Sobre Noé y Otras Fantasías Apocalípticas (Reseñas X).

No hace falta buscar mucho en Google o en Bing sobre Noé para encontrar los términos «Drama Épico Bíblico» refiriéndose a la cinta dirigida por Darren Aronofsky, evidentemente antes de su estreno mundial hace unos días, porque desde el mismo instante en que la película se lanzó al público, fue evidente que sí, se trata de un buen drama y sí, se trata de una película épica, pero tiene de bíblico, lo que las novelas del Marqués de Sade tienen de pudorosas.

Si usted va a ir ala sala de cine pensando que va a ver una recreación punto por punto y coma por coma del relato bíblico del Génesis, le recomiendo que se ponga el cinturón de seguridad antes de que el golpe con la realidad lo deje inconsciente. Y es que no por nada, una hora después del estreno mundial de la cinta, Wikipedia dejó de llamarla «Drama Épico Bíblico» para rotularla como «Fantasía Épica Basada En La Biblia».

En efecto, Noé es una reimaginación feroz del relato bíblico, cuyo propósito, además de hacer la historia mucho más atractiva, es la de hacer un excelente estudio de personajes basado en el perturbador interrogante de si en verdad el ser humano merece sobrevivir el fin del mundo que el mismo se ha labrado; un interrogante que por supuesto no se hubiese podido hacer sin monstruos de piedra de cuatro metros de altura y súper villanos más preocupados por hacer de las suyas, que por sobrevivir al fin del mundo. Por supuesto.

Que miedo…

Yo puedo entender que la historia bíblica de Noé no sea tan cinematográfica como, por ejemplo, la de Moises, que tiene villano, efectos especiales y drama familiar, todo incluido ¿pero de ahí a meterle gigantes de piedra a la historia? Como que se pasaron un poquito.

Pero fuera de ese no tan insignificante detalle, debo decir que Noé es una de las películas mejor realizadas que he visto. En primer lugar el casting es perfecto, destacándose Russell Crowe, que logra recrear un Noé real, que entiende el tamaño de la empresa que le ha sido encomendada y el precio que tiene que pagar por ello. De hecho desde Gladiador, no lo había visto en una gama tan amplia de matices dramáticos. Jennifer Connelly, que interpreta a su esposa, es un contrapeso perfecto a la tremenda actuación de Crowe, pero los que más sorprendieron fueron Emma Watson, famosa por su papel de Hermione Granger en la saga de Harry Potter y Logan Lerman, más conocido como Percy Jackson.

Esta es la primera vez que veo a Watson en un papel fuera de su paso por Harry Potter (No, no me he visto The Bling Ring) y no decepcionó. En las numerosas escenas que tiene con Crowe, precisamente en los momentos más dramáticos de la cinta, Watson logra igualar en talento al ganador del Oscar y pone un punto y aparte a la inteligente hechicera de una vez por todas. Logan Lerman en su papel de Cam, el moralmente ambiguo hijo de Noé, le pone convicción a su personaje… aunque quizás le faltó el centavo para el peso, pero que no la haya embarrado ya es un avance.

… sorpresa.
Sorpresa…

La dirección es igualmente impecable, con tomas espectaculares, secuencias fabulosas y una representación genial del subconsciente del personaje, que es donde se supone se comunica con el Creador.

Una lectura más íntima de la película podría indicar cierta tendencia a desestimar el texto literal de la biblia, para dar paso a un conocimiento más científico, pero es muy difícil, si acaso no imposible, promover el ateísmo desde una película evidentemente religiosa en su trasfondo.

Para concluir, Noé es una película que se puede ver de muchas maneras, como una épica fantástica, como una reimaginación religiosa, o como una crítica social y esa multiplicidad de lados, es lo que hace que sea obligatorio verla en todo su esplendor, antes que la empiecen a agraviar, pasándola en especiales de dos partes los jueves y viernes santos en nuestro queridos canales nacionales.

Calificación: 4.72/5.00

Reseñas X (Libros): «Malditas Matemáticas» de Carlo Frabetti.

Portada de «Malditas Matemáticas» de Carlo Frabetti.

Ya estoy acostumbrado a ver la cara de pánico de mis interlocutores cuando, respondiendo a la típica pregunta introductoria «¿A qué te dedicas?» y enigmáticamente les respondo «Enseño matemáticas».  Pero el hecho de estar acostumbrado, no implica que no me sorprenda.

Aún habiendo pasado la primaria y el bachillerato más interesado en las peculiaridades de la geografía, las ciencias naturales y de Los Caballeros del Zodiaco, las matemáticas nunca resultaron ser ese monstruo devorador que parece ser para muchos, y no es porque sea un genio ni nada por el estilo, sino porque sencillamente para mi resolver un problema era un reto divertido.

Debo agradecerle quizás a mi madre y a mi padre por tomar la precaución de tener la casa llena de libros de todos los temas habidos y por haber y también a mis profesores de tercero y quinto de primaria que con el viejo método de ARGUMENTO-OPERACIÓN-RESPUESTA me hicieron ver las matemáticas no como conceptos abstractos y complejos, sino como herramientas para solucionar problemas cotidianos.

Intentando buscar una manera similar de presentar del mismo modo las matemáticas a mis estudiantes, tropecé con un libro con un nombre muy interesante «Malditas Matemáticas», escrito por el italiano Carlo Frabetti. El libro cuenta desde una perspectiva didáctica y entretenida la historia de Alicia en el País de los Números, una reimaginación de la historia de Lewis Caroll, Alicia en el País de las Maravillas.

Esta nueva Alicia es una niña que considera a las matemáticas un asunto realmente aburrido y fastidioso, hasta el momento en que se encuentra con Charlie, un extraño sujeto que la llevará hasta el País de los Números donde además de encontrar muchos personajes conocidos como La Reina de Corazones, La Liebre de Marzo y El Sombrereo, encontrará otros desconocidos como La Minovaca o el Matemago que le enseñarán que las matemáticas además de prácticas, pueden ser muy divertidas.

Es un libro corto, conciso y muy entretenido, una excelente opción para regalar a cualquiera que piense que las matemáticas son aburridas y que no sirven para nada.

Ficha.

Nombre: Malditas Matemáticas. Alicia en el País de los Números.

Autor: Carlo Frabetti.

Editorial: Alfaguara Juvenil.

135 Páginas.

Libro 2/12 de 2014.

Notas de Película ^ Captain America: The Winter Soldier / Capitán América y el Soldado del Invierno (2014)

3,8

⭐⭐⭐⭐

Walt Disney Pictures

Guión
⭐⭐⭐⭐
Dirección
⭐⭐⭐⭐
Actuaciones
⭐⭐⭐⭐
Impacto
⭐⭐⭐⭐
Premisa
⭐⭐⭐⭐

Y llegamos a la novena película del universo Marvel. Tengo que confesar que tuve que consultar con Wikipedia el dato exacto, porque entre tanto héroes, tantos villanos y tantos reboots, (ojo, reboots, no robots)  se pierde la noción de la realidad y uno termina preguntando por qué en esta película no salió el Profesor X, si el también es del Universo Marvel. Pero en fin, hablemos del Capitán América y su Soldado del Invierno.

De las nueve películas que Disney (sí, Disney) ha sacado de los héroes de Marvel (Iron Man 1,2 y 3; Thor 1,2; Capitán América 1,2; El Increíble Hulk y The Avengers) «El Soldado del Invierno» es una de las más oscuras.

Luego de salir de la fantasía cómica de Thor y de las graciosas ironías de Tony Stark, nos quedamos con Steve Rogers, el menos gracioso, pero más complejo del grupo de los vengadores. Y la historia que lo acompaña hasta aquí es una fiel copia de la personalidad de su personaje central.

«El Soldado del Invierno», aunque con obvios elementos de ciencia ficción, tiene como argumento central, el conflicto moral que representa la llamada «guerra preventiva» y los riesgos de sacrificar la libertad a cambio de la seguridad. Steve Rogers, el muchacho veterano de la segunda guerra mundial, despierta en un mundo donde la política es «Dispara primero y pregunta después» y donde él queda en medio de un serio conflicto de intereses políticos y militares.

Chris Evans, a quien todos conocimos como el narcisista Johnny Storm en «Los 4 Fantásticos» logra convencer con su actuación, pero Scarlett Johansson (que parece que no saben donde meterla)  y Samuel L. Jackson le sacan mucha ventaja.  Y no seguiré hablando de actuaciones en una película que incluye a Robert Redford y a la niña de Revenge.

Si bien la premisa es interesante y compleja, la narrativa  es supremamente predecible tanto así que los dos «super» giros de la historia (que no voy a decir aquí para no dañarles la película si es que no se la han visto aún) se ven venir desde el principio y no tienen nada de sorprendentes. Pero esas fallas argumentales se compensan un poco con unas nítidas escenas de acción y las ya comunes secuencias de destrucción épica, que en esta ocasión (gracias a Dios) no se les dio por calcar a Transformers y que en conjunto quedaron bastante bien.

Lo único que queda por anotar, sin empezar a soltar detalles de la trama, es que vale la pena verla y una advertencia, no salga corriendo apenas pasen los créditos… hay dos escenas al final de la cinta que no se puede perder, sobre todo si piensa seguirle el hilo al Universo Marvel en los años por venir (que no son pocos).

Reseñas X (Películas): #Nymphomaniac

Dirigida por el director danés Lars von Trier y dividida en dos volúmenes para comodidad del público y de los bolsillos de sus distribuidores, Nymphomaniac es una apuesta original, creativa, con muchos puntos a favor, pero con algunos en contra que no le permitirán convertirse en la película de culto que pretende ser.

Nymphomaniac es sin duda el proyecto más ambicioso del cine escandinavo en los últimos tiempos, una película hablada en inglés, con el estilo artístico del cine europeo combinado con nombres reconocidos a nivel global, lo que en términos más claros quiere decir, con actores estadounidenses que no son unos desconocidos con domicilio en París, Münich o Amsterdam.

Cuesta trabajo dar una opinión uniforme sobre Nymphomaniac, siendo una película tan larga (4 horas y media) y teniendo tantos elementos a considerar. Empecemos por lo más visible.

Los Actores.

Puede ser que a nivel geopolítico y militar, con todo lo de la OTAN  y eso, una combinación de europeos y estadounidenses puede que suena una excelente idea, pero a nivel cinematográfico todo ese feeling entre el viejo y el nuevo mundo, como que no se traduce muy bien. La película está hablada en inglés británico, por aquello de que es más global que el americano (sí, como no) lo cuál podría parecer una buena idea, teniendo en cuenta el fuerte acento de las actrices Charlotte Gainsbourg y Stacy Martin, pero no tan buena cuando aparecen en pantalla Shia LaBeouf, Uma Thurman, Cristian Slater y William Dafoe, haciendo una imitación muy pobre del estilizado acento británico, lo cuál es particularmente fastidioso y distractor.

La Técnica Narrativa.

Y es fastidioso tener que estar pendiente del acento de los actores cuando hay otros puntos que se quieren ver, como por ejemplo el estilo narrativo, que diverge mucho de lo que acostumbramos a ver en el cine pop de super héroes de Marvel y terror con cámaras cargadas.

La cinta es en realidad una retrospección del personaje principal (Joe, así sin apellido) intentando explicar a un extraño académico (Seligman, interpretado por Stellan Skarsgard) el por qué apareció golpeada en un callejón en medio de la noche. En realidad la película parece tener lugar en la imaginación colectiva de Joe y Seligman mientras se narra la historia, a través de 8 capítulos.

Si alguien ha visto una película con semejante disposición narrativa (sobre todo la de la retrospección colectiva) hágamelo saber, porque realmente no recuerdo haber visto algo como eso.

El Argumento.

Y es lo que viene con cada capítulo lo que va explicando paso a paso lo que ha llevado a Joe hasta ese punto ignóminioso del espacio-tiempo en que se encuentra con Seligman.

El argumento se desarrolla de manera fluida y aunque divaga para centrarse en ciertos aspectos de la vida de Joe, en ningún momento se tornan aburridos o fastidiosos, o bueno, no tan aburridos o fastidosos como el acento británico de Shia LaBeouf. Al final todos los cabos se atan y la historia tiene una conclusión, si bien no satisfactoria, al menos bien estructurada.

La Dirección.

Lo mejor de Nymphomaniac sin duda alguna es la dirección, sólo un director talentoso pudo haber realizado una obra como esta. A pesar de tener una intensa carga sexual y mostrar escenas de sexo explícito, la cinta nunca se siente como pornografía, de hecho los encuadres, la escenografía, las locaciones, la música y las ayudas visuales, hacen de Nymphomaniac una de las películas más atractivas e inteligentes a nivel artístico.

La Conclusión.

Sin embargo a pesar de una impecable dirección y un buen argumento, Nymphomaniac sufre y no solamente por lo dicho sobre los acentos, es la conclusión la que se siente completamente fuera de lugar.

Sí, está bien, el cine europeo es diferente y sus finales son extremadamente ambiguos, pero en esta parece un freno de mano aplicado a una automóvil a 300 kilómetros por hora. La película siempre se basó en la sinceridad con la que Joe asumía su condición sexual, de manera en que ponía por delante sus urgencias sexuales a las hipocresías sociales, pero justo faltando 30 minutos para el final, parece que a alguien le pareció que Joe debería empezar a sentir culpa y el personaje se empieza a desdibujar de manera crítica. La última escena que explica por qué Joe apareció donde Seligman la encuentra, podía ocurrir perfectamente sin necesidad de hacer el carácter «más simpático»… para luego regresarlo nuevamente a sus antecedentes donde es capaz de todo… en los últimos 15 segundos.

Nymphomaniac prometía ser el Kama Sutra del séptimo arte, pero en el afán de ser globalmente apetecible y «correcta» (irónico en una película sobre sexo) la lesionaron en aspectos críticos. Sólo falta ver a cuantos teatros la traen a Colombia y por cuánto tiempo aguantan antes que a algún cura o pastor se le ocurra ir a hacer protestas.

Calificación: 3.97/5.00

¿Es Realmente La Pobreza La Causa De La Inseguridad?

Viernes 21 de Marzo de 2014. 2:45 a.m y el sosiego de una plácida noche de sueño está a punto de terminar. Gritos, luces de colores y sirenas se cuelan en medio de la ventana revelando el perturbador suceso que acaece justo allí afuera. Me asomo a la ventana aún atontando por la somnolencia. Mal contados debe haber unos 15 policías. Y unos 6 de ellos rodean a alguien, arrastrándolo por la calle. El muchacho se resiste, no debe tener más de veinte años y tiene suficiente fuerza como para complicarle el trabajo a los 6 uniformados. Al final lo logran subir a la patrulla, con tanta fuerza que se escucha el golpe con el que cae sobre el piso del vehículo. La patrulla arranca, igual que la camioneta y la multitud de motos de la fuerza pública que llegaron al lugar. Se escuchan las palabra «muchacha», «celular» y «atraco». Pero el show aún no termina. Antes de que se vaya la última motocicleta, llega una mujer gritando como loca. «¡Mi hijo ¿dónde está mi hijo?!» Le informan lo sucedido, su hijo ha sido apresado con otro muchacho, por robo e intento de homicidio. La mujer se resiste a creer y remata con la ya mítica frase «¡Les voy a poner una demanda!».

El hecho causó tanta conmoción, que los diarios locales informaron de la noticia pocas horas después a través de sus portales en Internet, indicando, por supuesto los nombres de los presuntos ladrones y un detalle preliminar de sus crímenes: dos asaltos a mano armada, uno de ellos dejando una víctima gravemente herida. Todo por un puto celular. Me entero que uno de los sindicados, al que vi siendo arrastrado hasta la patrulla, vive a menos de 200 metros de mi domicilio.  No resulta difícil localizarlo en facebook, a él y a su compañero de desgracia y luego de ver varias de sus fotos lo primero que se me pasa por la mente es «No tienen pinta de ladrones».

Es allí donde me empiezo a preguntar ¿Qué hace que dos muchachos de 18 años, con la vida por delante y con todo el potencial del mundo, sin problemas económicos en su hogares, sin pasar hambre, con el apoyo de una familia amorosa, terminen convertidos en ladrones y asesinos, repudiados públicamente?

El lunes siguiente voy a trabajar, aún con esa pregunta dando vueltas por mi cabeza, cuando escucho sobre el ataque con armas de fuego a un grupo de jóvenes, dos de ellos menores de edad. Dos murieron y el otro quedó gravemente herido. ¿Motivo? Problemas de drogas. Al igual que los muchachos del atraco, eran jóvenes con familias funcionales que los apoyaban en todo sentido.  Y al igual que los muchachos del atraco, estos jóvenes tenían serios problemas con las drogas ilícitas. La pregunta que ya recorría mis pensamientos a toda velocidad, muta inexorablemente.

¿Qué hace que muchachos de no más de 18 años, con la vida por delante y con todo el potencial del mundo, sin problemas económicos, sin pasar hambre, con familias funcionales, terminen metidos en tantos problemas relacionados con drogas ilícitas?

La Opinión Pública ha sido manipulada para que crea que todos los problemas de inseguridad en las calles, empezando con los robos y asesinatos que se derivan de estos, son el coletazo del monstruo de la pobreza, pero viendo los antecedentes de los pocos criminales que logran capturar y de los que se ven envueltos en espeluznantes tramas de ajuste de cuentas, se logra apreciar que este no es un problema que viene de los cinturones de miseria. Estos jóvenes que salen a atracar con un arma en la mano, lista para disparar, ya no vienen de las estigmatizadas comunas y los sectores de invasión, vienen de los sectores de la clase trabajadora e incluso de la clase acomodada.

El consumo de drogas es un problema que ha aumentado exponencialmente la inseguridad.

Los vemos sonrientes en sus fotos de facebook, abrazando a sus familiares, a sus amigos, bien vestidos, con tanta salud y juventud que parece imposible que estén desesperados por comida, o por deudas, o por compromisos de algún tipo. Son jóvenes a los que sus familias les dan todo. Y es allí donde quizás radica el problema. Estamos viendo crecer una generación a la que papi y mami con el pretexto de que «No quiero que mi hijo pase trabajos», ha desprendido de la idea de la responsabilidad, por lo que creen tener el derecho de cruzar la linea de lo legal sin problemas.

Matoneo, agresiones sexuales, consumo de drogas, robos y asesinato, justo en ese orden estamos perdiendo a una juventud que se supone será la base de la pirámide demográfica en unos cuantos años, de la que irónicamente dependerá nuestro bienestar cuando lleguemos a la senectud y justo son esas conductas las que vuelven inseguras a nuestras ciudades y no son causa de la pobreza, son causa de la mala crianza y la falta de responsabilidad paternal sobre los niños y adolescentes en todos los estratos, que provocan reacciones como la de la madre del presunto ladrón, que vi corriendo desesperada aquella noche de insomnio fortuito, aún sin poder creer de todo lo que fue capaz su adorado retoño.