Reseñas X: How To Get Away With Murder. Temporada 1, Episodio 3. “Smile Or Go To Jail”

Si hay algo sorprendente con la nueva serie de ABC “How To Get Away With Murder” es la rapidez con que ha construido sus personajes, es decir, estamos en el TERCER episodio, y la serie ya consiguió establecer personajes reales y creíbles, a la vez que progresa en dos lineas de tiempo paralelas, aumentando el suspenso por el asesinato de Lila Stangard y de Sam Keating. Pero vamos por partes.

El Caso de la Semana:

Cuando una madre de familia es arrestada por prostituirse en lugar público, Annalise llega en su defensa quedando en medio de un conflicto familiar, más cuando se descubre que la mujer hizo parte de una organización de ambientalistas radicales que plantó una bomba en los años noventa. La pregunta es ¿Qué tanto conoces de las personas que amas y qué tan dispuesto estás a perdonarlas? Esta pregunta está directamente relacionado con la estudiante de la semana: Michaela Pratt.

Durante el desarrollo del caso, Michaela recibe la visita de su prometido Aidan, descubriendo que tuvo un roce sexual con su compañero en el internado, Connor Walsh quien no desaprovecha la oportunidad para echárselo en cara.

Annalise prepara la defensa para Paula Murphy/Elena Aguilar bajo el argumento que su líder (Jack Scott de “One Tree Hill”) ideó todo el plan, al final el caso de Annalise y sus estudiantes se va al infierno cuando Paula/Elena desaparece, luego que su ex-líder declarara en su contra y saliera en libertad. Michaela decide escuchar a Annalise y perdonar el pasado de Aiden, manteniendo en firme su compromiso.

Mientras tanto, vemos como progresa el romance Laurel-Frank, en un típico caso de “Te dejo ir a la fiesta para ver si te caigo y te encuentro con otro…” O Sea.

El Homicidio de Lila Stangard:

Y mientras sucedía el caso de la semana, vemos como sigue complicándose el asesinato de Lila Stangard. La acusación contra Rebecca hace que el ex-novio de Lila quede libre de sospechas. La Universidad de Middleton le pide a Annalise que tome la defensa del jugador de fútbol, pero ella decide pensarlo hasta estar segura que su esposo no tuvo nada que ver con el asunto por lo que pide ayuda a Nate, su amante.

Mientras tanto Wes, que tiene en su poder el telefono celular de Lila Stangard, decide falsificar una licencia de abogado para hablar con Rebecca y ayudarla, pero ella, contra todo pronóstico lo delata ante los guardias.

Nate averigua que en efecto la coartada de Sam es falsa y que estuvo ausente de la universidad el día del homicidio de la estudiante, pero cuando habla con Annalise, le dice que todo cuadra, por lo que la pregunta es ¿Por qué Nate, el amante de Annalise, ayuda a su esposo? ¿Serán complices?

elenco how to get away with murder

Annalise acude a ayudar a Wes quien se confiesa diciendo que quiere ayudar a Rebecca porque, a diferencia del jugador de fútbol, tiene todo en su contra. Annalise, con la motivación de Wes y la información de Nate, decide tomar el caso y defender a Rebecca.

El Homicidio de Sam Keating:

Dos meses y medio después, estamos nuevamente en la noche de la fogata y vemos nuevos detalles. En el estudio donde fue asesinado Sam, estaban Laurel, Connor, Wes, Michaela y Rebecca. Michaela está aterrada (¿Por qué?) Mientras Wes intenta proteger a Rebecca, con quien evidentemente tiene una relación romántica.

Los chicos deciden mover el cuerpo y deshacerse de él, teniendo como coartada la fogata, donde se toman fotografías, antes de incinerar el cuerpo. Pero luego de consumar el hecho, sucede algo inesperado, Michaela ha perdido su anillo de compromiso, que podría haber quedado enredado con alguna otra evidencia del asesinato. ¿En la hoguera donde quemaron a Sam tal vez?

Y sí, todo eso pasó en 38 minutos. Toca esperar el próximo capítulo, donde habrá más afroamericanos exitosos, más sexo y más misterio. Ahí se ven.

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Reseñas X: How To Get Away With Murder. Temporada 1, Episodio 2. “It’s All Her Fault”

connor oliver how to get away with murder

Llegamos al segundo capítulo de la serie que desde ya se perfila como la mejor nueva serie del año, superando con creces al drama de ciencia ficción Extant, que contaba con Steven Spielberg, extraterrestres, robots con el síndrome de Pinocho y hasta a la ganadora del Oscar, Halle Berry. La segunda entrega de How To Get Away With Murder no sólo iguala la calidad del capítulo inicial, sino que lo supera con muchas creces, luego de liberarse del peso abrumador de la introducción de personajes. Y bueno, cuidado, hay spoilers.

Ya en este capítulo se confirma el formato de la serie, que consiste en unos 25 minutos del “Caso de la Semana” donde Annalise Keating (Viola Davis) intenta defender a un cliente que a todas luces parece culpable, y otros 15 minutos donde se enfoca en el misterio central de la serie: el asesinato de Lila Stangard (muy nórdico el asunto), y bueno una que otra escena de la vida personal de los protagonistas, a los que ya vamos conociendo mejor.

Wes, el niño bueno, ya no se siente tan culpable por haber entrado al grupo selecto de Annalise y demuestra que tiene talento para descubrir motivaciones, aún sin pruebas, lo cuál le genera mucha confianza a su jefa, que por momentos parece que ve en él algo que la atrae. Pero en la trama del asesinato que ocurre unos meses después, es Wes quien parece estar tirando de los hilos del asunto, lo cuál indicaría que hay un lado mucho más oscuro de él, que todavía no hemos visto completamente.

Michaela, la niña ambiciosa, sólo demostró que le gusta acaparar todo, pero en la trama del asesinato, sospecha que Wes, en efecto, no es tan bueno como aparenta, aunque ella tampoco lo es. Y pues cae en manos de Michaela esta semana al aprovechar su condición de afroamericana para callar a su contraparte masculina en el grupo.

elenco how to get away with murder

Laurel, la niña inteligente, está luchando por posicionarse dentro del grupo, más cuando sospecha que Frank pudo haber tenido que ver con su contratación. Y algo habrá de suceder entre Frank y Laurel puesto que en la trama del asesinato se ve que se comunican.

Y por último dejo a Connor, el niño malo, que al parecer no es un ambicioso desalmado, capaz de tener sexo por información. Connor había estado utilizando a Oliver para extraer información privada de Internet y soportar los casos de Annalise, pero en este capítulo, Connor se muestra como si en realidad estuviera empezando a sentir algo por el muchacho, que parecía haber entendido que era una relación simbiótica, pero por alguna razón se están pasando los límites.

Surgen muchas preguntas de este capítulo. ¿Quién asesinó a Lila Stangard? ¿Sam, Rebecca o el futbolista? ¿Por qué Annalise mantiene a Wes en el equipo? ¿Cómo terminarán juntos Laurel y Frank? ¿Qué sucederá con Connor y Oliver? Bueno, tenemos 11 capítulos para averiguarlo.

PD: Viola Davis, como siempre, con una actuación impoluta. Intimidante.

Reseñas X: Los Indestructibles … ¡3!

Poster Los Indestructibles 3

Cuando Silvester Stallone tomó en sus manos el proyecto de “The Expendables” (Los Indestructibles) en 2009, nadie daba un peso por el proyecto… ¡Ni siquiera Jean-Claude Van Damme quiso hacer parte de la película! Y cuando Jean-Claude Van Damme, que no es que ande en el climax de su carrera desde… bueno como desde 1990, le dice no a un proyecto donde personalmente le piden que participe, la vaina no pinta nada bien. Sin embargo, a punta de trabajo, grandes nombres y confianza en un género por el que nadie daba un peso desde los tiempos de Arma Mortal, se logró constituir una saga que no lleva una, ni dos, sino TRES películas… ¡y que ya tiene dos actores confirmadas para la próxima entrega en 2016!

Teniendo en cuenta la naturaleza misma de las películas de “Los Indestructibles”, resulta injusto criticarlas dentro de los estándares que se critican otras películas… después de todo son unas películas que si bien constituyen una fuente de entretenimiento para un público particular, es inevitable verlas como un homenaje a todas esas películas que llenaron las salas de cine en los años 80 y las salas de nuestra casa en las repeticiones infinitas de nuestros canales nacionales en los 90 y principios de los 00… y pues también tengo la desventaja de no haber visto completas las primera dos, con lo cual no puedo empezar a compararlas bajo el rasero que la misma saga ha generado, sin embargo es posible hacer un análisis sencillo desde tres puntos de vista: argumento, personajes/actuaciones y dirección.

Quizás el punto más débil de “Los Indestructibles 3” es su argumento. El hecho de tener tantos actores de renombre a los cuales darles su espacio y su tiempo dentro de la cinta, además de la pesadilla que tuvo que haber sido cuadrar horarios con tanta gente, hace que la historia se fragmente en tantos pedazos que no forman una secuencia coherente, hay escenas que parecen de películas diferentes y algunos personajes parecen ser hasta bipolares por la tremenda contradicción en sus acciones. Así mismo, aunque hay un villano central (Mel Gibson), la historia se desenfoca demasiado y aunque soy capaz de perdonarle las soluciones milagrosas de último minuto y el afán por conservar vivos tantos personajes como sea posible para un futura secuela… esa conservación artificial deteriora mucho el impacto de la cinta.

Y pasando ahora al plano de los personajes y los actuaciones, es allí donde tiene la película su gran fortaleza (relativamente hablando, claro está). Antonio Banderas proporcionó un espacio de comedia que se requería urgentemente dentro del marasmo de inconsistencia de la historia. Statham es el más creíble en su interpretación y logra combinar bien su papel de side-kick de Stallone, complemento de comedia de Wesley Snipes (difícil esa) y encima crear un personaje agradable. Y en tercer lugar Kellan Lutz, conocido por su papel en la saga de Twilight, logra darle una dimensión dramática interesante a la cinta. Y por supuesto, Stallone que sirve como “Gota Mágica” para unir tantas tramas, tantos personajes y tantas secuencias, que yo me pregunto como no se volvió loco entre tanta cosa.

Parece que a Antonio Banderas le quedó gustando su rol cómico dentro de la cinta …

Y para terminar, pues, la dirección fue bastante regular… se le reconoce el esfuerzo por generar una fotografía armoniosa, acorde con el tema de la cinta y las secuencias de acción, a pesar de ser intensivamente largas, pues logran ser lo suficientemente entretenidas como para generar preguntas para “Los Cazadores de Mitos” como ¿Qué tan posible es que en la toma de una instalación abandonada se violen las leyes de la física 100 veces?.

Ahora, será esperar el 2016 a ver con que otras locuras e inconsistencias salen Stallone y su equipo de estrellas post-climax.

Calificación: 3.21 /5.00

Logo los indestructibles

PD: Lástima que la premisa de “¿Qué tan duro es vivir cuando debías haber muerto?” no se exploró lo suficiente… lástima.

¿Es Realmente La Pobreza La Causa De La Inseguridad?

Viernes 21 de Marzo de 2014. 2:45 a.m y el sosiego de una plácida noche de sueño está a punto de terminar. Gritos, luces de colores y sirenas se cuelan en medio de la ventana revelando el perturbador suceso que acaece justo allí afuera. Me asomo a la ventana aún atontando por la somnolencia. Mal contados debe haber unos 15 policías. Y unos 6 de ellos rodean a alguien, arrastrándolo por la calle. El muchacho se resiste, no debe tener más de veinte años y tiene suficiente fuerza como para complicarle el trabajo a los 6 uniformados. Al final lo logran subir a la patrulla, con tanta fuerza que se escucha el golpe con el que cae sobre el piso del vehículo. La patrulla arranca, igual que la camioneta y la multitud de motos de la fuerza pública que llegaron al lugar. Se escuchan las palabra “muchacha”, “celular” y “atraco”. Pero el show aún no termina. Antes de que se vaya la última motocicleta, llega una mujer gritando como loca. “¡Mi hijo ¿dónde está mi hijo?!” Le informan lo sucedido, su hijo ha sido apresado con otro muchacho, por robo e intento de homicidio. La mujer se resiste a creer y remata con la ya mítica frase “¡Les voy a poner una demanda!”.

El hecho causó tanta conmoción, que los diarios locales informaron de la noticia pocas horas después a través de sus portales en Internet, indicando, por supuesto los nombres de los presuntos ladrones y un detalle preliminar de sus crímenes: dos asaltos a mano armada, uno de ellos dejando una víctima gravemente herida. Todo por un puto celular. Me entero que uno de los sindicados, al que vi siendo arrastrado hasta la patrulla, vive a menos de 200 metros de mi domicilio.  No resulta difícil localizarlo en facebook, a él y a su compañero de desgracia y luego de ver varias de sus fotos lo primero que se me pasa por la mente es “No tienen pinta de ladrones”.

Es allí donde me empiezo a preguntar ¿Qué hace que dos muchachos de 18 años, con la vida por delante y con todo el potencial del mundo, sin problemas económicos en su hogares, sin pasar hambre, con el apoyo de una familia amorosa, terminen convertidos en ladrones y asesinos, repudiados públicamente?

El lunes siguiente voy a trabajar, aún con esa pregunta dando vueltas por mi cabeza, cuando escucho sobre el ataque con armas de fuego a un grupo de jóvenes, dos de ellos menores de edad. Dos murieron y el otro quedó gravemente herido. ¿Motivo? Problemas de drogas. Al igual que los muchachos del atraco, eran jóvenes con familias funcionales que los apoyaban en todo sentido.  Y al igual que los muchachos del atraco, estos jóvenes tenían serios problemas con las drogas ilícitas. La pregunta que ya recorría mis pensamientos a toda velocidad, muta inexorablemente.

¿Qué hace que muchachos de no más de 18 años, con la vida por delante y con todo el potencial del mundo, sin problemas económicos, sin pasar hambre, con familias funcionales, terminen metidos en tantos problemas relacionados con drogas ilícitas?

La Opinión Pública ha sido manipulada para que crea que todos los problemas de inseguridad en las calles, empezando con los robos y asesinatos que se derivan de estos, son el coletazo del monstruo de la pobreza, pero viendo los antecedentes de los pocos criminales que logran capturar y de los que se ven envueltos en espeluznantes tramas de ajuste de cuentas, se logra apreciar que este no es un problema que viene de los cinturones de miseria. Estos jóvenes que salen a atracar con un arma en la mano, lista para disparar, ya no vienen de las estigmatizadas comunas y los sectores de invasión, vienen de los sectores de la clase trabajadora e incluso de la clase acomodada.

El consumo de drogas es un problema que ha aumentado exponencialmente la inseguridad.

Los vemos sonrientes en sus fotos de facebook, abrazando a sus familiares, a sus amigos, bien vestidos, con tanta salud y juventud que parece imposible que estén desesperados por comida, o por deudas, o por compromisos de algún tipo. Son jóvenes a los que sus familias les dan todo. Y es allí donde quizás radica el problema. Estamos viendo crecer una generación a la que papi y mami con el pretexto de que “No quiero que mi hijo pase trabajos”, ha desprendido de la idea de la responsabilidad, por lo que creen tener el derecho de cruzar la linea de lo legal sin problemas.

Matoneo, agresiones sexuales, consumo de drogas, robos y asesinato, justo en ese orden estamos perdiendo a una juventud que se supone será la base de la pirámide demográfica en unos cuantos años, de la que irónicamente dependerá nuestro bienestar cuando lleguemos a la senectud y justo son esas conductas las que vuelven inseguras a nuestras ciudades y no son causa de la pobreza, son causa de la mala crianza y la falta de responsabilidad paternal sobre los niños y adolescentes en todos los estratos, que provocan reacciones como la de la madre del presunto ladrón, que vi corriendo desesperada aquella noche de insomnio fortuito, aún sin poder creer de todo lo que fue capaz su adorado retoño.

Lo Que Nos Enseña La Muerte De Luis Colmenares.

vida y muerte
Vida y Muerte.

No quería escribir este post. Lo he hecho simplemente porque me lo propuse hace muchas semanas y sólo hasta hoy he tomado la decisión. Escribir sobre la muerte de alguien, de un ser humano, no es lo mismo que escribir sobre la muerte de un toro en una corraleja, o sobre una película ni mucho menos sobre una canción. Toda mi vida crecí con la convicción de que la vida humana es sagrada. Por eso, escribir sobre la muerte de Luis Andrés Colmenares no ha de ser una tarea sencilla.

Luis Andrés Colmenares Escobar con apenas 20 años de edad (¡20 años!) con un potencial inmenso a nivel académico (estudiaba dos carreras, economía e ingeniería industrial) lamentablemente es el caso típico de aquel que sencillamente se metió con quien no debía. Cuantas veces de niños, nuestros padres nos insistían en que no andaramos con tal o cual personaje, cuantas veces renegamos que nos quitaran nuestras “amistades” y cuantas, cuantas veces tuvieron razón.

Luis, el muchacho provinciano, en medio de la más rancia y corrupta prole de la sinvergüenza élite bogotana, se junto precisamente con quien no debía. No soy nadie para juzgar, y mucho menos a un muerto, pero si es cierto que muchas veces por fijar mal la mirada en gente que no lo merece, cometemos los peores errores de nuestras vidas, con la diferencia que a la mayoría no nos cuesta la vida como si le costó a Colmenares.

La identificación del país hacía el caso Colmenares no es gratuita. Nos identificamos con el muchacho talentoso provinciano que se choca con un mundo injusto donde un puñado de muchachos malcriados, pero con plata, tienen una ventaja superior a la de él, aunque de hecho no sea exactamente así.

unfair
La vida no es justa, pero aveces nos sorprende.

No nos digamos mentiras ¿Cuántas veces cree usted que un grupo de niños ricos asesina a alguien que no les cae bien? ¿Qué impidió que el caso de Luis no se convirtiera en otra de las noticias sangrientas que llenan los tabloides amarillistas de este país? Dos cosas, la estupidez e ineptitud de sus asesinos y el hecho de que Colmenares no era un pintado en la pared.

A pesar de la posterior participación de los familiares de Carlos Cardenas en eliminar cualquier prueba útil, la estupidez de los asesinos, sean quienes sean, los delató ¿Quién se come semejante cuento del suicidio sobre un caño? ¿A quién se le ocurre semejante estupidez de que una corriente débil de agua, pueda arrastrar un cuerpo? Si, a esos del mismo tipo que compartían el aula de clases con él y que asistieron a esa fiesta. Y también el hecho de que la familia de Colmenares no están pintados en la pared y pudieron sacar de su bolsillo todo el dinero que se requería para al menos intentar que la muerte del muchacho no quedara impune.

De no haber sido así, las cosas fueran muy diferentes. Esa muerte hubiese sido otra más, otra más sin pistas, archivada rápido para no sobrecargar a los fiscales y a los jueces. Otra más.

Al menos que nos quede la lección que no importa lo increíblemente atractiva que resulte una persona, ya sea por su apariencia física o por su “posición”, detrás de esos atributos puede estar un monstruo incubado en el huevo de la podrida sociedad de este país. Piénselo.