Crítica X ^ La Bella y La Bestia (2017)

Antes de empezar a hablar de la más reciente adaptación de Disney, quiero que hablemos de un término que no sé si acabo de acuñar pero que denominaré applause bias o en nuestro querida lengua española, el prejuicio del aplauso. Este fenómeno del que muy recientemente me he percatado consiste en que el público moldea su opinión de una película, una serie de televisión, una obra de teatro, la inauguración de un evento deportivo, o hasta de una izada de bandera, de acuerdo a lo que parece ser la opinión general.

Desde que empecé este blog en 2010, he sido testigo de tal fenómeno que se traduce en aplausos estruendosos, luego de películas tipo chicle (consumir-botar-olvidar) como Rápido y Furioso, El Conjuro y 50 Sombras de Grey.  Y también el efecto contrario, de denostar en conjunto un largometraje, simplemente porque alguien se adelantó a decir “¡qué película tan mala!”. Y en efecto, nosotros como público tendemos a cambiar rápidamente de opinión, cuando el consenso general parece ser uniforme y consistente. En el caso de la versión 2017 de La Bella y La Bestia (Título original: Beauty and the Beast), el consenso del público presente en el momento (un montón de adolescentes bulliciosos) fue que la película fue buenísima. Yo, por mi parte, tengo mi propia opinión.

la bella y la bestia

La Bella y La Bestia, cuenta la historia de Bella (Emma Watson), una joven aldeana del interior de la Francia post-medieval, que se destaca del conjunto por ser una ávida lectora y por no conformarse con el papel de esposa y madre que se le asigna a todas las mujeres de su época. Las imprudencia de, Maurice, el padre de Bella (Kevin Kline) lleva a la joven a buscarlo en medio de un extraño castillo invernal en medio del bosque francés, castillo encantado por un hechizo que ha convertido a su dueño en una Bestia antropomorfa (Dan Stevens). A partir de allí, ya ustedes saben como va a terminar la historia.

Se puede comprender perfectamente que en su naturaleza de re-encauche de la película animada de 1991, la película quiera copiar lo que a aquella hizo famosa, como los números musicales, el entorno sobrecargado y decadente y el baile de la Bella y la Bestia. Pero en esta versión, nada de esto funciona. Los números musicales le quitan momentum a la historia, la cinematografía es honestamente desagradable y ni el clásico baila dejó de verse monótono y aburrido.

Seguramente a Disney le pareció una excelente idea traer al director de las dos últimas entregas de Crepúsculo a dirigir una historia de amor clásica como esta, pero los resultados fueron pésimos. Más allá de una mala actuación de Emma Watson o de Dan Stevens, la forma en que está armada, editada y sonorizada la película hace que esa chispa que sin duda alguna había en la saga Crepúsculo, aquí no aparezca por ningún lado.

¡Y esos efectos! En pleno 2017 da verdadera pena que una película del estudio más grande y exitoso del mundo, salga con semejante chorro de babas como este, teniendo más en común con bodrios como Inframundo, que con el cine romántico que pretendían emular.

Y es que deja mucho que desear que una película tan escupida y denostada por la crítica, y con la mitad del presupuesta de esta, como 50 Sombras Más Oscuras se vea mejor ejecutada en todo nivel (fotografía, vestuario, iluminación, dirección, actuaciones), que esta que cuenta con el respaldo de Disney. Con decir que el Gastón de Luke Evans, es el único que medio logra asomar la cabeza en medio de semejante mediocridad.

Y la pregunta final ¿cuál es el mensaje que deja esta película? ¿qué el Síndrome de Estocolmo existe? ¿Que una mujer no puede ser feliz sin un príncipe al lado? ¿Que una mujer puede ser feliz con un monstruo, siempre que tenga una casa lujosa y elegante? Una película que se podía medir desde otros ángulos, como por ejemplo el del sacrificio familiar se queda simplemente en lo básico y elemental, en la cultura de la película chicle que no sirve para nada.

Ahora, para concluir, trate de ir a cine en los horarios que usted sepa que va a ir un público de su misma condición cronológica y cultural, para no tener que vivir la experiencia de presenciar como aplauden un bodrio como este. No se deje llevar por el applause bias.

0,45 / 5,00

★★★★★

PD: No hay ninguna escena gay en esta película. De nada.

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