Los Ricos También Lloran: Una Mirada a La Ayuda Estatal a Pobres y Ricos.

En Colombia cuando nos hablan de ayuda estatal, lo primero que se nos viene a la mente es una aglomeración humana haciendo fila, bajo un sol inmisericorde, delante de un cajero electrónico para retirar los llamados subsidios de Familias Bajo El Sol En Acción. Sin embargo, no sólo en nuestro país, sino en la mayoría de países en todo el mundo, los programas de ayuda estatal no solamente se enfocan en el sector de menor ingreso de la población. El siguiente video explica claramente como funcionan dichos sistemas, tomando como ejemplo el del país capitalista por excelencia: Los Estados Unidos de América.  Para mayor claridad, debajo del video está la transcripción al español. (Original en inglés aquí).

Narrador: Y todo este tiempo creí que el mundo era redondo. El mundo no es redondo. Tiene bordes desde los que podemos caer y caras mirando en direcciones completamente opuestas. Y yo pensé que el mundo era enorme, pero no lo es. Está en nuestras manos. Podemos sostenerlo, cambiarlo, voltearlo, hacerlo temblar. Podemos resolverlo, pero no con la suerte o con el azar. Debemos aprender a hacerlo.

Ananya Roy: Todos los años, tengo a mi cargo una concurrida clase sobre pobreza global en la Universidad de California Berkeley. Como es lo lógico en una importante universidad pública, los estudiantes representan una diversidad de clases sociales, ventajas y privilegios.  Algunos son estudiantes de primera generación (sus padres no fueron a la universidad), algunos son hijos de la clase trabajadora de la California global; otros vienen de los cielos del sector acaudalado. Aunque también hay algunos que pertenecen a ese tambaleante grupo llamado la clase media estadounidense.

Los estudiantes también representa una diversidad de opiniones políticas. Aunque todos quieren la justicia social y ser partícipes del cambio social, tienen maneras algo diferentes de entender el significado de dichos conceptos. Para algunos, la cruzada es por la igualdad económica y social. Para otros es por un capitalismo compasivo. Para otros más es simplemente hacer el bien. Pero todos ellos tienen algo más en común: tienden a pensar que la pobreza global es algo que existe en otros lugares; en el Sur Global, en el tercer mundo, no aquí, no en los Estados Unidos de América.

ayuda estatal
Bancos, aerolíneas, emporios agrícolas y hasta empresas petroleras hacen fila para recibir ayudas estatales.

Una tarde, el año pasado, escuché a un grupo de mis estudiantes discutiendo sobre ayuda estatal y pobreza en los Estados Unidos. Era una discusión informal y las opiniones fluían libremente. Una estudiante anotó que estaba preocupada por el comportamiento de los pobres, igual que lo estaba por la desigualdad. Como estudiante de bajos ingresos, ella tenía varios trabajos. Uno de ellos era en una tienda de abarrotes. «Veo gente con ayuda estatal aquí todo el tiempo, tratando de comprar cigarrillos y alcohol con bonos de comida» dijo. (¿En que se gastaran los subsidios los beneficiarios de esas ayudas aquí en Colombia? Las cursivas son mías) «La dependencia es un problema. La solución a la pobreza no puede ser darle limosnas a los pobres» concluyó. Muchos en el grupo estuvieron de acuerdo con ella. Los estudiantes en esa conversación pertenecen a lo que yo designaría como la generación post-ayuda-estatal. Crecieron durante los años en el que el sistema de ayudas estatales estaba siendo desmantelado. La mayoría de ellos tenían cuatro años cuando el Presidente Clinton,  un tanto reticente, convirtió en ley, la propuesta que eliminaba las ayudas estatales para los necesitados. No escucharon a Ronald Reagan en su campaña para la nominación presidencial por el partido republicano en 1976, cuando invento el personaje de la «Reina de los Subsidios».  «Hay una mujer en Chicago»- dijo Reagan- «Tiene 80 nombres, 30 direcciones, 12 tarjetas del seguro social, tiene Medicaid, bonos de comida y recibe dinero de ayudas estatales bajo cada uno de esos nombres». Se gana al mes u$ 150.000 en efectivo, libres de impuestos».  No oyeron nada de eso, pero esa era su verdad. Crecieron en una era en la que las ayudas estatales, NO la pobreza, se habían convertido en el problema que debía resolverse.

Me di cuenta esa tarde que esta generación post-ayuda-estatal, expresaba opiniones profundamente ambivalentes sobre el papel del Estado. Les gustan las organizaciones sin ánimo de lucro, las soluciones de mercado a la pobreza, las organizaciones comunitarias, pero no es gusta el gobierno.Por esto es que se enamoran de las ideas de William Easterly, especialmente en esta linea «los ricos tienen mercados, los pobres tienen burócratas». La burocracia en el gobierno, como las ayudas estatales, era un problema, pero he aquí la paradoja: mis estudiantes gozan de un cúmulo de subsidios estatales escondidos que los apuntalan a la oportunidad y la aristocracia, pero no creen que dichos subsidios deban estar disponibles para los pobres.  Debemos replantear la frase de Easterly: los ricos tienen ayuda estatal, los pobres deben ayudarse a sí mismos.

Puesto de otra manera, mis estudiantes se preocupan de la dependencia de los pobres a la ayuda estatal, pero no logran reconocer que son dependientes de ese mismo tipo de ayudas. Yo también dependo de las ayudas estatales. Déjenme presentarme, soy Ananya Roy, profesora en la Universidad de California Berkeley, pero vivo en una vivienda pública. Mi carrera me permite una casa en las colinas de California con vista al puente Golden Gate, pero aún así, vivo en una vivienda pública.  La vivienda pública en la que yo vivo, no es la del estereotipo estadounidense, con edificios en ruinas, concentraciones de pobreza y vecindarios devastados por la violencia (Estamos entregando casas…). Mi vivienda es pública porque la deducción de impuestos que disfruto sobre mi hipoteca se parece más a una limosna sustancial que cualquier dinero gastado por el gobierno estadounidense en las maltrechas, estereotipadas e infames viviendas de carácter público.

Familias en Acción
Pero los ricos no son los únicos que hacen filas para recibir plata de los gobiernos, aquí un grupo de personas haciendo fila kilométrica para recibir ayudas de Familias en Acción.

Y hay millones de familias que disfrutan de los mismos beneficios. Para dar un dato nada más, en 1999 cuando se cerraba el siglo estadounidense, el gobierno norteamericano gastó veinticuatro mil millones de dólares en viviendas públicas y subsidios de arriendo para los pobres. Pero en el mismo año gastó setenta y dos mil millones en subsidios sobre hipotecas para la clase media y los acaudalados. Este tipo de exención nunca ha sido considerada ayuda estatal y no hay ningún estigma atado a esta dependencia. De hecho son vistos como «beneficios». ¿Por qué sucede eso? La historia cuenta.

El sistema de ayudas estatales en Estados Unidos fue forjado en el despertar de la Gran Depresión, para crear un nuevo contrato de programas sociales.  Pero, desde el mismo comienzo fue divido en dos canales: los programas de seguridad social disponibles como beneficios y los programas de asistencia pública, conocidos como ayudas. ¿Tengo que señalar las dimensiones en raza y género de esta división? Es hora que Estados Unidos reconsidere quien es dependiente de las ayudas estatales.

Narrador: En la búsqueda de la «Reina de los Subsidios» hemos estado buscando  personas naturales, cuando deberíamos estar buscando por personas jurídicas, deberíamos estar mirando a Walmart. Walmart es el empleador privado más grande en EUA , empleando en 2011 más personal que cualquier otra compañía del país. Walmart alcanzó un nada despreciable beneficio de $16.400 millones de dólares en ese mismo año y los seis herederos de Walmart, la familia Walton poseen cada uno, una fortuna de unos $100 mil millones, lo cuál es más que el 40% de los estadounidenses más pobres. Pero a pesar de hacer tal cantidad de dinero, el modelo de negocios de Walmart depende del Estado. Depende del hecho de ser la «Reina de los Subsidios» más grande de los Estados Unidos.. Debido a los reducidos salarios que Walmart paga a sus empleados (consecuencia de su política de horarios reducidos, igual que el Éxito en Colombia), el gobierno tiene que dar un paso al frente  y proveer asistencia pública a los empleados de Walmart para que puedan sobrevivir. Es por eso que la fuerza de trabajo de Walmart representa el receptor más grande de ayuda federal en los Estados Unidos.

Ananya Roy: Nunca antes, desde los tiempos de la Gran Depresión, la sociedad estadounidense ha enfrentado niveles de desigualdad tan escandalosos. Estados Unidos se ha convertido en la nación del 1%, donde ganancias económicas masivas llegan a tan sólo el 1% de los hogares. Esta es la obscena realidad que el movimiento Occupy ha hecho visible. Tal desigualdad no es natural. No es el resultado obligado del libre comercio. Más bien es producida por la política actual,donde las ayudas estatales van a los fondos de Wall Street y a super corporaciones como Walmart.

Esta es la plaga de lo que en 1958, el economista y diplomático llamó «la sociedad opulenta». En un análisis diseñado para conmover la conciencia del pueblo estadounidense y ayudar a lanza la guerra contra la pobreza en 1960, Galbraith declaró que el manejo de las economías modernas por opulentos para los opulentos, terminará fracasando. Incluso peor, los opulentos empiezan a sentir lo que Galbraith describe como «cómoda indiferencia» por los excluidos de la cultura y los beneficios que ellos disfrutan. Uno de los efectos que Galbraith notó fue la resistencia a la ayuda del gobierno por parte de los pobres, evidente en nuestros tiempos (No han venido a Colombia, aquí nadie rechaza un subsidio). Galbraith argumentó que, a pesar de todo, la lucha efectiva contra la pobreza puede venir exclusivamente del Estado.

Las conclusiones de Galbraith vuelven a estar vigentes hoy en día, pero no por las democracias liberales del Atlántico Norte. En lugar de eso, potencias económicas del Sur Global que han empezado a liderar programas estatales de inclusión social y desarrollo humano. En México y en Brasil transferencias condicionales de dinero apoyan a millones de hogares pobres y han sido asociadas a descensos en los niveles de pobreza y mejoras en la salud y educación. En la India, los legisladores empiezan a discutir sobre crecimiento inclusivo, esperando integrar a los más pobres en el rápido crecimiento de la economía.

Parte de mi vida académica la he dedicado a criticar estos programas. Puedo decirles por qué las transferencias condicionales de efectivo ponen una carga adicional a las que ya tienen las madres pobres. Puedo decirles por qué el acercamiento de la India al crecimiento inclusivo ha fracasado, pero también quiero señalar que se está creando un nuevo tipo de «estado de bienestar»  en el Sur Global, uno que implique un nuevo contrato social entre el Estado y los pobres.

Tal vez, el mejor ejemplos de esto, es el actual debate en muchos países sobre la necesidad de garantizar un salario mínimo (En Colombia ya tenemos… aunque muy mínimo). Esto es radical. Un ingreso mínimo garantizado es el salario de un ciudadano como un beneficio, no como ayuda.  Implica que el derecho de ciudadanía excede el ritual político del voto y el derecho a la dignidad humana y a la vida sin pobreza. Quiero ser clara, los gobiernos en el Sur Global no garantizan este nuevo contrato a los pobres. Los movimientos de gente de escasos recursos están reclamando estos contratos. Protestas contra la privación, la disposición y el desplazamiento.  Están rugiendo como los movimientos social  de gente pobre de Oshman Desu en Sudáfrica. Nosotros somos los pobres. Estos movimientos de gente pobre entienden lo que he el visionario radical Saul Alinsky entendía cuando inició acciones comunitarias en los vecindarios marginados de Chicago. La pobreza no es sólo pobreza de economía, es pobreza de poder.

Una parte importante de la pobreza de poder es ser definido como dependiente, dependiente de la caridad, de las limosnas, de las ayudas estatales. Transformar la dependencia en auto-determinación es el trabajo de los movimientos de gente pobre. Demostrar la dependencia de los ricos y de los pobres sobre las ayudas estatales debe ser nuestra labor colectiva.

Y así, esa tarde en la Universidad de California Berkeley, le pedí a mis estudiantes leer el poema de Maya Angelou «Ahí va Mamá Subsidios». » Ahí va Mamá subsidios, con sus manos regordetas en sus gruesas cadera, sus pobres hijos no conocen de juguetes, miran con las manos desnudas dentro de la cueva de los burócratas buscando la parte que a ella le corresponde. Ellos no me dan sus subsidios, yo se los arrebato».

Familias en acción burla
Recibir subsidios del estado generalmente no está bien visto., como muy bien lo expresa este «meme».

10 Alternativas a Whatsapp (En Caso Que Se Cuelgue).

En vista del reciente funcionamiento defectuoso de la aplicación de mensajería instantánea  Whatsapp, quizás la más popular en estos momentos en el mundo, la mayoría de sus usuarios (luego de superar la depresión post-abstinencia) han empezado a buscar alternativas. Whatsapp, a pesar de ser una aplicación bastante mediocre, ha logrado hasta hoy posicionarse de tal manera en el mercado de las aplicaciones para dispositivos móviles que logró venderse por casi VEINTE MIL MILLONES DE DÓLARES… que es más o menos lo que debe estar valiendo todo el sistema financiero colombiano en estos momentos. Semejante logro de una aplicación de subscripción, que curiosamente no le cobra a sus usuarios por utilizarla, se explica por ser una aplicación pionera en el uso en múltiples plataformas, estando actualmente disponible en Windows Phone, Android, Blackberry, iOS, Symbian y Meego, con lo cual tiene practicamente cubierto todo el mercado móvil. Sin embargo, en casos como el de hoy (22/02/2014) en que la súper popular aplicación, por cualquier razón decide salir de funcionamiento, sería bueno tener una alternativa para intercambiar mensajes en linea… no vaya a ser que nos de tiempo de salir a respirar aire puro, lejos de la pantalla del celular.

1. ICQ.

icq logo

El abuelo de los servicios de mensajería instantanea, ha visto un resurgimiento en el mundo de los smartphones y tablets. Además de tener versiones para  Windows Phone, Android, Blackberry y iOS, cuenta con las mismas características que Whatsapp, e incluso un par de mejoras como la posibilidad de jugar con los contactos y videollamadas.

2. Skype.

skype logo

Más ampliamente conocida por sus capacidad de videollamadas y por ser recientemente adquirida por Microsoft, Skype es una aplicación bastante popular, y aunque el grueso de sus usuarios sigue estando en los computadores de escritorio, su nueva casa matriz no ha escatimado esfuerzos para hacerse sentir en el mercado móvil, mejorando sus versiones en las principales plataformas.

3.  Google Hangouts.

google hangouts logo

La mensajería instantanea «By Google» es el opuesto perfecto de Whatsapp. Mientras que Whatsapp es una aplicación mediocre con muchos usuarios, Hangouts es una aplicación brillante con muy pocos de ellos, que no ha podido calar bien entre el público, a pesar de contar con el respaldo del gigante de las búsquedas.

4.  Kik Messenger.

kik messenger logo

Una aplicación alternativa que cumple con la misión elemental de enviar mensajes escritos, en diferentes plataformas, con un navegador incluido y con la ventaja de no tener que revelar el número telefónico como Whatsapp y la mayoría de sus competidores.

5. Viber.

viber logo

Una de las grandes ventajas de Viber, es que además de estar presente en todas las plataformas móviles, tiene una versión de escritorio. Podrán decir que es igual a Skype, pero Viber tiene un sentido mucho más social, además de que consume muchos menos datos que el servicio de Microsoft.

6.  Facebook Messenger.

facebook messenger

Quizás la menos evidente porque la utilizamos todo el tiempo como complemento a Whatsapp, Facebook Messenger es una excelente aplicación para comunicarnos con amigos y familiares. Curiosamente este es el punto en contra también, puesto que Whatsapp es una especie de plataforma intermedia entre los desconocidos y la gente de confianza, funcionando como una especie de campo de prueba.

7. Blackberry Messenger.

blackberry messenger logo

Derrotado por Whatsapp, cuando la masa de usuarios empezó a migrar de los limitados teléfonos Blackberry a Android (excepto en Venezuela donde todavía creen que están de moda), ha ganado cierto impulso con sus versiones para esta plataforma y para iOS. Pero así como tiene la ventaja de ser un viejo amigo para el usuario promedio, sufre de falta de características ubicuas en otras aplicaciones, como las videollamadas.

8. Twitter (?)

twitter logo

Y aunque no lo parezca, el servicio de Mensajes Directos de Twitter, con sus limitaciones en el número de caracteres, sin emoticons, sin videollamadas, se ha transformado en una verdadera opción para comunicarse de manera instantanea con usuarios en TODAS las plataformas, después de todo, si hay un navegador, hay Twitter.

9. Line.

line logo

Una aplicación que no ha escatimado en publicidad y en recursos para mejorar en todos los aspectos en que Whatsapp es lider. Whatsapp tiene unos emoticons mediocres, los de Line son espectaculares, Whatsapp carece de interacción social… Line, al mejor estilo de WIndows Live Messenger, tiene una política de almacenar estados… como si fuera una especie de Twitter bizarro. Es tan fantástico, que resulta siendo demasiado pesado interrumpiendo con frecuencia la fluidez de las conversaciones.

10.  Telegram.

telegram logo

Una fotocopia de Whatsapp, que a decir verdad, no ofrece nada espectacularmente nuevo, sólo la posibilidad de hablar por otro medio con los mismos tres pelagatos de siempre, igual que las otras nueve opciones. Mi recomendación es que las descargue todas y las practique un domingo, antes de que empiecen las obligaciones de la semana de trabajo y el estrés y las notificaciones terminen por volverlo loco.

 

 

Whatsapp: Fuera de Servicio.

Y no faltaba sino que la red social más amada y odiada del mundo (sí, facebook) comprara al servicio de mensajería Whatsapp, para que este dejara de funcionar. A esta hora (22/02/2014 14:23 UTC: -5) el popular servicio de conversaciones ha estado fuera de linea por aproximadamente una hora, por lo que sus millones de usuarios no han podido enviar ni recibir mensajes, seguramente muchos de ellos importantísimos para preservar la vida sobre el planeta Tierra.

whatsapp down
¡Se cayó Whatsapp!

Whatsapp le ha confirmado a varios medios de comunicación que en efecto algunos de sus servidores «están experimentando dificultades» y que «están trabajando en el asunto», lo cuál quiere decir que sus servidores no funcionan y que todavía no tienen ni idea de por qué, tanto así que ni siquiera han estimado cuanto tiempo permanecerán así. ¿Tendrá algo que ver con el reciente anuncio de la compra de dicha aplicación por parte de facebook? Bueno, si están en el proceso de cambiar de servidores, nada de raro tendría… sólo que como siempre toma a los usuarios de sorpresa, y no faltaran las relaciones que se terminen hoy por eso de «¡No me contestaste el Whatsapp!». Deberían tomar un cursito en el SENA de «Cambio de Servidores Sin Causar Caos Mundial» (Patrocinado por Google).

Mientras tanto el ni el chulito, ni el doble chulito, ni la fecha de última conexión funcionan bien, así que relájense, dejen su celular olvidado en cualquier parte y salgan a disfrutar del aire puro del fin de semana.

Kansas, Educación y Nalgadas.

Traducción libre del artículo What’s The Matter with Kansas? The Spanking Edition. Publicado en la revista virtual Slate.

Una legisladora de Kansas ha introducido un proyecto de ley que le permitiría a padres, niñeras y personal escolar, nalguear con mucha más fuerza. El llamado «Estado Girasol» es uno de los 20 estados (la mayoría en el Sur de EUA), en los que se puede castigar físicamente a un niño, siempre que no se dejen marcas o contusiones, pero esta ley (en caso de aprobarse) protegería a los adultos que castigan a sus hijos lo suficientemente fuerte como para dejar enrojecimiento o decoloración. La mujer detrás de esta medida es Gail Finney de Wichita, una demócrata y madre de tres hijos. Ella puntualizó sus objetivos en el diario Wichita Eagle,  en los cuales se define el castigo corporal para el sistema judicial, se restauran los derechos parentales, y se liberan de cargos de abuso infantil las prácticas de disciplina tradicionales.  «Lo que está sucediendo es que hay menores muy desafiantes a los que no les importan sus padres o el personal de las escuelas» dijo Finney. Incluso con «una pequeña contusión, un padre de familia puede ser acusado de abuso infantil, cuando en realidad no fue nada serio».

Hay niños que literalmente hacen lo que les da la gana ¿Qué herramientas tienen los padres para evitar que sus hijos se les salgan de las manos?

Pero ¿qué cuenta como «algo serio»? Mientras en Kansas es ilegal golpear a un niño en la cabeza o el cuerpo con un cinturón, una vara o con el puño cerrado, el proyecto de ley permitiría «hasta diez aplicaciones en linea con la tradicional mano abierta y desnuda contra las nalgas cubiertas de un niño». También busca permitir «cualquier fuerza física razonable… que sea necesaria para aplacar, restringir o controlar al niño, con el fin de mantener la autoridad sobre él, reconociendo que el enrojecimiento o las contusiones pueden ocurrir en la delicada piel infantil como resultado».

¿Cómo evitar que un niño fuera del control de padres y maestros termine en esto?

Adicional a esto, el proyecto de ley da luz verde a los administradores de las escuelas de darle nalgadas a aquellos estudiantes cuyos padres hayan autorizado el procedimiento, incluyendo adolescentes y estudiantes de más de 18 años.

¿Qué opinas de esta propuesta? ¿Se puede aplicar en nuestros países? (Las cursivas son mías).

Sobre RoboCop (2014) y Otros Refritos.

Iba a empezar este artículo diciendo que la nueva película de RoboCop me había «sorprendido gratamente», pero luego me di cuenta que esa frase ya la he utilizado en varias de mis anteriores entradas, por lo que decidí cambiarla un poco y decir, en cambio que esta película, dirigida por el director brasileño José Padilha me dejó «satisfactoriamente asombrado». Bueno, ya sé que no hay mucha diferencia entre estar gratamente sorprendido y satisfactoriamente asombrado, pero la idea es no repetirse y en eso fue que precisamente triunfó RobCop, logró el cometido de ser una nueva versión de la historia del Policía Robot sin repetir nada y sí dando un salto estupendo al futuro.

poster de robocop 2014

Lo que primero impacta de esta nueva versión de RoboCop es de lo cruelmente realista que puede ser; transcurre en un futuro donde los Estados Unidos ha dado el siguiente paso en la lucha contra el terrorismo, invadiendo a Irán con la ayuda de una serie de robots destinados para identificar, neutralizar y eliminar amenazas en cuestión de segundos. Omnicorp, la compañía encargada de fabricar estos robots, tiene un sólo obstáculo en su afán expansionista: el mercado de los Estados Unidos está cerrado; el público estadounidense no quiere robots en sus calles. Es aquí donde aparece  Alex Murphy, un policía de Detroit que se encuentra a punto de descubrir una conspiración dentro del mismo cuerpo policíaco, razón por la que sufre un intento de homicidio. Murphy llega a manos de Omnicorp que para poder ingresar al mercado estadounidense con un amigable robot mitad humano, utilizando a Murphy como materia prima.

La historia es interesante, concreta y sólida, quizás un poco reminiscente de algunos aspectos de «Batman Begins», sobre todo en eso de «Héroe Tecnológico se enfrenta al crimen organizado», pero nada que le quite ningún lustre a la cinta como tal. Los personajes son coherentes y tienen un desarrollo interesante, y muy bien actuados empezando con Samuel L. Jackson que tiene un rol secundario como periodista, pasando por Gary Oldman, el debutante Joel Kinnaman y hasta Michael Keaton, a quien no veía en una actuación decente desde los tiempos en que peleaba con el Pinguino en Batman Returns y que en esta cinta interpreta un tipo muy semejante al difunto Steve Jobs.

A pesar de su rol secundario, Samuel L. Jackson se roba el show en RoboCop.
A pesar de su rol secundario, Samuel L. Jackson se roba el show en RoboCop.

Los diálogos, aunque no son especialmente brillantes, tampoco es que decepcionen, sobre todo cuando intentan tener un efecto hilarante en el público, lo cuál logran con clase y elegancia en algunas lineas. Las escenas donde aparece Samuel L. Jackson sin duda quedarán para la remembranza, así como aquellas con el toque dramático entre Murphy y su familia, no tanto las de acción, que he visto mejores en Man of Steel y The Avengers, si vamos a ser justos.

La presentación visual de la película es interesante, definitivamente semejante al estilo de Fernando Meirelles (Ciudad de Dios, El Jardinero Fiel) y al de Neill Blomkamp (District 9, Elysium), poniendo al espectador en el lugar de los sucesos, sin refugiarse en los efectos especiales para justificar una mala dirección, como en otras películas que andan en cartelera ahora como «Yo, Frankenstein» o «47 Ronin«.

A pesar de ser una cinta de acción, combina muy bien elementos de drama y algunas lineas de comedia. Nada mal para un director que apenas se da a conocer en Estados Unidos.
A pesar de ser una cinta de acción, combina muy bien elementos de drama y algunas lineas de comedia. Nada mal para un director que apenas se da a conocer en Estados Unidos.

Una película que combina un poco de crítica social, acción, algo de drama y lineas divertidas en un gran equilibrio, difícil de ver en estos días en el cine estadounidense. Completamente recomendada.

Calificación: 4.75/5.00