No pasa mucho tiempo sin que me pregunten que significa mi avatar de Twitter, que es en realidad una fotografía en blanco y negro de David Duchovny. Hubo algunos que pensaron que yo era un fanático enloquecido del actor gringo, no, se equivocan. Otros pensaron que era un intento por atraer seguidores, y pues tampoco. Otros incluso decían que era un intento de engañar a otros usuarios, pero lamento decirlo también estan equivocados.
Un avatar (según lo dice la fabulosa enciclopedia Wikipedia) es la representación gráfica del usuario, del alter ego del usuario o de un personaje del usuario. Esa definición da una gran flexibilidad. Twitter no es un servicio de identidad como Google+ donde revelas tu nombre unido a tu fotografía, cosa que ha hecho también famoso a Facebook. No. Twitter es más bien un espacio abierto para expresar tus opiniones y tal como un escritor puede decidir hacer sus obras públicas bajo su nombre y fotografía, muchos otros como Stephen King, decidieron en algún momento ocultar su identidad para poder sentirse libres sin la mirada inquisidora tras de ellos. Mi identidad de twitter en realidad no es una caja fuerte, de hecho cualquiera con un poco de esfuerzo da muy facilmente con mi nombre y fotografía. El hecho es que una biografía de 160 caracteres no revela mucho de mi, (más cuando últimamente la he remplazado por un excerpt de mi novela El Mototaxi); entonces sólo me queda la fotografía para dar a entender en parte mi personalidad.
En realidad el avatar de mi cuenta en Twitter no representa a David Duchovny, representa a de dos de sus personajes mas famosos: Fox Mulder (Los Archivos X) y Hank Moody (Californication). No voy a hacer una descripción detallada de cada uno de sus personajes, pero si voy a decir que por ejemplo me identifico con la confusión y con los traumas de Hank, pero mi personalidad es mucho más fría y cínica como la de Fox Mulder. Soy un fanático de Los Archivos X, y no por nada mi username es Sabanero-X, un tributo nunca hace daño a nadie y que Duchovny haya tenido la suerte de encarnar a estos personajes con los que me identifico hasta cierto punto, es la razón por la cual uso una de sus fotografías como avatar.
Ya se sabe que Twitter ha mutado en una especie de facebook minimizado (así es aunque algunos no lo quieran aceptar) y que muchos utilizan su nombre completo y su fotografía, pero para mi aún quiero mantener ese estilo impersonal que tenía cuando me uní por allá en Mayo de 2009, antes de que fuera popular o conocido y se conversaba de temas muy interesantes. No es que me queje de como es twitter ahora, solo que en aquella época me gustaba más. Era una red de desconocidos hablando de temas muy interesantes. No hay una intención oculta ni nada por el estilo, es solo cuestión de principios y pragmatismo. Feliz Año 2012.
Ya quedan pocas horas de este año, que al igual que todos los otros ha sido maravilloso; una serie de experiencias y momentos únicos que no se repetirán pero que igual harán parte de nosotros para siempre. Muchos dirán que no hicieron nada, o hicieron más bien poco, o quizás les faltó mucho por hace, pero yo diría que no es momento de mirar las cosas con pesimismo. Es momento de evaluar las cosas con optimismo. Quise revaluar un poco lo que ha sucedido este año para darme cuenta que no es otro año que se pasó volando sin dejar nada.
Este año inició como muchos otros con un viaje, decidí viajar a Medellín por un par de que las vacaciones terminaran, tal vez esperé demasiado de ese viaje, pero en términos generales fue satisfactorio. Luego al regresar también pude conseguir mi propio computador portátil, lo cual debo decir ha sido un logro muy importante para mi. Haberlo conseguido como el fruto de mi esfuerzo. Decidí también retrasar mi especialización porque estaba muy agotado por la carga de trabajo y otras circunstancias económicas aunque la porquería de universidad donde estoy estudiando como siempre puso problemas para todo y como consecuencia directa hay algunas asignaturas que quedaron pendientes.
Más o menos por la misma época me aburrí de mi BlackBerry ¿Razón? Pues me cansé de la constante traba de los datos, estar metiendo y sacando la batería, las llamadas al servicio al cliente de la compañía de telefonía móvil y decidí hacer el salto de una vez por todas. Otra de las razones, me comprometí en una relación de la que muy pocas cosas productivas saqué, al final se convirtió en un acoso via BlackBerry Messenger por lo que fue un alivio deshacerme de ese aparato de una vez para siempre. La decisión estaba tomada: iría por un Android. Pero ¿Que Android? Y sobre todo ¿Con qué compañía? Pase días decidiéndome entre el LG Optimus One y el Motorola Defy, aunque la diferencia de 90.000 pesos entre ambos me hizo inclinarme por el Motorola que es mucho más potente y funcional.
Para ese entonces decidí reintegrarme a la Universidad, lo cual resultó ser definitivamente más traumático que salir (malditas universidades privadas de medio pelo) pero al fin lo logré hacer y gracias a Dios la primera clase me permitió socializar un poco con mis compañeros ayudándolos a crear un blog, que por supuesto para mi era pan comido. Como quedé con otros compañeros siempre fue más difícil integrarme pero el último día pude darme cuenta que en parte no estaba tan aislado como pude haber creído.
Pero en fin, poco tiempo después de conseguir mi Android, por culpa de una anciana que llegó tarde y por mi culpa mía por dejar el celular en el regazo y brindarle la silla a la anciana, se cayó y la pantalla se agrietó. Afortunadamente aún servía pero si me hubiese roto un brazo no me hubiese dolido tanto. Pero en fin poco a poco lo fui superando. Luego para cubrir los gastos de la universidad, que en un momento pensé trabajar la de modo virtual, adquirí mi primer compromiso crediticio (que aún estoy pagando) y pues también me demostró que soy un poco inmaduro en ese sentido, pues apenas pude cancelar un semestre y medio, haciéndome falta otro tanto para cancelar el último semestre que inicia ahora. Pero no es nada que no pueda solucionarse. Precisamente haciendo las vueltas para la universidad, en vacaciones de mitad de año, hice un viaje a Bogotá, donde la pase muy bien, fue un alivio comparado con los meses de encierro prolongado en mi lugar de trabajo. También conocí Tunja, Bucaramanga y la vía entre estas dos capitales.
Pantalla de mi Android, hace unos meses.
No se me podría pasar que también este año comenzó cuando conocí a alguien maravilloso, definitivamente espectacular, pero muchos factores me hicieron darme cuento que eso era una perdida de tiempo, aunque al principio todo era chevere, pero de un vacilón no pasó. Al menos creo poder haber conservado la amistad.
Y la tercera y última relación seria de este año, empezó con muchas expectativas pero al final todo fue un enorme fracaso, las cosas no se pueden presionar de ninguna de las dos partes y es mejor llevar las cosas con calma. Irónicamente conseguí dos nuevos celulares, para compensar por el Android roto, pero ahora que me enviaron de Estados Unidos la pantalla (imposible de conseguir en Colombia) del Android ambos quedaron en el plano de lo inútil, por lo cual la única opción es venderlos. Finalmente gracias a la recomendación de un amigo pude armar un guardarropas medio decente, que me queda bien (modestía aparte).
En el 2.0 pues, que puedo decir, empecé el año con poco más de 1000 seguidores en twitter, termino con más de 4000. Las visitas mensuales de mi blog pasaron de menos de 500 en Diciembre de 2010, a más de 7000 en lo que va de Diciembre de 2011. Empecé un proyecto de blog personal, pero mejor lo di de baja porque no le vi utilidad. También tengo mi cuenta de Reddit que ha probado ser una excelente herramienta, así como Tumblr, y Google+. Conocí muchos de los amigos de twitter, dentro y fuera de Sincelejo y me he dado cuenta que todos son personas inteligentes y que sus personalidades 2.0 son solo un pequeño reflejo de su verdadera personalidad en el 1.0.
Entre las decepciones de este año, la mas notable fue no haber seguido asistiendo al gimnasio, por falta de tiempo y por pereza aunque no se en realidad si vuelva, lo que puedo decir es que al menos en esa época dormía bastante bien. Toca ver que trae de nuevo el 2012, ojalá sean más y más cosas positivas no solo para mi, sino para todos en este país y en el mundo y que esos malos augurios de guerras y apocalipsis sean solo parte de una fantasía colectiva que probará al final, ser tan falsa como una moneda de cuero.
La Vida No Es La Que Uno Vivió, Sino La Que Uno Recuerda, Y Como La Recuerda Para Contarla- Gabriel García Marquez.
When I Look Back On My Life, It’s Not That I Don’t Wanna See Things Exactly As They Happened, It’s JustThat I Prefer To Remember Them In An Artistic Way – Lady Gaga
¿Cuál es el hecho que más ha marcado tu vida? Aunque he pasado varias horas tratando de conseguir el momento exacto en que mi vida dio un giro para siempre, sencillamente no me ha sido posible encontrarlo.
No hay un solo evento monumental que tuerza nuestros destinos para siempre, al menos no para la gran mayoría de la que nos resistimos a hacer parte. En lugar de eso hay un cúmulo enorme de momentos pequeños, como una constelación de accidentes de pequeños eventos, de decisiones que nos han permitido recorrer nuestro camino desde que tuvimos conciencia de nuestros actos por primera vez, hasta el momento en que metiste la pata conscientemente.
Trato de buscar en el tiempo y cada evento es desencadenado por otro y por otro que siempre pudo haber sido evitado. Pero para mi la decisión fue sencillamente elegir mi carrera en la universidad. Recuerdo haber estado sentado en un viejo taburete en casa de mi bisuabuela, con 15 años y pensar que era lo que iba a hacer con mi vida una vez terminara aquel circo que se llamaba bachillerato. Había sido un año duro. El melodrama romántico había llegado a mi sin quererlo y sin esperarlo y todo había resultado de lo peor con traumas, chismes, delirios de grandeza y un sinnúmero de cosas negativas.
Pero era hora de seguir adelante dejando toda esa basura atrás y el momento de abandonar todo aquello no podía ser más oportuna. Ante mi se perfilaba otro momento en mi vida, pero todo fue truncado por la injusticia de un examen de admisión. No pude entrar a la universidad en aquel semestre, no se si fue para bien o para mal, pero al menos aquella enorme cantidad de tiempo libre me dio tiempo par absorber una gran cantidad de ideas y revaluar mis prioridades, quizás a trompicones y de una forma tonta y absurda, pero muchas de las metas que me propuse en aquel semestre desierto se han ido cumpliendo poco a poco. Eran metas de muchacho, inmaduras, quizás, pero reales y efectivas, aún faltan algunas, o mejor dicho una sola. Una sola meta por cumplir. Pero a medida que pasan los días, los meses y los años, el miedo al futuro, el temor de lo que vendrá se transforma en un nuevo cúmulo de metas por cumplir.
No fue solamente haber fallado ante la presión y quedar rezagado lo que me permitió estar en aquel momento, en aquel lugar, haber sido tan tonto para creer que las cosas seguirían exactamente igual. Quizás era solo eso, pero la cadena se desenrolló en ese punto, donde una sola decisión hubiese cambiado mi futuro para siempre, pero no fue así. Quizás era la solución adecuada, había mucho que probar, que experimentar, que sentir, y si tal vez todo aquello no era la manera ideal, al menos si era la mejor manera de darme cuenta que el mundo no es tan bueno, sano y puro como lo podríamos desear y que para pasar a través de él hay que convertirse en un ser de piedra, sin sentimientos, un tanto grosero, un tanto soñador, un tanto frío, un tanto sociopata.
No se requiere mucho para sentirse satisfecho temporalmente, pero si se requiere mucha energía y esfuerzo para ser feliz por largo tiempo, y esa entre otras es una de mis metas ahora, aunque en el fondo se que eso en realidad nunca va a suceder.
Hace un par de semanas alguien de mi familia cercana me pidió que le acompañara a un hospital, pues tenía que hacerse un procedimiento quirúrgico ambulatorio y pues necesitaban a alguien que estuviera presente allí en caso de que surgiera algo. Digo hospital, porque, aunque en realidad tiene como nombre «Clínica….» según la definición de la RAE clínica es un establecimiento donde se diagnostican enfermedades, más al estilo de un consultorio que de un complejo que incluye urgencias, cirugías y hospitalización. Pero como en nuestro país nos gusta cambiarle el nombre a todo, cambiado lo parido por lo expulsado, los reflujos por ardores, las malparidas por las traicioneras y lo puesto por colocado, para que todo suene menos vergonzoso, esta «clínica» no podría ser la excepción.
Pero en fin, luego de permanecer en ese lugar por 6 largas horas me doy cuenta porque las series de medicina nunca sufren por falta de historias, desde que llegué hasta que me fui parecía estar en el set de E.R o de Grey’s Anatomy, todo era drama, emoción e historias interesantes. No es que nunca haya estado en un hospital, pero en muy pocas ocasiones había tenido la oportunidad y el tiempo de ver con detalle lo que sucedía.
Ser padre... una tarea muy estresante incluso desde el embarazo.
Las Embarazadas: Apenas llegué e ingresaron a la persona que acompañaba, se sentaron en la sala de espera dos mujeres. Una de ellas iba acompañada de su esposa y de su suegra, primeriza, muy joven, de unos 24 o 25 años, aunque definitivamente el embarazo le había quitado mucho de su aún evidente belleza por cuenta de la hinchazón y el sobrepeso, su esposo se veía bastante preocupado, ella se quejaba de un dolor no muy fuerte pero constante en la parte baja del abdomen y al parecer tenía la presión bastante alta, había estado en Urgencias y le dieron la orden para que se atendiera con el médico. Lo que siguió fue aún más tenebroso, la otra embarazada se veía pálida y bastante decaída, de acuerdo a lo que su esposo y su amiga le contaban a la suegra de la otra embarazada, había tenido una cesárea un par de meses atrás y pues había estado sangrando todo aquel tiempo, el médico le dijo que aquello era normal, pero luego de que pasaron las semanas era evidente que las cosas andaban mal, al parecer el ginecólogo no le hizo bien la limpieza y quedaron restos de la placenta o algo así en el útero de la mujer lo cual desencadenó en una infección que ya amenazaba con convertirse en una sepsis, lo cual es bastante delicado. No pude saber nada más de estas embarazadas puesto que debía moverme a la sección de cirugías. En ambos casos, parecían ser los esposos los que llevaba la carga más pesada, ambos evidentemente salieron de sus trabajos para estar con ellas y la situación, sobre todo en el segundo caso parecía estarles agregándoles una presión enorme.
La vida y la muerte, dos caras de la misma moneda.
La Vida y La Muerte: En la sección de espera de cirugía, había varios grupos, ambos estaban esperando un nuevo miembro de la familia, por alguna razón estos nuevos miembros no podían llegar al mundo de manera natural, sino por medio de cesárea. Esta fue la espera más prolongada, tuve que pasar cerca al área de hospitalizaciones para distraerme un poco. Justo en ese lugar se desataba una discusión tenaz, había dos hombres y una mujer, pasados de los 60 años, evidentemente eran hermanos y discutían por su mamá, uno de ellos decía furioso que apenas la anciana llegó a la «clínica» debían haberla ingresado a Cuidados Intensivos, seguido de una diatriba en contra de los servicios médicos en esta ciudad, respaldado por momentos por la mujer. Regresé de nuevo a la espera de cirugía, una enfermera o doctora, no se, salió del «Área Restringida» y anunció que todo había salido bien y que era una niña; los trece acompañantes de la mujer (si es que no eran más) saltaron de la dicha, pero ninguno de ellos pudo entrar a ver a la madre, o al bebe. Lo que si le pidieron de inmediato fue un pote de alimento para bebe, la pesadilla de cualquier padre. Seguido de aquél jubilo por la llegada de un nuevo ser a un mundo que parece estar condenado por la tensión entre Irán-Estados Unidos-Rusia-Israel, a poco metros de allí se escuchó el llanto inclemente de los hermanos que había visto un rato atrás, la anciana había muerto y sus hijos lloraban, seguidamente llegó otra de las hermanas a las que no tuvieron que decirle nada para comprender la situación. Llegaron algunos nietos que parecían estar más bien tranquilos con la noticia.
Salud, el tesoro más precioso que debemos cuidar.
El Remate: Un rato después me anunciaron que mi familiar estaba en recuperación, y pues luego de hacer un par de vueltas entré a la sala donde se estaba recuperando. Una mujer entraba y salía de aquella habitación, tendría unos 45 años, bastante gruesa. Según lo que ella contó estaba allí desde las 6 de la mañana, y aquel día era el remate de semanas infernales, su esposo que trabajaba en construcción a pesar de sus 50 años, tuvo un accidente que le dislocó el hombro, luego de la urgencia donde le volvieron a colocar los huesos en su puesto, lo que siguió fue días y días de dolor y de desvelo. La mujer se quejaba, con justa razón, de que ninguno de sus cuatro hijos se había dignado a llamar a preguntar por la salud de su padre, ni tampoco a preguntarle si tenía hambre o necesitaba algo. Estaba desesperada, al hombre lo habían ingresado a cirugía desde las 2 o 3 y ya eran casi las 6. Luego de un rato volvió con las noticias de que el nervio del hombro estaba mucho más dañado de lo que los médicos creían y la cirugía iba a tomar mucho más tiempo. También estaba allí un muchacho, de no más de 14 años con la pierna vendada, cuando me atreví a preguntarle a la hermana, que parecía muy amable y simpática, que le había pasado al chico… pues me respondió que le habían metido un tiro. No me atrevía preguntar nada más, pero hasta hoy he tratado de barajar varios escenarios en los que un muchacho menor de 15 años termina con un disparo en la pierna. Luego de un rato dieron la orden de salida. La mujer aún estaba esperando noticias de la cirugía de su esposo, los familiares de la nueva madre aún estaban allí, aunque varios se había ido luego de la buena noticia y el otro grupo aún esperaba noticias de la cesárea de su familiar. Los familiares de la anciana difunta también estaban desperdigados, aunque me hubiese gustado ver el final de esas historias, para esa hora el cansancio y el hambre me tenían tan mal que cuando salí de aquel lugar me sentí, por fin, aliviado.
Acabo de validar las más de sesenta y dos mil palabras de mi novela «El Mototaxi» dentro del llamado National Novel Writing Month (Més Nacional de la Escritura de Novelas) , evento que tiene lugar todos los años y cuyo objetivo es que personas de todo el mundo se animen a escribir una novela de al menos cincuenta mil (50000) palabras.
Cuando vi el anuncio aquí en WordPress definitivamente quería intentarlo, no sabía si en realidad iba a llegar a mi objetivo en ese momento, pero quería ver hasta donde sería capaz de llegar.
ANTECEDENTES.
Lo primera que debía hacer era elegir la historia, desde hace mucho años tengo varias historias en la cabeza, la mayoría de la época en que era adolescente y mi mente era muchísimo más creativa que ahora, podía elegir entre varias, pero tenía un problema y era que aún no podía dedicarme mucho a investigar datos y detalles para complementar una historia que ocurriera por ejemplo en Dallas, Texas, la única historia que ya tenía a la mano era la de un mototaxi que encontraba a una muchacha perdida en un camino abandonado cerca a Sincelejo.
Desde el principio sabía como se iba a llamar la novela, lo que no tenía claro eran los nombres de los personajes. El primero que tuve que elegir era el del propio mototaxi, tenía que ser un nombre que cayera con la historia, no sería apropiado darle un nombre demasiado sofisticado, pero al mismo tiempo quería darle un nombre tal que yo pudiera meterme en los zapatos del personaje facilmente. Había pensado que el nombre más sencillo era Pedro, pero no quería escribir una historia sobre alguien llamado Pedro, así que decidí utilizar un diminutivo que me permitiera sentir empatía con el personaje y por eso quedó Pechi y así se llama a lo largo de la historia y muy pocas veces lo llaman «Pedro».
Luego el siguiente nombre, el de la muchacha perdida, se me ocurrió mucho más fácil. Alguna vez viví en frente de una familia que tenía una hija llamada Laura, era el nombre apropiado para el personaje, era una muchacha de buenos sentimientos que por la sobreprotección y la actitud de sus padres hacía ella, toma una actitud un tanto antipática. Me pareció perfecto. Ahora desde el principio sabía que la historia no giraría en torno a dos personajes solamente, quería expandir la historia pero sin perder la concentración. Una sola linea de acción me exigiría demasiado, así que la diversifiqué. El otro personaje masculino, es casi un anti-Pechi, a diferencia del mototaxi, este es un muchacho de clase alta, confundido por la multiplicidad de opciones que tiene en la vida, bajo la presión de sus padres, pero que solo necesitaba un gatillo que despertara su lado humano.
Al igual que con el mototaxi, me costaba trabajo meterme en los zapatos del personaje si tenía un nombre comun y corriente y decidí hacer lo mismo, darle un diminutivo y por eso lo llamé Nane, era un apodo que ya había escuchado y debo confesar que lo tomé prestado de uno de mis contactos de Internet; el nombre del último personaje central, Cindy, lo tomé pensando en una muchacha inteligente y hermosa y me acordé de una de las compañeras de colegio de mi hermana que tenía ese nombre.
LA NOVELA.
Es duro, pero muy satisfactorio.
No es que no me haya dado cuenta que en realidad, la novela tal y como está requiere de mucho retoques y de re-edición.
Algunos capítulos me encantan y los leo y me encantan mucho más, pero hay otros que definitivamente les hace falta un poco de trabajo, creo que ese será mi trabajo para el mes de diciembre. Los primeros capítulos fueron bastante sencillos, tenía una idea bastante clara de como empezar la novela y hasta el capítulo 12 o 13 todo iba bien, a partir de allí me preocupó la idea de que el conflicto entre los personajes no era lo suficientemente interesante como para motivarme a escribir 50000 palabras, entonces metí un conflicto mucho más grande, no sin antes tener un gran bloqueo mental, inicialmente pensé en los padres de los dos personajes de estrato alto, Nane y Laura, como los perpetradores del conflicto, pero evidentemente me pareció mas interesante tener a un villano mucho más poderoso capaz de orquestar un plan en el que todos los personajes pudieran estar involucrados.
Este villano desconocido por supuesto no se revela sino hasta los últimos capítulos, pero mientras escribía apareció uno de los personajes, al que inicialmente solo el di características físicas y ningún nombre, pero que poco a poco adquirió vida y se convirtió en un personaje muy importante en la segunda parte de la historia y le di un nombre un tanto literal: Lastre. 30 de los 31 capítulos están escritos desde el Punto de Vista (POV) de los cuatro personajes principales: Pechi, Laura, Nane y Cindy, y aunque al principio quería mantener ese orden de manera escrita, la misma historia se rebeló y el orden cambia a medida que transcurre la historia. Un sólo capítulo lo escribí desde el POV de Lastre, para darle un toque más conflictivo al final de la historia, explicar algunos detalles que había dejado sueltos y preparar todo para el final.
PARA TERMINAR.
Plaza de Majagual en Sincelejo, donde transcurre parte de la historia.
Esta ha sido una experiencia maravillosa, que me permitió conocer mis capacidades y también algunos puntos por trabajar, no quisiera terminar este post sin agradecerle a Jael Echevarría, que me apoyó y me motivó muchísmo, al igual que José Luis Villadiego o como lo conocemos en twitter @PokerVilladiego y a Wilmer España que me apoyó desde Google+.
También a todos aquellos que leyeron y que me mandaron sus comentarios y sus criticas, las cuales son siempre bien recibidas, espero en 2012 tener la misma disposición para escribir una historia que merezca ser contada.
Mientras tanto seguiré dedicandole tiempo a mi blog, que lo he tenido un poco abandonado por cuenta de la novela, pero ya con esto vuelvo al ruedo. Mañana 30 de Noviembre se publicarán todos los capítulos que podrán leer en http://elmototaxi.wordpress.com.