Categorías
Deportes

Colombia, Copa América y la Crítica Destructiva

Luego de ganar tres puntos, convertirse en el lider único del grupo A, y ser la primera selección en ganar un juego, Colombia recibe fuertes críticas, de parte de la prensa y sus compatriotas.

dayrofalcao
Hay que esperar lo mejor de la Selección, apoyarla y hacer anotaciones constructivas, no críticas destructivas.

Los resultados son sólidos y consistentes:

1) Colombia se hizo con los primeros tres puntos en esta Copa América.

2) Colombia es el líder único del grupo A luego de la primera fecha.

3) Las posibilidades del equipo nacional para clasificar a la siguiente fase son altas.

Aún así las críticas (la mayoría destructivas) llueven en las redes sociales y en los artículos de prensa. Aunque Colombia no tuvo un partido particularmente brillante, antes de criticar negativamente a la selección, hay que reconocer que en el inicio del encuentro, el equipo llegó, le faltó efectividad pero el número de tiros al arco confirman que había buen juego por parte del equipo nacional. Si no se le metieron 3 o 4 goles al equipo de Costa Rica fue más por un buen trabajo del guardametas tico que de un mal trabajo de Colombia.

Vi que hubo técnica y trabajo dentro de la Selección, quizás demasiado a nivel individual, que no se traducía necesariamente en buen trabajo de equipo. Es cierto, un jugador que conecte el fondo con la delantera, un 10, un Pibe Valderrame, como se le quiera llamar hace falta, y tal vez por eso los delanteros no pudieron hacer bien su trabajo de marcar y el resultado final se debió a un momento brillante de Guarín y Ramos en un buen momento del partido.

De nuevo los que quieren denigrar a la selección y sobre todo al Director Técnico, hablan de que Colombia “no pudo” con un equipo de 10 (causa de una expulsión en el equipo tico en la primera mitad del primer tiempo) pero lo que no dicen es que los 10 que quedaron demostraron talante y capacidad, no se rindieron. Aunque la táctica del equipo centroamericano fue retirarse a su arco y enredar el avance de Colombia, no se puede decir que eran un equipo malo.

Por último quiero agregar que parece ser que muchos están tan encandilados con las ligas Europeas y sus simpatías (exageradas a ese nivel con equipos extranjeros) con esos equipos que han llegado al extremo de defender los otros equipo por cuenta de sus múltiples figuras, y no por el desempeño mostrado, tan grande es la ceguera que se quisieron morir cuando sacaron a Falcao del partido. Si Falcao es un gran jugador, campeón con su equipo y todo lo demás que usted quiera (lo mismo va para Messi) pero si no encajan dentro del engranaje que es una selección nacional y se aferran al estilo de juego al que los ha acostumbrado su paso por Europa, sencillamente hay que sacarlos. Así de sencillo. Se vienen dos juegos importantes y bastante complicados para Colombia, Argentina y Bolivia no son rivales sencillos, como todos en esta Copa América, pero al menos ahora tenemos las posibilidades de seguir son más altas.

Sólo queda rodear y apoyar a la selección Colombia y al técnico, al final de cuentas es nuestro equipo, el de nuestra tierra, no un equipo que juega 12000 kilómetros de aquí que a fin de cuentas muy poco tiene que ver con nosotros.

Categorías
Deportes Viajes

Un recorrido hasta La Bombonera, Caminando por Buenos Aires

Esa mañana había decidido salir a conocer el legendario estadio apodado “La Bombonera”. Había visto los mapas que suministraba el hotel, mapas que habría de llevar a Colombia días después como recuerdo, y no parecía una gran travesía ir desde el lugar donde me estaba hospedando en San Telmo, hasta La Boca.

Me puse mis zapatos deportivos North Star, que tanto me habían servido y decidí tomar rumbo hacía el estadio. Caminé por Venezuela hasta la Av.Paseo Colón y por un error de lectura en el mapa fije rumbo hacía el norte y no hacía el sur, por eso terminé de nuevo en la Casa Rosada, rectifiqué en el mapa, y entonces dí vuelta. Llevaba mi recién comprado buzo azul y el cabello sin peinar, todo con el fin de encajar un poco más y no parecer el típico turista perdido, presa fácil de los criminales.

Camine deprisa la Av. Paseo Colón rumbo hacia el Sur. Entrando pude ver cruzando la calle un edificio sensacional, que no se por qué me recordó uno que había visto en un documental sobre Canadá, era el edificio del Ministerio de la Defensa, que precisamente para aquella época se encontraba en mantenimiento o algo así. Crucé rapidamente la Av. Belgrano, de nuevo Venezuela, México y Chile. Iba por una especie de anden cubierto, porque encima estaba precisamente el resto del edificio. Parecía ser una zona de bancos o de oficinas públicas.

argentinadef
Edificio del Ministerio de Defensa de Argentina

Al llegar a Av. Independencia crucé a la acera de enfrente. Debía estar de aquel lado y como sabía que habría un cruce mas adelante, hacerlo sería más complicado. Justo allí se alzaba un edificio impresionante: La facultad de Ingeniería de la UBA (Universidad de Buenos Aires ¬¬) en realidad una obra arquitectónica interesante. Luego pasé, aunque sin prestarle mucha atención al edificio del Ministerio de Agricultura.

Seguí caminando. Debía estar muy pendiente a la desviación que debía tomar, y aunque me sorprendía cada paso que daba, cada edificio, cada calle, cada centímetro, también sabía que cada minuto que permaneciera lejos del hotel, significaba peligro, así que me concentré en caminar. Luego de las edificaciones y edificios importantes, seguían, si mis recuerdos no me engañan una serie de negocios de todo tipo, desde ventas de partes automotrices hasta panaderias.

Creo que llevaba casi una hora caminando y no creía estar siquiera a la mitad del camino. Entonces vi el puente, la desviación debía estar cerca. Entonces vi un lugar que me inspiró al mismo tiempo miedo y asombro. Según vi en la etiqueta de la obra, fue allí donde el gobierno de la dictadura torturó y desapareció a cientos de ciudadanos. Claro no era la obra en sí la que daba miedo, sino la cantidad de fotografías que se alzaban allí. Parecía más bien como una exacavación a medio terminar.

Quería tomar fotos, pero tomar fotos debajo de un puente vehicular, luciendo como yo luzco, gritaría TURISTA, así que seguí. Igual el estadio estaba cada vez más cerca. La desviación estaba allí, mismo, cruzando había una especie de zona verde y las indicaciones eran claras según los carteles. Debía tomar la Av. Almirante Brown. Seguí caminando, luego de un rato era una zona como mas amigable, había más cafeterías, restaurantes y más arboles hermosamente teñidos con los colores del Otoño. Y algo que me sorprendió aún más una vía férrea. Creo que esa es la imagen que más me quedó de esa caminata. Entonces debía desviarme hacia la otra acera. Crucé la calle y llegué a una especie de lote baldío, en cuyo fondo se veía claramente mi destino: La Bombonera.

lejosestadio
Este fue el camino que elegí para llegar al estadio.

Caminé y caminé, y llegué hasta un punto donde parecía ser que vendían las boletas, me abordaron un par de sujetos pidiéndome que les comprara boletas. Bueno creo que me impresionó la apariencia un poco diabólica de aquellos sujetos, pero creo que lo que querían era sus boletas porque al parecer allá no venden a una sola persona tantas boletas como si sucede por estas latitudes.

nera
La Bombonera desde afuera.

Me confundí, el estadio debía estar cerca, pero no sabía como llegar, la calle donde estaba la boletaría era una calle sellada, así que di la vuelta por aquel barrio: La Boca. Es sin lugar a dudas un lugar hermoso, había ventas de camisetas, las casas pintadas de los colores de Boca, murales en fin. Y al fondo de la calle, estaba el estadio. Cerrado. No habría recorridos puesto que había un partido esa noche (por eso estaban aquellos hinchas comprando las boletas) Pude ver, sin embargo, pude tomar muchísimas fotos de una especie del “paseo de la fama” donde casualmente estaban varios colombiano, incluyendo a Oscar Cordoba. Hasta hubo un par de turistas que me pidieron que les tomara una fotografía. Bueno luego de semejante paseo, y de tantos recuerdos en forma digital, era importante registrarlos en el 2.0 y la caminata de regreso no era corta. Había visto el estadio por fuera no por dentro. Esa noche viendo las noticias supe que Martín Palermo se había consagrado en el juego como el máximo goleador de Boca Juniors con un total de 220 tantos. En aquel mismo estadio que unas horas antes había observado desde afuera.

Categorías
Deportes Viajes

Un Recorrido por El Monumental de Nuñez

PlateRiver
En las Afueras del Monumental

Ya era tiempo. Luego de haber recorrido los alrededores del Estadio Monumental Antonio Vespuci Liberti por varios minutos, los encargados habían dado la orden de entrada para el primer recorrido de la tarde. Había pasado por una gasolinera cercana en busca de pilas para mi cámara. Hubiese sido un crimen pasar por uno de los estadios mas emblemáticos del mundo, sede de una final de un Mundial de fútbol, sede de tantos encuentros futbolísticos importantes a nivel continental y mundial, y no tomar fotos. En mi corto recorrido por los alrededores, en Belgrano, me sorprendió ver la belleza y la organización con la que se ubican las edificaciones allí, y sobre todo los colores de la vegetación en el inicio del Otoño Austral.

baotoño
El Otoño en las Afueras del Estadio.

Cuándo compré el pase del recorrido dentro del estadio (45 Pesos Argentinos) el encargado me había indicado que la hora de inicio era las 3:15, eran las 3:10, había llegado un poco temprano, pero cuando mostré el pase me dejaron entrar, bajo la advertencia de que tardaría un poco para que el/la guía bajara, pero me dijeron que podía ver el museo mientras tanto.

Luego de pasar por los torniquetes, entré directamente. Había un tren en la mitad de todo eso, en medio de una reproducción de un barrio antiguo o algo así. Supuse que dicho tren tendría que ver con la historia del equipo. Pero me interesaba más lo que vi al fondo. Allí estaban los trofeos que había ganado el CARP desde su fundación, y créanme que son muchísimos, había muchas más cosas, especialmente en el segundo piso. Muchas fotografías, muchos documentos históricos y sobre todo nombres de Colombianos. Allí estaba Juan Pablo Ángel incluido dentro de la mitología de aquel equipo.

Ya era hora del recorrido. No había muchas personas, una sola familia iría conmigo en aquel recorrido. La persona que nos guiaría era una muchacha bastante joven, de unos 19 años. Entramos a un ascensor y llegamos a un salón llamado “Salon de Honor: Dr Leopoldo Bard” realmente no le presté mucha atención a la chica sobre el origen del nombre del salón, supongo que dijo algo sobre que fue quien consiguió el lote donde construyeron el estadio o no se si ese fue otra persona. Lo que si escuché es que el Club no inició en ese sector de la ciudad, sino en otro lugar bastante irónico. Si, el CARP inicia su historia en el famoso barrio de “La Boca” y según alcancé a entender, como los de Boca Juniors no quisieron prestarle la cancha para sus entrenamientos y juegos decidieron mudarse de ahí y nació la histórica rivalidad. Bueno con la ayuda de una pantalla, nos explicó los diferentes lugares por los que erró el club en sus inicios hasta llegar a Belgrano, donde se ubica actualmente.

Según la historia que escuché, el estadio es un estadio privado, pero ha recibido numerosos aportes gubernamentales, especialmente para el caso de los torneos que se han celebrado en Argentina, destacandose las ampliaciones que se hicieron para el Mundial de 1978 donde el estadio fue el escenario de la famosa final Argentina-Holanda.

El siguiente destino en nuestro recorrido eran los palcos especiales. Alquilados por grandes empresas y personas con buenos recursos, estos palcos tienen una visibilidad envidiable sobre el campo de juego, además de que los que los ocupan no tienen que mamarse la galleta de oír el estruendoso ruido exterior, ya que estos palcos están protegidos con un vidrio, que hasta donde se es bastante resistente.

Luego bajamos de nuevo a la parte inferior (estábamos en la parte superior del estadio) íbamos a ingresar al interior, a la cancha. La chica nos advirtió que haría un poco de frío. En efecto una brisa helada sopló apenas se abrió el portón. Y allí estaba, la verde grama del estadio, la vista de las graderías. En realidad era un estadio monumental. Los estadios más grandes en los que había entrado eran el Atanasio Girardot y el Metropolitano, y esto era definitivamente de otro nivel, el rojo y el blanco contrastaban con el verde de la grama. Una visión espectacular. Apenas pude lograr que la chica me tomara un par de fotos. El recorrido estaba por terminar ya. La chica nos sacó de la cancha y nos llevó por un patio interno para terminar de nuevo en el museo de la entrada.

cancharp
Dentro del estadio.

En una especie de globo pusieron una película de esas dizque de 360°, pero luego de un par de minutos decidí salirme, tampoco es que las estadísticas del fútbol extranjero me atraigan tanto. El recorrido había terminado era hora de regresar al hotel ubicado por allá del otro lado de la ciudad en Venezuela con Perú.

La idea de mi papá había sido genial, el me había dicho que no pódía irme de Argentina sin pisar el Monumental, lo hice y como siempre, sus ideas siempre producen muy buenos resultados. Creo que debo escucharlo de vez en cuando. Apenas pude ver desde la ventana del taxi la enorme flor metálica de la Plaza Naciones Unidas. Me quedaba unos días en la ciudad. Definitivamente tenía que ver aquello.