Algunas Palabras Sobre «Los Juegos Del Hambre: En Llamas».

Si algo le tengo que reconocer a la segunda entrega de la serie de «Los Juegos del Hambre» (The Hunger Games) titulada en español «En Llamas» (Catching Fire) es que logra revolverle los instintos anarquistas hasta a los más reaccionarios. Incluso yo, de comprobadas tendencias conservadoras, en un momento de la película me vi tentado a coger pancartas de libertario y tirar papas bombas en la Universidad Nacional para luchar en contra de la opresión, la tiranía y el status-quo (yeah, right). Sin embargo también hay que reconocer que en comparación con la primera parte, esta dejó mucho que desear.

Tal y como lo dije, la película es efectiva en mostrar el torbellino de miseria y opresión que es Panam (Oh, sorpresa, Los Juegos del Hambre no sucede en Estados Unidos) donde un acto inofensivo de rebeldía termina en un adulto mayor con un tiro atravesándole el cerebro. También hay que reconocer que en general las escenas, vistas de manera individual están bien trabajadas, a nivel de dirección, pero a nivel general no funcionan. No por nada el director Francis Lawrence, es famoso por su videos y no por sus películas.

Diría que a la película, como un todo, le faltó coherencia argumental. Aunque no he leído el libro, es evidente la intención de la trama en presentar a Katniss como la heroína reticente e improbable en medio de una rebelión que no tiene vuelta atrás, pero el afán de los libretistas por «el giro sorprendente» de la película, todo ese cuento de la rebelión pasa a un segundo plano, con el triángulo amoroso entre Katniss, Peeta y el hermano de Thor (no se como se llama ese sujeto y muy poco me importa). Hasta donde sé, el asunto de la rebelión en el libro es casi que omnipresente en los pensamientos de Katniss (el libro está escrito desde su punto de vista) y los guionistas debieron encontrar la forma de incluir eso, sobre todo durante los momentos de acción. Pero, claro, nada de eso se les ocurrió.

Es indiscutible que cuando la película se enfoca en el tema que debe tocar tiene momentos brillantes, como los del personaje de Donald Sutherland (Presidente Corilanus Snow) con su nieta, mismos que hasta donde sé no aparecen en el libro. Otra cosa que debo apuntar es Jennifer Lawrence, no sé si fue que se tomó demasiado en serio lo del Oscar que se ganó, pero en esta película estaba completamente fuera de lugar. Mientras que todos los actores, empezando por Elizabeth Banks, sencillamente se lucieron con sus actuaciones, Jennifer realmente solo destacó por ser en general aburrida y plana, nada que ver con la Katniss rebelde y sutil de la primera entrega, en esta parecía estar completamente derrotada. Algunos dirían que con el cuento de que tenía que entrar nuevamente a matar gente en Los Juegos del Hambre, no podía haber otra manera de interpretar el personaje, pero realmente creo que ella pudo hacer mucho más. Otra cosa que me molestó, claro que más frívola y trivial es que en sus escenas con Hutcherson (Peeta Mellarck) y el hermano de Thor, parecía estar viendo a la tía con el sobrino y es que Lawrence se veía demasiado mayor que sus noviecitos de pantalla. ¿Qué pasó maquillaje? ¿Qué pasó? No sé si la niña tiene mucho afán de abandonar su imagen de adolescente por el de una chica más madura pero dañar el personaje que la lanzó a las grandes ligas, no creo que sea la manera.

Para resumir, «En Llamas» con el doble de presupuesto que su antecesora, no logra ni la mitad del efecto de la primera, y si la llega a superar en taquilla no tiene nada que ver con su calidad, sino porque simple y sencillamente es lo que está de moda en este momento. Me quedo con el trailer.

Calificación: 3.65/5.00

Carrie, Crónica De Una Tragedia Anunciada

Lo primero que tengo que decir sobre la versión cinematográfica más reciente del clásico de Stephen King, Carrie, es que si usted va en busca de una película de terror se va a quedar con los crespos hechos. Carrie tiene muy poco de terror, pero eso no quiere decir bajo ningún concepto que sea una mala película, de hecho me atrevo a decir que es uno de las mejores cintas del año, logrando englobar temas tan diversos como el matoneo en las escuelas, los poderes sobrenaturales y las relaciones disfuncionales entre padres e hijos.

Más que una película de terror, Carrie es lo que yo llamaría “Crónica de una tragedia anunciada” y tiene un mensaje muy fuerte en lo referente a lo que sucede cuando alguien es presionado hasta el límite, algo que en Estados Unidos saben muy bien por cuenta de los constantes tiroteos, antes limitados a las escuelas y ahora disponibles también en aeropuertos, bases militares y otros sitios no menos concurridos.

Carrie White (Moretz) es una niña cuando menos bastante extraña, como consecuencia de una crianza peculiar de su radicalmente religiosa madre Margaret (Moore), para quien todas las manifestaciones sexuales del ser humano son pecaminosas. Carrie es tan ignorante en estos temas, que al momento de tener su primera menstruación en las duchas de la escuela, cree estar a punto de morir lo que causa las burlas crueles de sus compañeras, en especial de Chris (Portia Doubleday) y Sue (Gabriella Wilde). Este hecho lleva a Chris y a Sue en opuestos diferentes. Mientras que Chris desarrolla un odio visceral contra Carrie, luego de ser expulsada de la fiesta de graduación en represalia por su acto de matoneo, los remordimientos y el deseo de resarcir lo que sucedió con Carrie, llevan a Sue a convencer a su novio de llevar a Carrie al baile y regalarle una noche mágica. Las acciones de Chris y Sue son las semillas de la tragedia que conoce todo aquel que ha escuchado hablar de Carrie.

La actuación de Julianne Moore es inquietante, dando vida a un personaje funesto y terrible que sirve como punto de partida para la actuación de Moretz, que logra también una actuación impecable y nos muestra una Carrie con serios problemas, pero con el valor de tomar decisiones y luchar por lo que quiere. De hecho es la interacción entre Moore y Moretz lo que logra darle el estatus a la película, de una tonta película de adolescentes, a una pieza cinematográfica digna de ver y repetir.

Las actuaciones de Moore y Moretz son impecables.

Otro punto fuerte de la película, es su fotografía, que convierte en una pieza estética a esta cinta, a diferencia de la versión de Bryan de Palma, cuyo objetivo número uno era poner incomodo al espectador desde el minuto uno. Hasta en la famosa secuencia del prom, se nota el cuidado en cada detalle, desde las estrellas, la sangre y los muertos, hasta las poses que utiliza Carrie para llevar a cabo su acto de ira y venganza.

Carrie en definitiva no es una historia de terror, es la historia de una tragedia, que hubiese tenido el mismo efecto si en lugar de poderes telekinéticos, hubiese tenido un arma en las manos.

Aunque Carrie fue clasificada para mayores de 17 años en EUA (R), realmente no veo la necesidad, es más creo que desde las primeras temporadas de Smallville no veía una trama tan “Para toda la familia” como esta, y de lo que realmente estoy seguro es que es de las mejores películas con trama adolescente de los últimos tiempos.

Si he de criticar algún aspecto de Carrie es la última escena, que tiene más en común con los clichés del cine de terror adolescente que con el resto de la película en sí, pero del resto estoy seguro que nadie que vaya a verla se decepcionará.

Calificación: 4.57 / 5.00

PD: No le pierdan el rastro a Judy Greer (Miss Desjardin)

El Plan de Escape de Sylvester Stallone

Sylvester Stallone es sin duda alguna, uno de las personalidades más fuertemente criticadas del cine norteamericano, tachado de mal actor y de haber cosechado sus éxitos con su imagen plástica de tipo fornido, al igual que sus colegas de género Arnold Schwarzenegger o Jean-Claude Van Damme. Sin embargo, mucho me temo que dicha imagen, cosechada en el pico de su éxito a finales de los 80 y principios de los 90 puede que no es tan correcta después de todo y su más reciente película “Escape Plan” da cuenta de ello.

“Escape Plan” cuenta la historia de Ray Breslin (Stallone), un ex-abogado quien ha pasado la mitad de su vida tratando de purgar los hechos relacionados con la muerte de su familia, asegurándose de que los criminales permanezcan en las prisiones a las que fueron enviados. Para ello se ha vuelto un experto en escapar de las cárceles más seguras de los Estados Unidos, mostrando así a sus directores los puntos débiles a corregir. Breslin ha escapado de tantas prisiones, que el asunto ya se ha vuelto trivial,  hasta que recibe una propuesta un tanto diferente: deberá entrar a una de las cárceles secretas financiadas por el gobierno estadounidense, en su llamada guerra contra el terror y comprobar que no es inexpugnable a cambio de once millones de dólares. Las cosas se complicarán para Breslin, ahora con el nombre de Portos; cuando al entrar a la prisión, comprende que no se trata de una cárcel ordinaria y que el director del lugar, Willard Hobbes (Jim Caviezel) no está dispuesto a dejarlo ir tan fácilmente.

Breslin tendrá que buscar la manera de escapar de la prisión más segura del mundo, contando únicamente con la ayuda de Emil Rottmayer (Arnold Schwarzennger) un misterioso presidiario que oculta un secreto que podría ser vital para la supervivencia de ambos.

Si bien, Stallone no es el mejor actor del mundo, hay que reconocer que sabe escoger/crear personajes que puede interpretar muy bien. A pesar de no tener la capacidad de transformarse como Jim Carrey o Gary Oldman, Stallone ha tenido sus momentos, las primeras entregas de Rambo y Rocky son clásicos en los que el actor demuestra que está hecho de algo más que músculos y esteroides.

En “Escape Plan”, Stallone logra convencer con su papel de genio traumatzado, que enfoca su coeficiente intelectual en el arte de escapar prisiones y hay que reconocer que en este aspecto hace un trabajo mucho mejor que el protagonista gay de Prison Break, de cuyo nombre ya ni me acuerdo. Schwarzennger no desluce tampoco, mucho menos en las escenas en que tiene que tomar un arma del tamaño de Sudamérica para empezar a disparar con ella. Clásico.

La historia es sólida y coherente, excepto quizás en los últimos cinco minutos donde ya no importa demasiado, pero en términos generales es lo suficientemente aterrizada como para que el espectador crea que está en el mundo real y no en una fantasía de acción cliché como a la que ambos actores acostumbraron a su público hace dos décadas.

Para destacar la gran actuación de Jim Caviezel, quien en su rol como villano debía funcionar como antagonista a dos de los héroes de acción  más reconocidos de todos los tiempos, y lo hace bien, demostrando que los norteamericanos pueden hacer muy buenos villanos en este género cinematográfico, espacio ya casi que escriturado a los actores británicos que se prestan para semejante encasillamiento.

¿Quién dijo que todos los villanos tenían que ser británicos?

Para finalizar, sería injusto no reconocer la manera en que Stallone se ha vuelto a abrir camino dentro de la élite de Hollywood, luego de haber pasado la edad en la que los héroes de acción se empiezan a ver ridículos (más si se les nota demasiado el botox en la cara) y que ha logrado proponer un nuevo enfoque para este género donde los actores jóvenes nada que cuajan, y como prueba de ello está el hecho de que el único que desluce en su película estrella “Los Indestructibles” es precisamente el chico Hemsworth.

Stallone ha superado los retos que le han puesto la edad y las exigencias de Hollywood y ha demostrado que tiene ideas para rato. Espero que sigan siendo así de buenas como esta, que para ser una película con una premisa tan poco original, supera todas las expectativas.

Calificación: 3.97/ 5.00

La Noche Del Demonio: Capítulo 2; Segundas Partes Nunca Fueron Buenas

«Segundas partes nunca fueron buenas»; el genio creativo que inventó esa frase, seguro tenía en mente algo muy parecido a lo que nos tocó sufrir a los ingenuos que nos fuimos a ver la película número dos de la serie «Insidious», titulada en español «La Noche del Demonio: Parte 2», pensando que sería una buena película para pasar el rato, pero ni eso, tanto así que lo primero que tengo que decir es: ¡qué película tan mala!

Para empezar, hay que resaltar que le hace muy poco honor a su nombre en español, porque por más atención que presté, no vi al demonio por ninguna parte, lo cuál es una lástima porque eso SÍ que habría sido interesante. «Insidious: Chapter 2» más que una película parece un foro de discusión sobre la primer entrega,  de hecho la mitad del tiempo lo único que hacen los personajes de Patrick Wilson y Rose Byrne  es hablar y discutir sobre lo que pasó en la primera parte, lo cuál es bastante incomodo para aquellos que no la vieron o los que se la vieron y no recuerdan nada sobre ella.

La historia sigue con la premisa de la primera: los fantasmas y los demonios existen y están entre nosotros, pero sólo unos pocos tienen el don de verlos, entre ellos Josh Lambert (Patrick Wilson) y su hijo Dalton. El hecho de que la película arranque exactamente donde termina la primera es un ejercicio interesante, muy pocas veces visto en las películas de Hollywood, pero que más que jugar a favor, juega en contra. En todas las películas de terror, los personajes inician felices, o al menos tranquilos, y a medida que avanza la historia vemos como esa tranquilidad se empieza a caer a pedazos y esa misma emoción se transmite al espectador; pero en «Insidious: Chapter 2», los personajes están estresados desde el minuto 1 hasta el minuto 120, impidiéndoles algún tipo de evolución o desarrollo.

La historia de los villanos, tenía mucho potencial, pero siempre le faltó el elemento sorpresa, haciendo que el twist en lugar de miedo diera risa.

El terror no se ve por ningún lado; las mismas secuencias de puertas abriéndose y cerrándose y juguetes que se mueven, que hemos visto desde los tiempos de Amparo Grisales y que en lugar de adrenalina producen bostezos. Las actuaciones son absurdas, pero diría que tiene que ver más con el hecho del pobre argumento y la pésima puesta en escena, que a la calidad de los actores. El único punto positivo de la película fue la secuencia de introducción, donde la actuación de la desconocida Lindsay Seim se roba el show,… si el resto de la película hubiese tenido esa intensidad y esa calidad en las actuaciones, otro gallo cantaría.

Para terminar, no deja de ser interesante y sorprendente que el director de esta película, James Wan haya sido el mismo de una de las mejores cintas de terror del año, «El Conjuro«, que contó también con Patrick Wilson como protagonista. Quizás el problema tiene que ver con el afán de los grandes estudios de multiplicar el éxito de una historia a como de lugar y en el menor tiempo posible sin entrar a detallar que podría salir bien y que podría salir mal.

Los altos ingresos de taquilla de «Insidious 2» hacen que una tercera entrega sea prácticamente un hecho, pero al menos yo… no pienso ir a vérmela.

Calificación: 1.50/5.00

Tom Hanks, Captain Philips y Otros Prodigios

¿Han sentido alguna vez, cuando van a ver una película, que hay algo que los distrae? Y no estoy hablando de la caterva de gente que llega media hora después de la hora prevista, o de los molestos sonidos de las notificaciones de Whatsapp y Line, estoy hablando de la película en sí misma. ¿No han sentido que el sonido, la fotografía, las puestas en escena y las actuaciones son tan buenas (o malas) que llegas a perderle el hilo a la historia? Pues eso es precisamente lo que NO pasa en la nueva película protagonizada por Tom Hanks titulada Captain Philips (Capitán Philips en español).

La película recrea la historia del capitán del buque mercante Maersk Alabama, Richard Philips, que en 2009 fue tomado por piratas somalíes, cuando cruzaba en aguas cerca de las costas del llamado «Cuerno de África».  La historia es basada en hechos real, y su usted ve CNN o uno de esos canales de noticias internacionales, seguro sabrá que los piratas no se quedaron en el siglo 18 con Jack Sparrow y Davy Jones, sino que hoy en día roban más que en los tiempos de la reina Victoria, sobre todo en esa parte del mundo.

La película desde el inicio es una proeza narrativa, no se ven pedazos de películas pegados con engrudo de almidón de yuca, como suele ocurrir con las cintas de esta época, donde el argumento va por un lado, la fotografía por el otro y la banda sonora a kilómetros de distancia. De hecho «Captain Philips» funciona como un todo sólido y coherente y no como la suma de sus partes.

Hanks, con una gran actuación… como es usual.

La actuación de Tom Hanks es brillante (¿cuándo no?) y personifica a un Capitán Richard Philips inteligente, sagaz, pero humano, y de eso dan cuenta los últimos quince minutos de la cinta, que no me sorprendería le valieran a Hanks una nominación a alguno de esos premios aburridos que entregan en Marzo. Pero, como dije, Hanks no es un elemento aislado de la película, los actores que personifican a los piratas hacen un trabajo impresionante, sobre todo Barkhad Abdí, que a pesar de ser primiparo en Hollywood, logra igualar y en ocasiones hasta superar el nivel de Hanks.

Lo que hace a esta película aún más interesante es su aproximación a la historia, para el director (Paul Greengrass, The Bourne Supremacy, The Bourne Ultimatum) hubiese sido sencillo tomar la historia desde el punto de vista de los estadounidenses, y satanizar a los piratas de origen somalí, sin embargo la historia es cuidadosa en señalar que en realidad los piratas ven el hecho de secuestrar barcos y gente como un trabajo, porque sencilla y llanamente en Somalia no se puede hacer otra cosa y menos con un régimen de terror encima de ellos.

Lo más interesante de «Captain Philips» es que no se fue por la formula fácil «Villanos vs Héroes», de hecho en ocasiones es fácil ponerse de parte de los piratas.

La película es precisa en su narración, nos va mostrando a los personajes centrales  y se siente empatía por todos ellos (hasta por el que pasa gritando la mitad del tiempo) porque realmente se conoce la historia que hay detrás de cada uno de ellos. Es un logro enorme que el espectador llegue a ponerse del lado del los «malos» y llegue a despreciar las acciones de los «buenos», así como también puede darse una idea de lo que significa perder la libertad en manos de desconocidos peligrosos (¿Para cuándo la película de Ingrid?)

Excelente  también, que el director se haya preocupado por contar la historia bien y no por contarla rápido, así se llega a un climax preciso e impactante, en donde (ya lo dije) Hanks demuestra porque es uno de los actores más premiados en Hollywood y porque aún hoy, a sus 56 años tiene mucho que enseñarle a una generación de muérganos como Channing Tatum y Chris Pine.

Calificación: 4.87 / 5.00