Reseñas X: Game of Thrones 4×01 «Two Swords».

Afiche Promocional de la Cuarta Temporada de Game of Thrones.
Afiche Promocional de la Cuarta Temporada de Game of Thrones.

Y luego de una espera de casi un año, por fin llegó la serie favorita de los fans de Calabozos y Dragones, The West Wing y los pervertidos sexuales: Game of Thrones, que en su cuarta temporada promete entregarnos más zombies, dragones, monstruos congelados, drama político, torturas, asesinatos sangrientos y, por supuesto, mujeres desnudas.

La cuarta temporada de la exitosa serie de HBO, cubre el último segmento del tercer libro de La Canción de Hielo y Fuego, «Tormenta de Espadas«, y hasta donde parecen indicar los rumores del público, incluirá también partes de «Festín de Cuervos» y «Danza con Dragones«. Pero entremos en detalle.

La temporada abre con un prólogo (al mejor estilo de los libros) en el que vemos como la espada de Eddard Stark, Ice (o Hielo o como les de la gana) es fundida para hacer dos espadas. Tywin, que no da puntada sin dedal, tiene más de un objetivo con esto. Jaime (al que los productores por fin le dieron permiso de peluquearse y afeitarse) recibe una tentadora oferta de su padre: la espada y Casterly Rock. Jaime, por supuesto, se niega… y la razón es obvia, quiere estar al lado de su hermanita, pero le hubiese ido mejor si hubiese aceptado la oferta de su padre, porque al parecer Cersei no está muy alegre con su llegada.

Luego de esta Jaime-introducción, la serie se enfoca en el personaje más anticipado de toda la serie, el príncipe dorniense Oberyn Martell (Pedro Pascal). La llegada del príncipe de Dorne en los libros es mucho más espectacular, que la que se vio en TV, con una larga horda de caballos, sirvientes, estandartes y mucho más. Acá no solo la comitiva del príncipe fue mucho más pobre y menos abultada de lo que se esperaba sino que Oberyn ni siquiera estaba ahí y Tyrion y Bron, que seguramente no tenían más nada que hacer, se quedaron como las novias de Barranca esperando al famoso príncipe,  que ya había llegado desde la noche anterior.

Pedro Pascal como Oberyn Martell.
Pedro Pascal como Oberyn Martell.

Pero ¿Dónde andaría el príncipe Oberyn? … A ver ¿A dónde iría usted si llegara a la capital mundial del turismo sexual, que curiosamente en ese mundo no es Cartagena, sino King’s Landing? Claro, a un burdel. Y allí vemos a Oberyn y a su compañera Ellaria Sand, intentando seleccionar una prostituta de un grupo, como si estuvieran en una subasta de ganado o algo por el estilo. Pero luego de desnudar a un par de ellas y seleccionar a una, al parecer Oberyn quiere otro integrante en la orgía que está preparando… y le pregunta al muchacho encargado del negocio que cuanto pide por darlo, y no supimos la respuesta porque enseguida llegó Tyrion con Bron a dañarle el negocio a Oberyn, con tan mala suerte que el príncipe le dice que no está en la ciudad únicamente para disfrutar de su variada oferta sexual, sino para destruir a los Lannister.

Y Oberyn no es el único que piensa en eso, Sansa está en medio de un feroz cuadro depresivo por la noticia de la muerte de sus familiares, y no encuentra una mejor manera de desquitarse que amargándole la vida a Tyrion, que de por sí ya la tiene amargada con Tywin, Cersei, Joffrey… Oberyn, Shae, etc, etc, etc. Sansa prefiere pasar sus días en el bosque del castillo, donde se encuentra con Ser Bontos… ¿Quién? preguntará más de uno… a ver ¿se acuerdan en el primer capítulo de la segunda temporada?… ¿hace dos años?¿en el Día del Nombre de Joffrey? ¿la primera escena? ¿no? Bueno, ese. Al parecer tuvo que esperar dos años para agradecerle por haberle salvado el pellejo, de la depravada mano de Joffrey. Ahí va la primera falencia de la temporada y es muy seria. En los libros se sabe perfectamente quien es Ser Dontos y por qué hace lo que hace, en la serie es un desconocido, que apareció de la nada, proveniente de una escena que nadie tiene por qué recordar.

Pero saliendo de la intriga de King’s Landing pasamos al frío Norte, donde Jon, ya recuperado de los flechazos, no precisamente de amor, de Ygritte se entera de la muerte de Rob, quien era como su hermano y de Catelyn, quien sólo era una bruja infeliz que le hizo la vida miserable. A Jon casi que se le ve feliz por el hecho, hasta que tiene que ir a la audiencia en la que debe explicar su ausencia. La situación es complicada, Raeghar Targaryen, digo Mance Rayder tiene un ejército de 100.000 y piensa atacar el Muro por el Norte y por el Sur. Por supuesto, Janos Slynt y Ser Alliser Thorne… o como se llame, no piensan en el ejército salvaje que piensa despellejarlos vivos, sino en hacerle la vida imposible a Jon, pero afortunadamente el Maestre Aemon interviene y dice que le cree a Jon, bajo la premisa de que es un detector de mentiras por haber crecido en King’s Landing. El Maestre Aemon siempre con sus bromas.

Thormund, el cazagigantes e Ygritte están en el contigente que va a atacar Castle Black por el sur y están hablando del próximo capítulo de Revenge, cuando aparecen unos caníbales que trabajan para Mance, advirtiéndoles que harán lo que sea para destruir a la guardia de la noche.

Y si por el Norte llueve, por los lados de la Bahía de los Esclavos no escampa. Daenerys está viendo feliz viendo jugar a sus dragoncitos de felpa, devorando una oveja a dentelladas, cuando por tratar de evitar que peleen, Drogon le muestra su afilado set de colmillos, dejando a Daenerys con la necesidad urgente de un papel higiénico. Pero como no solo de dragones, vive el hombre, Dany también empieza su tórrido romance con Eric Bana Daario Naharis, cuyo cambio de rostro sólo puede ser explicado por la acción de Soraya Montenegro o alguna villana de telenovela. Pero la luna de miel se les acaba cuando ven que el camino a Meereen está cubierto de niños esclavos crucificados. Ser Barristan ofrece su servicio de limpieza para sepultar a los muertos y evitar una pandemia mundial, pero Daenerys dice que es mejor verlos muertos, para ella tomar la ciudad con más ganas. Claro porque eso es más importante que dejarlos que se pudran en el sol.

El verdadero giro de la historia hubiese sido que Drogon hubiese matado a Daenerys...
El verdadero giro de la historia hubiese sido que Drogon hubiese matado a Daenerys…

Y terminamos este capítulo con nada más y nada menos que con Arya y su acompañante, Sandor Clegane, más conocido en el bajo mundo como «El Perro». Arya al parecer está aburrida de andar en el mismo caballo que El Perro, pero es que ya es como obvio, puesto que Arya ya se ve como de 20 años y está muy grande para ir delante del caballo. Y pues andan lo más de bien hasta que se encuentran con una banda de soldados Lannister, que Arya conoció en la segunda temporada, especialmente a uno de ellos: Polliver, que supuestamente mató sin misericordia a mucha gente en Harrenhal. Bueno, yo sí recuerdo las atrocidades de Polliver en los libros, pero acá nunca lo vi, y si lo vi, nunca lo vi matando a nadie, pero bueno… al parecer Arya necesitaba recuperar su espada Aguja, así que sin ningún motivo o razón ella y el perro se embarcan en una pelea a muerte con los soldados, todo para que Arya consiguiera un caballo y pudiera matar a Polliver. Esta escena está a años luz de su contraparte en el libro, donde Arya muestra una seria inestabilidad emocional al asesinar a Polliver, pero aquí como que se toma las cosas muy tranquila, como diciendo «Ah sí, te mato porque hace dos temporadas mataste a yo no quien, pero con calmita, sin ninguna prisa». Y son las espadas (Dos Espadas) de Arya y El Perro, más que las de Tywin Lannister las que cierran el capítulo esperando la próxima emisión.

Sobre Noé y Otras Fantasías Apocalípticas (Reseñas X).

No hace falta buscar mucho en Google o en Bing sobre Noé para encontrar los términos «Drama Épico Bíblico» refiriéndose a la cinta dirigida por Darren Aronofsky, evidentemente antes de su estreno mundial hace unos días, porque desde el mismo instante en que la película se lanzó al público, fue evidente que sí, se trata de un buen drama y sí, se trata de una película épica, pero tiene de bíblico, lo que las novelas del Marqués de Sade tienen de pudorosas.

Si usted va a ir ala sala de cine pensando que va a ver una recreación punto por punto y coma por coma del relato bíblico del Génesis, le recomiendo que se ponga el cinturón de seguridad antes de que el golpe con la realidad lo deje inconsciente. Y es que no por nada, una hora después del estreno mundial de la cinta, Wikipedia dejó de llamarla «Drama Épico Bíblico» para rotularla como «Fantasía Épica Basada En La Biblia».

En efecto, Noé es una reimaginación feroz del relato bíblico, cuyo propósito, además de hacer la historia mucho más atractiva, es la de hacer un excelente estudio de personajes basado en el perturbador interrogante de si en verdad el ser humano merece sobrevivir el fin del mundo que el mismo se ha labrado; un interrogante que por supuesto no se hubiese podido hacer sin monstruos de piedra de cuatro metros de altura y súper villanos más preocupados por hacer de las suyas, que por sobrevivir al fin del mundo. Por supuesto.

Que miedo…

Yo puedo entender que la historia bíblica de Noé no sea tan cinematográfica como, por ejemplo, la de Moises, que tiene villano, efectos especiales y drama familiar, todo incluido ¿pero de ahí a meterle gigantes de piedra a la historia? Como que se pasaron un poquito.

Pero fuera de ese no tan insignificante detalle, debo decir que Noé es una de las películas mejor realizadas que he visto. En primer lugar el casting es perfecto, destacándose Russell Crowe, que logra recrear un Noé real, que entiende el tamaño de la empresa que le ha sido encomendada y el precio que tiene que pagar por ello. De hecho desde Gladiador, no lo había visto en una gama tan amplia de matices dramáticos. Jennifer Connelly, que interpreta a su esposa, es un contrapeso perfecto a la tremenda actuación de Crowe, pero los que más sorprendieron fueron Emma Watson, famosa por su papel de Hermione Granger en la saga de Harry Potter y Logan Lerman, más conocido como Percy Jackson.

Esta es la primera vez que veo a Watson en un papel fuera de su paso por Harry Potter (No, no me he visto The Bling Ring) y no decepcionó. En las numerosas escenas que tiene con Crowe, precisamente en los momentos más dramáticos de la cinta, Watson logra igualar en talento al ganador del Oscar y pone un punto y aparte a la inteligente hechicera de una vez por todas. Logan Lerman en su papel de Cam, el moralmente ambiguo hijo de Noé, le pone convicción a su personaje… aunque quizás le faltó el centavo para el peso, pero que no la haya embarrado ya es un avance.

… sorpresa.
Sorpresa…

La dirección es igualmente impecable, con tomas espectaculares, secuencias fabulosas y una representación genial del subconsciente del personaje, que es donde se supone se comunica con el Creador.

Una lectura más íntima de la película podría indicar cierta tendencia a desestimar el texto literal de la biblia, para dar paso a un conocimiento más científico, pero es muy difícil, si acaso no imposible, promover el ateísmo desde una película evidentemente religiosa en su trasfondo.

Para concluir, Noé es una película que se puede ver de muchas maneras, como una épica fantástica, como una reimaginación religiosa, o como una crítica social y esa multiplicidad de lados, es lo que hace que sea obligatorio verla en todo su esplendor, antes que la empiecen a agraviar, pasándola en especiales de dos partes los jueves y viernes santos en nuestro queridos canales nacionales.

Calificación: 4.72/5.00

Reseñas X (Libros): «Malditas Matemáticas» de Carlo Frabetti.

Portada de «Malditas Matemáticas» de Carlo Frabetti.

Ya estoy acostumbrado a ver la cara de pánico de mis interlocutores cuando, respondiendo a la típica pregunta introductoria «¿A qué te dedicas?» y enigmáticamente les respondo «Enseño matemáticas».  Pero el hecho de estar acostumbrado, no implica que no me sorprenda.

Aún habiendo pasado la primaria y el bachillerato más interesado en las peculiaridades de la geografía, las ciencias naturales y de Los Caballeros del Zodiaco, las matemáticas nunca resultaron ser ese monstruo devorador que parece ser para muchos, y no es porque sea un genio ni nada por el estilo, sino porque sencillamente para mi resolver un problema era un reto divertido.

Debo agradecerle quizás a mi madre y a mi padre por tomar la precaución de tener la casa llena de libros de todos los temas habidos y por haber y también a mis profesores de tercero y quinto de primaria que con el viejo método de ARGUMENTO-OPERACIÓN-RESPUESTA me hicieron ver las matemáticas no como conceptos abstractos y complejos, sino como herramientas para solucionar problemas cotidianos.

Intentando buscar una manera similar de presentar del mismo modo las matemáticas a mis estudiantes, tropecé con un libro con un nombre muy interesante «Malditas Matemáticas», escrito por el italiano Carlo Frabetti. El libro cuenta desde una perspectiva didáctica y entretenida la historia de Alicia en el País de los Números, una reimaginación de la historia de Lewis Caroll, Alicia en el País de las Maravillas.

Esta nueva Alicia es una niña que considera a las matemáticas un asunto realmente aburrido y fastidioso, hasta el momento en que se encuentra con Charlie, un extraño sujeto que la llevará hasta el País de los Números donde además de encontrar muchos personajes conocidos como La Reina de Corazones, La Liebre de Marzo y El Sombrereo, encontrará otros desconocidos como La Minovaca o el Matemago que le enseñarán que las matemáticas además de prácticas, pueden ser muy divertidas.

Es un libro corto, conciso y muy entretenido, una excelente opción para regalar a cualquiera que piense que las matemáticas son aburridas y que no sirven para nada.

Ficha.

Nombre: Malditas Matemáticas. Alicia en el País de los Números.

Autor: Carlo Frabetti.

Editorial: Alfaguara Juvenil.

135 Páginas.

Libro 2/12 de 2014.

Notas de Película ^ Captain America: The Winter Soldier / Capitán América y el Soldado del Invierno (2014)

3,8

⭐⭐⭐⭐

Walt Disney Pictures

Guión
⭐⭐⭐⭐
Dirección
⭐⭐⭐⭐
Actuaciones
⭐⭐⭐⭐
Impacto
⭐⭐⭐⭐
Premisa
⭐⭐⭐⭐

Y llegamos a la novena película del universo Marvel. Tengo que confesar que tuve que consultar con Wikipedia el dato exacto, porque entre tanto héroes, tantos villanos y tantos reboots, (ojo, reboots, no robots)  se pierde la noción de la realidad y uno termina preguntando por qué en esta película no salió el Profesor X, si el también es del Universo Marvel. Pero en fin, hablemos del Capitán América y su Soldado del Invierno.

De las nueve películas que Disney (sí, Disney) ha sacado de los héroes de Marvel (Iron Man 1,2 y 3; Thor 1,2; Capitán América 1,2; El Increíble Hulk y The Avengers) «El Soldado del Invierno» es una de las más oscuras.

Luego de salir de la fantasía cómica de Thor y de las graciosas ironías de Tony Stark, nos quedamos con Steve Rogers, el menos gracioso, pero más complejo del grupo de los vengadores. Y la historia que lo acompaña hasta aquí es una fiel copia de la personalidad de su personaje central.

«El Soldado del Invierno», aunque con obvios elementos de ciencia ficción, tiene como argumento central, el conflicto moral que representa la llamada «guerra preventiva» y los riesgos de sacrificar la libertad a cambio de la seguridad. Steve Rogers, el muchacho veterano de la segunda guerra mundial, despierta en un mundo donde la política es «Dispara primero y pregunta después» y donde él queda en medio de un serio conflicto de intereses políticos y militares.

Chris Evans, a quien todos conocimos como el narcisista Johnny Storm en «Los 4 Fantásticos» logra convencer con su actuación, pero Scarlett Johansson (que parece que no saben donde meterla)  y Samuel L. Jackson le sacan mucha ventaja.  Y no seguiré hablando de actuaciones en una película que incluye a Robert Redford y a la niña de Revenge.

Si bien la premisa es interesante y compleja, la narrativa  es supremamente predecible tanto así que los dos «super» giros de la historia (que no voy a decir aquí para no dañarles la película si es que no se la han visto aún) se ven venir desde el principio y no tienen nada de sorprendentes. Pero esas fallas argumentales se compensan un poco con unas nítidas escenas de acción y las ya comunes secuencias de destrucción épica, que en esta ocasión (gracias a Dios) no se les dio por calcar a Transformers y que en conjunto quedaron bastante bien.

Lo único que queda por anotar, sin empezar a soltar detalles de la trama, es que vale la pena verla y una advertencia, no salga corriendo apenas pasen los créditos… hay dos escenas al final de la cinta que no se puede perder, sobre todo si piensa seguirle el hilo al Universo Marvel en los años por venir (que no son pocos).

Reseñas X (Películas): #Nymphomaniac

Dirigida por el director danés Lars von Trier y dividida en dos volúmenes para comodidad del público y de los bolsillos de sus distribuidores, Nymphomaniac es una apuesta original, creativa, con muchos puntos a favor, pero con algunos en contra que no le permitirán convertirse en la película de culto que pretende ser.

Nymphomaniac es sin duda el proyecto más ambicioso del cine escandinavo en los últimos tiempos, una película hablada en inglés, con el estilo artístico del cine europeo combinado con nombres reconocidos a nivel global, lo que en términos más claros quiere decir, con actores estadounidenses que no son unos desconocidos con domicilio en París, Münich o Amsterdam.

Cuesta trabajo dar una opinión uniforme sobre Nymphomaniac, siendo una película tan larga (4 horas y media) y teniendo tantos elementos a considerar. Empecemos por lo más visible.

Los Actores.

Puede ser que a nivel geopolítico y militar, con todo lo de la OTAN  y eso, una combinación de europeos y estadounidenses puede que suena una excelente idea, pero a nivel cinematográfico todo ese feeling entre el viejo y el nuevo mundo, como que no se traduce muy bien. La película está hablada en inglés británico, por aquello de que es más global que el americano (sí, como no) lo cuál podría parecer una buena idea, teniendo en cuenta el fuerte acento de las actrices Charlotte Gainsbourg y Stacy Martin, pero no tan buena cuando aparecen en pantalla Shia LaBeouf, Uma Thurman, Cristian Slater y William Dafoe, haciendo una imitación muy pobre del estilizado acento británico, lo cuál es particularmente fastidioso y distractor.

La Técnica Narrativa.

Y es fastidioso tener que estar pendiente del acento de los actores cuando hay otros puntos que se quieren ver, como por ejemplo el estilo narrativo, que diverge mucho de lo que acostumbramos a ver en el cine pop de super héroes de Marvel y terror con cámaras cargadas.

La cinta es en realidad una retrospección del personaje principal (Joe, así sin apellido) intentando explicar a un extraño académico (Seligman, interpretado por Stellan Skarsgard) el por qué apareció golpeada en un callejón en medio de la noche. En realidad la película parece tener lugar en la imaginación colectiva de Joe y Seligman mientras se narra la historia, a través de 8 capítulos.

Si alguien ha visto una película con semejante disposición narrativa (sobre todo la de la retrospección colectiva) hágamelo saber, porque realmente no recuerdo haber visto algo como eso.

El Argumento.

Y es lo que viene con cada capítulo lo que va explicando paso a paso lo que ha llevado a Joe hasta ese punto ignóminioso del espacio-tiempo en que se encuentra con Seligman.

El argumento se desarrolla de manera fluida y aunque divaga para centrarse en ciertos aspectos de la vida de Joe, en ningún momento se tornan aburridos o fastidiosos, o bueno, no tan aburridos o fastidosos como el acento británico de Shia LaBeouf. Al final todos los cabos se atan y la historia tiene una conclusión, si bien no satisfactoria, al menos bien estructurada.

La Dirección.

Lo mejor de Nymphomaniac sin duda alguna es la dirección, sólo un director talentoso pudo haber realizado una obra como esta. A pesar de tener una intensa carga sexual y mostrar escenas de sexo explícito, la cinta nunca se siente como pornografía, de hecho los encuadres, la escenografía, las locaciones, la música y las ayudas visuales, hacen de Nymphomaniac una de las películas más atractivas e inteligentes a nivel artístico.

La Conclusión.

Sin embargo a pesar de una impecable dirección y un buen argumento, Nymphomaniac sufre y no solamente por lo dicho sobre los acentos, es la conclusión la que se siente completamente fuera de lugar.

Sí, está bien, el cine europeo es diferente y sus finales son extremadamente ambiguos, pero en esta parece un freno de mano aplicado a una automóvil a 300 kilómetros por hora. La película siempre se basó en la sinceridad con la que Joe asumía su condición sexual, de manera en que ponía por delante sus urgencias sexuales a las hipocresías sociales, pero justo faltando 30 minutos para el final, parece que a alguien le pareció que Joe debería empezar a sentir culpa y el personaje se empieza a desdibujar de manera crítica. La última escena que explica por qué Joe apareció donde Seligman la encuentra, podía ocurrir perfectamente sin necesidad de hacer el carácter «más simpático»… para luego regresarlo nuevamente a sus antecedentes donde es capaz de todo… en los últimos 15 segundos.

Nymphomaniac prometía ser el Kama Sutra del séptimo arte, pero en el afán de ser globalmente apetecible y «correcta» (irónico en una película sobre sexo) la lesionaron en aspectos críticos. Sólo falta ver a cuantos teatros la traen a Colombia y por cuánto tiempo aguantan antes que a algún cura o pastor se le ocurra ir a hacer protestas.

Calificación: 3.97/5.00