Zona de Riesgo | Análisis y Explicación

Dirigida por el sueco Mikael Håfström (Rite, Escape Plan) y protagonizada por Anthony Mackie, y el más bien desconocido Damson Idris – a quién vimos por ahí en un capítulo de Black Mirror – Zona de Riesgo (Título Original: Outside the Wire), es una apuesta cinematográfica que mezcla algo de ciencia ficción, con el género bélico y una buena dosis de suspenso tecnológico.

Ahora, si en medio de los conflictos fronterizos futuristas, los robots de última generación y las traiciones y motivos ulteriores usted ha quedado con preguntas, dudas o interrogantes, pues no se preocupe, porque a continuación y sin más preámbulo damos inicio al Análisis y Explicación de Zona de Riesgo | Outside the Wire.

1 | ¿Dónde y cuándo tienen lugar los hechos de la película?

Zona de Riesgo tiene lugar en el año 2036, en un conflicto en Europa Oriental que involucra a Rusia, a Ucrania, y por supuesto a los Estados Unidos.

2 | ¿En qué consiste el conflicto bélico de la película?

En el contexto de la película, un grupo de fanáticos ucranianos denominados los Krasny tienen como propósito que Ucrania se integre con Rusia, como en los viejos tiempos de la Unión Soviética. Por supuesto, buena parte de los ucranianos no comulga con semejante idea, y han formado una resistencia.

La guerra entre los Krasny y la resistencia ha sido intervenida por la ONU, intentando mediar con la creación de una Zona Desmilitarizada, pero la ONU se fue, y el único actor que quedó allí dizque en misión de paz fue los Estados Unidos.

Ahora, algo importante que anotar aquí es que los Krasny son apoyados por Rusia, y la Resistencia, aunque se aprovecha de la ayuda que brinda Estados Unidos, cree que esa presencia impide que lleguen a alguna especie de acuerdo con los Krasny.

3 | ¿Quién es Viktor Koval y cuál es su objetivo?

Viktor Koval (Pilou Asbæk) es el líder de los Krasny y su objetivo es obtener acceso a Perímetro, un sistema de defensa ruso, que lo que hace literalmente es lanzar un ataque nuclear masivo contra cualquiera que hubiese lanzado un ataque a la Unión Soviética.

Koval en realidad no quiere unirse a Rusia, sino convertirse él en una potencia nuclear y revivir a la Unión Soviética pero bajo su mando.

4 | ¿Qué es realmente Leo?

Leo es un androide de última generación, capaz de tener emociones y empatía por los seres humanos, por lo que dentro de su programación se le permite sentir dolor. En 2036 la idea de tener soldados robóticos ya es una realidad con la inclusión en tareas bélicas de los llamados Gumps, robots más bien elementales, pero con Leo se da un salto gigantesco, pues permite tener una máquina de alto nivel de resistencia y fuerza, capaz de generar estrategias a velocidad cuántica.

5 | ¿Cuál es el plan de Leo? ¿Por qué trajo a Harp a trabajar con él?

Dentro de su análisis de primer nivel, Leo se dio cuenta que su propia existencia, la de un prototipo de un super soldado robótico, convertiría a Estados Unidos, nuevamente, en una potencia militar sin paragón, que haría que otros países, como Rusia, intentaran igualarlo, al igual que lo hicieron con la Bomba Atómica, y así generar – nuevamente – tensiones y guerras satélites, al estilo de la Guerra Fría, con la carga de muertos, desplazados y huérfanos que eso conlleva.

Para obligar a que Estados Unidos abandone el programa, a Leo se le ocurre convertirse él en una amenaza, pero sabe que debe tener un freno. Leo logra convencer a Harp de que quiere los códigos nucleares de Perímetro para exterminar a Estados Unidos y así evitar que siga interviniendo en conflictos, que en lugar de terminar, parecen prolongarse indefinidamente.

Pero Harp calcula muy bien lo que va a hacer Harp, y realmente busca que el muchacho lo detenga justo a tiempo.

7 | ¿Qué significa el final de Zona de Riesgo? ¿Cuál es el mensaje de la película?

Toda la película es un viaje de Harp para entender que lo que el entiende como daños colaterales, es decir bajas desde alguna perspectiva, necesarias para conseguir un bien mayor, tienen un rostro y una historia, y no son simplemente números utilizados simplemente para comparar.

En este sentido, la película confronta – como muchas, muchísimas otras películas – el conflicto entre el utilitarismo y el enfoque moral deontológico, en el que los actos se juzgan por su valor moral, y no por su impacto numérico.

Al final, cuando Harp camina nuevamente hacia su vida, ya no lo hace como el frío arrogante conductor de dron, sino como un hombre que comprende el significado de una vida, y cómo se debe hacer todo lo posible por rescatarla.

¿Preguntas? ¿Anotaciones? ¿Dudas? ¿Insultos? La sección de comentarios está abierta justo debajo de esta publicación para que la puedan utilizar a su gusto. No siendo más nos vemos en la próxima entrega de Análisis y Explicaciones en El Sabanero X. 

Las Brujas: ¿Es Mejor Anjelica Huston o Anne Hathaway?

Protagonistas: Octavia Spencer, Anne Hathaway

Director: Robert Zemeckis

Año: 2020 | Metraje: 1 hora y 46 minutos.

Warner Bros. Pictures | HBO Max | Estados Unidos de América

Cuando Anne Hathaway aceptó el papel de La Gran Bruja en esta nueva versión del libro de Roald Dahl sabía que no la iba a tener nada fácil. Después de todo, a pesar de que la versión de Las Brujas protagonizada por Anjelica Huston tiene 30 nada cortos años de haber sido lanzada, se convirtió en algo bastante único: un clásico de culto familiar, que ha maravillado y aterrorizado a más de una generación. Generaciones que por supuesto tienen muy fresco en la memoria el recuerdo de Huston en el papel de La Gran Bruja pedofóbica.

Así que si hay una pregunta que genera esta nueva imaginación del clásico infantil, es si realmente Anne Hathaway le da la talla a Anjelica Huston. Aunque para mí la pregunta es si la anterior pregunta realmente es una pregunta justa.

Las Brujas (Original: The Witches) cuenta la historia de… un momento ¿otro protagonista sin nombre? ¿qué es esto? ¿una nave Borg de Star Trek?, bueno, calma, calma… retomemos, llamemos al niño Malik (Jahzir Kadeem Bruno). Malik es un niño de Chicago que se ve forzado a vivir con su abuela (Octavia Spencer) en Alabama, al sur de Estados Unidos, luego de la muerte de sus padres en un accidente de auto.

Sin embargo, pronto Malik y su abuela se verán acosados por una extraña fuerza cuyo origen es nada más y nada menos que La Gran Bruja (Anne Hathaway), un ente maligno que detesta a los niños.

A decir verdad, comparar la película de 1990, con esta versión 2020, es como comparar una pizza con una hamburguesa. Ambas son comidas rápidas, muy deliciosas, pero los criterios para compararlas sencillamente no coinciden. Las dos películas, con 30 años de diferencia, son dos monstruos que – salvo su historia de origen – son completamente diferentes.

Para empezar, la historia de 1990 es más una gigantesca metáfora familiar, en la que el dolor de un niño por la pérdida de sus padres es fielmente representado por las brujas. Y aunque la versión de 2020 tiene una pizca de eso, la historia está mucho más enfocada a una crítica social, las brujas aquí representan la manera en que gente poderosa aprovecha su estatus para usar y desechar a gente con menos recursos, que en el plano del sur de Estados Unidos, es un conflicto esencialmente racial.

Zemeckis logra crear su metáfora tan bien, que por momentos casi es imperceptible, pero en cada cuadro de la cinta está allí, presente, como un protagonista invisible. Por supuesto, el CGI que usa esta cinta, la hace ver mucho menos real, y quizás por eso, menos aterradora que su contraparte de 1990, pero si la dejamos de comparar con aquella, y la comparamos con otras películas de su clase en esta época, Fantasía Oscura con mucho CGI, ciertamente no demerita en ningún momento.

Las Brujas es muchísimo mejor que, por ejemplo, ese enredo infinito, regularmente actuado, mal escrito y peor dirigido que es la saga de Animales Fantásticos, o Percy Jackson, o La Casa con el Reloj en la Pared. Eso ni lo duden.

Esta película de 2020 logra conectar al público con los personajes, que desde el minuto uno se ven identificados o con Malik, o con su abuela; tiene alma, al tener como premisa el asunto del abuso de los poderosos contra los indefensos; y la antagonista es espectacular, con Hathaway finalmente entrando en el terreno contrario al que la conocimos, porque ya no es una princesa, o una reina blanca, sino una actriz capaz de encarnar a un ser lleno de maldad, dentro del marco de una película familiar, y en eso superó incluso a Huston.

4,14

TEИƎꓕ: ¿Es la mejor o la peor película de Christopher Nolan?

Protagonistas: John David Washington, Robert Pattinson

Director: Christopher Nolan

Año: 2020 | Metraje: 2 horas y 30 minutos.

Warner Bros. Pictures | Estados Unidos de América

Bueno, y luego de varios meses de cuarentena, tapabocas, muchos alcohol en gel, y salas de cine cerradas, por fin empezaron a abrir nuestras queridas y amadas salas de cine, y una de sus puntas de lanza, así como lo fue en el resto del planeta, ha sido la película número once del director británico Christopher Nolan, titulada TENET, aunque bien puede que la encuentren con este estilito medio invertido del título.

Y dada la ventaja que nos llevan en otros países menos covid-paranoicos donde ya estrenaron la película hace meses, lo curioso es que la mitad de la gente dice que es una obra maestra y la otra mitad dice que es una basura ¿quién tiene la razón?

Tenet, cuenta la historia de un espía anónimo al que bien podremos llamar Pedro Navajas (Washington), ya que nunca le mencionan el nombre. Pedro Navajas logra superar una prueba imposible, lo que lo pone a cargo de una misión cuyo nivel de peligrosidad, de secreto y de complejidad excede cualquier cosa que se haya visto antes, dentro o fuera del cine.

En medio de esta misión, Pedro Navajas conocerá a Neil (Pattinson), quien lo ayudará no solo a develar la peligrosa tecnología que amenaza con una tercera guerra mundial, sino también a rescatar a una mujer (Elizabeth Debicki) de la infernal relación que lleva con un enigmático traficante de armas.

Tenet efectivamente es una película compleja a nivel de argumento, básicamente porque entender la ciencia que respalda toda la historia, no es tarea sencilla. Sin embargo, a nivel visual, y sobre todo a nivel auditivo, es indiscutible que Tenet es una obra maestra.

Como thriller de acción es simplemente fabulosa, aún sustrayendo los complejos elementos de la tecnología de inversión, que obviamente tendremos tiempo de explicar en otra, o más bien, otras publicaciones.

Sí, es cierto que hay mucho que desconocemos de los personajes principales, y quizás tiene mucho que ver con el hecho de que insertar flashbacks, como es el estilo de Nolan para matizar sus protagonistas iba a extender la duración de la cinta, mínimo otra hora más, pero creo que esta es una obra que se presta para análisis que van más allá de una sola sentada. Hay mucho que podemos inferir de Pedro Navaja, de Neil o de Kat, o del villano de la historia, únicamente por cómo se comportan y sin necesidad de tanto tapete introductorio.

Lo que sí es indiscutible aquí, es la premisa de la película, que no se trata precisamente de los efectos del viaje en el tiempo, o del abuso conyugal, esta película es una demostración bastante arrogante y soberbia de Christopher Nolan, que finalmente consiguió hacer lo que quería sin limites de ningún tipo.

En anteriores filmes, Nolan se vio limitado por el género (La trilogía de Batman) o por el peso de un actor (Leonardo DiCaprio, en Inception), o por las ganas de ganarse un Oscar (Interstellar y Dunkirk), aquí eliminó todas esas limitaciones y se quedó con lo único que al parecer le interesa: el mismo. Es claro que todos los actores en esta película son de bajo perfil, y no iban a influenciar en nada al estudio para que hiciera cambios, de ningún tipo. Hasta los dos colaboradores más íntimos de Nolan: su hermano Jonathan y el compositor Hans Zimmer están fuera de la ecuación. Este es Nolan en su faceta más cruda, es Nolan sin máscaras, y si bien es fabuloso, no es necesariamente agradable.

Haciendo una analogía culinaria, comer verduras, proteínas magras y carbohidratos complejos, es fabuloso para tu salud y para tu cuerpo, pero no supera la sensación de la comida rápida. Eso es Tenet, un platillo sofisticado, extravagante, fabuloso, top-notch, quizás demasiado para los paladares estándar del consumidor promedio de cine, por estos días.

La única ventaja es que si hay alguien que puede hacer este arrogante platillo, y salirse con la suya, es Christopher Nolan.

4,55

Los Nuevos Mutantes: ¿Valió la pena la espera?

Protagonistas: Anya Taylor-Joy, Maisie Williams

Director: Josh Boone

Año: 2020 | Metraje: 1 hora y 34 minutos.

20th Century Studios | Estados Unidos de América

¿Recuerdan la época en que Maisie Williams era como la súper neo-estrella, sensación del momento, por su papel de chica mala, asesina cambiacaras en Juego de Tronos? Sí, bueno, ya hace bastante de todo eso, y no solo ha pasado mucha agua bajo el puente, sino el desastroso final de Game of Thrones, que redujo a cenizas las aspiraciones de muchos de sus actores, que están en estos momentos más desaparecidos que el elenco de Lost. Y hablo de eso, porque de esa época datan las aspiraciones de que Los Nuevos Mutantes fuera una gran película que pusiera al Universo de los X-Men en el mapa, antes de que Disney comprara Fox y decidiera hacer un reboot completo de todo ese universo.

Pero fuera de las series que acabaron mal, las compras hostiles y todo lo demás ¿realmente valió la pena esperar los 3 años para ver esta película? Sí, pero por una única razón.

Los Nuevos Mutantes curiosamente se enfoca en el personaje más aburrido de todos, Dani Moonstar (Blu Hunt), una chica nativo-americana que sobrevive a un cataclismo en su aldea, que bien hubiese valido la pena que hubiesen conservado en secreto hasta el final de la cinta. Dani es llevada hasta un asilo donde esperan entender la participación de la chica en el mencionado cataclismo, mientras conoce a los otros huéspedes del poco convencional centro de reclusión, Rahne (Williams) una cristiana fervorosa, Ilyana (Taylor-Joy) una psicótica abusiva, Sam (Charlie Heaton) un chico con miedo a sus poderes mutantes, y Roberto (Henry Zaga) otro que le tiene miedo a sus poderes.

Y toda esta mezcla de poderes mutantes reprimidos y experimentos secretos se volverán una bomba de tiempo cuando se revele lo que realmente buscan los que los recluyeron allí.

La premisa de la película claramente tenía potencial, pero en algún momento en los 2 años que tardó en ser lanzada la película, el rumbo se perdió por completo. Al enfocarse tanto en un personaje tan aburrido como el de Dani, los otros personajes se pierden en su desdibujada sombra.

Las escenas, en un contexto diferente, y con una edición mucho más perspicaz, hubiesen sido un completo hit, pero quisieron hacerlo diferente y desperdiciaron a Anya Taylor-Joy que es lo único rescatable de la cinta, sin desmeritar el trabajo de Maisie Williams que realmente merecía un mejor material para trabajar. Sorpresivo, eso sí, el peso que tiene en pantalla Henry Zaga, que con un par de buenas decisiones, lo podramos ver protagonizando un blockbuster en los próximos años.

Del resto, la película intenta emular el trabajo de M. Night Shyamalan en Split, pero el uso del CGI marca Disney, sencillamente no cuadra.

Una película que en otra época, con otra estructura, hubiese funcionado muy bien, y quizás hasta hubiese salvado a 20th Century Fox, de convertirse en la perra de Disney.

3,19

Mi Amigo Shakespeare: ¿Otra forma de hacer cine en Colombia?

Protagonistas: Víctor Hugo Trespalacios, Alex Paez, Johan Candela, Beatriz Trespalacios.

Director: Víctor Hugo Trespalacios

Año: 2020 | Metraje: 1 hora y 25 minutos.

Producciones El Bacanerísimo | Arawana Cine | One Side | Colombia

Cuando uno escucha el nombre de Víctor Hugo Trespalacios, inmediatamente se nos viene a la cabeza la imagen del hombre rural costeño, con sombrero, bigote y camisa formal, lleno de un carisma desbordante, formato con el que construyó aquel personaje de “El Mono” Arjona, en la telenovela de 2015, Diomedes, El Cacique de la Junta. Y curiosamente la primera idea que llega a la cabeza cuando alguien te invita a ver una película dirigida por él, es que debe ser algo así como ese personaje: idiosincrático, lleno de vibra y calor caribe. Pues, creo que en este caso, Trespalacios ha superado -y con creces- no las expectativas creadas por sus personajes, sino las que él mismo se ha trazado como director.

Y es que luego de ver la Opera Prima de este actor, productor y ahora director colombiano, lo primero que queda claro es que las primeras impresiones no son siempre correctas; y lo segundo es que, luego que haya talento y esfuerzo, siempre habrá nuevas maneras de hacer cine en cualquier lado del mundo, especialmente en Colombia, donde hay tantas historias esperando ser contadas.

Mi amigo Shakespeare, cuenta la historia de cuatro personajes, que curiosamente comparten el nombre con los actores que los interpretan: Víctor Hugo Trespalacios, Johan Candela, Alex Paez, y Beatriz Trespalacios.

Johan, Alex y Beatriz, desde sus variados y diversos conflictos personales y laborales, intentan sacar adelante la obra de William Shakespeare, Hamlet, lo cual empieza a afectarlos tan profundamente en su día a día, que todos entran en crisis; hasta el día en que en su escenario aparece nada más y nada menos que el mismo Shakespeare a poner las cosas en orden. Y quizás con consecuencias no previstas.

Lo primero que impacta de esta película es su calidad visual. En cada toma, el director nos muestra una Bogotá viva, diversa, incluyente, tanto en sus calles, avenidas y parques, como al interior de sus casas, que se remata con un manejo impecable del color y la luz.

Otro gran punto a favor de esta cinta, es la manera en que el director nos permite conocer a los protagonistas de su historia.

Uno de los retos más grande que tiene un cineasta es la de poner de relieve las estructura de sus personajes, sin la ventaja que tienen los libros de hacer un minucioso y detallado flujo de conciencia. Trespalacios lo logra a la perfección en este largometraje, dándole una exquisita proyección audiovisual de lo que sucede dentro de la mente de cada uno de sus protagonistas, y con un aspecto meta muy diferencial que difumina esa esquiva línea entre lo real y lo ficticio.

Por el lado de las actuaciones, están cuidadas al detalle, al punto donde no sólo es posible identificarse plenamente con los personajes, sino palpar y apreciar por momentos todo lo que sienten: su desesperación, sus anhelos y sobre todo sus conflictos.

Sin embargo, lo que crea la amalgama perfecta de estos factores es la pregunta que está en la médula de la película: ¿Fracasamos porque intentamos ser una versión mediocre de algo, o de alguien más, en lugar de ser la mejor versión de nosotros mismos?

Trespalacios aplica esta premisa no solo a sus personajes, sino también a nosotros, a Colombia, como país. ¿Cuántas veces hemos intentado dar un ejemplo de cómo debe ser este país con base en lo que han hecho o alcanzado otros países? ¿Acaso no deberíamos primero entender qué somos y a partir de allí buscar la manera de exaltarlo y mejorarlo? Preguntas tan profundas, cuya respuesta es mucho más compleja que un simple sí, o un simple no.

★★★★★

5,0