La Masacre De Texas (Original) vs La Masacre de Texas (3D)

Poster de la película de 1974.

El primer recuerdo que tengo de «La Masacre de Texas» es que los gritos procedentes de un televisor cercano me habían sacado de mi infantil y placentero sueño. Debía tener 4 o 5 años y creo que tardé más buscando el televisor fuente de los gritos que en que me mandaran irremediablemente de vuelta a la cama. Debo decir que por alguna razón nunca me llamó la atención verme la película, sólo hasta hace unos días que por cuestiones de disponibilidad de entradas, me tocó verme la más reciente secuela de la cinta original «La Masacre de Texas: Herencia Maldita»  o The Texas Chain Saw 3D, como es su nombre original en inglés. Luego decidí verme la tan aclamada y controvertida película original (está en YouTube, si preguntaban) y debo decir que entre ambas cintas hay un abismo más grande que el Gran Cañón del Colorado, si de insignias estadounidense vamos a hablar.

La película original de 1974 cuenta la historia de un grupo de chicos que viaja hasta un pueblo de Texas donde han ocurrido incidentes relacionados con la profanación de tumbas. Entre estos chicos está Sally y su hermano cuadrapléjico Franklin. Complicaciones durante el viaje obligan a los jóvenes a buscar ayuda en una casa donde un extraño personaje «Leatherface» empieza la masacre asesinado a tres de ellos. Sally y Franklin al buscar a sus amigos se encuentra de frente con Leatherface, quien asesina a Franklin, mientras Sally es sometida a una tortura física y psicológica por parte del monstruo y sus igualmente trastornados familiares, los Sawyer, hasta que logra escapar del horror.

La película de 2013 es una secuela de la anterior e inicia con la venganza que el pueblo tomó en contra de los Sawyer, luego de la carnicería perpetrada por Leatherface, el pueblo de Newt  en una turba incendia la casa de los Sawyer con todos ellos adentro. Un bebé logra escapar del fuego y es adoptada por dos personajes que hacen parte de la turba. Años después Heather se entera de su origen y va a reclamar su herencia en Newt, pero justo en la casa que ha heredado se encuentra el monstruo, Leatherface quien elimina uno por uno a todos sus amigos. La película cambia de argumento cuando las personas que hicieron parte de la turba deciden eliminar a Heather como la última Sawyer y es entonces Leatherface quien debe rescatar a su prima.

Mientras que la historia de la película original es compacta y consistente con momentos claramente definidos, la película de 2013 es una oda a la confusión. En primer lugar, los asesinatos además de insípidos, son completamente irrelevantes en la historia. El asunto de la chica que se acuesta con el novio de la amiga es un callejón sin salida,  Y lo peor es que no hay un antagonista definido, la película intenta convertir a Leatherface en un héroe (evidentemente con la intención de hacer secuelas) pero fracasa en ese mismo intento.  Así mismo se debate con la protagonista, que el guión parece no sabe si es la damisela en apuros o una chica con potencial asesino. Nada de eso.

Poster de la película de 3D

La atmósfera de la película también es un fuerte punto de diferencia.  La película original es una obra maestra donde cada toma, cada escena, es una pieza perfectamente trabajada dentro del rompecabezas final y teniendo en cuenta que tuvo unos U$ 300.000 de presupuesto, es digna de gran admiración. Por otro lado la película de 2013, con un presupuesto mucho mayor, el ambiente se siente forzado, túneles oscuros interminables, un montón de sangre y hasta un iPhone hacen parte del material que en lugar de aterrar al espectador logra un suspenso artificial que se rompe con el sonido de algún espectador masticando sus crispetas.

Comparar ambas películas es como comparar «Mad Men» con «María la del Barrio». La película original no hay prisa por resaltar y se nota un buen trabajo de dirección. En la película 3D todo es exagerado, tanto así que ni los gritos resultan naturales, para rematar, la actriz principal Alexandra Daddario hace el mismo papel aburrido que en Percy Jackson, no tiene matices, no tiene trabajo, no tiene nada. No se pregunten después por qué fracasan.

Para resumir mientras la película original a pesar de un reducido presupuesto y limitaciones propias de su época es una cinta efectiva y muy bien hecha, que incluso da espacio para la reflexión, sobre temas como el consumismo y las limitaciones físicas;  la película de 2013 no funciona ni como homenaje, ni como secuela, ni como nada.

Una cosa más, en español es preferible pronunciar la palabra TEXAS como TEJAS (Igual que MÉXICO se pronuncia MÉJICO) y no como TEKSAS, que es la pronunciación en inglés, aunque ambas formas son correctas. Así que no vaya a pasar por ignorante corrigiendo «Ay no se dice Tejas se dice Teksas». Bueno es que de todo hay en la viña del señor y no precisamente mucha gente brillante.

Calificación

The Texas Chain Saw Massacre: 4.53 / 5.00

The Texas Chain Saw 3D: 2.10/5.00

 

La Demoledora Miley Cyrus

Callándole la boca a detractores y mojigatos, la nueva canción de Miley Cyrus «Wrecking Ball» haciendo honor a su nombre llegó para demoler a la crítica y a su insípida competencia. 

Miley, al igual que la infame bola, demoledora.

Hace un par de meses, cuando la ex-princesa de Disney Channel, Miley Cyrus lanzó el video del primer sencillo de su album Bangerz al igual que el resto del mundo quedé impactado por el cambio tan pronunciado de la artista, de su imagen de niña buena apta para todas las edades, pasó a una completamente radical. Se cortó el pelo, se hizo tatuajes y se quitó la ropa, lo cuál fue un completo escándalo teniendo en cuenta que hasta hace un par de años, era ella el referente del entretenimiento infantil.

«We can’t stop» fue una bomba nuclear a la imagen Disney de Cyrus, aunque evidentemente muchos (incluyéndome) creyeron que esto era sólo una pataleta pasajera que la artista terminaría pagando muy caro, pero con «Wrecking Ball«, Cyrus demuestra no sólo que está dispuesta a todo por conseguir un lugar prominente en el Olimpo musical, sino que tiene las herramientas para lograrlo.

Los dos sencillos lanzados por Cyrus muestran que la artista acompañó su drástico cambio de imagen con una excelente producción musical, «We Can’t Stop» fue producido por Mike Will Made It, quien ha producido material para Rihanna y Kanye West, mientras que «Wrecking Ball» tiene el sello de «Dr. Luke», colaborador de varios número 1 en las voces de Katy Perry y Britney Spears. Así mismo ha elegido excelentes directores para su polémicos videos, Diane Martel, con más de 20 años de experiencia, le imprimió el toque simbólico a «We Can’t Stop», mientras que el afamado y multipremiado fotógrafo Terry Richardson hizo lo mismo con «Wrecking Ball», que el mojigato público estadounidense denostó por las imágenes de Cyrus desnuda encima de una bola de demolición, ignorando el simbolismo y la excelente dirección del vídeo, eso sin mirar la excelente pieza musical.

Es comprensible que Cyrus haya recibido tantas críticas por su oscuro pasado en Disney, pero su jugada es magistral, aprendió de Madonna, Britney Spears y Lady Gaga que se necesita una estrategia de mercadeo, promocionarse, venderse a nivel personal, vender una imagen, antes que un trabajo musical.  Tengo mis dudas sobre si la imagen de Cyrus, los infames movimientos de su lengua y su ya mundialmente famoso twerking  («perreo») son en realidad idea suya o parte de su personalidad, ya que parece ser que su propósito fundamental es hacer que la gente hable, trine y comente.

Lo más seguro es que la imagen rebelde de Cyrus sea sólo un truco de mercadeo, pero si es así, es el mejor que se ha visto en años.

Lo que si es imposible negar es el éxito que está teniendo la niña de Billy Ray Cyrus (a quién el otro día vi en Mulholland Drive), los dos sencillos se han vendido como espuma, roto records de audiencia en YouTube y han sido objeto de artículos y notas de prensa en todas partes. Un logro muy importante para alguien de la misma generación de Selena Gomez y Demi Lovato, cuyo moderado éxito palidece comparado con el de Cyrus. Y el logro más importante para esta niña, a la que medio mundo vio crecer, es que nos olvidáramos de las estupideces extravagantes de Lady Gaga y de la imagen de zorra tontorrona de Katy Perry. Ya era hora.

 

El Inevitable Baño De Sangre En Siria

Tratar de resolver con diálogos y diplomacia ciertos conflictos, es como intentar darle un hueso a un perro rabioso. Las consecuencias suelen ser fatales.

Realmente me gustaría que Estados Unidos no intervenga en Siria, pero no por las razones que aducen algunos que seguramente no tienen ni idea de dónde queda ese país.

La única razón por la que no quiero que Estados Unidos intervenga en Siria es para comprobar o refutar de una vez por todas la teoría que las intervenciones militares de Washington en realidad empeoran las cosas y derraman más sangre, como dice gran parte de los pacifistas apaciguadores que circulan últimamente por las redes sociales.

Barack Obama apenas había señalado la imposibilidad de que Estados Unidos se hiciera el de la vista gorda ante las violaciones a los tratados de uso de armas en Siria para que le cayera encima del resto del mundo con consignas como «Stay out of Siria»  o «No more war«. Que curioso que entre esos mismos que hoy se rasgan las vestiduras ante la posibilidad de la guerra, hace unas semanas estaban dando parte de victoria ante la «Impotencia de las Potencias» refiriéndose al fuerte rumor de que Obama se quedaría de brazos cruzados ante Siria.  Y no fueron pocos. Es la típica situación de «Malo si sí y malo si no». Si Estados Unidos no interviene, entonces es porque ha perdido liderazgo a nivel mundial y no se que otro montó de basura, si decide intervenir es entonces el malo de la película, los yanquis de mierda que quieren apoderarse del mundo. Pero eso no debe sorprender de los anti-americanos, que en general se escudan en ese discurso para conseguir votos y para encontrar culpables externos de un amplio abanico de problemas internos, responsabilidad de pueblos sin disciplina electoral y democrática (entre ellos el mío).

En La Conferencia General del OPANAL, Cristina Fernandez de Kishner fue la primera en reclamar parte de victoria ante la eventual inacción de EUA sobre lo de Siria. Luego salió a criticar las intenciones de Washington de intervenir. ¿Quién entiende a esta gente?

A menos que las oraciones del Papa Francisco sean escuchadas en lo más alto de las esferas del reino de los cielos o que la recolección de firmas en change.org hagan cambiar de parecer a Obama, la intervención de Estados Unidos en Siria no tiene vuelta de hoja. Estados Unidos no puede darse el lujo de replegarse y dormirse en los cerezos de los parques japoneses del Distrito de Columbia  mientras en Siria tanto rebeldes como dictadores usan armas prohibidas; y no lo puede hacer, no porque sea ética y moralmente correcto sino porque de dejar las cosas del tamaño que están en pocos años cualquier pendejo con banda presidencial y un arsenal de armas se sentiría con el valor suficiente para atacar no sólo a su pueblo sino a otros países, sabiendo que nadie va a decir ni pío. Ese es el peligro de la política de apaciguamiento a la que apelan muchos dizque para evitar el baño de sangre en Siria.

Appeasement o «Política del Apaciguamiento» fue la causa de que EUA e Inglaterra se quedaran tan tranquilos, mientras en Alemania, Hitler se armaba hasta los dientes. Luego pagaron eso muy caro.

En Siria el baño de sangre es inevitable, intervenga o no intervenga Estados Unidos, va a morir muchísima gente y eso no lo van a cambiar ni con 10’000.000 de firmas en change.org, que dicho sea al caso es la página web de causas perdidas más grande del mundo (recuerden a Ben Affleck y Batman). Esa política del apaciguamiento, históricamente ha costado más sangre dolor y víctimas que la intervención directa. Sólo hay que recordar que Estados Unidos, Inglaterra y la Unión Soviética se quedaron muy campantes mientras Hitler se armaba hasta los dientes, y cuando se dieron cuenta el monstruo era gigantesco. Pero para no irnos tan lejos, las negociaciones de paz en el Caguan, la premisa era vamos a resolver todo con el diálogo, vamos a meter a Monseñor, a Marbelle, a todo el mundo y mientras tanto las FARC se había armado hasta los dedos de los pies, empezaron las tomas sangrientas a los pueblos, las pescas milagrosas y terminamos derramando más sangre sólo por creer que se podía hacer la paz con palabras. Es cierto que las balas tampoco son garante de paz, pero es el típico caso del vecino incomodo (muy de moda en estos días) en el que por evitar la pelea nadie hace, ni dice nada hasta el día en que apuñalan a alguien y lo arrojan de un tercer piso. En cualquier caso, la resistencia de EUA a entrar a la guerra no tiene nada que ver con Rusia, ni con jueguitos diplomáticos, ni con oraciones en el Vaticano, tiene que ver con el hecho de que ambas facciones en el conflicto en Siria son enemigas de los intereses de EUA, y los rebeldes no son ningunos adalides de la justicia y en Washington lo saben, como también saben de su extremismo y afinidad con Al-Qaeda, eso sumado a una relación costo-beneficio más bien baja (a diferencia de Iraq) hace que Siria no sea el buñuelo en la puerta de la escuela de la geopolítica mundial.

Fascinado «Sin Remedio»

Portada de «Sin Remedio» de la Editorial Alfaguara.

He de aprovechar este espacio para confesar que en mi ya larga experiencia como lector (más de dos décadas) la más grande ironía es que mis escritores favoritos tengan un pensamiento político tan decididamente opuesto al mío. Ya me había sucedido con Gabriel García Marquez (Castrista, Guevarista y todo lo que de ahí por tanto se derive), Fernando Vallejo (Antiuribista acérrimo, amigo de Iván Marquez y todo lo que de ahí por tanto se derive) y ahora el turno le corresponde a Antonio Caballero.

Basta decir que de Antonio Caballero sólo había leído de reojo algunas de sus columnas, tan de reojo que ni siquiera estaba seguro cuando cogí el libro para leerlo si el man era de izquierda o de derecha. Pero luego de haber pasado dos semanas dentro de la cabeza de Ignacio Escobar Urdaneta de Brigard, el protagonista de «Sin Remedio» novela escrita por Caballero hace más de 30 años, no me queda más que admiración por su talento como escritor y de verdad, como lector, lamento que su carrera no haya sido más prolífica.

Lo primero que me sorprendió del libro es lo universal y atemporal que puede llegar a ser. Yo mismo creí que estaba ante una novela de este siglo, de este milenio, y sólo cuando ya me pareció extraño que no se mencionara ningún artista contemporáneo, y que los personajes se comunicaran con el desprestigiado método del teléfono fijo, decidí mirar la fecha de la primera edición y quedé con la boca abierta.  En realidad el libro tiene lugar en los tumultuosos años 70, y abarca un periodo entre 1973 y 1974.

Ya desde los primeros capítulos es fácil seguirle la corriente a la historia. Ignacio Escobar es el típico colombiano perezoso y arribista, bueno claro que como él es hijo de una de las familias más poderosas e influyentes de Bogotá, su arribismo no es material (tiene la vida arreglada) sino existencial, lo quiere todo con el menor esfuerzo: la voluntad y el amor de su mujer, las mujeres que le parecen lindas, la libertad sin esfuerzo, todo. Escobar vive en un apartamento del Norte de Bogotá (Norte con N mayúscula) en unión libre con una caleña y donde se dedica a dormir todo el día y a esperar la mesada que su madre (de la más selecta crema y nata capitalina) le envía todos los meses sin falta. Pero la pereza de Escobar está sustentada por una rica diatriba filosófica, que Caballero redacta de manera magistral.

El libro está compuesto de 14 capítulos, bastante largos (la novela tiene unas 600 páginas) en las que vemos como Escobar evoluciona desde su desidia existencial hasta que se cumple su más grande anhelo, sin darse cuenta y sin estar seguro de quererlo.

Al final del libro, me pude hacer una idea de como luciría Escobar y creo que sería más o menos así.

Escobar no tiene una profesión y se resiste a tenerla a pesar de que su tío, dueño de uno  de los bancos más importantes del país, le ha ofrecido un importante cargo en su empresa, pero él se resiste a cualquier cosa que pueda coartarle su preciosa libertad y es en ese momento que rechaza tener un hijo con su mujer. La desaparición de esta, desestabiliza a Escobar de tal manera que empieza a redescubir el mundo a su alrededor: el depravado y sucio mundo de la noche Bogotana, el mundo de sus amigos fascinados con el pensamiento revolucionario de izquierda, el glamuroso mundo de la alta sociedad de Bogotá de donde salió él y por supuesto el mundo de las mujeres.

A lo largo de la obra es notorio que además de toda la arandela y propaganda izquierdista que Caballero introduce en la novela, el tema central es la búsqueda del amor. Escobar busca amar, quiere amar, pero algo en su corazón está tan endurecido (¿La muerte de su hermano?) que en realidad parece buscar la mujer ideal en un mar de pasiones sin sentido y de mujeres que pasan por su vida y por su cuerpo casi sin ninguna consecuencia.

Me identifiqué con Escobar a tal punto que quedé estupefacto cuando a los 2/3 de la novela, era evidente el plan de Caballero con su personaje; empezó quitándole a su mujer, luego su tranquilidad y así sucesivamente en una serie de casualidades que dejan a Escobar en la inmunda, justo el lugar donde logra algo que había luchado por conseguir en buena parte de la novela: un poema, mismo que sería su peor enemigo llegando al final. Caballero le quita todo a su personaje, sólo para darle un último suspiro antes de que se termine de desatar el infierno. Y es en este final dónde he quedado seriamente sobresaltado.

Hacía mucho tiempo que un libro no me ponía a pensar tanto (tanto que para ordenar mis ideas decidí lavar platos un rato) y es que es una reflexión existencial muy bien hecha, que se presta para la discusión, el análisis y la meditación.  Me alegra que este haya sido uno de mis libros para este año. No pudo haber una mejor elección.

Libro 5/6 de 2013.

PD: Le sumo muchos puntos además porque me puso a leer poesía, a pesar de que no es que sea exactamente mi género literario favorito.

El Misterioso Caso de «Mulholland Drive» (2001)

No recuerdo muy bien el día (probablemente era viernes), ni el mes, ni mucho menos el año. Sólo recuerdo que luego de ver las noticias aparecieron en pantalla Diana Rico y Bernardo Hoyos, que por alguna razón creía que era el mismo cura de «El Minuto de Dios» y ya estaba a punto de apagar el televisor, muerto del sueño, cuando empezaron a explicar la película de la semana en Cine Arte. Había sido inicialmente un piloto para un serie de televisión (OK, ya tienen mi atención) sobre  algo sucedido en una misteriosa calle de Los Ángeles (síganme contando) y luego decían que el principio de la película daba muy buenas pistas sobre el fin de la misma (ahora si me tienen interesado). Y empezó la película con esto.

No recuerdo si me terminé de ver la película (probablemente no) pero esas imágenes extrañas estuvieron en mi mente hasta hace unos pocos días en que encontré a Diana Rico en Twitter y se me ocurrió preguntarle, para finalmente saciar mi curiosidad.

Diana me respondió que era «Twin Peaks» de David Lynch… pero luego de consultar un poco, me doy cuenta que es el director correcto, pero la película equivocada (probablemente no di muchos datos), pero finalmente la encontré y era nada más y nada menos que Mulholland Drive (2001).

Pero antes de verla decidí investigarla un poco y me sorprendió ver lo mucho que se ha escrito sobre ella, blogs, ensayos, artículos en revistas… mucho. Y luego de verla y saber un poco más de ella he podido entender el magnetismo y la fascinación que causa.

La película como tal tiene 3 partes. 1) El prólogo que contiene la escena del baile, más otra donde parece haber alguien a punto de dormir. 2) El Piloto que son las escenas que David Lynch había grabado para la serie de televisión que pretendía lanzar y 3) El Epílogo El epílogo es la parte que da conclusión a la película  El Prólogo y el Epílogo fueron grabados mucho después del Piloto por lo que es posible apreciar cuales eran las intenciones de Lynch tanto en la serie de le televisión que quería lanzar, como en la película que terminó lanzando.

 

El Prologo:  El prólogo consiste en la escena de un baile llamado Jitterbug, muy popular a inicios del siglo 20 en EUA. Esta escena tiene una interferencia con imágenes de Naomi Watts en momentos sola y en momentos con dos ancianos. Luego viendo las mismas interferencias vemos una habitación. Estamos viendo a través de los ojos de alguien que duerme.

El Piloto: El piloto entonces se enfoca en un auto negro recorriendo el famoso paso, Mulholland Drive y vemos a Laura Herring dentro del auto, hasta que este se detiene y los conductores sacan un arma. El intento de asesinato es interrumpido por una accidente provocado por adolescentes borrachos (muy de moda en estos días en Bogotá). Para no hacerles el cuento muy largo, Laura Herring sobrevive al accidente y se refugia en casa de una anciana actriz llamada Ruth quien ha dejado la casa mientras hace una película en Canadá. Es allí donde la encuentra Betty (Naomi Watts) quien se da cuenta que la mujer (que decide tomar el nombre de Rita) no recuerda absolutamente nada. Ambas investigan basadas en los pocos recuerdos de Rita y encuentran a una mujer muerta en un vecindario no muy opulento del este de Los Ángeles. Esta historia es interrumpida a momentos por la historia de Adam,un director que se enfrenta a oscuras fuerzas detrás de la industria de las películas en Hollywood y la del Asesino, que parece tener cierto interés en hallar cierta chica. En el momento en que Rita y Betty encuentran a una mujer muerta (Diane Selwyn) en un apartamento la película cambia. (Una escena añadida en este segmento es la de dos hombres en un restaurante Winkie’s que muere al ver a un monstruo que ya había visto en sus sueños).

¿Qué hubiese pasado entre Adam y Betty? es la pregunta más interesante que podría hacerse respecto a Mulholland Drive.

El Epílogo:  Es entonces que la película se pone realmente extraña. Las historias de Adam y del Asesino, además de la del muerto, se interrumpen y la cinta se centra en Betty y Rita. Rita decide cambiar su imagen, empieza una relación lésbica con Betty y van a un club llamado «Silencio» donde en resumen les dicen que todo es una ilusión. Lo que pasa después es más extraño aún. Betty y Rita encuentran una caja azul, que encaja con una llave que llevaba la amnésica junto con un montón de dinero y cuando deciden abrir la caja, todo desaparece.  Es entonces que vemos a Diana Selwyn… y todo parece indicar que  lo que vimos antes es un sueño de ella. Entonces vemos la historia en sus verdaderas (¿?) proporciones. Diane y Camilla (Laura Herring) son actrices, pero Camilla es muchísimo más famosa. Ambas tienen una relación lésbica pero Camilla quiere sentar cabeza y casarse. Para deshacerse de Diane, Camilla la lleva a la fiesta de compromiso donde es evidente que no quiere nada más con ella. Diane entonces contrata al Asesino (el mismo del piloto). La presencia de una llave azul indica que el asesino ha llevado a cabo su propósito y Camilla está muerta. El monstruo del piloto arroja la caja azul y de ella salen los dos ancianos que luego persiguen a Diane en su apartamento, conduciéndola al suicidio. La última escena nos regresa al club Silencio.

La teoría más popular es que la última parte de la película es la vida real y que lo del Piloto es un sueño, lo cuál tiene sentido. Otra teoría es que en realidad el Piloto es real y que es Camilla la que está alucinando con una mujer llamada Betty hasta que logra tener acceso a sus recuerdos. Para mi esto es subjetivo y me interesa más la historia del piloto (soy un fan de la televisión, más que del cine) sobre todo la escena en que Betty y Adam se encuentran. La película es interesante sí, pero realmente me hubiese quedado mejor con la serie. Para mi la última parte de la película cuenta como indicador de lo que pasó antes de la llegada de Betty a Los Ángeles. Betty y Diane son dos personajes diferentes.  Así, todo lo que ocurre después que encuentra a Diane muerta es una ilusión, así como la Camilla interpretada por Melissa George. Sólo que vista de esa manera queda pendiente lo que ocurriría con Rita, Adam y Betty, que es lo que continuaría el piloto. ¿Qué diría Betty en el momento de saber que Camilla había causado la muerte a otra mujer?

Otras manera de ver el asunto es que la última parte de la película es lo que Lynch tenía destinado para el final de la serie. Evidentemente en TV no podía tener una relación tormentosa entre dos mujeres , así que probablemente se trataría de Betty y Adam enamorándose y Camilla revelando su verdadero ser e intentando recuperar el espacio que Betty podría quitarle y destruyéndola en el proceso, llevando a que ella la eliminara al final y ambas murieran, lo cuál explicaría la interferencia de imágenes con ambas al final.

Otra manea de buscarle explicación sería que en realidad toda la película fuera un collage de la vida de la tía Ruth, lo cual explicaría el jitterbug, la aparición de ella luego que Rita y Betty desparecieran y que luego de inicio accidentado en Hollywood lograra sus propósitos utilizando medios non-sanctos.

Lo que definitivamente marca un punto y aparte con la película es la música. David Lynch logra crear un ambiente interesante con pocas espacios, pero con un hermoso trabajo musical. Así mismo las actuaciones al final de la película son intensas, comparadas con las del piloto.  Al final lo que cuenta es que logra algo que ya es extraño en Hollywood, sobre todo en el Hollywood post-3D, poner al espectador a pensar.

Calificación: 4.20/5.00