algo radicalmente malo debe haber en Sinsajo: Parte 1, que ni siquiera a los fanáticos más acérrimos de la saga terminó por gustarles, llamándola (entre otros epítetos) «aburrida», «insípida», «larga», «incoherente» y hasta «intento descarado del estudio para vender la película por el doble de lo que costó». En fin, Sinsajo: Parte 1 sufre de lo que llamo «El efecto Hobbit»  que es lo que sucede cuando tratan de sacar más de una película de un libro de no más de 500 páginas, por lo que alguna de ellas (como sucedió con «El Hobbit: Un Viaje Inesperado) termina siendo un bodrio incoherente, aburrido y sin sentido. Valga y venga que de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte y hasta de Amanecer hayan podido sacar dos partes, teniendo en cuenta que son libros de 650 y 700 páginas respectivamente, pero en el caso de Sinsajo, estamos hablando de un libro de menos de 400 páginas, que usted se puede leer de una sentada si tiene buenos hábitos de lectura. ¿Qué se podía esperar de una película así?

Como era de esperarse con esta decisión un tanto absurda basada en la moda de finalizar las sagas de libros con dos películas (bendito sea Dios no había esa moda cuando salió El Señor de los Anillos ¿Se imaginan? «El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey: Parte 1», ¡Qué Horror!), Sinsajo es una película que a diferencia de las dos anteriores se siente supremamente lenta, demasiado melodramática e insuficientemente entretenida. Según los cálculos de Hollywood, Jennifer Lawrence es la heroína de acción más taquillera, por encima de Angelina Jolie, Kate Beckinsale o Mila Jovovich, pero si alguien considera que con esta película va a incrementar ese monto, estaría casi literalmente «meando fuera del tiesto» porque en Sinsajo: Parte 1, de acción…. pocón, pocón.

Las actuaciones se sienten forzadas y nada naturales incluyendo las de Lawrence, Julianne Moore y hasta la del difunto Philip Seymour Hoffmanni siquiera hablemos de la del hermano de Thor, la de Margaery Tyrell o la del sujeto que se parece a Supermán. La puesta en escenas es la típica de un blockbuster de verano, con el punto menos que la lanzaron en Noviembre, y salvo un par de escenas que muestran momentos claves de la revolución, no hay mucho que destacar, mucho menos en lo referente a los diálogos, que además de ser completamente cliché, los terminan rematando con el intento de parecer graciosos.

Bueno, y se preguntarán por qué he dejado por qué hasta ahora he dejado a Josh Hutcherson (Peeta Mellark) fuera de la reseña, bueno, en primer lugar tiene muy poco tiempo dentro de la cinta, contando todas sus apariciones no creo que supere los cinco minutos y segundo, porque en cada una de sus apariciones deja por el suelo al resto del elenco. A Hutcherson es al único al que se le cree algo y genera algo de empatía. Siendo esta una película melodramática, esperaba más de Lawrence que tenía media película para dar una actuación convincente de su amor por Peeta y queda más falsa que sonrisa de reina.

Quizás todo no es culpa de «El efecto Hobbit», quizás es que Lawrence se aburrió de Katniss y dejó de esforzarse… además, se ha esforzado tanto en tener papeles de mujer mayor, que ya nadie se come el cuento que es una heroína adolescente… nadie.

Calificación: 2.95/5.00

Reseña Los Juegos del Hambre 

Reseña En Llamas.

Reseña Los Juegos del Hambre (Libro)

Guía Práctica Para Ver «En el Tornado» (Reseñas X)

Se acerca del fin de semana y con él las películas estreno, que en el caso de mi ciudad se limitan a «Los Indestructibles 3» (no es broma) y teniendo en cuenta que probablemente y en vista de la falta de opciones decida verme esa película, o esté tan desprogramado que decida verme por fin «Las Tortugas Ninja» (película de la que he huido por semanas),  creo que debería adelantar las reseñas de dos películas que vi la semana pasada que son, en su respectivo orden «En el Tornado» y «Líbranos del mal».

Empecemos con «En El Tornado» (Into the Storm, por su nombre original en inglés), pero hagámoslo de manera divertida: a continuación una guía práctica para ver «En el Tornado».

1) Lleve algo que comer: En efecto, los primeros 15-30 minutos de la película son tan aburridos que lo mejor que puede hacer es llevar algo para entretenerse, podría ser (por supuesto) el celular, pero considerando que probablemente alguien quiera verse la película sin que haya un idiota con la pantalla del cel encendida, la comida es mejor opción.

2) Lleve ropa ligera: Luego de los primeros aburridísmos minutos de la cinta, es que empieza lo bueno. Como se trata de una película acerca de un tornado (¡dah!) la mejor manera de «vivir» la película es que sienta algo de frío. Como supongo que no van a ver la película ni en 4D, ni en 5D, ni ninguno de esos efectos ridículos, lleve ropita ligera, así al menos el aire acondicionado cumplirá su labor…

3) Incluya una bebida fría en su comida: Como complemento de las dos primeras recomendaciones, una bebida fría puede ayudarlo a entretenerse en los primeros minutos y a refrescarse más y se sienta más «a tono» con el tema de la película. Dosifíquela apropiadamente, no vaya a ser que le den ganas de orinar en lo mejor de la película.

4) Vea un capítulo de Smallville (preferiblemente el final de la primera temporada): Para que vaya entrando a tono con el romance adolescente de la cinta, mezclado con fenómenos naturales, le recomiendo ver antes cualquier episodio de la serie, pero «Tempest» (de la primera temporada). Luego podrá comparar y sacar sus propias conclusiones. Es en serio.

5) Olvídese de Twister: Obviamente las comparaciones con Twister son inevitables, pero yo le recomiendo que se olvide por completo de Twister cuando vaya a ver la película, así la disfrutará más. Esta es una película de este siglo, Twister… bueno salvo por los efectos y el color, podría haber sido contemporánea de «Lo que el viento se llevó».

6) No espere una obra de arte: No, «En el Tornado» no es ninguna obra de arte, es una película sumamente entretenida, pero cae en demasiados clichés, afortunadamente supieron escoger los clichés correctos: el intelectual que termina siendo un héroe, el chico malo que termina volviéndose bueno, la gente que se salva a último minuto, en fin.

7) Consuma fibra 24 horas antes: La película tiene momentos de suspenso que mantienen al espectador en tensión, que en caso de no haber consumido fibra, podría ocasionarle estreñimiento por una larga temporada. Ojo ahí.

Este si hubiese sido un buen final para Soraya Montenegro…

8) Lleve guantes: Y sumado con esos momentos de tensión, las secuencias de desastre natural, es decir, cuando usted siente que el tornado está que se lo agarra a usted y no a los personajes, se va a agarrar tan fuerte de la silla o de su actual pareja, que o se lastima usted o la lastima a ella. En ese caso lleve guantes. Seguro solucionarán el problema.

9)  Lleve pañuelos: Y si usted es de los que llora hasta despidiendo un avión de carga, seguramente aquí va a necesitar algunos pañuelos también, sobre todo al final… y no le de pena, igual si hubo gente que lloró con The Fault in Our Stars, usted tiene todo el derecho de hacerlo con esta.

10) No espere a Halle Berry: Algo curioso de esta cinta es que con tanta tormenta y tanto tornado, me pareció que la actriz ganadora del Oscar podría tener alguna participación especial como Tormenta y detener el desastre. Desafortunadamente eso no pasa y nos toca conformarnos con una película de tornados sin super héroes…. :/

Calificación: 4.05/5.00

«La Llamada» de Halle Berry.

Que ironía que Colombia, con tanta ley de cine y tanto cortometraje barato que hay que tragarse en las salas de cine, con el patrocinio del Ministerio de Cultura, se puedan conseguir mejores películas en la calle, o en los buses interdepartamentales, que en las salas de cine y ese fue el caso de «The Call» (Conocida en español como «Llamada Mortal», «911 Llamada de Emergencia» o «Llamada de Emergencia»).

Esta película de 2013, cuenta la historia de Jordan Turner (Berry) una operadora de la linea de emergencias en Los Ángeles, quien enfrenta un serio trauma emocional, luego de escuchar en la linea el asesinato de una adolescente que había solicitado ayuda urgentemente. Jordan tendrá que enfrentar sus traumas para detener a este asesino que apenas empieza su racha de muerte en la ciudad.

La película empieza con un prólogo largo y a mi modo de ver las cosas, un tanto innecesario. Hubiese sido más emocionante una introducción más corta, en la que el público hubiese podido escuchar la conversación telefónica. Eso hubiese sido un gancho mucho más atractivo y más interesante, con el plus de que no hubiese sido necesario el «Seis Meses Después», que tantos puntos le quita a una producción cinematográfica.

Es luego de este prólogo un tanto aburridor, donde empieza en verdad la película (Alerta Spoilers). La estructura de la película es sólida con 3 actos perfectamente definidos y coherentes. En el primer acto vemos a Jordan, que ha decidido tomar un cargo de instructora a los nuevos operadoras, hasta que en medio de la inducción recibe una llamada de una adolescente que manifiesta haber sido secuestrada. Es aquí donde la película tiene su segundo plus, esta adolescente llamada Casey Welson es interpretada por nada menos que Abigail Breslin, más conocida por su papel en Little Miss Sunshine. Es un alivio verla superando sus papeles infantiles y tomar roles que si bien están dentro de su rango de edad, son complejos y llamativos.

Los protagonistas de «The Call». Nótese lo crecidita que está Abigail Breslin.

En este primer acto, Jordan decide superar sus miedos y hacer uso de su gran experiencia para ayudar a Casey, quien se encuentra encerrada en el baúl de un carro. En el segundo acto, el asesino logra escabullirse de la policía luego de matar a un hombre a sangre fría. Casey sigue en comunicación con Jordan, pero es evidente que el sujeto no se va a detener y va a deshacerse de todo aquel que se meta en su camino. Este acto termina cuando el criminal saca a Casey del baúl y descubre que ha estado hablando con la operadora del 911 todo el tiempo.

En el tercer y último acto, que sin duda es el más interesante, Jordan decide tomar cartas en el asunto. Siguiendo una pista que ha dejado el asesino en la llamada, encuentra el lugar donde se ha estado escondiendo. Jordan, en una secuencia muy parecida a la de «El Silencio de los Inocentes», entra en la guarida del asesino donde descubre sus horribles motivaciones, así como a Casey, a quién el asesino ha empezado a torturar.

El final de la película, que no voy a decir aquí, para no dañarles TODA la película, es sencillamente perfecto. Tanto Casey como Jordan encuentran la manera de superar sus traumas de una vez por todas, apelando más a la lógica que a la moral. A pesar de que sólo es en este último acto donde Berry y Breslin interactúan físicamente, a lo largo de toda la película ambas actrices demuestran por qué han ganado tantos premios haciendo gala de actuaciones impecables.

En resumen «The Call» es una película que si bien no es perfecta, logra ser coherente y sobre todo muy entretenida, logrando poner al espectador en los zapatos de sus protagonistas y sin caer en los típicos clichés de los asesinos en serie, proponiendo algo, si bien no original, al menos un tanto refrescante en medio de tanta basura hollywoodense . Nada mal para un director cuyas últimas credenciales se reducían a dirigir algunos capítulos de Fringe.

Calificación: 4.25/5.00

«Jobs»: Reseña De Un Apple Hater.

Para nadie es un secreto mi profundo desdén por Apple, una compañía que desde mi prejuicioso punto de vista, no es otra cosa que una empresa aparatosamente sobrevalorada, que ha hecho trillones de dólares explotando la naturaleza arribista y extravagante del ser humano promedio, vendiendo una falsa imagen de innovación y vanguardia, mientras encierran a los usuarios en una prisión tecnológica en la que el desorbitado precio que pagaron por sus productos ni siquiera les da derecho a abrirlos con un destornillador. Habiendo dicho lo anterior, sin embargo, creo que «Jobs», película basada en la vida del ya difunto empresario, merece un análisis imparcial, lejos de cualquier displicencia que pueda sentir por el finado y su manera de llevar las riendas de su multinacional, radicada en Cupertino.

Empezaré con decir que «Jobs» se puede ver de dos maneras fundamentalmente: la primera, como una más del cúmulo de producciones cinematográficas que apunta descaradamente a los Premios Oscar o; la segunda, como una biografía en pantalla grande, formato 1.85:1.

Si vemos a «Jobs» sin pretender analizar los aspectos biográficos de la misma, diría que están muy equivocados los que la tachan de lenta e incoherente, de hecho me pareció una cinta bastante sólida en términos estructurales, que utiliza un propósito narrativo sencillo, pero no por eso menos efectivo. El desconocido director Joshua Michael Stern pudo haber tomado el camino fácil y haber convertido la cinta en un extenso y aburrido comercial de la marca Apple, pero en su lugar apostó por un enfoque dramático de su personaje principal. Los diálogos y escenas, aunque en ocasiones un tanto forzados, en realidad funcionan muy bien durante toda la película y la trama se mueve fluidamente sin entrar en explicaciones innecesarias, dejando al espectador la tarea de realizar deducciones y conclusiones, lo cuál a mi parecer denota inteligencia y buen trabajo.

A la fotografía y a las actuaciones en general les daría sin titubear cuatro de cinco estrellas, con tomas impecables y estéticas, complementadas con actores creíbles, capaces de transmitir más que parlamento, y eso incluye a la joya de la corona: Ashton Kutcher.

Quise dejar la actuación de Kutcher de último porque es donde se han dirigido las críticas más agudas. Los actores que interpretan personajes históricos como Jesús y Enrique VIII, tienen la enorme ventaja de que el público en general no tiene la más remota idea de como caminaban, que manías tenían, ni como hablaban; Nadie puede asegurar que Jim Caviezel interpretó correctamente a Jesús por la sencilla razón de que ningún ser humano en la actualidad sabe que gestos, ademanes o manerismos tenía. Kutcher tenía en sus hombros la tarea de interpretar a Steve Jobs, a quien todo el mundo ha visto hablar, caminar y moverse.

En lo que estoy de acuerdo con los críticos de Kutcher es que el actor nativo de Iowa, no trató de hacer una imitación perfecta de Jobs, estilo Helen Mirren en «The Queen»; diría que tanto el director como el actor optaron por irse por lo seguro y plantearon un Steve Jobs diferente, pero convicente, en lugar de uno exacto, pero risible. El Steve Jobs de Kutcher, no es el Steve Jobs que salía ante multitudes a presentar los nuevos productos de Apple, es la aproximación de Kutcher al personaje, que en realidad es bastante buena, teniendo en cuenta los referentes del actor. Diría que Kutcher logró construir un personaje con sus herramientas y le salió bien, aunque este Jobs parezca una más mezcla entre Michael Kelso (That’s 70s Show) y Evan Treborn (The Butterfly Effect) que al fundador de Apple.

Ahora ¿es «Jobs» una representación confiable de la vida de Steve Jobs? La respuesta es NO. Todo el que conoce algo de la forma en que Hollywood aborda las biografías es que se toma muchísimas licencias en el proceso, que hacen que el 90% de ese tipo de cintas sea pura y simple invención. Sin embargo es allí donde entra el discernimiento del espectador al preguntarse que tanto de la cinta es cierta y que tanto es, bueno, no tan cierto. Por ejemplo, la salida de Jobs de Apple fue abordada en la cinta como una conspiración contra el gran visionario, en lugar de mencionar que la visión de Bill Gates fue el que llevó a Apple al abismo y lo que condujo a Jobs a su salida. Aunque tratan de mostrar un Jobs estricto e insensible, el señor era mucho peor, rayando en la megalomanía, literalmente capaz de lo que sea para logra sus propósitos. Realmente no me quiero ni imaginar de que fue capaz ese señor con el fin de hacer resurgir a su compañía, pero el simple hecho de asociarse con Microsoft después de décadas de tratar inútilmente de destruirla, sería el menos.

¿Por qué no me sorprende que sea Apple el que más flechas tiene en este gráfico?

 

La película narra el viaje de un joven Jobs, rígido y orientado al logro, que injustamente perdió la compañía que construyó con sacrificios y que luego volvió a tomar en sus manos haciéndole pagar a todos los que los sacaron a la fuerza. Se oye muy bonita, pero la realidad es completamente diferente. Para terminar quisiera apuntar que la obsesión de Jobs para evitar que le pasara lo mismo que le ocurrió con Microsoft, convirtió a Apple en una empresa retrógrada, no visionaria, donde un ejército de abogados intimidadores han frenado los avances en la tecnología, que no solo arremete contra Google, Samsung o Motorola, sino en contra de cualquier pobre individuo que se atreva a cruzar los alambres de púas que puso Apple sobre sus productos. Pero claro, nada de eso aparece en una película que para los fanboys de Apple seguramente se convertirá en el evangelio según «Stern».

Calificación: 4.00/5.00