Lo Que La Televisión Le Debe a «Oz»

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Personajes de OZ

La primera vez que escuche de «OZ», serie de televisión emitida por HBO, al escuchar un poco de la trama, pensé que era una especie de serie traumática y difícil de ver, quizás mas dentro del género del «Torture Porn» que dentro del género dramático, pero en los últimos días he empezado a ver y a avanzar en la serie y debo decir que estaba bastante equivocado. Puedo decir sin ninguna duda que OZ es una de las mejores series que ha salido al aire y mejor que muchas de las series que se emiten hoy en día, no sólo en los canales por suscripción como HBO sino en los canales abiertos como CBS, ABC o FOX (Cuya programación recibimos en América Latina en canales como AXN, Sony, Universal y FOX) debe mucho de su tonalidad y estilo narrativo a esta serie creada por Tom Fontana.

Hoy en día los mejores programas de televisión producidos en Estados Unidos se producen y emiten en canales de suscripción, es decir HBO y AMC. No es que depronto estos canales que se dedicaban a emitir películas de diferente índole (HBO películas taquilleras de relativa novedad y AMC películas clásicas de Hollywood) decidieran incluir series en la mitad de lo mejor de su parrilla. El proceso tomó años y pasó por una etapa experimental de la cual «Oz» hizo parte.

Antes de que HBO fuera conocido por series de estruendoso éxito como «The Sopranos»,»Six Feet Under» y «Sex and the City» estuvo OZ, una serie que no sólo generó impacto en el público, sino también en la critica dejando una profunda huella en la cultura popular, especialmente en la televisión.

Si usted vio las dos primeras temporadas de Grey’s Anatomy y vio OZ puede sacar sus propias conclusiones. En OZ, uno de sus personajes (Augustus Hill, interpretado por Harold Perrineau, Michael en Lost) narra los eventos en OZ, hablando de un tema en particular, introduciendo personajes o haciendo epílogos del mismo, hablando directamente a la audiencia, cada episodio es motivado por un tema concreto, desde los más comunes, como Sexo, Drogas, Religión hasta otros como La Familia, las Consecuencias y hasta el Fín del Milenio. Grey’s Anatomy, en sus primeras temporadas, no sólo incluía un personaje que narra desde una perspectiva cuasi-omnipresente como en OZ, sino que en cada capitulo se tocaba un tema que abarcaba todos los personajes de la historia. Ese estilo narrativo se puede ver incluso en Desperate Housewives y Héroes.

Oz, en donde las historias brutales de los prisioneros, donde la violencia es cruda y persistente, donde los seres humanos parecen sobrepasar los limites impuestos por los tabúes sociales, ha influenciado claramente el estilo televisivo actual. No hay sino que ver las tramas de La Ley y el Orden: Unidad de Victimas Especiales, CSI, y Criminal Minds. Me atrevo a decir que «The Sopranos» no hubiese visto la luz, sin la antesala hecha por OZ que permitió explorar la reacción del público frente a una temática oscura y tenebrosa, que lidia con el comportamiento criminal y el comportamiento humano fuera de limite. Eso sin contar con la multiplicidad de personas e historias que se manejaban de manera casi independiente, por un lado teníamos a personajes como Simon Adebesi, que controlaba a los prisioneros afroamericanos, a Vern Schillinger que hacía lo mismo con los Nazis, a Miguel Alvarez, a Ryan O’Reily el vendedor de drogas, e incluso la historia de amor trágico de Beecher (Lee Tergesen) y Keller (Christopher Meloni) que se pueden ver casi como si fueran series diferentes sólo da la casualidad que comparten el espacio donde ocurren, características que vemos muy bien en series televisivas de la actualidad.

En el blog FilmRambles el autor expresa más claramente la manera como OZ revolucionó la televisión: «OZ fue el primer programa de televisión en los Estados Unidos en utilizar desnudismo, palabras de grueso calibre, así como violencia intensa. Era la regla que en cada episodio, alguno de los internos era atacado o golpeado, así como existía siempre la amenaza de la violación. Incluso series de televisión actuales hacen referencia a OZ. ¿Alguna serie de televisión hace referencia a Los Soprano? Muy raramente, si es que hay alguna». Hat Referencias de OZ en Los Simpson, The OC, 30 Rock, Arrested Development, Gilmore Girls y muchas otras más.

No cabe duda que OZ marca el inicio de la era dorada de las series en televisión por Cable, y si no la ha visto, busque algunos capítulos en Internet y decida por usted mismo.

¡Arde Londres! (Por ahora)

Una sola chispa hizo falta para que ardiera Londres. Imagen publicada por Wilson Hines en Google+

Nunca se imaginaron las autoridades de Scotland Yard (Nombre con el que se conoce la policía británica) que su falla, ya sea por acción o por omisión en la muerte de Mark Duggan, un hombre de raza negra, acusado (algunos dicen que falsamente) de ser pandillero y vendedor de drogas, causaría el infierno monumental en el que se encuentra la capital del Reino Unido desde hace ya más de 3 días, y que ya se extiende a otras ciudades.

No se hicieron esperar las versiones de que Duggan fue el que inició el tiroteo y que lo que hicieron los policías fue defenderse, y que por eso el hombre de 29 años terminó muerto. No sería la primera vez que la policía, abusando de su poder tratan de limpiar cualquier evidencia de sus crímenes cometidos.

Y de hecho el culpable a señalar por todo esto es la misma policía, ya que todo inicio con una protesta por las infamias cometidas por la policía británica en conjunto con la justicia de dicho país: más de trescientas personas han sido asesinadas mientras estaban bajo la custodia policial en Inglaterra y Gales sin que haya habido una condena.

Los cambios ocurridos en el Reino Unido (similares a los que vienen ocurriendo consistentemente en Europa) que imitan el estilo económico de las Américas, donde los ricos se vuelven cada día más ricos, y la brecha se hace cada vez más grande con la clase más baja, la falta de oportunidades de los jóvenes han influido mucho, lejos están los días del estado benefactor que tan famosa hizo a Europa, un socialismo consciente, donde la economía buscaba el bienestar del pueblo, no donde el pueblo quedara soportando la pesada carga de las corporaciones todopoderosas, que en nada contribuyen a mejorar la calidad de vida de la gente del común.

Pero, lo peor de todo es que el grueso de los que participan en estas manifestaciones, no entienden el problema y ni siquiera hacen reflexión sobre estos temas, ellos son sencillamente el producto de la educación que como sociedad, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte les ha proporcionado. Muy bien lo dice Philip Womack décadas de pésimas políticas educativas, de la falta de disciplina, del relajo total de la moralidad pública, de los prejuicios, y de la fragmentación de la sociedad, y una mala concepción de libertad, son las causas y el pueblo británico esta pagando un precio muy alto por abandonarse a sí mismo y estar más pendientes de los tabloides que de los múltiples problemas que tienen en casa.

Sin duda en todos nuestros países tenemos mucho que aprender, acá los problemas son de iguales proporciones y una sola chispa hace falta para que todo estalle y se incinere como una flama de dragón que en lugar de apagarse consume todo a su paso sin que haya forma de apagarla.

Lo que le debemos a Uribe

Si usted está leyendo esto probablemente está cómodamente sentado en su casa frente a la pantalla del computador, preocupándose de cosas como las cuentas de fin de mes, la inseguridad en las callas, la salida del próximo fin de semana con los amigos, los problemas con la novia o el novio, en fin. Pero acaso se ha imaginado usted como es vivir aislado, viviendo de lo que produce la tierra, llevando una vida sencilla pero satisfactoria. Muchos de nosotros no nos imaginamos en semejante plan, rodeados de mosquitos y otras bestias tropicales pertenecientes más al mundo de la ficción que al mundo real.

Pero sí, aunque no lo creamos, hay muchos, muchos Colombianos que viven así y son los Colombianos que el DANE contabiliza como la Colombia Rural, pero viviendo en este pueblo alejado de la Mojana Sucreña y oyendo las historias de los periodos oscuros de finales del siglo XX y comienzos del XXI no me queda duda de que aquellos que critican al ex-presidente Alvaro Uribe Velez tienen una versión bastante «Disney» de lo que era Colombia antes de que el, si el paisa, el de carriel, el que muchos han tildado de paramilitar, el que no iba con los protocolos reales, el que escuchaba al pueblo, si el, llegara a la Presidencia de la República.

Así como las historias que he escuchado aquí, son las historias en tantos otros y más vastos territorios de nuestra geografía nacional desde las llanuras de los Llanos Orientales, El Magdalena Medio, el Chocó y tantas otras regiones que parecen estar tan lejos de la agitación de Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla o Bucaramanga que parece que pertenecieran a otro país, un país que no conocemos, o que no conociamos, al menos hasta hace unos años.

Las historias que escucho de sangrientas tomas guerrilleras, de combates salvajes entre un ejercito debilucho y paramilitares, de paramilitares y guerrilla y de guerrilla y ejercito, que desembocaban en más muertes civiles; historias de hombres que eran comunes y corrientes pero que un día se vieron forzados a tomar las armas para defender su sustento de trabajo de una guerrilla morbosa y sádica, hombres que después se convirtieron en una contraparte igual o más oscura a la guerrilla, capaces de crimenes atroces sin ningún remordimiento. Historias de asesinatos a sangre fría a plena luz del día, historias de muchachos que corrieron por su vida y murieron justo antes de entrar a su casa, de cuentas pendientes, de asociaciones con los políticos, con los policías. Historias que si se cuentan en una misma noche le quitan el sueño hasta al más tranquilo.

Historias, historias, pero la historia más cruel quizas es la de todos los demás, los inocentes que se veian involucrados por las circunstancias, atrapados en una incetidumbre eterna de si el siguiente muerto, será alguien cercano, de si salir a la calle es un peligro, de si se puede hablar o no, porque todo era una excusa para matar en esa época y lo peor era que ese estado, cuya obligación desde su concepción es el de proteger a sus ciudadanos, los tenía como ciudadanos de tercera categoría que eran solamente carne de cañón que no importaba mucho quienes morían y quienes no.

Hasta que llegó Uribe, quien le siguió a Pastrana, que no sirvió para nada mejor que para entregarle el país a la guerrilla y verla fortalecerse y por regla de tres simple se tuvieron que fortalecer los Paramilitares y en la cadena de desconfianzas y errores, de ayudas prohibidas, murió tanta gente. Hasta que llegó Uribe, quien decidió aniquilar esa sombra que se cernía espesa y densa sobre las cabezas de nuestros campos, de nuestros compatriotas, que decidió hacer presencia, solida en cada pueblo, vereda, por pequeña que fuese, porque sí, Bogotá, Medellín o Cali son muy importantes pero su importancia es relativa, la constitución no indica que un pueblo sea menos que una ciudad, que no se deben invertir recursos. Fue ahí en esa concepción erronea de que mientras la guerrilla se quedara en el sector rural pues  menos mal para todos. NO, es ahí donde se fortaleció y llego a expanderse tanto que llego a ser casi que incontenible, con pescas milagrosas, ataques a poblaciones, y asesinato de alcaldes, gobernadores y concejales.

Fue Uribe quien se apersonó del tema, dando la orden de que ningún municipio del país quedara sin protección, de que las carreteras fueran seguras y así fortaleció la confianza del mundo en un país que ya no soportaba más desprecios de la comunidad internacional, de sus hermanos latinoamericanos, de las grandes potencias, ese mismo país es ahora una economía relativamente sólida, que resistió la crisis económica más brava desde «La Gran Depresión» quien se encargó de supervisar obras ya destinadas a convertirse en elefantes blancos donde reinaría la corrupción y la negligencia, pero fue Uribe quien se concentró en lo que era importante y era que el si sabía leer al pueblo. Sabía lo que querían y trato de darselos.

Como todos los seres humanos, el no es perfecto, cometió muchos errores, tenía muy malas compañías, pero lo cierto es que en la telaraña de la política hay que valerse de trucos no muy limpios para lograr propósitos, más grandes, «The Biggest Good» como dirían los gringos, pero hasta aquellos que hablan mal de el, cuando vienen a un sitio de estos y ven a la gente feliz, contenta, libre de miedos, libre para moverse de un lugar a otro, eso vale todos los dolores de cabeza que hayan surgido de las intenciones de crear un mejor país. Al menos el si dio un paso al frente y puso el pecho para enfrentar a ese monstruo que nos estaba por devorar. Mucho más que los que lo critican desde la comodidad de sus apartamentos en una ciudad grande donde lo peor que les ha sucedido es  una billetera perdida en un bar.