Cáncer, Infinitos & The Fault in Our Stars (Reseñas X: Películas)

Shailene Woodley y Ansel Elgort personifican a Hazel Grace Lancaster y a Augustus Waters en «The Fault in Our Stars».

¿Alguna vez nos hemos sentado a pensar por qué las matemáticas son tan importantes? ¿Por qué en el colegio nos hacían ver más horas de matemáticas que de otras asignaturas más divertidas? ¿Por qué nos hacían pasar horas enteras haciendo ejercicios con números y variables, con decimales e irracionales, con ecuaciones y funciones? Algunos pensarán que era por la necesidad patológica del maestro o la maestra de matemáticas de hacer sufrir a sus estudiantes; otros, mucho más aterrizados, responderán que por la necesidad básica del ser humano de sacar cuentas, no nos vayan a embaucar con las vueltas en la tienda de la esquina; y unos pocos, muy pocos con mentes muy abiertas, responderán que es porque la misma realidad en la que vivimos está escrita con el lenguaje de las matemáticas.

«The Fault in Our Stars» (me rehúso a utilizar el nombre que le dieron en español) es una historia que se basa en un principio matemático para enseñarnos que incluso con el tiempo y las probabilidades en nuestra contra, aún tenemos esperanza.

La película narra la historia de Hazel Grace Lancaster (Shailene Woodley) una chica de dieciséis años, a la que el cáncer le ha arrebatado no sólo la posibilidad de una vida normal, sino la esperanza de sobrevivir más allá del tiempo que cree tener señalado. La condición pulmonar de Hazel la obliga a llevar siempre consigo una bala de oxígeno para evitar que su cuerpo entre shock por una hipoxia general.

En el inicio de la película, Hazel ha renunciado a toda posibilidad de una vida normal y sólo quiere disfrutar a solas de las pocas cosas que disfruta: la lectura y su familia… hasta el momento en que conoce a Augustus Waters (Ansel Elgort), un atractivo muchacho al que el cáncer también ha tocado,pero cuyas ganas de vivir y ser recordado contagian a la introvertida Hazel, iniciando una historia de amor, en la que los villanos no son personas llevadas por la ambición, la obsesión o el deseo, sino las circunstancias de la muerte que se ciernen inexorablemente sobre ellos.

Hay que reconocerlo, la historia de dos amantes condenados a estar separados desde el principio, no por vampiros, ni zombies, ni por vicios extraños, ni por su extraña cobardía, sino para la misma crueldad de la vida es un enfoque ciertamente original que se separa de toda la basura young-adult que emerge como mala hierba tanto en el cine, como en la literatura.

Si he de elegir el aspecto que más me gustó de la película, debo decir que en definitiva es el elenco. A pesar de que ni Woodley, ni Elgort fueron de mi total agrado en la última película que los vi, en esta encajan muy bien en sus roles. La introversión, sarcasmo, inteligencia y resignación de Hazel son muy bien representados por Woodley, pero es Elgort el que se roba el show, no sólo en sus escenas de super encantador niño con cáncer, sino en sus escenas dramáticas, tanto así que me atrevo a augurarle muchísimos premios por su interpretación.

Woodley y Elgort me recordaron mucho a Ewan McGregor y a Naomi Watts en The Impossible, no sólo por la extraordinaria química que muestran en pantalla, sino porque Woodley, al igual que McGregror en la mencionada cinta, hace un buen trabajo con algunos momentos brillantes (quizás el más brillante de la película), pero Elgort, al igual que Watts, se luce durante TODA la película. Quizás hay que darle al director Josh Boone algo de crédito también.

La fotografía y la puesta en escena son adecuadas para el contexto y la intensidad de la historia, evitando cometer el error de las películas basadas en los libros de Nicholas Sparks donde en medio de tanto color chillón y tantos encuadres naturales, termina uno distrayéndose de los personajes y su desarrollo.

Los diálogos son muy inteligentes y no podía esperar menos de una historia escrita por John Green, siendo la parte más importante la de los diferentes infinitos. «Existen infinitos más grandes que otros», esa realidad matemática (demostrada en 1874 por Georg Cantor) es el tema de una de los diálogos más inteligentes que haya visto en el cine desde… bueno desde siempre. Para alguien que tiene una enfermedad terminal puede parecer que el número de días que le quedan es un número finito, pero la realidad matemática, que entre dos números existen una cantidad infinita de otros números, indica que quizás un número finito de días pueden convertirse en un infinito más, a pesar de tener todo en contra.

Diálogos inteligentes, no esperaba menos de una historia escrita por John Green.

Pero a pesar de todos los puntos positivos, hubo ciertas cosas que no me terminaron de cuadrar en «The Fault in Our Stars». Primero, la historia es increíblemente predecible, en los primeros quince minutos pude pronosticar con toda exactitud como terminaría, lo cuál me dejó situado en el «¿Cómo?» y no en el «¿Qué»? pasaría al final. Por otro lado, es evidente la intención de los escritores, los productores o el director de darles contentillo a los lectores adolescentes del libro, por lo que la se siente forzada en ocasiones, sólo para fomentar la lágrima fácil. Y por último, lo más irritante de esta película es precisamente el montón de adolescentes tontos que van a la sala de cine creyendo que por haber leído un libro (uno sólo, porque estoy seguro que no se han leído más) se creen los más intelectuales hablando de lo que va a pasar y llorando como magdalenas en la mitad del teatro, sólo para verse mainstreams. Si hubiese sabido eso, mejor espero la versión en DVD.

Una última sugerencia, estudien los conceptos básicos de las matemáticas, porque quizás en la próxima película young-adult que vean, las puedan necesitar.

(Nótese el sarcasmo)

Calificación 4.00/5.00

Reseñas X: Game of Thrones 4×10 «The Children»

Por fin, por fin, por fin, por fin, llegó el capítulo final de la cuarta temporada de Game of Thrones y hago tanta insistencia en ese «por fin» porque en definitiva de esta temporada lo único que me gustó fue su capítulo final… en parte porque fue bueno (relativamente) y en parte porque pone fin a una temporada que personalmente considero, fue de puro relleno. Pero, como siempre,vamos por partes:

En El Norte:

Más exactamente en El Muro y sus alrededores, siguiendo a la «épica» batalla de la semana pasada, Jon decide enfrentarse a Raeghar Targaryen Mance Rayder, con el fino objetivo de matarlo en su propia tienda.  El diálogo Jon-Mance se dirige esencialmente a que tanto cambió a Jon su experiencia con los salvajes, sobre todo su experiencia con Ygritte… al gigante que murió en el muro y por supuesto en su clara (y estúpida) intención de asesinarlo. Pero justo en medio de la conversación, el ejército de Stannis cabalga hacia el ejército salvaje, disminuyéndolo rápidamente; Mance, que parece tener más sentido común que Jon, declara la rendición total ante las fuerzas de Stannis. Jon se identifica como hijo de Ned Stark, cuya lealtad a Stannis le provocó la muerte.

Stannis en una especie de admiración por la inteligencia de Jon o quizás sólo por lástima, le pide su opinión sobre lo que debe hacerse con Mance Rayder, a lo que Jon responde que debe perdonársele la vida y mantenerlo prisionero. Jon, por supuesto le insiste a Stannis en que debe quemar todos los muertos en la batalla, si no quiere que la serie deje de llamarse Game of Thrones  para ser The Walking Dead going Wild.

Jon luego habla con Tormund y le explica el cambio en su situación con la llegada de Stannis, y en esencia Tormund le dice lo mismo que le dijo Mance, sólo que con menos palabras bonitas, también hablan de los funerales… por lo que el asunto de Ygritte sale a relucir. Jon lleva a Ygritte más allá del muro y la quema en un funeral privado, mientras que de regreso a Castle Black, los hombres de Stannis y lo que queda de la guardia de la noche, le dan cristiana sepultura a los caídos en la batalla, y es entonces que vemos a Melisandre echándole el ojo a Jon… por lo que seguramente la veremos sin ropa la próxima temporada.

Mientrás que más allá del muro (pero mucho más allá, como en el Polo Norte de Westeros o algo así), Bran, Hodor, Meera y Jojen llegan finalmente al árbol que veían en sus sueños verdes, o como se llamen. Con la sorpresa que el lugar está rodeado de zombies, por lo que los esfuerzos de Jon de que la serie no cambiara de nombre, se vieron frustrados de momento. Meera y Jojen combaten con fuerza, pero Hodor ni siquiera puede ayudar, por lo tonto que es, por lo que Bran lo posee y le da guerra a los muertos vivientes (no tiene nada que ver con la serie de AMC), pero no tanto como para que uno de ellos le clave siete puñaladas en la espalda en el pecho de Jojen. Teniendo en cuenta que Jojen NO muere aún en los libros, esto sí que fue sorpresivo. Pero bueno, en medio de la batalla, una niña con cara de elfo de «El Señor de los Anillos» se aparece y le pide a los muchachos que la sigan.

 

Bran, Hodor y Meera entran a la cueva que está protegida por una especie de escudo anti-zombies. Dentro, en un lugar lleno de ramas, está el cuervo de tres ojos… que es mucho menos aterrador que en el libro, porque acá es sólo un anciana con un ojo sentado en un tronco de raíces. El cuervo le dice a Meera que Jojen sabía que moriría (¡y nosotros no!), y el lo sabe porque prácticamente él lo sabe todo, el pasado y el futuro, es así como sabe que Bran no caminará nunca más, pero si volará…. espero que no sea en BluJet o en Viva Colombia.

En *Bosteza con la boca bien abierta*, Perdón En Meereen:

Que flojera tener que hablar de Meereen, no tanto porque la historia sea mala (que sí lo es), sino por tener que ver a la loca de Daenerys, que es peor que Juan Manuel Santos intentando complacer a todo el mundo. Por la mente transtornada de Daenerys no pasa la idea de que exista gente que se haya acostumbrado a la sociedad esclavista de Meereen y se le ocurre la maravillosa idea de hacer contratos de trabajo… tan linda ella, y está hasta feliz cuando un campesino le trae el cuerpo de uno de sus hijos, quemado por Drogon.  Daenerys que es una tonta sin igual, se deja afectar por eso, sin darse su lugar de reina y decide encadenar sus dragones a las catacumbas de Meereen. Sí, claro, voy a encerrar a dos criaturas que matarían a cualquier que yo se lo ordenase y que son la clave para conseguir mi corona… ay, por favor.

En El Valle (Nada que ver con el Valle del Cauca, gracias a los cielos):

Bueno Brienne y Pod se dirigen a Eyrie donde esperan encontrar a Sansa Stark, pero en su lugar encuentran a Arya y al Sabueso… Brienne, haciendo uso de sus poderes mágicos, descubre que Arya es Arya, sin conocerla ni nada y está dispuesta a llevarla a un lugar seguro… ¡con Jaime Lannister! O sea… no por nada El Sabueso inicia una pelea con ella, que los deja heridos a ambos, pero mucho más al perro que cae por un acantilado. En la confusión, Brienne pierde a Arya, quien se queda cerca. El Sabueso tiene una pierna rota y está muriendo y le pide a Arya que lo asesine, tratando de provocarla, pero ella lo deja allí, sólo para morir. Arya encuentra un barco que se dirige a Braavos y mostrando su moneda se gana un tiquete directo a las ciudades libres. Buen viaje, Arya.

En Aterrizaje del Rey King’s Landing:

Tywin la tiene clara, no, no es que vaya a votar por Clara López, sino que sabe que la única manera que tiene de gobernar en Westeros es deshacerse de Cersei para ejercer control sobre Tommen y para eso tiene que casarla con Loras Tyrell. Cersei prefiere morirse antes de hacerlo y le dice a Tywin que prefiere decir toda la verdad sobre el origen de Tommen si Tywin insiste en enviarla lejos. Cersei acude a Jaime para consolarse, o más bien para manipularlo y que él haga algo antes de que su padre los separe.

Pero Jaime está más interesado en otras cosas, como por ejemplo, en liberar a Tyrion, quien en su camino de escape se encuentra con los aposentos de Tywin… y encuentra allí nada más y nada menos que a Shae. En los libros, Tyrion asesina a Shae ciego de dolor, pero aquí en la serie lo hace por defensa propia… y no es que esa puta mereciera menos. Luego Tyrion va en busca de su padre, con una ballesta en la mano y no es precisamente para mostrarle lo bonita que es. Tywin intenta manipular a Tyrion, pero no le funciona al señalar la condición de puta de Shae, por lo que Tywin muere en el baño, mientras (literalmente) la cagaba. Varys mete a Tyrion en un barril y lo embarca con dirección a Pentos desconocida. Con lo cuál la temporada marca su fin.

Y ahora a esperar un año para ver la quinta temporada si es que el cambio climático y el gobierno de Juan Manuel Santos lo permiten.

Reseñas X: Game of Thrones 4×09 «The Watchers on The Wall»

Bueno Jon ¿viniste a pelear o viniste a modelar?

Cien guardianes célibes vestidos de negro, cien mil salvajes sedientos de sangre, un muro de hielo de doscientos metros,  mamuts y gigantes fueron algunos de los protagonistas, del «Episodio 9» de la cuarta temporada de Game of Thrones y para esta reseña quise darme un poco más de tiempo para analizar este capítulo.

«The Watchers on The Wall» es el segundo capítulo que tiene lugar en una sola ubicación, siendo el primero «Blackwater», el noveno capítulo de la segunda temporada.

La situación en El Muro ha tocado fondo: Castle Black, el fortín de la Guardia de la Noche está custodiado escasamente por 100 hombres mal armados cuya única defensa es el muro de 200 metros que los separa de la llegada inminente del Rey Más Allá del Muro, Raeghar Targaryen Mance Rayder.  Pero al parecer lo único que les importa a Jon y a Sam es hablar de sus experiencias sexuales por las que Sam empieza a sentir una tardía curiosidad, justo cuando las probabilidades de que siga vivo son realmente escasas.

El plan de los salvajes es atacar el flanco norte y sur del muro en Castle Black, y para eso tienen a su warg de cabecera, un tipo que parece sacado de las películas de Benicio del Toro. Ygritte deja claro que está deseosa por matar a Jon Snow, aunque ni el warg, ni Tormund (cazagigantes) le creen una palabra. Está tan buena la discusión entre los salvajes que no se dan cuenta que Gilly, que curiosamente sobrevivió gracias a Ygritte, sale huyendo sin que nadie, ni el super-warg la noten.

WTF?!

A Sam se le ocurre que la mejor manera de satisfacer su curiosidad sexual es ir donde el Maestre Aemon (¡ay por favor!), quien le habla de la mujer que amó (¡Shiera Seastar?), y justo en ese momento Gilly aparece en la puerta de Castle Black, con su hijo (que con 20 grados bajo cero ni siquiera llora) y ambos se prometen no separarse y toda esa sarta de basura… hasta que los cuernos suenan: ¡los salvajes han llegado!

Desde su privilegiada posición en la cima de la muralla, Jon ve como el ejército de Mance, acompañado de un enorme incendio se aproxima, Alliser Thorne, quien es como cien mil veces más inteligente en la serie que en los libros, le dice a Jon que debió escucharlo, pero que en su posición como líder no podía darse el lujo de demostrarse dudoso.

Los primeros salvajes atacan y Ser Alliser empieza a dar órdenes… que los nerviosos reclutas negros tratan de obedecer, metiendo las cuatro de caminar. Y luego dicen que Alliser Thorne es malo por tratarlos de idiotas. Sam, por su parte, le promete a Gilly que no morirá en la doble batalla que están a punto de enfrentar… sí, claro porque un gordo cobarde tiene muchas probabilidades de quedar vivo en una pelea de semejante calibre, pero en fin. En una conversación bastante aburrida con Pyp (?) le dice que no se trata de ser valiente, sino de tener razones para olvidar quien se es… quizás aburrida la conversación, pero inteligente.

Ygritte, Tormundo y su amigo el super-warg inician el ataque desde el flanco sur, por lo que Alliser tiene que dejar inconclusa su importante labor de insultar estúpidos, para ponerse al frente de la batalla que se desarrolla abajo, dejando a cargo a Janos Slynt… Por favor.

Aragorn Alliser Thorne da un magnífico discurso de motivación y los guardias de la noche empiezan una batalla sin cuartel contra los salvajes del flanco sur.  En el flanco norte, los gigantes y los mamuts empiezan a atacar la puerta, y el inútil ese de Janos Slynt lo único que se le ocurre es seguir hablando de como era su trabajo en King’s Landing, por lo que Grenn (?) toma la iniciativa y le dice a Janos que bajé de inmediato bajo ordenes de Ser Alliser (no tiene nada que ver con el alicer de cabello). Entonces Jon toma el mando…  justo cuando un gigante arroja una flecha enorme y clava a un hermano negro lanzándolo al otro lado del muro, donde ocurre la batalla con Ygritte y Tormund.

Y eso no es todo, los gigantes destruyen el resguardo de los guardias en la cima, atacan la puerta de hierro y los salvajes ven su oportunidad para escalar la muralla. Las cosas en el flanco sur, están graves, tanto así que Janos Slynt termina refugiándose en la cocina con Gilly, mientras los guardias hacen uso hasta de agua hirviendo y cuchillos de destazar para servirse a unos cuantos salvajes.  Pyp  (?) no corre con la misma suerte y es asesinado por Ygritte, por lo que muere en la compañía de Sam. Bueno, al menos no muere solo.

Y bueno, la suerte al parecer sí está con Sam, porque encima de que no muere, mata al super-warg, antes que este le clave una flecha en su gordo cuerpo. Ser Alliser se da buen combate con Tormund, pero este logra herirlo, pero los guardias sobrantes logran sacarlo de la pelea.

Mientras tanto las cosas en el flanco norte no pintan nada bien, si bien lograron quemar a uno de los Mamuts CGI, contraviniendo la legislación de «Ningún animal fabricado por computadora fue herido durante la producción de esta serie»… uno de los gigantes ha logrado forzar la puerta de hierro exterior y se dispone a entrar a Castle Black. Jon encarga a Grenn la misión de no permitir que tal cosa sucede, mientras Sam queda encargado de soltar a Ghost, porque ¿Qué mejor que un Lobo Huargo para asistir en una batalla? Pero con todo eso, Jon tiene que bajar a asistir, dejando a Edd, El Penas, a cargo de la cima del muro.

Edd lo hace tan bien que al ver al montón de salvajes escalando el muro, libera la guadaña (que no sé de dónde salió ni por qué la tenían ahí) y literalmente borra al grupo salvaje.  Bien Edd.

Mientras tanto Jon tiene que enfrentar al villano salvaje que comer carne humana… que según la página de Wikipedia se llama Styr (no me puedo saber los nombres de todos), y aunque Styr le da una paliza al muchacho, Jon logra clavarle un martillo en la cabeza… luego de escupirle sangre en la cara. Que asco.

¿Ese era Styr? Y yo que creía que era un caníbal ahí sin nombre…

Luego, en la mejor escena del capítulo, Grenn y su grupo se enfrentan al gigante recitando el juramento de los guardias de la noche. Piel de gallina.

Y justo en ese momento, como en cualquier telenovela de Telemundo, Jon queda cara a cara con Ygritte, y casi casi parece que se van a abrazar… cuando una flecha atraviesa a la chica (¡OMG!) ¿El responsable? Olly (?) el hijo del campesino que ella asesinó hace como 7 capítulo. La vida es justa, Ygritte… y bueno Jon le dice adiós, en una escena igual de mal actuada que el capítulo final de La Madrastra.

En la cima, Edd, el Penas, se da cuenta que los salvajes han empezado la retirada, pero que eso no significa que hayan sido derrotados, sino que simplemente, Mance Rayder está probando que tan fuerte es la guardia.

La mañana siguiente, los hermanos negros se dan cuenta que Mance Rayder está preparando un nuevo ataque… esa misma noche, por lo que a Jon se le ocurre la gran solución: salir al norte del muro y matar el mismo a Mance Rayder. Definitivamente.

Este capítulo, si bien estuvo bien, no fue la gran maravilla; sí, fue divertido, sí, tuvo drama, sí, tuvo frases inteligentes… pero no fue lo suficientemente entretenido para mantenernos 60 minutos en la silla sin dar un bostezo y eso es consecuencia de que la trama de El Muro ha tenido 3 o 4 escenas durante toda la temporada por lo que es imposible seguirle el hilo conductor de manera eficiente… encima, es muy dificil recordar todos los nombres, uno no sabe (ni importa tampoco) quien es Pyp, Grenn o Ed… apenas Jon, Sam y hasta Thorne y bueno Janos Slynt, quien quedó vivo para la próxima temporada. Y con esto estamos a punto de dar paso al último capítulo titulado «Los Niños»… espero que no vaya el Bienestar Familiar y se los quite.

Reseñas X (Películas) : Al Filo del Mañana.

Hace exactamente una semana, estando mucho menos cansado y ansioso que ahora, fui al cine a ver que película estaba en cartelera. La fila era tan larga y abrumadora que estuve tentando a retroceder el tiempo y regresar al momento en que había decidido ir y echarme para atrás. Afortunadamente encontré a alguien en la fila que me hizo el favor de comprar la entrada sin tener que perder dos horas en llegar a la taquilla. ¿La película? Al Filo del Mañana.

Tenía semanas esperando esta película y no precisamente porque tuviera a Tom Cruise en el rol principal. «Al Filo del Mañana» (Edge of Tomorrow, en su título original; sí, sin «The«) está basada en la popular novela japonesa titulada «All you need is kill» que cuenta con una gruesa base de fans entre el público adolescente y adulto joven en todo el mundo. Si no ha escuchado de ella, es porque seguro está muy viejo para hacerlo. 😉

La historia de «Al Filo del Mañana» es muy simple: el Mayor William Cage (Tom Cruise) es un ex-publicista que se encuentra en el ejército de manera obligatoria, por la guerra sin cuartel que se sostiene ante una raza extraterrestre llamada «Imitadores»(Mimics), Cage ha sido el encargado de la parte de mercadeo de la guerra, hasta el momento en que intentando evitar su inclusión en el frente de guerra, es degradado a soldado raso por el general encargado. Cage se encuentra en la primera linea de combate para recupera el continente Europeo, ahora completamente invadido de imitadores. Pero en menos de cinco minutos, muere enfrentando a uno de los imitadores. A partir de ese momento el día se reinicia una y otra vez para Cage,  muriendo en cada oportunidad. Para entender lo que sucede e intentar destruir al enemigo extraterrestre, Cage deberá aliarse con la mítica Rita Vrataski (Emily Blunt), con quien desarrollará una relación que podría poner en riesgo su misión.

Si bien Tom Cruise nunca ha estado, está, ni estará en mi lista de actores favoritos, hay que reconocer que el tipo (a pesar de hacer el mismo personaje en todas las películas) sabe como echarse un super blockbuster en los hombros. Quizás la habilidad de Cruise no está en transformarse (como se supone que debería hacer un actor) sino en adaptar su único personaje a la enorme diversidad de películas en las que ha participado… y en su indiscutible presencia en pantalla.

Fuera de Cruise, cuyos talentos histriónicos son imposibles de detallar a ciencia cierta, las actuaciones en «Al Filo del Mañana» son decentes. Emily Blunt, como siempre, sobresaliendo en sus papeles con una excelente interpretación. El resto del elenco, encaja muy bien en sus personajes: Bill Paxton (irreconocible) y Brendan Gleeson, a quien no veíamos desde los tiempos de Harry Potter, hacen un gran trabajo.

Fenomenal…

La película (al igual que muchas de las películas de Cruise) tiene como premisa la capacidad de cambio del ser humano, que puede pasar de ser superficial, frívolo y cobarde, a valiente, maduro y altruista bajo las motivaciones correctas.

El trabajo de edición es impecable (el cronograma de grabaciones debió ser una locura)  y el argumento es equilibrado, preciso y entretenido. Diría que es una película que logra combinar una trama de acción, con un desarrollo interesante de sus personajes, bajo una premisa de fe en el ser humano, ambientada en un entorno futurista y apocalíptico.

Si hubiese retrocedido en el tiempo y no me hubiese visto la película por no hacer la fila, quizás estaría ahora durmiendo, o aprovechando el resto del domingo en alguna otra actividad mucho más productiva, sin saber que me había perdido una buena cinta. O quizás me la estaría viendo ahora mismo. Quien sabe… con las alternativas temporales, nadie juega.

Calificación 4.00 / 5.00

Reseñas X (Libros): Los Juegos Del Hambre.

Habiendo crecido leyendo los libros de Gabriel García Márquez con su exquisito punto de vista semi-omnisciente, en tercera persona en pasado, me resulta extremadamente difícil considerar de buena calidad un libro escrito en primera persona, desde el punto de vista de un solo personaje y encima en tiempo presente, pero justamente así es como están escritos el montón de best-sellers que tanto dan que hablar en los últimos tiempos, quizás no tanto por su narrativa en sí, sino por sus adaptaciones al cine y Los Juegos del Hambre (1) es un ejemplo de ese prolífico estilo.

Pero a pesar de tener un estilo narrativo relativamente similar al de algunas novelas de corte young-adult, sería injusto poner a Los Juegos del Hambre en el mismo saco que Crepúsculo, Los Instrumentos Mortales o Academia de Vampiros.

Los Juegos del Hambre se sitúa en un futuro distópico donde en lo que antes era América del Norte, sólo queda un país especialmente desigual y corrupto: Panem. Panem se encuentra dividido en una ciudad capital, llamada el Capitolio y doce distritos que en esencia son productores de todo lo que consume el Capitolio, recibiendo muy poco a cambio de su esfuerzo. Los habitantes de Panem están relegados a sus distritos y año tras año deben enfrentarse a una sádica costumbre: cada distrito al azar escoge dos tributos que se enfrentarán a los tributos de los otros once distritos en una pelea a muerte televisada a todo el país, llamada «los juegos del hambre».

A pesar de que por momentos la historia gira en torno a las inseguridades sentimentales de Katniss, la mayor parte de la novela trata de las injusticias del sistema económico de Panem y el grado de desesperación de sus habitantes por sobrevivir en medio del hambre, la humillación y la opresión. No hay que ser un genio para ver la similitud del sistema de Panem con el mundo actual y tampoco se necesita ser un genio para atar cabos y ver cual es el Capitolio y cuales son los distritos en el mundo en el que vivimos hoy.

«Panem donde puede morirte de hambre, sin poner en riesgo tu seguridad» es la frase que más he recordado de todo el libro, porque apunta al hecho que la seguridad y la libertad no sirven de mucho si no hay nada que echarle al estómago.

Los Juegos del Hambre es un libro que por su misma estructura es fácil de leer, es pura trama, y los diálogos son más bien escasos. Es tan rápida, que por eso mismo por momentos tiende a dejar a un lado los personajes para centrarse exclusivamente en la situaciones, pero dentro de esta montaña rusa argumental, la autora encontró cierto balance para darle desarrollo a sus personajes, que por lo menos presentan una gran variedad en su construcción.

A diferencia de lo que me sucedió con 50 Sombras de Grey, creo que sí estaría interesado en leer los otros dos libros de «Los Juegos del Hambre» para terminar de comprender mejor el universo creado por la autora y como se relaciona con nuestro universo. Quizás, después de todo, a pesar de su estilo narrativo simple, Los Juegos del Hambre sí es una buena novela.

Libro 5/12 para 2014.


Ficha

Nombre: Los Juegos del Hambre

Autora: Suzanne Collins

Scholastic Press / Editorial del Nuevo Extremo 2009

396 Páginas

ISBN: 978-987-609-165-7