Reseñas X (Libros): 50 Sombras De Grey

Hace exactamente dos semanas, y más por curiosidad que por interés, empecé a leer la tantas veces leída, criticada, admirada, desdeñada y degradada novela de E.L. James titulada 50 Sombras de Grey y debo decir que en realidad hay motivos para que esta novela, que empezó como un experimento fanfiction de la autora, se convirtiera en el fenómeno mundial que es hoy en día.

50 Sombras de Grey combina muy bien (de manera magistral diría yo) dos géneros completamente disimiles: la novela romántica para adolescentes (conocida también como young-adult) y el subgénero BDSM de la novela erótica para adultos. Esto, dicho así rapidito, suena fácil, pero en realidad es complejo construir personajes que se muevan entre esos dos mundos que muy poco tienen que ver el uno con el otro, y que la historia tenga algo de sentido. Pero de si 50 Sombras de Grey tiene sentido o no, hablaremos más adelante.

Conozco muy poco de la novela erótica, mucho menos del subgénero BDSM, del cual apenas tengo referencias por mi lectura de «Nueve Semanas y Media» hace algunos años. Y aunque parezca increíble, mis conocimientos sobre literatura para adolescentes se relacionan más con sus adaptaciones cinematográficas, que por sus originales literarias, con «Los Instrumentos Mortales: Ciudad de Hueso» como el libro más reciente de este estilo en mi haber.

Mientras las novelas románticas de corte adolescente, son en esencia novelas rosas, donde el héroes y al heroína están perdidamente enamorados el uno del otro, en medio de un cúmulo de situaciones inverosímiles que los separan, las novelas eróticas son mucho más crudas en su definición del ser humano, presa fácil de deseos impronunciables que derrotan fácilmente cualquier sentimiento romántico  que en es en su unión, no en su separación donde empieza la autodestrucción. En Nueve Semanas y Media la protagonista sucumbe ante los deseos de un personaje masculino completamente dominante hasta dejarla abandonada, sin ningún remordimiento, en un estado denigrante de frigidez sexual.

En esta novela, 50 Sombras de Grey, tenemos a un personaje típico de las novelas de adolescentes, una chica inteligente, despierta y que se cree mucho menos bonita de lo que en realidad es: Anastacia Steele, y por el otro, a un personaje salido de los cuentos de terror de la fantasía erótica: Cristian Grey. La premisa de la novela es precisamente que tan dispuesto estamos a sacrificar parte de nosotros por amor. Anastacia y Cristian tienen conceptos radicalmente opuestos sobre lo que debe ser una relación de pareja (no digamos amor), y la dinámica de la novela gira en torno a las concesiones que se hacen el uno al otro para estar juntos a pesar de ser tan diferentes.

Otro punto a favor de esta novela es que favorece la lectura rápida. Muchos libros se pasan capítulos enteros debatiendo asuntos filosóficos, a manera de ensayos que hace el autor a través del personaje. 50 Sombras de Grey se narra desde la perspectiva de Anastacia Steele, quien en realidad relata lo que ve y lo que siente en el momento de la acción y nunca divaga por más de uno o dos párrafos sobre eventos pasados o sobre cuestiones de «¿Quienes somos?» y «¿Por qué estamos aquí?» La técnica de la conversación vía mail también permite avanzar rápidamente, con el plus que la autora los utiliza para que sus personajes se expresen de manera libre, sin las ataduras de hielo del cara a cara.

También ayuda mucho a la dinámica lectora la manera en que se abordan las escenas de corte sexual, la autora es muy perspicaz en su manera de abordar el contenido erótico, centrándose en las sensaciones, más que en la mecánica corporal, que en esencia es lo que alguna novelas de este tipo hacen, traduciendo en palabras lo que el porno muestra en imágenes. Yo diría que 50 Shades of Grey, si hubiese una categorización dentro de la novela erótica, sería una especie de softporn de sensaciones.

Por ese misma inmediatez narrativa, esta novela no puede considerarse una obra de alta literatura, es literatura que apunta a un público específico y que considera sus limitaciones. Es evidente también que este libro se escribió al estilo JARDINERO (Más improvisación que planeación), y no al estilo ARQUITECTO (Todo planeación, nada de improvisación). La autora empieza con un tono que muta demasiado a lo largo de la novela, es como si de pronto descubriera una técnica o figura literaria que le funciona y decide seguir utilizándola. Claro, podría decirse que el cambio de estilo obedece a los cambios de la protagonista, que empieza pura e inocente y termina… bueno, termina de otra manera, pero no es asunto de cambios en el personaje, es asunto de coherencia narrativa.

Esta coherencia es también evidente cuando hablamos de todos los personajes, quienes parece tener doble y hasta triple personalidad según el caso, respondiendo a motivaciones, tontas o inverosímiles, que hace que sean impredecible, pero OJO, en una novela, NO SON los personajes los que deben ser impredecibles (y si lo son, se deben dejar pistas con anterioridad) sino las situaciones en las que se desenvuelven.

Para terminar, quizás lo que más choca de esta novela es que no tenía por qué haber secuelas. Un libro hubiese bastado para establecer el punto de la autora, ganarse sus millones y vender la franquicia, pero en su editorial pensaron otra cosa. Esto se nota en los últimos cuatro capítulos cuando de la nada salen personajes que tendrán protagonismo en los libros siguientes y cuando a pesar de todo lo que habían logrado el héroe y la heroína, en dos segundos se pierde todo por razones que se salen del universo de lo creíble.

Para resumir: 50 Sombras de Grey es una novela escrita para la lectura entretenida de cierto sector poblacional, y por su facilidad es atrayente para muchas edades y tipos de lector, sin embargo tiene algunas fallas que lesionan su calidad como obra literaria.

Libro 4/12 para 2014


 

Ficha

Nombre: Cincuenta Sombra de Grey

Autora: E.L. James (Reino Unido)

Vintage Books Español 2012

542 Páginas

ISBN 978-0-345-80367-2


Algunos Puntos Sobre Godzilla (2014) / Reseñas X

Godzilla (2014)

No hay que ser un astrólogo con habilidades quirománticas para darse cuenta que Hollywood, al igual que los últimos trabajos de Shakira, no se destaca precisamente por su originalidad. Entre los refritos de películas antiguas, de series de televisión de los 80, de libros young-adult , de los comics de Marvel y DC y de las novelas gráficas de Frank Miller, queda muy poco espacio para que una idea original se tome la pantalla grande y la versión 2014 de Godzilla no es la excepción.

Godzilla (2014) es, al menos en teoría, una re-imaginación de la película japonesa de 1954  ゴジラ (Gojira o Godzilla) con la no poco evidente intención de hacer una franquicia, por lo que es probable que en dos o en tres años tengamos en las salas de cine otra película del monstruo japonés con un nombre ridículo como «Godzilla: Resurgence» o «Godzilla: Revenge».  Pero esta versión de Godzilla no sólo debe su falta de originalidad a su naturaleza de refrito.

Hay mucho en Godzilla que ya hemos visto en otras películas. La seriedad dramática de la cinta, sin ningún momento de escape cómico, es fiel reflejo del estilo de las películas de Christopher Nolan, con las que presenta cierto parecido en la paleta de colores que usa el director. Las escenas de destrucción, si bien se alejan del estilo épico-destructivo de Transformers y The Avengers, es similar al visto en la película de J.J. Abrams Cloverfield, incluyendo también la existencia de los parásitos de la bestia principal. Las escenas de «Fuerza Aérea Estadounidense» vs «Monstruo Gigantesco» y «Monstruo Gigantesco» vs» Otros Monstruos Gigantescos» se parecen mucho a las de King Kong, en sus dos versiones. Hasta algunas referencias hay de la criticadísima versión 1998 de Godzilla. Todo eso sin incluir los típicos clichés del cine gringo de acción: el científico loco al que nadie le cree hasta que es demasiado tarde, el hijo que busca vengar la muerte de su padre, el general del ejército que quiere usar bombas atómicas, la esposa y el hijo en peligro…  ¿Hay algo más cliché que todo eso? Pero lo más incomodo de esta película es ver el afán de hacer lucir a Godzilla, el destructor monstruo radiactivo prehistórico, en el papel de héroe, hasta el punto de que al final de la película (alerta spoilers) le llaman «el salvador de la ciudad». Godzilla debe estar revolcándose en su tumba.

Por muy fanático que sea de los villanos que se convierten en héroes, como el Exterminador, Xena, Kenshin Himura, Spike o Darth Vader, el cuentecito ese de que Godzilla salvó a San Francisco para acabar con unas bestias que eran sus enemigos naturales, resulta un poco difícil de creer, y muy parecido al cuento del Tiranosaurio Rex comiéndose a los velociraptors al final de la primera película de Jurassic Park.

¿Pero es que no hay nada bueno que decir de Godzilla? De hecho sí, y mucho. Aunque nos haya quedado abundantemente claro que Godzilla no es una película que tenga algo de original, si se puede decir que la amalgama de tantos elementos, homenajes e inspiraciones funciona en la medida en que se centra en los monstruos creados por computadora y no en las pésimas actuaciones de Aaaron Taylor-Johnson y Elizabeth Olsen. De hecho, la película regresa a los orígenes míticos de Godzilla, dándole las proporciones de semidios de las entregas originales. Pero así como este CGI es tan bueno, casi da pena ajena ver a Bryan Cranston, considerado uno de los mejores actores del momento, en un rol secundario por debajo de Taylor-Johnson (¿Kick-Ass?) en su afán (o el de su manager) por conseguir roles más adultos.  ¿Qué te pasó, Cranston?

Godzilla.

Bryan Cranston… 100% desaprovechado en «Godzilla» 2014.

En resumen, Godzilla es una película que aunque nada original, se deja ver, es entretenida y tiene una estructura argumental decente (quizás no tanto en el final)… pero, si en una cinta el espectador se da cuenta que las actuaciones de las animaciones por computador, son mejores que las de los actores de carne y hueso, hay un problema y bien serio.

Calificación: 3.80/5.00

Reseñas X: Game of Thrones 4×07 «Mockingbird»

Y llegamos al que personalmente considero el capítulo más aburrido de Game of Thrones, no sólo de la cuarta temporada, sino de toda la serie. Se sabía que estirar el último tercio de «Tormenta de Espadas» en una sola temporada pasaría factura en algún momento, pero con este capítulo tocó fondo: escenas que sobran, diálogos eternos, inconsistencia en el argumento, con la ironía de que en dos o tres escenas a las que se le debió dar mucha más pompa y espectáculo quedaron reducidas a su mínima expresión. Pero, como siempre, vamos por partes.

En Meereen

Y parece que por fin nos vamos adentrando al romance más odiado de toda la escritura fantástica desde los tiempos de Tolkien: Daario Naharis y Daenerys Targaryen. Y al parecer los productores quisieron traducir, fielmente y en HD, las pendejadas de esos dos en los libros. Eric Bana Daario Naharis entra a la habitación de Daenerys ofreciéndole flores y declarando su incondicional amor por ella, Daenerys, la reina Daenerys, como todas las mujeres, deja que Daario sufra un rato, hasta que ella decide darle la oportunidad, ordenándola que se desvista. Y con las nalgas de un doble de cuerpos, se paga la cuota de sexo semanal en Game of Thrones. Lo lógico hubiese sido una escena de sexo en este punto… pero por el contrato de Emilia Clarke renegociado para no volver a mostrar las tetas, muchos se quedarán con las ganas.

Game of Thrones - Episode 4.07 - Mockingbird - Promotional Photos (2)

Lo próximo que vemos es a Daario abotonándose la camisa, saliendo del cuarto en una actitud de tonto sobrado que no le termino de creer, donde se encuentra con Jorah, que como es bien sabido, anda enamorado de Daenerys como desde el primer capítulo. Jorah, por supuesto, le dice a Dany que debe alejarse de Daario, porque no es confiable. Daenerys le dice que confía en que Daario logre someter a Yunkai por la fuerza, a lo que Jorah recomienda tener misericordia, y a diferencia de lo que sucede en los libros ¡Daenerys escucha! y propone un plan pacífico para Meereen dándole el crédito a su caballero.

En El Muro

Jon y sus amigos cuervos regresan de su fructífera expedición a Craster’s Keep con Ghost, pero sólo traen malas noticias: Raeghar Targaryen Mance Ryder está a menos de un mes de tocar el muro, Jon propone cerrar el tunel y atacar a los salvajes desde la cima. Ser Allister, por supuesto, no está de acuerdo y dice que es cobardía esconderse tras el muro, desacreditando a Jon y enviándolo a cubrir la muralla en el turno nocturno junto con Sam… lo que me da a entender que esos dos van a ser los primeros en avistar al ejército salvaje con gigantes y todo.

En La Tierra de los Ríos

Siguen las aventuras de Arya y El Sabueso, esta vez se encuentran con un anciano moribundo, atacado por las fuerzas Lannister desplegadas en el territorio, y a manera de clase didáctica, El Sabueso asesina al anciano, claro sólo para evitar que sufra y para enseñarle a Arya donde está el corazón, lección que Arya aplica de inmediato cuando más hombres Lannister aparecen, tan aplicada ella… Luego vemos que el Sabueso ha sufrido una herida leve, Arya se ofrece a curarlo con el viejo y placentero método de quemar la herida, pero Sandor Clegane, aterrorizado por el fuego, no se lo permite. El Sabueso le cuenta la historia a Arya de como Gregor, su hermano, lo quemó por tomar prestado uno de sus juguetes. Arya se apiada de su extraño protector e intenta curarle la herida… intenta.

Y en una gran participación especial, Hotpie se encuentra con Brienne y Pod, que le dicen de una que están buscando a Sansa Stark (no como en el libro que Brienne, de idiota, nunca dice a quienes están buscando), Hotpie les informa que no sabe nada de Sansa Stark, sino de Arya, con quien estuvo antes de escaparse con el Sabueso… o bueno, antes de que el Sabueso la capturara. Deciden ir al Valle para ver si alguna de las dos se encuentra por esos parajes.

En Dragonstone

En la escena más aburrida de toda la serie, Melissandre, desnuda, como siempre… habla con Selyse Baratheon de la necesidad de convencer a Shireen de unirse a la adoración del dios rojo (No, no es el diablo, es R’hollor, blasfemos!) Melisandre, mientras tanta habla de que a veces para convencer a alguien de unirse a la verdad se necesitan trucos y mentiras… tan sabia ella, dando esa exposición sin ropa.

En El Valle

De Arryn, no del Cauca, Sansa sale a tomar el sol con tan mala suerte que está nevando… así que decide exponerse a una bronco-neumonía y salir a construir castillos en la nieve como si nada… Sansa construye a Winterfell, que teniendo en cuenta  que es el castillo de los Stark, es la cosa más estúpida que pudo hacer ¿Qué tal que alguien la vea? Aunque como esos castillos pasan vacíos… Sansa ha terminado cuando llega Robin, y con una pataleta destruye el castillo, por lo que ella lo golpea. Littlefinger la felicita y le roba un beso. Lysa luego manda a llamar a Sansa al salón ese que tiene un hueco en el piso (Puerta de la Luna) y está dispuesta a lanzarla por haber besado a su marido. Esta escena en los libros es mucho más dramática y se extiende por varias páginas, por lo que verla en 2 minutos no fue para nada satisfactorio. Y lo siguiente, peor.

GOT407_092613_HS_DSC61841

Littlefinger interrumpe a Lysa y le ordena soltar a Sansa, le jura que solamente ha amado a una mujer… pero la sorpresa de Lysa es mayúscula cuando él le dice que sólo amo a su hermana («Only your sister» , no «Only Cat», estúpido show) la empuja al hueco ese en el piso,  que dada la altura de 700 metros hasta el fondo, presume muerta a la señora.

En King’s Landing.

Jaime empieza diciéndole a Tyrion lo tonto que es, que él ya tenía todo listo para sacarlo del problema y enviarlo perdonado al muro. Pero Tyrion está satisfecho de haberle dañado los planes a su padre y a la zorra de Shae, pero cuando Jaime le informa que no puede luchar aún, Tyrion se desespera, más cuando se sabe que el campeón de Cersei será Gregor Clegane «La Montaña», al que muestran junto a Cersei, luego de matar unos cuantos miserables muertos de miedo. No, pues, que proeza.

Tyrion habla con Bronn, quien le dice que Cersei arregló un matrimonio con una noble local «Lollys Stokeworth», que Bronn ve como su oportunidad de pasar a la nobleza. Bronn tampoco podrá servirle de ayuda a Tyrion. Pero la ayuda llega de un lugar inesperado.

Oberyn Martell, que extrañamente no andaba follándose a alguna diablilla o algún diablillo, visita a Tyrion y le dice que Cersei intentó ponerlo en su contra. Oberyn le cuenta a Tyrion que el odio de Cersei hacia él no es nuevo, que data desde su nacimiento: Cersei lo odia por haber ocasionado su muerte al nacer. Oberyn, le dice a Tyrion que él será su campeón en el juicio por combate.

Y menos mal que el capítulo terminó allí por que ya me estaba durmiendo. Zzzzz

 

Reseñas X: Game of Thrones 4×06 «The Laws of Gods and Men»

Tyrion
El juicio de Tyrion Lannister cubre gran parte del capítulo.

Y ya dobló la esquina la cuarta temporada de Game of Thrones, con un capítulo que para los que leímos el libro, lo primero que tuvo de sorprendente fue ver a Braavos en los créditos de apertura. Este capítulo, como se está haciendo costumbre, tuvo dos partes: en la primera media hora saltamos por diferentes zonas geográficas: el Norte, Braavos, Meereen y King’s Landing, pero la segunda media hora se enfocó casi en su totalidad en el juicio de Tyrion Lannister. Pero como siempre, vamos por partes.

En Dreadfort/Fuerte Terror.

Yara (que en los libros es Asha) Greyjoy finalmente le dio la vuelta al Westeros y llegó a Dreadfort, el castillo de la Casa Bolton, con la firme intención de rescatar a Theon, pero a pesar del ataque exitoso, en el momento de sacar a Theon de las perreras donde Ramsey lo tiene prisionero, Theon, o más bien, Reek entra en pánico y grita a los cuatro vientos que hay intrusos, hasta el punto de atacar a Yara, que se supone está allí para rescatarlo. Por supuesto, Ramsey y los guardias de Dreadfort, que se ven muy poquitos para esta época del año, entran en alerta y frustran el ataque de los hijos del hierro, que tienen que largarse por donde vinieron. Ramsey en recompensa por la lealtad de Reek, le ofrece un baño, a cambio de un favor muy especial… no, no es sexo, es que se haga pasar por Theon Greojoy para matar unos cuantos hijos del hierro.

En Braavos

Braavos
La ciudad libre de Braavos.

Que bien, por fin vemos a Braavos,  más exactamento al Banco de Hierro en la ciudad libre de Braavos y no sé, pero algo me dice que este banco no es de los que te reportan a Datacrédito cuando no pagas tus deudas… en fin Davos y Stannis acuden al Banco de Hierro a solicitar un crédito en el nombre del Trono de Hierro… pero en el Banco de Hierro no dan créditos tan fácil como en Bancamía o en Mundo Mujer y le informan que al estar Tommen en King’s Landing, su postura como rey de los Siete Reinos está más que en duda. Pero Davos, en una gran demostración de inteligencia, logra convencer a los banqueros de prestarles lo suficiente para continuar la lucha, y el primer reclutado es Salladhor Saan, un pirata que cumplió con la función semanal de nalguear a una mujer desnuda.

En Meereen

Bueno, y los dragoncitos que vimos nacer en la primera temporada ya crecieron, tanto así, que ya andan por los terrenos baldíos cazando cabras y todo, y por supuesto el dueño de las cabras acude a Daenerys para que le solucione el problema, porque claro, es bien sabido que los gobernantes le resuelven los problemas a su pueblo… pero para sorpresa de todos, Daenerys le promete pagar el triple al cabrero por lo que perdió por causa de Drogon. Y entre los 250 solicitantes que siguen, se encuentra Hizdhar zo Loraq (es mejor que se vayan acostumbrando a los nombres) quien le pide que le permita bajar a su padre de la cruz y enterrarlo con dignidad, a lo que Daenerys, bastante reacia accede. Pero el asunto es que apenas van dos peticiones y ya está cansada… muy mala para ser reina resultó Dany.

Y mientras tanto en King’s Landing.

El consejo del rey se reúne, con las noticias de que Sandor Clegane desistió de la causa de Tommen y de que Daenerys Targaryen con 8000 soldados inmaculados, dos compañías de mercenarios y tres dragones, se ha estacionado en Meereen. Tywin pide lapiz y papel para enviar algo a Meereen ¿Será acaso una propuesta para que Daenerys se case con Tommen? ¿O tiene algún espía en Meereen? ¿O espera tenerlo? En fin.

Luego pasamos al juicio de Tyrion, donde de acuerdo a lo planeado por Cersei, todo el mundo (Varys, Pycelle, etc, etc) acusa al «enano diabólico», Jaime en privado con su padre, le pide que le perdone la vida a Tyrion a cambio de su renuncia a la guardia real (no, eso no estaba en el libro) y de convertirse en el señor de Casterly Rock. Tywin accede, pero las cosas se ponen muy mal de vuelta al jucio cuando Shae acusa a Tyrion de conspirar con Sansa en la muerte de Joffrey. Es entonces, que Tyrion estalla.

Al verse acusado falsamente de traición, Tyrion manifiesta que cometió un error al dejar que King’s Landing sobreviviera al asedio de Stannis y que hubiese sido mejor dejarlos hundir en el fugo (bien, Tyrion!) le dice a Cersei que le dio más placer ver morir a su «cruel bastardo» (sí, en frente de todos, vamos Tyrion!) que 1000 golfas mentirosas (en tu cara, Shae!) y que no esperará el final de aquella farsa, porque exigirá un juicio por combate…

Cersei
Cersei, cuando Tyrion pide el juicio por combate.

Y así con la cara de decepción de Cersei termina todo; ya parece que hay una intención de los productores de tentar a Jorah con el perdón de Tywin si asesina a Daenerys… lo cuál podría tener serios efectos dramáticos. No, no salió ni Sansa, ni Arya, ni Bran, ni Jon… ningún Stark. Y eso que se supone que ellos son los protagonistas.

Reseñas X (Libros): Quattrocento de Susana Fortes.

Quattrocento
Portada de Quattrocento en Croata.

Lo primero que llama la atención de Quattrocento, novela escrita por la española Susana Fortes, es lo contradictoria que es su premisa. Es una novela que abiertamente critica la ficción del estilo de «El Código da Vinci» catalogando el género como «supersticiones modernas o posmodernas que están tan en boga» o «catálogo de profecías a lo new age» o sencillamente como «supercherías», pero no hace falta leer más de dos capítulos para saber que Quattrocento también hace parte de ese género de supersticiones y supercherías que tanto critica la autora, con el ya viejo cuento de «académicos enfrentan colectivos ocultos con una agenda secreta» que tan famosas han hecho a las novelas de Dan Brown.

La novela que se extiende por 342 páginas (Versión Planeta, 2007) es narrada desde dos puntos de vista separados por 527 años de historia: En 2005, Ana, una estudiante de posgrado en Florencia, se interesa en un pintor del renacimiento llamado Pierpaolo Masoni que fue testigo de la masacre perpetrada en 1478 en contra de la Casa Medeci en la Catedral de Santa María del Fiore, sin saber que los resultados de su investigación podrían conducirla al peligro y a la muerte. Intercalados entre los capítulos en primera persona de Ana, tenemos los capítulos en tercera persona de los hechos que condujeron a la masacre en 1478, enfocándose parcialmente en el joven aprendiz de Masoni llamado Luca, aunque salta de enfoque de acuerdo a como lo requiera la acción.

Los capítulos de Ana, al ser en primera persona, se parecen demasiado a la típica novelita young-adult, en la que la heroína que se cree más fea de lo que es, se debate entre decirle a su príncipe azul (en este caso Giulio Rossi, el director de su tesis y amigo de su padre) que lo ama perdidamente o mantener la compostura. Los capítulos situados en 1478 son mucho más objetivos y confiables, al no estar nublados por la capa de sentimentalismo que cubre a Ana.

Nievole
La Madonna di Nievole, la obra sobre la que gira gran parte de Quattrocento.

Las dos narrativas corren de manera separada, tanto así que podrían leerse de manera separada, pero la autora tuvo cuidado de crear el tema de la novela, a partir de sus dos mitades, planteando las preguntas «¿Preferimos pasar por alto las señales de la desgracia para no sentir miedo?» y «¿Qué tanto estamos dispuestos a arriesgar para conseguir lo que queremos?».  Ambas preguntas se plantean en la narrativa de 2005 y 1478 de manera constante.

No puedo decir que la novela me gusto. Tiene apartes muy buenos, algunos capítulos excelentes, que demuestran una investigación profunda de la autora, pero como un todo no termina de funcionar. La autora quiso mezclar las pendejadas young-adult que tan de moda están hoy en día, con el misterio de las novelas de Dan Brown, incluso en el mismo ambiente mediterráneo, con un toque de novela histórica a lo coming-of-age. Demasiados elementos, quizás intentando crear algo diferente y único, pero que termina pareciéndose demasiado a lo que ya hay en el mercado, descuidando el argumento general que termina pareciendo tonto.  Quizás sea cuestión de leer otras obras de la autora y entender su estilo narrativo, pero leyendo solo esta, me parece que se ha quedado corta.

Libro 3/12 para 2014