Reseñas X (Libros): «El Teorema Katherine» de John Green

Portada de «El Teorema Katherine» en español.

Una novela con un concepto mucho más original, complejo y entretenido que su propia linea argumental, «El Teorema Katherine» puede ser, de acuerdo a sus gustos en cuestiones de literatura, romance, matemáticas y ciencias, la mejor, la peor o la más mediocre novela que cualquier lector haya podido leer.

Lo más interesante e irónico sobre «El Teorema Katherine (An Abundance of Katherines)» y sobre las otras cuatro novelas que escribió John Green entre 2005 y 2010, es que nadie les paró bolas hasta el bizarro (consulte el significado de bizarro en la RAE, gracias) momento en que «Bajo La Misma Estrella (The Fault in Our Stars)» se convirtió en el elemento favorito de tortura emocional para pre-púberes y adolescentes, tanto en su formato literario como en las pantallas de cine, instante en el que de pronto, todas las editoriales alrededor del mundo empezaron a contratar traductores para que el tsunami de popularidad se extendiera por todos los rincones del planeta tierra. Y esa es la principal falla número uno del Teorema de Katherine, su traducción, o bueno, al menos su traducción al español, que debe tener a Miguel de Cervantes Saavedra revolcándose en su propia tumba.

Desde el primer capítulo, es evidente que John Green no escribió su novela pensando que la iban a leer fuera de los Estados Unidos, porque el tipo escribe de una manera muy similar a como se escribieron hace casi medio siglo los libretos de «El Chavo del 8», con chistes, giros y un completo argumento basados además de las ocurrencias de los personajes, en las posibilidades y vicisitudes del idioma, claro que a diferencia de «El Chavo», que utilizaba el castellano neutro, John Green lo hace con el más puro Inglés Americano, de ese mismo que ni en Canadá terminan de entender, ahora imagínese usted esos chistes idiomáticos traducidos a ese adefesio que llaman español pan-hispano. ¡La locura automática!

Pero evidentemente estos problemas no son responsabilidad de la traductora (que creo que hizo un excelente trabajo hasta donde pudo), ni del autor (que no tenía por qué saber que sus obras se iban a traducir), o bueno, al menos no exclusivamente.

«El Teorema Katherine» cuenta la historia de Colin Singleton (yo me lo imaginé como una especie de Seth Rogen adolescente, pero con anorexia) un muchacho de 19 (?) años que acaba de terminar la escuela secundaria/preparatoria en Chicago y se enfrenta a la nefasta marca de haber sido abandonado 19 veces por mujeres con el nombre de Katherine; para tratar de entender el por qué de semejante casualidad y para superar la depresión causada por su último rompimiento, Colin decide hacer un viaje por el país, en compañía de su amigo Hassan (no es un terrorista), viaje en el que encontrará no sólo las respuestas que ha estado buscando sino muchas otras, a preguntas que ni siquiera se había hecho.

John Green aborda la novela de una manera diferente. No es el típico relato de novelas para adolescentes, donde todo es sentimientos, amores y tragedia. No. Green utiliza a su personaje principal, Colin Singleton, para expresar una serie de datos científicos e históricos, tan interesante, que sin darte cuenta, a medida que avanza la trama adolescente (ya hablaremos de ella) da la casualidad que has aprendido algo, para variar. Una mezcla muy interesante de obra de ficción y datos curiosos y científicos, además de matemáticos (ver el apéndice).

Portada del libro «An abundance of Katherines» en inglés.

Eso, desde todo punto de vista, es algo que no es frecuente en la literatura y que en definitiva se convierte (espero) en la firma del autor. Ahora, al igual que aplaudo la originalidad del concepto del libro, no puedo sino sentirme decepcionado frente al argumento. Si usted ha visto una película o una serie de adolescentes gringa, ya sabe exactamente que es lo que va pasar, las porristas y los jugadores de fútbol son los malos, y los inteligentes y gordos son los buenos. ¿Habrá algo más cliché que eso? Y eso que no les cuento el final, porque mejor dicho… es tan trillado, que entiendo perfectamente por qué ningún estudio se ha animado a darle la luz verde a una versión película de este libro.

Aún así, no hay nada que hacer, John Green es el autor del momento. Un tipo que tiene un canal gratuito en YouTube donde aprendes cosas interesantes, que escribe libros para adolescentes, donde estos aprenden cosas interesantes… bueno, creo que no podemos culparlo por tratar de llegar a una audiencia tan poco brillante como la adolescente con una trama tan fácil de digerir como un bocado de gelatina. Queda de tarea leer sus otras obras, a ver si las fallas de «Katherine» (espero que no) se repiten. Pero eso ya será para el próximo año, porque por este, ya cumplí con mi cuota de libros leídos. (¡Síiiii!)

Libro 12/12 para 2014. 


Ficha

Título: El Teorema Katherine

Autor: John Green

Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial S.A.S. (Nube de Tinta)

314 páginas.

ISBN: 978-958-57830-7-2


Reseñas X (Libros): «Hasta El Cielo Ida y Vuelta» de Cristina Álvarez de Mon

9788415880165Si hay algo bueno que podemos decir de la literatura, es que hay para todos los gustos. Hay libros de ciencia ficción, de sátira, de drama, de acción y aventura, de romance, de misterio, de horror, de auto-ayuda, de viajes, para niños, religiosos, de ciencia, de historia, de matemáticas, cómicos, de cocina, de plegarias, de fantasía, biografías y de casi todo lo que pueda imaginarse, resumido en una larga secuencia de etcéteras y «Hasta El Cuelo Ida y Vuelta» de la escritora española Cristina Álvarez de Mon corresponde a un tipo de literatura al cuál no había estado expuesto anteriormente, que es una obra de ficción dirigida a un público tocado por una de las enfermedades más complejas a nivel familiar y afectivo: La Enfermedad de Alzhaimer.

El libro cuenta la historia de Helena, una niña de once años cuya paso por la infancia se ve profundamente afectado en el momento en que su abuela, a quien ella considera su mejor amiga, empieza a perder la noción de la realidad por cuenta de la enfermedad neurodegenerativa, que ambas llaman «el ladrón de recuerdos».  El lector se introduce en la historia a través de las cartas que se envían Helena y su abuela en un periodo de tiempo de aproximadamente año y medio en el que se logra apreciar, el dolor y la desesperación del enfermo y por otro, el proceso análogo por el que pasan sus familiares.

Esta novela corta (sólo tiene 172 páginas bien espaciadas) es una historia profundamente emocional y humana, donde el viaje que hacen los personajes es interno y donde el argumento no se piensa en función de giros dramáticos y sorpresas, sino en la espera de lo inevitable, por lo que si usted es un lector sensible, es recomendable que tenga un pañuelo a la mano, porque le va a sacar más de una lágrima.

Pero la premisa de esta historia dista mucho del pesimismo de la muerte, todo lo contrario, es un libro que habla del amor y la esperanza y de lo que podemos aprender de esas personas que hacen parte de nuestra vida y que muchas veces damos por sentadas, creyendo que van a estar allí para siempre, hasta el momento en que la realidad nos demuestra lo contrario.

«Hasta El Cielo Ida y Vuelta» es una obra que hace parte de un tipo de literatura del que prácticamente no tenía noción hasta hace poco, pero cuyo objetivo de ayudar a entender las enfermedades terminales es práctico y noble. Un tipo de literatura que quizás no se dirija a todos los públicos, pero que cualquier persona pueda disfrutar y del que además puede aprender un poco para variar.

PD: Con este post, regreso a mi blog, luego de un periodo de descanso y vacaciones del cuál escribiré más tarde. Pendientes.

Libro 10/12 para 2014.


Ficha

Nombre: Hasta El Cielo Ida y Vuelta

Autora: Cristina Álvarez de Mon

Plataforma Editorial

172 Páginas.

ISBN: 978-84-15750-55-0


Sinsajo: Parte 1 y «El Efecto Hobbit» (Reseñas X)

Entre tanto NaNoWriMo, tantos cierres laborales de fin de año, tantas tareas que entregar en la universidad y tanto drama socio-sentimental, no me había dado tiempo de hacer la reseña correspondiente a la película más esperada para la temporada de Acción de Gracias en todo el mundo y me refiero nada más y nada menos que a la última entrega de la series de Los Juegos del Hambre titulada Sinsajo… bueno, aunque eso de última entrega es relativo, porque en realidad este Sinsajo, es sólo media película, con el nombre de Sinsajo: Parte 1, dejando la «Parte 2» para la temporada de verano de 2015, lo cuál ha generado una lluvia de críticas a las que por supuesto yo me sumo a continuación.

Algo radicalmente malo debe haber en Sinsajo: Parte 1, que ni siquiera a los fanáticos más acérrimos de la saga terminó por gustarles, llamándola (entre otros epítetos) «aburrida», «insípida», «larga», «incoherente» y hasta «intento descarado del estudio para vender la película por el doble de lo que costó». En fin, Sinsajo: Parte 1 sufre de lo que llamo «El efecto Hobbit»  que es lo que sucede cuando tratan de sacar más de una película de un libro de no más de 500 páginas, por lo que alguna de ellas (como sucedió con «El Hobbit: Un Viaje Inesperado) termina siendo un bodrio incoherente, aburrido y sin sentido. Valga y venga que de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte y hasta de Amanecer hayan podido sacar dos partes, teniendo en cuenta que son libros de 650 y 700 páginas respectivamente, pero en el caso de Sinsajo, estamos hablando de un libro de menos de 400 páginas, que usted se puede leer de una sentada si tiene buenos hábitos de lectura. ¿Qué se podía esperar de una película así?

Como era de esperarse con esta decisión un tanto absurda basada en la moda de finalizar las sagas de libros con dos películas (bendito sea Dios no había esa moda cuando salió El Señor de los Anillos ¿Se imaginan? «El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey: Parte 1», ¡Qué Horror!), Sinsajo es una película que a diferencia de las dos anteriores se siente supremamente lenta, demasiado melodramática e insuficientemente entretenida. Según los cálculos de Hollywood, Jennifer Lawrence es la heroína de acción más taquillera, por encima de Angelina Jolie, Kate Beckinsale o Mila Jovovich, pero si alguien considera que con esta película va a incrementar ese monto, estaría casi literalmente «meando fuera del tiesto» porque en Sinsajo: Parte 1, de acción…. pocón, pocón.

Las actuaciones se sienten forzadas y nada naturales incluyendo las de Lawrence, Julianne Moore y hasta la del difunto Philip Seymour Hoffmanni siquiera hablemos de la del hermano de Thor, la de Margaery Tyrell o la del sujeto que se parece a Supermán. La puesta en escenas es la típica de un blockbuster de verano, con el punto menos que la lanzaron en Noviembre, y salvo un par de escenas que muestran momentos claves de la revolución, no hay mucho que destacar, mucho menos en lo referente a los diálogos, que además de ser completamente cliché, los terminan rematando con el intento de parecer graciosos.

Bueno, y se preguntarán por qué he dejado por qué hasta ahora he dejado a Josh Hutcherson (Peeta Mellark) fuera de la reseña, bueno, en primer lugar tiene muy poco tiempo dentro de la cinta, contando todas sus apariciones no creo que supere los cinco minutos y segundo, porque en cada una de sus apariciones deja por el suelo al resto del elenco. A Hutcherson es al único al que se le cree algo y genera algo de empatía. Siendo esta una película melodramática, esperaba más de Lawrence que tenía media película para dar una actuación convincente de su amor por Peeta y queda más falsa que sonrisa de reina.

Quizás todo no es culpa de «El efecto Hobbit», quizás es que Lawrence se aburrió de Katniss y dejó de esforzarse… además, se ha esforzado tanto en tener papeles de mujer mayor, que ya nadie se come el cuento que es una heroína adolescente… nadie.

Calificación: 2.95/5.00

Reseña Los Juegos del Hambre 

Reseña En Llamas.

Reseña Los Juegos del Hambre (Libro)

Reseñas X (Libros): The Help

Cubierta original de «The Help», antes de la película….

No quiero dármelas del súper lector con lo que voy a decir, ni más faltaba, pero de todos los libros que me he leído, que Gracias a Dios no han sido tan pocos como los del colombiano promedio, «The Help», novela escrita por la estadounidense Kathryn Stockett, es sin duda uno de los más emotivos y conmovedores.

«The Help» o como se conoce en español «Criadas y Señoras», cuenta la historia de 3 mujeres (Aibeleen Clark, Minny Jackson y Eugenia «Skeeter» Phelan)  que viven en Jackson, Misisipi, en lo más rancio del racista y elitista Sur de los Estados Unidos, en el despertar de los Derechos Civiles con Martin Luther King, la desidia por la guerra de Vietnam, el ascenso del fenómeno hippy y el llamado al cambio de  John F. Kennedy, cambios que están muy lejos de si quiera afectar a Jackson, encerrado en una burbuja social que la escritora describe a la perfección.

La novela se divide en 34 capítulos, contados desde las perspectivas de sus tres protagonistas, similar a lo que hizo G.R.R Martin con Game of Thrones, excepto porque son sólo tres y no cincuenta mil, y también porque en lugar de capítulos infinitos, la autora proporciona muy bien su obra, haciendo pausas que en lugar de quitarle dinamismo y momentum a la obra, animan al lector a seguir leyendo.

Otra característica particular de esta novela es que, al igual que «Under The Dome», no está escrita en inglés estándar, (sí, la leí en inglés) sino que replica en forma escrita los acentos propios de sus personajes. Es así como en los capítulos de Aibeleen y Minny ve uno constantemente la palabra «Law» y me tomó como 10 capítulos comprender que esa palabra utilizada como complemento de exclamación era sencillamente la palabra «Lord» pronunciada por una mujer negra del Sur Estadounidense. Y ese es el ejemplo más sencillo. Pero a pesar de lo que puedan pensar, esta forma de escritura no hace al libro menos interesante, sino todo lo contrario,se convierte en un reto divertido para el lector descifrar el significado de esa palabras y frases que tanto color le ponen a la obra.

Cubierta de «The Help», después de la película…

Otro plus de esta novela es que, aunque en efecto es emotiva y emocional, en ningún momento es unidimensional. Cada uno de los puntos de vista, presenta una perspectiva emocional diferente. Mientras en los capítulos de Aibeleen impera el drama, en los de Minny se impone la comedia y en los de Miss Skeeter el valor y hasta un poco de romance. Y por cierto, además de estos personajes, tenemos como valor agregado a una de las antagonistas más detestables de todos los libros que he leído, es que ni Cersei, ni Smaug, ni Voldemort, ni Fernanda del Carpio, ni Big Jim, ni Junior, me han caído tan mal (de hecho me cayeron hasta bien) como esa racista, que se queda con Dolores Umbridge en el infierno de los villanos más aborrecibles de la literatura. Quizás, porque en efecto, la autora enfocó el racismo de cientos (sino miles) de personas en esa ciudad en un sólo personaje. ¿Cómo no la íbamos a odiar?

Para finalizar, «The Help» … un libro completamente recomendado, aunque no sé cuanto se haya perdido en la traducción en español.

Libro 8/12 para 2014


 

Ficha

Nombre: The Help

Autora: Kathryn Stockett

Berkley Books New York / Penguin Group

522 Páginas.

ISBN: 978-0-425-24513-2


PD: Aquí una probadita de Hilly… ¿Qué tal la infeliz?.

¿Cuál de las siguientes historias debo escribir?

Nanowrimo

Se acerca el NaNoWriMo (National Novel Writing Month) un evento en el que todos los escritores principiantes como yo tenemos el reto de escribir una novela de mínimo 50.000 palabras en menos de 30 días, y pues en vista de que quiero participar y tengo varias opciones, acudo a todos aquellos que leen mi blog, mi twitter, mi facebook y otras redes sociales a que me echen una mano. Tengo 6 historias, con temáticas diferentes de las cuales aún no he decidido cuál explorar en forma de novela. A continuación les presentaré lo que podría ser los primeros parrafos de cada una de ellas y luego el formulario de encuesta con el que espero me ayuden a escoger la historia. Empecemos:

HISTORIA 1:

La noche era oscura y lluviosa, iluminada apenas con los relámpagos intermitentes que surcaban a esa hora el cielo inclemente de La Mojana. El hombre corría desesperado, sin prestarle atención a la tormenta, salvo por la molestia que representaba avanzar con los zapatos ensopados en medio de la espesa hierba sin desmontar.

«Sólo un poco más» pensó. Sólo necesitaba avanzar un poco más, sólo un poco más y llegaría por fin a la orilla del caño, donde esperaba deshacerse para siempre de su vergüenza, vergüenza que llevaba en ese momento en su brazos, rodeada firmemente con dos cobijas que él mismo se había encargado de doblar. La criatura tenía los ojos cerrados a pesar de el sonido de los truenos y la lluvia; pensó que lo mejor era que estuviera muerta, pero el movimiento armónico golpeando su pecho demostraba lo contrario. La observó un momento. Estaba tibia y despedía un olor suave y agradable, que no coincidía con la vergüenza que su sóla existencia representaba.

Por un momento quiso detenerse, dar la vuelta y cubrir a aquella criatura indefensa con su protección de abuelo amoroso, pero al ver hacia adelante se dio cuenta que era muy tarde. Estaba en la orilla del caño. Era hora de tomar una decisión…

HISTORIA 2:

El lujoso automóvil color negro intenso, se abrió paso a través de la puerta del parqueadero de la clínica. Eran las cinco de la tarde en punto, y Robert observaba muy cuidadosamente comoel vehículo subía la rampa de acceso hasta la avenida y recorría la calle con rumbo hacia el norte de la ciudad. En algún momento de su recorrido, el automóvil tendría que llegar a la esquina y el tomaría su teléfono móvil para dar el aviso final a sus cómplices que se encontraban a un par de cuadras, listos para cumplir el trabajo asignado una vez dada la señal.

Robert seguía el movimiento del vehículo desde la acera del frente, donde tomaba un capuccino sin azucar,en una de las cafeterías más exclusivas del Norte de Bogotá. Estaba impecablemente vestido con un traje de suave algodón negro y una corbata roja de lino italiano. Días después, cuando todos los hechos estaban consumados, y agentes de la Fiscalía llegaran a la cafetería a preguntar a empleados y clientes si habían visto algo fuera de lo normal, ninguno recordó al joven alto, rubio y sofisticado que había tomado asiento en una mesa en la terraza, a pesar de la llovizna tenaz y si lo hubiesen recordado jamás lo hubiesen asociado con los horribles hechos que estaban a punto de tener lugar a unas cuadras de allí…

HISTORIA 3:

Diez meses después, en su lecho de muerte en un frío y oscuro hospital en Andalucía, Arantxa Sanchez-Coartazar recordaría claramente la mañana lluviosa en que vio por primera vez a Cartagena.

Había pasado renegando del viaje durante todo el vuelo, a pesar que su padre, Don Fabricio Sanchez-Coartazar había comprado practicamente toda la primera clase para que su caprichosa hija no tuviera oportunidad de cruzarse con alguno de aquellos «sudacas salvajes»  como solía llamar ella a los individuos provenientes de aquella parte del mundo. Era, por supuesto, un recurso desesperado del magnate para evitar escuchar las constantes quejas de su adorada hija, que desputando los diecisiete años, se había convertido en una muchachita insoportable…

HISTORIA 4:

Era mucho más de media noche cuando Aaron Cinco escuchó los pasos que provenían del pasillo contiguo a la habitación que compartía con otros tres de sus compañeros cadetes.

Una mujer alta y robusta entró lenta y silenciosamente a la habitación y se dirigió inequívocamente a la cama en la que Aaron se encontraba despierto.

-Aaron, despierta ¡ya es hora!

El muchacho fingió dormir. Quería demorar aquel momento lo más que pudiera, porque sabía que justo en el momento en que decidiera dejar de fingir y abrir los ojos, su vida cambiaría para siempre.

Eran las 12:55 de la mañana, del cinco de marzo del tricentésimo nonagésimo cuarto año del Nuevo Calendario , el mismo día en que Aaron Cinco cumplía trece años de edad y pasaría de ser un cadete menor de edad, a un líder adulto, y aunque para la mayoría aquello era motivo de celebración, a él lo llenaba de angustia…

HISTORIA 5:

Las negras noticias provenientes del otro lado del continente ya iban en camino, en el momento en que Kahl Zhatoz, príncipe real de las Tierras Santas De La Cuenca del Azur, despertaba al día en que su padre, Tiahn de la Casa Zhatoz, le otorgaría el noble título de Duque de Frhozkhast, el castillo congelado que dominaba las salvajaes y desoladas tierras del Vasto Norte donde, según había escuchado de boca de los monjes encargados de su instrucción académica, la noche invernal perduraba por meses.

Según Kahl veía las cosas, aquel título que le sería impuesto en unas horas, no era más que una excusa de última hora inventada por su padre para deshacerse de él de una vez por todas y dedicarse por completo a su hermano mayor, para sus futuras labores como rey de La Cuenca, en especial  en las delicadas artes de la diplomacia con los pruebas más allá del Mar Rocoso, con quien la Casa Zhatoz tenía fuertes vínculos familiares…

HISTORIA 6:

La habitación olía a humo, cocaína y alcohol. Preston Davis despertó desnudo rodeado por las suaves piernas de Jenny, la mesera de Mark’s, el pub donde había estado hasta las 3 de la mañana; y por los brazos de Nick, el fornido universitario que había conocido en el mismo lugar y con el que había tomado los tragos servidos por Jenny toda la noche, hasta que alguien (probablemente el mismo Preston) había sugerido que los tres fueran a un lugar más privado.

Ahora se encontraba allí, desnudo y atrapado, terriblemente mareado y con un espantoso dolor de cabeza. Si tan sólo pdiera aspirar un poco estaría bien, sólo un poco y podría dormir. Estaba desesperado. Con todo el cuidado que pudo, apartó los angulosos brazos de Nick y las impolutas piernas de Jenny y se levantó de su cama con rumbo a la sala, donde tal y como lo esperaba, encontró los rastros de polvo sobre la mesa de centro, así como ropa rasgada y charcos de licor por el piso.

Prestón tomó una de las tarjetas disponibles sobre la mesa, probablemente la identificación de Jenny o de Nick, y armó una fina linea blanca sobre la que inclinó la nariz. Aspiró, pero justo de inmediato se dio cuenta que algo andaba mal. Ya no estaba en su casa del norte de Auckland, sino de pie en una calle en una hermosa ciudad primaveral rodeada de colinas. Un muchacho, un niño de no más de quince años, estaba de pie frente a él. Tenía el cabello oscuro y los ojos azul claro.  Sonreía. El muchacho levantó la mano hacía el cielo primaveral y empezó a recitar algo incomprensible. El cielo se cubrió entonces de una oscuridad espesa y justo donde apuntaba el muchacho un anillo de luz incandescente empezó a formarse. Prestón no tuvo tiempo de admirarse porque justo en ese momento una asquerosa criatura voladora salió del anillo de luz, como si estuviera naciendo de la oscuridad. La criatura lo miro con ojos llenos de odio, dispuesta a destruir todo en su caminó. Preston quiso correr, pero una fuerza sobrenatural lo mantenía inmóvil, justo cuando la criatura se dirigió hacia él a toda velocidad, mostrando sus horribles colmillos…