Si Thomas Edinson y Reginald Fessenden vieran las tonterías por las que demandan en estos días por las cuestiones de patente se arrastrarían de la risa. Ambos inventaron las bombillas incandescentes, que no se diferenciaban en nada, salvo en la forma en que se conectaban a la corriente eléctrica. Si Edinson, quien sacó su inventó primero, hubiese demandado a a Fessenden por que su bombilla tenía la misma «Sensación y Apariencia» (Look and Feel) que la que él inventó, seguro el abogado se hubiese destornillado de la risa. Pero al parecer hoy ese circo ha tomado proporciones titánicas, y Apple ha demandando hasta a las manzanas por utilizar procesos y nombres que ellos patentaron con anterioridad. Además de que ya demandó a HTC, Samsung, Motorola y ya anda preguntando como se ve la Reina Isabel en paños menores a ver si también la demanda por el llamado «Look and Feel».
Pero además de Apple, muchas «compañías» se dedican a expurgarse la cabeza y empiezan a patentar hasta la forma de ponerse los calzoncillos. Hay patentes que tienen que ver hasta con los nombres, Apple, por ejemplo tiene todos los derechos sobre estas dos palabritas «APP STORE» y si alguien osa a utilizarla se las tendrá que ver con ellos. Windows intentó hacer lo mismo con esa palabra «Windows» sólo que luego se les volteó la torta.
Pero además de Apple, hay otras «empresas» mucho más cómodas tras de que no fabrican nada, ellas sencillamente patentan lo que sea, y patentan tanto que las posibilidades de que a alguien se le ocurra algo parecido son bastante altas, como lo han venido a saber muy dolorosamente todos aquellos que tienen que ver con Android, como Google, Samsung y Motorola.
Para más colmo, esas patentes ridículas pasan de mano en mano a quien le de la gana de pagarlas al mejor postor, y es por eso que en Google andan furiosos con la compra exagerada de Apple y Microsoft a las patentes de Nortel, porque saben que no las compraron porque las necesiten o porque vayan a innovar con ellas, sino para amargarles la vida a los de Mountain View (si, a los de Google), para que Android quedara trabado y les tenga que pagar y hacer todos los teléfonos inteligentes tan costosos y poco funcionales como el iPhone y los Windows Phone en sus diferentes modalidades.
¿Soluciones? Pueden haber varias, la primera crear una ley que detenga la transferencia de patentes como si fueran presentadoras de farándula de RCN prepagos que pasan a manos (entre otras cosas) del que mejor pague, si una empresa se va a la quiebra, pues la patente se vuelve pública, y todos la pueden utilizar. Otra, las patentes no deberían existir por tiempo tan prolongado (de 14 a 20 años), al menos no en el campo tecnológico donde cada mes las innovaciones son tantas que hacer un seguimiento de quien violó o no la patente se convierte en una labor titánica, más complicada que encontrar un juego de agujas en un pajar. ¿Por que no piensan en licencias de un año o seis meses?
Y por último deben revisar con urgencia que es lo que ellos consideran un invento, si hasta los nombres por comunes que sean caen dentro de esa categoría y si procesos que no se pueden llevar a cabo con la tecnología existente también deberían entrar.
Mientras tanto, Google se defiende, compró Motorola y con ella muchas preciosas patentes que necesita para fortalecer su sistema operativo Android y pelear de tu a tu con los monstruos tramposos de Microsoft y Apple, que aveces hacen parecer a los carruseles de la DIAN, las EPS y el IDU como unas inocentes palomitas.
Si creen que es mentira que lo de las pantentes es un circo haga click aquí, se sorprenderá jajaja.
La tecnología aparece con la especia humana, este cuchillo rudimentario en su época era lo último en tecnología.
La tecnología, a diferencia de lo que muchos podrían intuir por la forma en que se utiliza esa palabra en nuestro diario vivir, ha estado presente en la historia humana desde la aparición del homo sapiens como especie.
En esa época, el sentido de la vida humana consistía en asegurar los medios básicos para su supervivencia. Es por eso que la primera tecnología de la que se tenga conocimiento no tenía que ver precisamente con computadores, teléfonos celulares y viajes a la luna; la primera tecnología consistió en la transformación de los huesos, piedras y palos para la construcción de armas que aseguraran el abastecimiento de proteínas, mediante la caza en las sociedades nómadas.
La consolidación de la sociedad sedentaria introdujo una nueva era tecnológica, al implementar la agricultura como un medio de garantizar el abastecimiento de alimentos en poblaciones fijas, en este caso la tecnología vino en forma de herramientas para el arado, la preparación de la tierra, la conservación de las semillas, y la recolección de los productos cultivados.
La aparición de los grandes imperios como Roma y China garantizó la disponibilidad de recursos para invertir en la investigación y mantener sus poblaciones en un grado de bienestar que, hasta la fecha, era desconocido. Es bien conocido el avance tecnológico de los romanos. Abastecieron una ciudad de más de un millón de habitantes con agua limpia, los dotó de baños públicos, los mantuvo bien alimentados y entretenidos. El acueducto, el coliseo, las vías y la flota mercante romana en el Mediterráneo fueron sin dudas grandes avances tecnológicos en su tiempo, mientras que en el otro lado del mundo, la pólvora, el papel, la imprenta y la brújula hicieron lo propio en el Lejano Oriente.
La caída de Roma y la entrada del Oscurantismo en Occidente frenaron el avance y la investigación tecnológica por siglos, donde la Iglesia y la superstición dejaron al conocimiento científico en un segundo plano.
El descubrimiento de América, y la colonización aprovisionaron a Europa de recursos económicos suficientes, no solamente para engrosar sus arcas y patrocinar sus guerras fratricidas, sino para preparar al continente para El Renacimiento, una nueva era donde la ciencia y el avance tecnológica vuelve a una posición que nunca debieron perder.
Si de avances tecnológicos queremos hablar, debemos referirnos también a los Estados Unidos, que luego de su consolidación como república y expansión al oeste, empezaron la construcción de una serie de tecnología enfocada a explotar eficientemente las enormes planicies del medio oeste norteamericano.
Las guerras mundiales fortalecieron la posición de Estados Unidos, como líder tecnológico, dejando atrás su vocación agrícola a pasar a una vocación industrial y comercial, y llegó a ser dueño único del mayor avance tecnológico hasta esa fecha: la bomba atómica.
Fue precisamente en los Estados Unidos donde finaliza la era industrial tal y como era conocida hasta entonces, se empezaron a fabricar una serie de aparatos que acortaban distancias y no estamos hablando de medios de transporte.
La radio y la televisión fueron los medios que primero surgieron y demostraron un poder inmenso, no sólo para enviar propaganda bélica sino como tecnología útil para la educación.
La radio por sí mismo, siendo sólo un medio que transmite voz, fue capaz de instruir a muchos ciudadanos, en todo el mundo en una amplia gama de ramas del conocimiento. Sólo es recordar los tiempos del “Bachillerato por Radio” para ver el alcance de este medio.
Aunque la televisión significaba un paso adelante, incorporando imágenes, primero en blanco y negro y luego a color, hay que decir que más bien se transformó en un elemento distractor. No quiere decir que la televisión sea efectiva como herramienta educativa, algunas asignaturas como matemáticas y geografía se ven ampliamente beneficiadas por la incorporación de imágenes, pero del total de la producción destinada para la televisión, la mayoría se utiliza para el entretenimiento puro, no para la educación.
Muy pocas empresas han logrado un punto intermedio entre la educación y el entretenimiento, entre ellas las televisoras públicas BBC, TVE y RAI, todas europeas.
Luego de la masificación de los computadores personales de escritorio, se empezó a utilizar la tecnología como un remplazo de las antiguas, más que todo, los estudiantes utilizaban los procesadores de texto como Microsoft Word para remplazar la vieja máquina de escribir, más el potencial completo de los computadores no se alcanzó hasta la llegada del internet.
Pero al igual que el computador, con sus procesadores de texto, remplazaron las máquinas de escribir, pareciera ser que al principio, el internet sólo remplazaba los viejos y polvorientos libros de la biblioteca, por contenido disponible al instante. Más las cosas no eran tan sencillas, en esa época el contenido disponible en la red era deficiente y pobre, los libros y las investigaciones que se publicaban en papel, era aún el punto de referencia para la investigación.
El paso adelante llega con la web 2.0, aquella en la que el usuario de internet pasa de ser un consumidor neto, a ser aquel que crea y sube el contenido a la web. El ejemplo más claro de la gran utilidad de la 2.0 es nada más ni nada menos que Wikipedia. Una enciclopedia escrita por todos. Todos podemos transformar, añadir, quitar y ampliar información en Wikipedia, y se ha demostrado en más de una ocasión que aunque existen errores y hay casos de vandalismo (usuarios que borran, o alteran la afirmación con datos falsos o parcializados) estos casos son más bien la excepción, que la regla.
Wikipedia y Google han servido cómo las herramientas más útiles al servicio de la educación en la web, con la salvedad que su buen uso depende únicamente de sus usuarios; la tentación de copiar y pegar (CTRL+C, CTRL+V) en lugar de leer, reflexionar e interpretar es grande, pero la gran ventaja es que a diferencia del siglo pasado, la información está disponible y lista para usar. Aunque las bases de datos privativas contengan información de excelente calidad, relacionada con investigaciones novedosas, hay formas de acceder al contenido, ya sea mediante las claves proporcionadas por las universidades o mediante el pago de una suscripción, que en muchos casos es inferior a una suscripción a un periódico o a una revista impresa.
Google, empresa cuyo propósito es que la información global esté disponible de manera fácil y eficiente al usuario, ve aún más allá, saben que la era del petróleo y el carbón que facilitan enormemente la vida del ser humano, desde su utilización masiva a principios de la era industrial y han empezado a invertir enormes cantidades de dinero en la investigación de energías alternativas.
La nueva tecnología ha cambiado enormemente nuestro estilo de vida
El impacto de estas empresas, ya sean Google, Microsoft, Apple y otras más, en la educación, ya sea mediante el financiamiento de investigaciones; ya sea como aportantes de equipos de cómputo a las escuelas; ya sea como creadores de software de dibujo (AUTOCAD), de redacción de texto (Word), de cálculo (Excel), de geo-localización (Google Earth); ya sea como filántropos y patrocinadores de escuelas en todo el mundo, el impacto, como ya se dijo es enorme.
Casi todos estamos conectados, la tecnología es una extensión de nosotros, las cámaras son una extensión de nuestros ojos, los celulares, son una extensión de nuestra voz y nuestros oídos, es por eso que la tecnología no es un fin, es una herramienta, de la misma manera que nuestros sentidos nos permiten ver, sentir, oler, escuchar y hablar, así mismo la tecnología nos permiten hacer de manera más eficiente, amplia y sencilla todo eso, pero la manera en que lo utilicemos siempre dependerá de nosotros los usuarios, de la manera en que queramos entrenar nuestros cerebros, de la manera en que queramos expresar nuestras ideas.
Después de todo, desde la prehistoria, el fin de la tecnología es hacer nuestras existencias más sencillas, y hasta ahora lo ha logrado ampliamente.
Cada vez me convenzo más, a medida que interactuo con usuarios de Linux, que NUNCA van a poder desbancar a los omnipresentes sistemas operativos de escritorio de Microsoft, Windows, y ni siquiera van a tocarle un pelo a un competidor que tienen más cerca: las Mac.
Haciendo la claridad, que si bien Android es un sistema operativo basado en Linux, la gran y enorme diferencia es que a Android sólo Google le mete la mano, y es Google quien lanza las versiones, y es Google el que decide que aplicaciones caen en el Android Market, y Google ha hecho todo el esfuerzo para que Android sea un sistema operativo para móviles que no tenga que cargar con eso de que es «basado» en Linux.
Cuando alguien que ya utiliza algún distribución de Linux, de la gama casi infinita que hay (hay tantas que parece que hay más distribuciones que usuarios) la vende como la octava maravilla del mundo, después de todo es gratis, legal y la puedes modificar a tu gusto y hacer tantas cosas como te gusten y así empiezan a parlotear de manera parecida a cuando un fanático religioso te quiere vender su versión de los evangelios para llegar a la salvación.
Incluso hablan de que hasta las muelas las calzan con Linux, que aunque puede ser cierto, el sistema operativo que me interesa que funcione es el de mi equipo de computo, ya sea de escritorio o portátil.
Pero lo que no dicen es que detrás de esa mascara bonita, del software libre y de la filosofía de la que tanto alardean, hay un lado oscuro que ha hecho, hace y hará que los pocos usuarios del común que se atreven a entrar, terminen aburriendose y salir despavoridos una vez conocen ese lado oscuro, que intentan ocultar con una cortina de humo de filosofía y cultura, que en realidad no es tal sino que muta en una especie de monstruoso fervor religioso.
Empecemos con los problemas que tienen con el hardware; el problema que surge es que los fabricantes de Hardware no tratan, ni más faltaba de adaptarse a Linux, es Linux es el que tiene que adaptarse a ellos, y por eso siempre hay un periodo de espera entre un hardware recién lanzado y el momento en que una distribución de Linux lo pueda reconocer, y no son raras las historias que hasta en equipos no tan nuevos, algunas distribuciones tienen problemas serios para reconocer estos equipos y entonces hay que salir corriendo a instalar Windows para que esa platica no se pierda.
Otra cosa que no dicen es lo referente a las aplicaciones, el software con el que el usuario de Linux debe trabajar, si es cierto, hay tantas aplicaciones (tal vez hasta haya más aplicaciones que usuarios, jajaja no mentiras) que cubren un gran porcentaje de las necesidades informáticas de un usuario. Pero cuando estas aplicaciones se comparan con las más utilizadas en el mercado, dejan muchísimo que desear y la palabra que pasa enseguida por la mente es: mediocridad, se ven como aplicaciones sin terminar, toscas y crudas. Incluso si estas aplicaciones fueran perfectamente agradables a la vista, siempre habría que tomar como referencia el líder del mercado, como lo es Photoshop en edición fotográfica y AUTOCAD en dibujo, sólo hay que ver el ejemplo de Mac, cuya interfaz es sin duda mucho más agradable, pero que nunca ha podido superar a Windows en la predilección de los usuarios.
Pero aunque las distros de Linux fueran sistemas operativos perfectos (sino vea la cantidad de bugs de una sóla de sus distribuciones: Ubuntu) lo que termina de embarrar es su comunidad. No hablo por todos, claro está, pero son aquellos que tratan a Linux como una religión, como un estilo de vida, los que nunca permitirán que Linux se popularice. Ellos saben y se resisten a que el mundo se abra a ellos, sencillamente ya dejarían de ser diferentes. Ellos intentan convencer a sus amigos, vecinos y a todo el que pueden de que utilicen una distro de Linux y cuando ya el cliente está en el agua, lo dejan que se lo coman los tiburones.
No es sino ver como tratan a los usuarios que se atreven a preguntar o a comentar algo que deje mal parado a Linux, porque se alzan como una horda enardecida, de los tiempos de la Inquisición vociferando groserías y tratando a propios y extraños de tontos, estúpidos, creyendo que son mejores que los demás solo porque saben usar el terminal, o saben compilar y en lugar de ayudar con paciencia, lo único que hacen es insultar a diestra y siniestra.
La diferencia entre Linux y Windows, más allá del plano del software es que Microsoft visionó a Windows como un producto global, tratando de que cualquier usuario lo pudiera utilizar, mientras que las distros de Linux son nichos, siendo que Ubuntu, la distro más utilizada es para usuarios de Linux que extrañan a Windows, y eso dicho por los usuarios de otras distros de Linux, no por mi.
Creo que es hora de que la comunidad de Linux piense bien que es lo que quieren, si desean derrotar a Windows, unificando criterios y especializando sus aplicaciones y sobre todo depurando a los miembros que espantan a los nuevos usuarios, o si se quedará por siempre en limbo de los sistemas operativos, como una secta escondida en el fondo de la tabla de todas las estadísticas.
Actualmente en su versión 5.0, Diigo sigue mejorando.
Luego de pasar por varios sitios de bookmarking como Digg, StumbleUpon, Delicious y el peor de todos, Amplify, es reconfortante llegar a un sitio de la calidad de Diigo.
Es cierto que los Digg, StumbleUpon, Delicious y Amplify cumplen la función de marcar una página web y añadirle etiquetas y clasificarlas para una utilización futuro, pero ninguna de ellas le da la talla a Diigo.
Aplicación de Diigo para Android, Power Note
Diigo ofrece un tipo de marcado web, similar al marcado que un lector hace en su libro. No solo permite, marcar una página y etiquetarla, puedes seleccionar una sección de la página, hacer anotaciones, de la misma manera que en un libro puedes resaltar y hacer anotaciones en los márgenes, y lo mejor es que estas actividades las puedes mantener privadas, o hacerlas públicas y en este último caso están disponibles vía RSS.
¿Pero que pasa si tienes tu lista de páginas marcadas en Delicious? Puedes importarlas desde Diigo de manera bastante sencilla.
Si por si fuera poco con todas las opciones de Bookmarking que ofrece Diigo, también es posible hacer notas y guardar imágenes, aunque si pretende guardar una gran cantidad de imágenes es recomendable utilizar la versión premium.
Aunque utilizar sólo la página web permite flexibilidad en la utilización de las herramientas de Diigo, para aprovecharlo al máximo se debe tener en la extensión de Diigo en tu navegador Google Chrome. También hay varias aplicaciones disponibles para Firefox
Para aquellos que utilizamos Twitter, nos permite almacenar de manera perfectamente organizada los tweets que marquemos como favoritos.
Incluso desde tu Android, o en su defecto desde tu iPhone, puedes guardar las páginas que visitas en tu navegador. En Android funciona de maravilla con la aplicación Power Note, que se consigue en el Android Market y da todas las opciones básicas, como etiquetar, marcar la visibilidad y hacer descripciones de las páginas de tu predilección.
Extensión para Google Chrome de Diigo
Si Delicious de Yahoo era una herramienta poderosa, Diigo la supera con creces y día a día aparecen nuevas características que mejoran mucho más la experiencia. Ya no estamos hablando de Bookmarking, estamos hablando de Bookmarking Recargado.
¿Alguna vez has querido capturar una imagen que hayas encontrado en la web, una foto que alguien se equivocó al publicar, un tweet malintencionado, o sencillamente una toma sobre una página web que quieras compartir directamente? Bueno aunque para imprimir pantallas se inventaron precisamente el botón de IMP PNT que debe estar a la derecha superior de tu teclado, hay una extensión que te permite imprimir el contenido, seleccionarlo, guardarlo en tu disco duro y compartirlo: Screen Capture.
Opciones
Es una de las extensiones hechas desde Google, la descargas directamente desde este link de la Chrome Web Store y tarda un par de segundos en aparecer directamente en la barra superior del popular navegador, utilizarla es aún más sencillo, pulsando el botón se activa la opción de capturar imagenes, tu decides si quieres capturar toda la página, o solamente un segmento. Luego de seleccionar el segmento deseado te da la opción de guardar el archivo, o compartirlo, se puede compartir (hasta ahora) sólamente en Picasa (por tanto se hace extensivo a Google+) y a facebook, y aunque suena raro no hay opciones para compartir en Twitter… sino a Sina, la versión china (boooooo) de Twitter, igual siempre estará twitpic para subir el contenido y compartirlo en twitter y si por alguna razón se cae el internet, la extensión trabaja en linea y puedes seguir guardando el contenido al disco duro. Sólo es cuestión de probarlo.