Lo que le debemos a Uribe

Si usted está leyendo esto probablemente está cómodamente sentado en su casa frente a la pantalla del computador, preocupándose de cosas como las cuentas de fin de mes, la inseguridad en las callas, la salida del próximo fin de semana con los amigos, los problemas con la novia o el novio, en fin. Pero acaso se ha imaginado usted como es vivir aislado, viviendo de lo que produce la tierra, llevando una vida sencilla pero satisfactoria. Muchos de nosotros no nos imaginamos en semejante plan, rodeados de mosquitos y otras bestias tropicales pertenecientes más al mundo de la ficción que al mundo real.

Pero sí, aunque no lo creamos, hay muchos, muchos Colombianos que viven así y son los Colombianos que el DANE contabiliza como la Colombia Rural, pero viviendo en este pueblo alejado de la Mojana Sucreña y oyendo las historias de los periodos oscuros de finales del siglo XX y comienzos del XXI no me queda duda de que aquellos que critican al ex-presidente Alvaro Uribe Velez tienen una versión bastante “Disney” de lo que era Colombia antes de que el, si el paisa, el de carriel, el que muchos han tildado de paramilitar, el que no iba con los protocolos reales, el que escuchaba al pueblo, si el, llegara a la Presidencia de la República.

Así como las historias que he escuchado aquí, son las historias en tantos otros y más vastos territorios de nuestra geografía nacional desde las llanuras de los Llanos Orientales, El Magdalena Medio, el Chocó y tantas otras regiones que parecen estar tan lejos de la agitación de Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla o Bucaramanga que parece que pertenecieran a otro país, un país que no conocemos, o que no conociamos, al menos hasta hace unos años.

Las historias que escucho de sangrientas tomas guerrilleras, de combates salvajes entre un ejercito debilucho y paramilitares, de paramilitares y guerrilla y de guerrilla y ejercito, que desembocaban en más muertes civiles; historias de hombres que eran comunes y corrientes pero que un día se vieron forzados a tomar las armas para defender su sustento de trabajo de una guerrilla morbosa y sádica, hombres que después se convirtieron en una contraparte igual o más oscura a la guerrilla, capaces de crimenes atroces sin ningún remordimiento. Historias de asesinatos a sangre fría a plena luz del día, historias de muchachos que corrieron por su vida y murieron justo antes de entrar a su casa, de cuentas pendientes, de asociaciones con los políticos, con los policías. Historias que si se cuentan en una misma noche le quitan el sueño hasta al más tranquilo.

Historias, historias, pero la historia más cruel quizas es la de todos los demás, los inocentes que se veian involucrados por las circunstancias, atrapados en una incetidumbre eterna de si el siguiente muerto, será alguien cercano, de si salir a la calle es un peligro, de si se puede hablar o no, porque todo era una excusa para matar en esa época y lo peor era que ese estado, cuya obligación desde su concepción es el de proteger a sus ciudadanos, los tenía como ciudadanos de tercera categoría que eran solamente carne de cañón que no importaba mucho quienes morían y quienes no.

Hasta que llegó Uribe, quien le siguió a Pastrana, que no sirvió para nada mejor que para entregarle el país a la guerrilla y verla fortalecerse y por regla de tres simple se tuvieron que fortalecer los Paramilitares y en la cadena de desconfianzas y errores, de ayudas prohibidas, murió tanta gente. Hasta que llegó Uribe, quien decidió aniquilar esa sombra que se cernía espesa y densa sobre las cabezas de nuestros campos, de nuestros compatriotas, que decidió hacer presencia, solida en cada pueblo, vereda, por pequeña que fuese, porque sí, Bogotá, Medellín o Cali son muy importantes pero su importancia es relativa, la constitución no indica que un pueblo sea menos que una ciudad, que no se deben invertir recursos. Fue ahí en esa concepción erronea de que mientras la guerrilla se quedara en el sector rural pues  menos mal para todos. NO, es ahí donde se fortaleció y llego a expanderse tanto que llego a ser casi que incontenible, con pescas milagrosas, ataques a poblaciones, y asesinato de alcaldes, gobernadores y concejales.

Fue Uribe quien se apersonó del tema, dando la orden de que ningún municipio del país quedara sin protección, de que las carreteras fueran seguras y así fortaleció la confianza del mundo en un país que ya no soportaba más desprecios de la comunidad internacional, de sus hermanos latinoamericanos, de las grandes potencias, ese mismo país es ahora una economía relativamente sólida, que resistió la crisis económica más brava desde “La Gran Depresión” quien se encargó de supervisar obras ya destinadas a convertirse en elefantes blancos donde reinaría la corrupción y la negligencia, pero fue Uribe quien se concentró en lo que era importante y era que el si sabía leer al pueblo. Sabía lo que querían y trato de darselos.

Como todos los seres humanos, el no es perfecto, cometió muchos errores, tenía muy malas compañías, pero lo cierto es que en la telaraña de la política hay que valerse de trucos no muy limpios para lograr propósitos, más grandes, “The Biggest Good” como dirían los gringos, pero hasta aquellos que hablan mal de el, cuando vienen a un sitio de estos y ven a la gente feliz, contenta, libre de miedos, libre para moverse de un lugar a otro, eso vale todos los dolores de cabeza que hayan surgido de las intenciones de crear un mejor país. Al menos el si dio un paso al frente y puso el pecho para enfrentar a ese monstruo que nos estaba por devorar. Mucho más que los que lo critican desde la comodidad de sus apartamentos en una ciudad grande donde lo peor que les ha sucedido es  una billetera perdida en un bar.

La Escalada de Juan Manuel Santos.

Santos / Uribe
¿Qué tan cómodo se habrá sentido Santos siendo súbdito de Uribe?

En momentos en que debería estar escribiendo sobre películas como El Origen (Inception por su nombre original en Inglés) y/o Agente Salt (o simplemente Salt) me he arriesgado a escribir este articulo sobre política, ya que por fortuna o no,  estos eventos han coincidido en el tiempo.

Siendo afín con la ideología de Uribe (si no lo creen échense una pasadita por mi TL de twitter @sabanerox) parecerá extraño que yo crítique a Juan Manuel Santos, que se ha vendido como la reencarnación de Uribe para el periodo 2010-2014. Simplemente hagamos una recapitulación de como fue la escalada electoral de Santos.

Primero veamos el asunto de la segunda reelección. A mi siempre me ha quedado la duda de quien estaba detrás de Guillermo Giraldo cuando en el proceso del referendo de la segunda reelección se cometieron tantos errores tontos, increíbles para la talla de los asesores y los abogados con los que cuenta el Partido de La U, y el mayor error de todos fue el de la pregunta. Resulta inusualmente extraño que hayan dejado que el error en la pregunta persistiera y se perdiera todo el tiempo de la recolección de firmas, de la certificación de la registraduría y que justo cuando está en el último escalón se descubre que hay un error de origen en la redacción de la pregunta y que fue lo que firmó la sentencia de muerte del referendo reeleccionista. Para corregir el errorcito de la pregunta tocaba empezar otra vez desde el principio, por que lo que los Colombianos firmamos era lo que decía el texto originalmente y no se aceptan cambios en ese texto. Ya para cuando se dieron cuenta, el tiempo no alcanzaba para empezar otra vez desde cero.

Segundo, el asunto de las consultas. Cuando se inició el proceso de las campañas, Santos solo era uno mas del ramillete de candidatos uribistas, resulta también sorprendente que el escándalo de AgroIngreso seguro, si bien es aberrante, haya recibido un cubrimiento tan extenso, mayor incluso que  el de los falsos positivos en el que Santos fue protagonista, este escandalo sacó a Uribito del ramillete y quedo solamente una figura ya publicamente quemada como Noemí Sanín que no era competencia para nadie. Por los lados del partido verde, me queda la duda que entre los tres candidatos Lucho, Peñaloza y Mockus, haya salido electo precisamente el que mas flancos débiles tenía por atacar, cabe la duda si hubo uribistas que votaron en la consulta del partido verde para eliminar candidatos potencialmente peligrosos.  ¿La consulta del Polo y la del partido Liberal? Creo que en esas nadie tenia que preocuparse de nada, todo el mundo sabe que de esos partidos no va a salir ningun presidente, al menos mientras la maldita guerrilla exista y Chavez sea presidente (o dictador) de Venezuela.

Tercero,  las encuestas. Una vez eliminados varios candidatos potencialmente peligrosos del ramillete, a Santos le quedaba fácil, pero quedaba uno solo que le podía disputar el puesto: German Vargas Lleras. No me parece casualidad que los datos sobre la intención de voto sobre Mockus hayan estado sumamente inflados, como se demostró en la primera vuelta. Me queda la duda si los resultados de las diferentes encuestas estaba manipulados a propósito para que la gente se fuera por el candidato verde, en vez de por Vargas. También se demostró que las encuestas mintieron sobre la intención de voto sobre Vargas, pero la idea era sacarlo del top 2 de los candidatos presidenciales, y Mockus llego a la segunda vuelta.

Por último, la segunda vuelta. Una vez que se sabe antes de la primera vuelta, que Mockus y la cantidad de influenciables de la Ola Verde estaban dizque disputandole el primer lugar a Santos, se dedicaron a terminar de apretar las tuercas en lo referente a la buena imagen de el, creo que mucha de la mala propaganda contra Santos vino desde su propia campaña, para incrementar el entusiasmo sobre Mockus y bajar el de Vargas Lleras. Pero esa propaganda debía ser neutralizada y por eso tampoco me sorprende que haya habido un relanzamiento de la imagen. Claro la primera imagen era mas bien floja, como endeble, mientras que la segunda arrasó. Realmente me queda la duda si todo eso no estaba planeado desde el principio. Ahora después de la primera reeleccion, Mockus terminó de embarrarla, influenciado por la misma mala propaganda que salió de la campaña de Santos, donde decían que este ultimo habría comprado a la gente con subsidios, ya después de esto, lo demás era carpintería. Santos podía ganar incluso sin los apoyos de ningún otro partido. ¿Por qué se invento eso de la Unidad Nacional? Solo Dios lo sabe con certeza.

En resumen, si yo fuera un fanatico de las conspiraciones (y a veces sí lo soy) creería que Santos dañó a propósito el referendo reeleccionista,  sacó a Uribito y metió a Mockus en la contienda,  infló las encuestas para desplazar a Vargas Lleras al tercer lugar dándole aires a la campaña de Mockus y creo una campaña de dos partes para arrasar con la segunda parte de la misma. Si tan solo un porcentaje de eso es cierto, creo que estamos ante un excelente estratega, que espero de todo corazón utilice esa habilidad para exterminar a lafar y llevar al país a la prosperidad democrática como dice el y genere los empleos que tanto necesitamos los colombianos.

¿Qué hizo falta para acabar con las FARC?

Ya falta muy poco para que termine el periodo presidencial mas largo de las ultimas décadas, todo por cuenta de la polémica reelección y de alguna manera me siento un poco defraudado por que el resultado que mas anhelaba de este gobierno finalmente no se cumplió: El exterminio definitivo de las FARC.

No cabe duda que no soy el único en que esta de acuerdo que entre el top 10 de las desgracias más grandes que le han pasado a este país, junto con la tragedia de Armero y los breakfast shows de la mañana en RCN y Caracol, esta el surgimiento de esa guerrilla tantas veces maldecida, escupida y rechazada por ese pueblo que tanto clama defender.

Ese pueblo que rechaza incluso ese nombre mentiroso que ostentan, por que si bien uno que otro politico de izquierda (especialmente si viene de Venezuela) podria imaginarse que son unas Fuerzas Armadas, que son Revolucionarias y más que sean Colombianas, ninguno de esos apelativos les cae, porque primero no son unas Fuerzas Armadas, son una Chusma Dearticulada, no son revolucionarias, puesto que las revoluciones nacen del pueblo y hasta donde yo sé los que mas odiamos  a lafar somos el soberano pueblo de Colombia y ahora cabe la duda si lafar siguen siendo colombianas, cuando es en Colombia donde más odiamos y detestamos a ese grupo de bandoleros desarrapados y retrógados que aún creen que la Unión Sovietica existe y que la China sigue siendo comunista; y cuando los que los defienden no son Colombianos sino Venezolanos, Ecuatorianos y Daneses. Faltaba más.

Lafar no terminan de entender que el pueblo de Colombia siente un odio visceral y sin limites contra ese grupo que nos mantiene en el tercer mundo, tanto así que mas de uno pensó en alguna ocasión que si valía la pena sacrificar a los secuestrados con tal de terminar de aplastarle la cabeza a esa serpiente nefasta;  y esa es la causa del llamado teflón de Uribe, porque si bien todos entendemos que los falsos positivos, la parapolítica y otros escandalos de este gobierno rayan en lo repugnante, el parecer de la mayoría (a diferencia de lo que Antanas Mockus creía y por eso perdió) es que vale cualquier cosa con tal de exterminar a esa guerilla que con 40 años de hacer y deshacer con Colombia, nos parece diez mil veces mas repugnante y execrable que cualquier escándalo.

Sin duda, en este punto no cabe duda de que quien combate al mal, se vuelve un poco malvado tambien y ese es el caso de nuestro presidente. Así como Frodo en el Señor de los Anillos sufrió el resto de su vida las secuelas de llevar el Anillo, así como los Estados Unidos le tocó iniciar la era atómica, todo por un bien mayor, así este gobierno no ha salido pulcro de ese enfrentamiento, pero a todos nos queda la duda de que si bien se cruzaron los limites, faltó un poco, solo un poco más.

Pero por un lado, estaban los familiares de los secuestrados (como “doña” Yolanda Pulecio) respaldados por la Unión Europea y su polifacético grupo de ONG’s , negando la posibilidad de terminar de destruir la presencia guerrillera en nuestro país, por un puñado de políticos en su mayoría corruptos, que habiendo el gobierno y el pueblo de Colombia desperdiciado recursos en su rescate y liberación vienen después muy orondos a reclamar lo que no han trabajado y sobre todo lo que no se merecen, en una muestra de ingratitud (o ingrititud) sin limites, porque eso si, ellos creen que se lo merecen todo y son mejores que el resto de nosotros los Colombianos.

Y por el otro lado, está Chavez. Si los venezolanos no hubiesen elegido a Chavez (que gracias, de paso) hoy para esta fecha tal vez, solo tal vez ya estaríamos del otro lado, preocupándonos por otros asuntos, pensando en invertir mas en educación, en salud y no en tratar de localizar los campamentos de la guerrilla del otro lado de la frontera y en como combatir los misiles tierra-aire que con mucho gusto le regala Chavez a sus “camaradas” de lafar. Es así como los secuestrados y el pueblo de Venezuela tienen una deuda enorme con los Colombianos y la verdad espero ver como se paga esa deuda, a ver si se hace un poco de justicia.