Resident Evil V: ¿Retribución o Desproporción?

Imagen del NY Times. La secuencia inicial de la película es sensacional. Aunque el resto de la película…. bueno, ni tanto.

Las películas como la quinta entrega de la serie de Resident Evil, llamada Retribution o Retribución, es de esas películas en las que uno entra, al mejor estilo de la WWF, a ver un espectáculo lleno de golpes, sangre y violencia. Y nada más.  Aunque creo que en la WWF hay más desarrollo de personajes y más drama que en esta cinta.

Luego de una cinta bastante rescatable como la anterior (Resident Evil: Afterlife) donde los personajes (Claire y Chris Redfield; Bennet), a pesar de ser siempre carne de cañón, tenían personalidad, objetivos y dimensiones; Resident Evil V es una gran decepción.

No, no estoy diciendo que la película sea aburrida, de hecho la cinta es contundente en sus secuencias de acción perfectamente logradas, sus coreografías de lucha y logra reducir al mínimo el número de veces que el espectador espabila, ya que no pasa más de medio minuto sin que suceda algo violentamente espectacular. Pero si usted espera algo más de lo ya dicho, se equivocó de película.

Resident Evil V está dentro de esa tendencia superficial y excitante que ha surgido desde la masificación del cine 3D. Y teniendo en cuenta que es a ese tipo de películas donde va la mayor parte del dinero de los grandes estudios cinematográficos, estamos en problemas. Por todos estos tiempos, el plato fuerte de la cartelera será siempre una película de este estilo.

La película inicia justo donde terminó la anterior (la destrucción del barco Arcadia, refugio de los sobrevivientes al virus-T y de la corporación Umbrella); en una magnifica secuencia en reversa, vemos como se resuelve el nudo que dejaron pendiente y le dan una solución rápida e inteligente al problema más viejo de la ficción: los cliffhangers.

Hasta ahí la película iba muy bien, hasta se les perdonaba la desproporcionada utilización de pantallas verdes y efectos a computador. Luego viene una secuencia, en la que vemos a una Alice en una especie de vida suburbana, con un esposo (Carlos Olivera interpretado por Oded Fehr) y una hija (Becky, interpretada por Aryana Engineer, la misma niña boba de «La Huérfana»), las posibilidades de esta secuencia eran infinitas, aún sabiendo que no podía ser algo real. Pero no habían pasado dos minutos y ya Paul Anderson le habían metido zombies con bocas con tentáculos a la situación. Hasta allí llegó lo interesante de la película.

Los personajes antiguos incluidos en la cinta, ni fu ni fa, los nuevos dan un poco de frescura, pero no es suficiente.

El director y los productores, y hasta Milla Jovovich, deben creer que la gracia de Resident Evil es traer a la vida personajes muertos que creíamos muertos hace 4 películas. Error. Michelle Rodriguez, Oded Fehr y Colin Salmon no aportan nada, ni nuevo ni viejo, a la cinta. Sienna Guillory regresa también, pero ni fú, ni fá y no le da ni por los talones a Jovovich, ni como compañera, ni como enemiga, cosa que Ali Larter si se daba el lujo de hacer.

La historia es igualmente traída de los cabellos. Traen de nuevo a la computadora/niña villana de la película uno. Y cada vez sorprende más lo difícil de destruir que es la dichosa corporación Umbrella. No importa donde se metan, así sea en el circulo polar ártico, Umbrella debe tener algún edificio, alguna instalación, con alguna super novedad tecnológica que por alguna causa, motivo, razón o circunstancia, termina repleta de zombies. No se explica en que momento hicieron todo eso, si se supone que el mundo está en ruina y los recursos naturales están extintos.

La estructura de la película, similar a la de un video juego, al menos es interesante y es de las pocas cosas que no resta a la cinta. La inclusión de el cuento madre-hijo, ya lo habíamos visto en la última cinta de Inframundo (que a decir verdad, confundo mucho con Resident Evil) así que no se sabe si fue que se pusieron de acuerdo para hacer dichas películas más parecidas de lo que ya eran, o si sencillamente se fueron por el viejo truco de plagiar ideas.

Ahora, si usted quiere pasar un rato divertido y entretenido, pues completamente recomendada Resident Evil, eso sí, no espere ni buenas actuaciones, ni trama coherente, ni desarrollo de los personajes, ni efectos 3D deslumbrantes. Y a ver si al fin dentro de dos o tres años le dan fin a esta saga que ya parece que hace años saltó el tiburón.

Calificación 3.0/5.0

De Los Noticieros Colombianos y Otras Telenovelas.

Casi 15 años después de la aparición de los canales privados, sus noticieros han perdido la objetividad y han optado por el sensacionalismo y la populachería sin límites.

Noticias RCN, uno de los noticieros más criticados en el país, por su falta de objetividad.

1998, cuando se empezaron a promocionar los canales privados en Colombia, aún en sus señales en prueba, una de la banderas que acompañaba su promoción era la de los noticieros. En efecto, los canales privados ya NO tendrían la molesta restricción de 30 o 35 minutos por emisión, puesto que podían arreglar su parrilla, prácticamente como les diera la gana.

Pero en esos primeros años, muy poco fue lo que cambió de los noticieros que veíamos ya en los canales públicos. Mantuvieron 4 emisiones diarias, en el mismo patrón de los canales públicos (7am, 12:30pm, 7pm y 9:30 pm) con ciertas extensiones en la emisión de la mañana y la del mediodía y manteniendo muy estricto el tiempo de los noticieros de la noche. En aquellos tiempos la linea editorial de aquellos noticieros era clara. En la mitad del peor momento de la guerra en Colombia, es muy fácil recordar a los periodistas cubriendo el fin de la zona de distensión, el espanto de las pescas milagrosas y los campos de concentración de secuestrados de la guerrilla, con la máxima objetividad que permitía ser parte de un negocio, no de un servicio público.

Poco después, las cosas empezaron a cambiar, no sólo los noticieros se empezaron a extender demasiado (el noticiero del mediodía hubo un tiempo que se acababa a las 3) sino que empezaron los primeros chascos: dentro de la estructura de los noticieros se empezaron a vender como noticias los mismo productos de los canales. Así como nos acostumbramos a ver como hechos históricos el estreno de la novela de las 8, o del reality de las nueve o del narcoseriado de las 10.

Pero hasta ahí, las cosas no son tan oscuras, lo que si es preocupante  es todo lo que siguió después. Las lineas editoriales de los noticieros se transformaron en verdaderas posiciones políticas, en algunos casos tan apasionadas que no quedaba lugar a duda de que con el fin de mostrar las cosas como ellos querían (y quieren) que el público las vea, son capaces de distorsionar la verdad, si es que no se arriesgan definitivamente a mentir del todo. Eso sucedió en el gobierno de Uribe y sí, aunque soy uribista y defiendo la posición del ex-presidente, tampoco soy ciego al hecho de que los noticieros de los canales privados (especialmente el de RCN) estaban definitivamente parcializados.

Pero no sólo de política, muertos, goles y tetas se puede alimentar un noticiero de dos horas y media y eso lo saben muy bien en las emisiones de la mañana y el medio día. Estos noticieros tienen esparcidos por todo el país un montón de periodistas (o debería decir sabuesos) a la espera de la más mínima nota que pueda causar conmoción para alimentar el morbo malsano del grueso de los espectadores.

La nómina de nuestros noticieros deja mucho que desear.

Es así como asesinatos macabros, que hasta hace años hubiesen sonrojado a los lectores de crónica roja, aparecen felizmente como noticia de entrada de estas emisiones, y claro, no desde una perspectiva sana e informativa, sino desde una perspectiva críticona (no crítica) y santurrona que parece sugerir que ellos tienen la verdad y la moral absoluta y el resto de la humanidad les debe pleitesía. Que blasfemia.

Es así como han armado un escándalo de proporciones bíblicas porque una profesora pellizco a un niño, porque un diputado le pegó a la hija delincuente, o porque la fiscalía se equivocó en cierto dictamen. Los noticieros ya no informan, sino que arman historias, telenovelas, con héroes y villanos, donde todo es blanco o negro y donde hay que elegir lados. Nadie se preocupó por ponerse en el lugar de la profesora, o del diputado o de tanta gente que se gana el no tan grato privilegio de caer en boca del país por cuenta de esos noticieros.

Es por esa actitud perseguidora que problemas locales pequeños se convierten en monstruos inmanejables a nivel nacional, por causa de la imprudencia de estos espacios, supuestamente periodísticos. Muy lejos han quedado los pilares del periodismo donde la objetividad y la ética son esenciales. Es por eso que ya no veo los noticieros como fuente de información, sino como entretenimiento, puro y sencillo.

No es sino ver la calidad de «profesionales» que pululan en los noticieros: médicos egresados de sólo Dios sabe que universidad de garaje; modelos con pésima reputación; expertos en todo, que no saben nada; periodistas que no investigan (todo se lo dejan a Pirry o a Manuel Teodoro) y lectores de telepronter que no conocen al país y pronuncian mal los nombres de los municipios o sencillamente se equivocan leyendo.

Igual, están tan bien hechos estos noticieros que casi nunca son aburridos, pero son eso, puro y simple entretenimiento, no información.

El Caballero De La Noche Asciende ¿O Desciende?

Nota: En este artículo, además de dar numerosos spoilers, empezaré cada párrafo con la frase A Mi Modo De Ver Las Cosas, aténgase a las consecuencias.

el caballero de la noche
El Caballero de la Noche, también conocido como Batman ¿O es al revés?

A Mi Modo De Ver Las Cosas, El Caballero De La Noche Asciende es una película a la que no le falta nada, pero si le sobra mucho. Para empezar el título. ¿El Caballero de la Noche Asciende? ¿En serio? ¿Christopher Nolan no pudo encontrar otro epíteto para el famoso héroe de DC, diferente al que le había dado en la película anterior? Y nos queda claro que El Caballero de la Noche, o sea Batman, asciende, sobre todo a la mitad de la película donde de verdad tiene que ascender, pero por favor, la tercera cinta de la trilogía de Nolan merecía un mejor título. Sobre todo porque, que yo me acuerde, nunca mencionaron un tal «Caballero de la Noche» sino a «Batman» … Si Nolan se quería pasar de listo con el título, me parece que no lo logró.

A Mi Modo De Ver Las Cosas, Nolan cometió el mismo error de Sam Raimi en su trilogía de Spiderman, inundó la película con tantos personajes nuevos que la historia de todos y cada uno de ellos se vio tan disminuida que terminó por parecer aburrida. En la primera parte (Batman Begins) Bruce Wayne soportaba casi todo el peso de la historia, apenas compartiéndola con sus «seres queridos» Rachel y Alfred y aún así, la historia que se contó es completamente sólida. En la segunda parte (The Dark Knight) se contó la historia de la ciudad, como un personaje y como el resto de ellos, divididos en héroes y villanos, jugaban su juego dentro del contexto de la guerra urbana. En la segunda parte se exploraron los personajes sin caer en la tentación de recrear escenas sobrantes, como en el caso de la tercera parte (The Dark Knight Rises). En esta entrega sobran los personajes, para empezar el tal Blake (a.k.a. Robin), no entiendo cuál era el punto aquí, si de verdad era que se continuara el legado de Batman … dudo seriamente que Joseph Gordon-Levitt sea la opción indicada. El papel de Marion Cotillard carece de la esencia que la historia necesitaba, y yo creo que hubiese podido ser muy facilmente editado fuera. ¿Por qué no concentrar la atención del público en el trio Catwoman-Bane-Batman en lugar de dispersarlo en una cantidad de personajes inútiles?

A Mi Modo De Ver Las Cosas, si Nolan le hubiese dedicado el tiempo apropiado a desarrollar los personajes de Catwoman y Bane, la historia no se le hubiese rebelado de la forma en que lo hizo. La película está repleta de salidas fáciles, demasiado para un libretista de la talla de Jonathan Nolan, que se precia de retar al espectador, no en darle todo en bandeja de plata. En el primer acto, fue demasiado conveniente que Bruce Wayne decidiera salir luego de ocho años de estar enjaulado en su casa sin hacer nada más que rascarse el ombligo. En el segundo acto, fue demasiado fácil la manera en que Bane destruyó a Batman y mucho más fácil aún la excusa que utilizó para salvarle la vida, y en el tercer acto, mucho más fácil hacernos creer que alguien se murió cuando en realidad no lo hizo. ¿Qué es esto? ¿24?

caballero de la noche 2
Sí la historia se hubiese basado en estos tres personajes, en lugar de darle partes a otros que no lo merecían, película quizás hubiese salido victoriosa.

A Mi Modo De Ver Las Cosas, el lapso de tiempo transcurrido entre la película 2 y 3 fue demasiado extenso. Y el cliffhanger que se dio en la segunda fue vendido tantas veces en la tercera que ya aburría, a cada ratos andaban mencionando al tal Harvey Dent, cuando eso hubiese sido muy fácilmente solucionado en el inicio de la película para dar paso a la historia de manera mucho más fluida. Los hermanitos Nolan utilizan el elemento sorpresa y la narrativa no linear para sorprender a su público, pero en esta película la sorpresa está lejos de ser impactante y por lo menos a mi, me dio exactamente igual.

A Mi Modo De Ver Las Cosas, lo único rescatable de la cinta fueron: el murciélago, Selyna Kyle y Alfred. El murciélago proporciona el elemento «Oh My God» a la película, dándole características épicas a la cinta, hasta que las escenas donde aparecen parecen fotocopiadas de Transformers. En serio ¿Ahora lo épico se mide por que tanto se parece una cinta a Transformers? Vamos mal por ese lado. El personaje de Selina Kyle está hermosamente escrito, el personaje presenta desarrollo, historia y encanto. Claro que la Catwoman de Michelle Pfeiffer está en un punto muy difícil de alcanzar, pero la Catwoman de Anne Hathaway tiene su propia alma, diferente a la de la rubia y ni hablemos de la de Halle Berry, que era para llorar. Hathaway demuestra su talento al traducir los pocos textos decentes de la película en realidad. Sus escenas son cautivadoras a pesar de estar inmersas en el mar de puntos flojos de la cinta. Y lo mejor de todo, no dejan la puerta abierta para una secuela con ella, como si lo hizo Tim Burton y como suele suceder en las cintas de mediana calidad. Y Alfred. Por Dios Alfred. Michael Caine demuestra la calidad de actor que es, en escenas clave de la cinta, es el único que logra hacer que el espectador se conmueva.

A Mi Modo De Ver Las Cosas, Bane fue el personaje al que Nolan más le quedó debiendo. Nos da solamente un par de minutos para reflexionar sobre sus motivaciones, y ya al final de la cinta donde eso a nadie le importa. La diferencia con el Guasón de The Dark Kight es evidente. Al guasón no se le dio nunca una historia base, era sólo un demente empecinado en destruir y acabar con el orden. Nolan pensó en reencarnar parte de esa maldad en Bane, pero no lo logra.  Primero, el villano demente ya lo habíamos visto, de la mano de Ledger que dejó la barra demasiado en alto y segundo, nadie se cree el cuento de que Bane tiene sentimientos cuando pasó toda la película tratando de emular a Darth Vader.

alfred
Anna Hathaway y Michael Caine son los único que demuestran calidad a la hora de actuar en esta cinta.

Por último  A Mi Modo De Ver Las Cosas lo único que demuestra El Caballero De La Noche Asciende es que las terceras partes en las películas de superhéroes son una cuestión espinosa. La única película que he visto salir victoriosa de una tercera parte, en el género de superhéroes es X_Men y eso porque los escritores entendieron que superpoblar la película con personajes a medio contar nunca llega a nada bueno.

Pero al final, lo que sucede es que quizás esperábamos demasiado de esta cinta, no es una película mala, de hecho está en el mismo nivel de, por ejemplo, Capitán América, Thor y Superman Returns, pero para un director como Christopher Nolan y un escritor como Jonathan Nolan, las cosas no salieron como debieron salir. Igual luego de darnos dos cintas espectaculares, lo menos que le debemos al director inglés y a su hermano, es ver como concluyen su historia, aunque no lo hayan hecho de manera magistral.

PD: (Actualizado 4/08/2012) Por más que el señor Nolan ande gritando a los cuatro vientos que su película no pretende criticar a Wall Street, es apenas evidente la intención de mostrar su desprecio por el sistema económico que premia a los bancos y a las corporaciones, cuando nos pone del lado de Bane, en el momento en que destruye la bolsa de valores  y uno de los sujetos dice «Esto es una bolsa de valores, aquí no hay dinero que robar» «En serio» responde Bane «Creía que eso era lo que ustedes hacían aquí». Punto para Bane y más cuando le estrella la cabeza al sujeto contra una mesa. Bien por Nolan, al menos puso en pantalla lo que medio planeta quisiera hacer en persona.

Calificación: 3.9/5.0

El Sorprendente Hombre Araña, Realmente Sorprendente.

Diez años después de la versión de Spider-Man de Sam Raimi, para algunos resultó un tanto acelerada la decisión de lanzar una nueva versión. Después de todo el grueso del público aún tiene fresco en su memoria al Hombre Araña de Tobey Maguire, a la Mary Jean de Kirsten Dunst  y a los villanos encarnados por Willem Dafoe y Alfred Molina. La saga de Raimi, al menos en sus dos primeras entregas, fueron excelentes y le quedaba difícil a un nuevo director y a un nuevo equipo superar lo hecho por el director oriundo de Michigan. Pero Marc Webb y su equipo lo lograron y lo lograron bien.

Debo decir que era fanático del trabajo de Marc Webb, incluso antes de saber su nombre, el hombre ha estado por años dirigiendo videos musicales y varios de mis favoritos son suyos: Here Without You de 3 Doors Down, Wake Up de Hilary Duff y Dare You To Move de Switchfoot. Tres vídeos que demuestran sensibilidad a la hora de plasmar en imágenes una historia y una idea.

Lo primero que hay que señalar de esta versión, es la bien que logra apartarse de la versión anterior. La historia es mucho más creíble, mucho más realista y sobre todo mucho más inteligente.  Peter Parker se nos revela de la mano de Andrew Garfield, quien a pesar de estar en sus late-twenties, logra representar un adolescente totalmente creíble. La película nos devuelve al Peter Park en plena adolescencia, con problemas y sufrimientos propios de esa edad, sin precipitarse a lanzar al personaje a la locura de la vida adulta. La primera parte de la película es casi Dawson’s Creek con superheroes y es fantástica. La historia de amor entre Peter y Gwen (gracias a Dios no se les ocurrió repetir con Mary Jean) es sólida, sus diálogos son inteligentes y sus escenas muestra la tensión necesaria para que el público se enganche con ellos, sin caer en clichés baratos, cómo si sucedía con Maguire y Dunst.

Emma Stone y Andrew Garfield hacen una pareja mucho más interesante que Maguire y Dunst.

Y no sólo hablamos de Garfield, Emma Stone y Sally Field también logran apoderarse de la pantalla en su momento con sus actuaciones.

El villano en esta versión encarnado por Rhys Ifans (el loco de Notting Hill)  es un poco menos contundente que los de las dos primeas versiones de Raimi, hay que decirlo, pero no disminuye para nada la calidad de la cinta, que a mi modo de ver las cosas está más enfocada en el desarrollo de sus personajes, que en las escenas de lucha. La cinta mezcla y equilibra muy bien el drama (adolescente y adulto), los diálogos y escenas divertidas y las secuencias de acción.  Así mismo los personajes se salen del cliché de las películas de superhéroes donde nadie parece darse cuenta de la identidad secreta del héroe, Webb nos presenta personajes inteligentes, creíbles y actuales.

«El Sorprendente Hombre-Araña» es una versión más parecida en estilo a «The Dark Knight» que  las versiones anteriores del famoso trepamuros, es entretenida de principio a fin y no tiene ningún momento aburrido o flojo, para una historia que ha sido contada tantas veces, es excelente y está completamente recomendada.

Calificación 4.1/5.0 

Protagonistas de Nuestra Tele, Desafío 2012 y la Forma de Ver Realities

Los realities en la televisión colombiana son como los boomerangs , vienen todo el mundo los ve, regresan, se ponen aburridos, se van, pero siempre vuelven. No pasó mucho tiempo este año para que nuestros canales privados RCN y Caracol lanzaran sus respectivos realities, Caracol apostó por la nonagésima novena entrega del Desafío, si, el mismo reality que se inventaron para no pagarle los derechos a los creadores de «Survivor». RCN por su parte le hizo una cirugía plástica a su reality consentido Protagonistas de Nuestra Tele, esperando darle un poco de impulso a su floja parrilla del horario estelar.

El Desafío 2012 se concentra nuevamente en la llamada «Lucha de las Regiones», claro es que apelar al regionalismo en un país unido con alfileres es lo que le ha dado más rating a un reality que ha probado de todo, desde «La Lucha de Clases» hasta «La Lucha de las Generaciones» y sorprende aún como una figura no tan fresca como Margarita Rosa de Francisco vuelve a tomar las riendas de ese «concurso», lo cuál en conjunto con la participación de Amparo Grisales en Yo Me Llamo, no nos deja sino la curiosidad de sí el Canal Caracol se está preparando para montar algún geriátrico de estrellas en los próximos años.

Andrea Serna. Presentadora de Protagonistas de Nuestra Tele.

Protagonistas de Nuestra Tele apela a los mismos wannabe de siempre, un montón de cabezas hueca tratando de figurar en un medio, donde si no se tienen las tetas y la falta de escrúpulos de Laura Acuña, en el caso de las mujeres, y el hígado para comerse a locas de la calaña de Sergio Barbosa , en el caso de los hombres, es mejor no ir a buscar nada por allá.

Hay dos maneras de ver estos programas de televisión: la primera, que es lo que hace la gran mayoría de copatriotas, tragarse el cuento de que eso que ve en pantalla es verdad y echarse a la pena moral por la eliminación de algún participante, o mucho peor, ponerse a gastarse el saldo del celular votando por tal o cuál amenazado. La segunda, verlo como en realidad es ENTRETENIMIENTO PREFABRICADO. Sí, a mi también me gusta ver los realities, igual sirven como entretenimiento y criticar a un grupo de extraños es mucho más relajante y definitivamente menos peligroso que estar hablando del jefe, de los compañeros de trabajo/estudio o de los familiares.

logo desafio
Margarita Rosa de Francisco (46) conductora de Desafío 2012.

Creer que los realities son «reales» es ser demasiado inocente, por no decir crédulo idiota. Detrás de programas como Desafío 2012 y Protagonistas de Nuestra Tele hay un grupo de escritores (si, escritores) que planea muy detalladamente que es lo que se quieren mostrar en pantalla. Los participantes generalmente reaccionan ante una avalancha de estímulos que los hace comportarse exactamente como esperan los escritores, claro con el plus de que ni ellos mismos saben que los están manipulando. Pero no sólo son los participantes los manipulados, muchos se sorprenderían que un capítulo de un reality cualquiera sufre de un intenso proceso de edición, el cuál para armar cualquier trama cortan y pegan situaciones y conversaciones que tuvieron lugar en días distintos y en contextos diferentes para hacerle creer al televidente que está sucediendo algo que NO es (si no cree lea esto). Eso sin contar con que no es raro que los realities utilicen infiltrados, es decir participantes cuyo fin es sencillamente hacer lo que indica la producción para influir directamente en las decisiones de los otros participantes.

Hay que reconocer entonces, que si bien mucho más de la mitad de lo que vemos en esos realities no corresponde a la espontaneidad de los participantes, el grupo de producción hace un excelente trabajo, nos plantea una historia que generalmente es muy fácil de digerir y sirve su propósito fundamental que es entretener. Igual que cuando usted ve una película se alegra de la muerte del villano, o en una serie de televisión crítica el comportamiento de uno de sus personajes, así pasa con los realities , es mejor verlos como ficción y no entrar en el juego de regalarle plata a los canales de televisión vía mensajes de texto, igual suficiente plata ganan con la avalancha de comerciales que programan cada noche.