Nuevos Proyectos: Reseñas X.

 

TRADITIONAL MEDIA

Y cumpliendo con uno de mis 10 Propósitos Para 2014 (No, no el que se refiere a los 15 minutos de ejercicio diario), he decidido realizar unos cuantos cambios a mi blog, con el fin de hacer su contenido más accesible y fácil de encontrar, sobre todo para aquellos que comparten mi afición por el cine, la televisión y los libros. Ya a principios de año, había cambiado el diseño del blog, cambiando el tema y el diseño del encabezado, por uno más colorido que presenta un collage de fotografías, que representan algunos de los momentos más importantes para mi en los últimos 10 años. Además de eso, también se incluyeron en la barra lateral cuatro enlaces a las traducciones de mi blog en Alemán, Inglés, Portugués y Frances (con la tecnología de Google Translate)  y dos enlaces a mis web-novelas «El Mototaxi» y «El Penúltimo Espejismo»  con sus respectivas portadas.

Sin embargo, un blog no se construye sólo con diseños bonitos y buenos enlaces, se construye con contenidos y crece a medida que estos contenidos llegan a los lectores.

Para nadie es un secreto que en el último año, este blog se ha enfocado mucho (quizás demasiado) en reseñas sobre cine y televisión (mucho más sobre cine que sobre televisión) y por eso resulta una excelente idea agrupar todos esos contenidos bajo un sólo nombre, una sola marca claramente identificable. Es a partir de esa idea que nace Reseñas X.

A partir de hoy, las críticas sobre cine, televisión y literatura, se incluirán dentro de la categoría Reseñas X, además de las que ya utilizaban (Cine y Televisión, Historias y Cuentos). Este cambio también se reflejará en el título. Las reseñas se denominarán de dos maneras, de acuerdo a la ocasión. De la primera forma, llevará el nombre RESEÑAS X, seguido de un paréntesis opcional indicando el material que se comenta (Libros, Series, Películas) , seguido por el nombre del material. El paréntesis es opcional, debido a que algunas películas o libros son tan comercialmente conocidos, que resulta redundante estar mencionando de que clase de material se trata. ¿Ejemplos? Por supuesto.

Digamos que voy a escribir una reseña sobre «Los Pecados de Inés Hinojosa»,  aquí se puede crear una confusión puesto que con ese nombre hay un libro y una serie de televisión. El título quedaría así:

Reseñas X (Libros): Los Pecados de Inés de Hinojosa.

o

Reseñas X (Series): Los Pecados de Inés de Hinojosa.

Pero, si por ejemplo quisiera escribir sobre la película «El Sexto Sentido», sería redundante e innecesario aclarar de que tipo de material se trata, porque todo el mundo sabe que es una película

Reseñas X: Sexto Sentido.

Como opciones aclaratorias, se puede incluir el nombre del director o del autor o incluso el año, de la siguiente manera.

Reseñas X: Sexto Sentido de M. Night. Shyamalan (1999).

Ahora que si se me da por ser muy creativo y se me ocurre un título interesante y divertido, se colocaría ese título y luego al final, entre paréntesis, el elemento aglutinante «Reseñas X». Siguiendo con el ejemplo de Inés de Hinojosa:

Los Pecados de Inés de Hinojosa y Otras Aventuras Histórico-Sexuales (Reseñas X).

O con el ejemplo de «El Sexto Sentido»,

Sexto Sentido y Otras Películas Sobrevaluadas (Reseñas X).

Para terminar, no me gusta escribir en mi blog, sobre mi propio blog, me parece una práctica un tanto masturbatoria, sin embargo en este caso creo que es prudente dejar por escrito las reglas con las que pienso redactar parte del contenido del mismo. Mientras tanto un adelanto sobre que tratarán las primeras Reseñas X: True Detective, Nymphomaniac y Capitán América: El Soldado del Invierno. Nos estamos leyendo… y no me vayan a preguntar de que va la «X».

«El Heredero Del Diablo» y La Decadencia Del Cine de Terror.

Si la película hubiese sido la mitad de aterradora que el poster o el trailer, otro gallo hubiese cantado.

Por más que lo pienso, no logro recordar cuando fue la última vez que me sentí aterrado en una sala de cine por el contenido de una película y no por el alto precio de un vaso de gaseosa y de un puñado de crispetas. Y es que cada vez que se me ocurre comprar la entrada para una película de terror, naturalmente esperando que me asuste, salgo más y más decepcionado. ¿Qué pasa con el cine de terror? Parece que de un momento a otro se acabaron las ideas, la originalidad, los monstruos y la mitología y nos quedan sólo las apuestas seguras de siempre: la brujería, los niños endemoniados y las cámara de vídeo.

Lo que empezó como un experimento interesante en películas como Cannibal Holocaust y magnificado a nivel de taquilla por The Blair Witch Project ha terminado por convertirse en un género detrás del que se esconden muchos estudios y directores para justificar presupuestos minúsculos e historias ridículas como la de «El Heredero del Diablo» o Devil’s Due, como es su nombre en inglés.

La historia de una pareja de recién casados que se enfrenta a un embarazo no planeado, de naturaleza diabólica, con el guión y el director adecuado podía haber contado con mejor suerte, pero en Devil’s Due hay errores por todas partes. En primer lugar, la película gasta demasiado tiempo en pendejadas como explicar porque los protagonistas siempre tienen una cámara en la mano todo el tiempo. En segundo lugar tenemos la contradicción que surge cuando se superpone un género como el Found Footage, que se supone más realista con efectos especiales, que hace que la cinta pierda credibilidad rápidamente. En tercer lugar tenemos el aburrido desarrollo de uno personajes insoportables, por lo menos en la última película de Actividad Paranormal, se preocuparon por hacerla entretenida y divertida. Y por último una historia sin pies ni cabeza que no va a ninguna parte.

Devil’s Due intenta reunir elementos de El Proyecto de la Bruja de Blair como las secuencias en casas oscuras y tenebrosas y de Actividad Paranormal, como el gradual deterioro de una relación por causas sobrenaturales, pero en ambos fracasa rotundamente. Para que una película de terror funcione, debe hacer que el público se identifique con los personajes que están en peligro, y en esta cinta, en lugar de querer salvar a los protagonista, uno espera que los maten pronto para ver si así se termina rápido. La pareja conformada por Allison Miller y Zach Gilford carece de toda química y parece un par de desconocidos en lugar de un par de recién casados.

Como conclusión: Devil’s Due o El Heredero del Diablo solo es un flojísimo intento de replicar el éxito de películas como Actividad Paranormal y deja en el público la sensación de indagar más sobre estas películas antes de cometer la brutalidad de comprar la entrada, la gaseosa y las crispetas.

Calificación 1.20/5.00

 

 

Sobre Need For Speed y Otros Cuentos De Hadas.

Si usted es de los que no ha ido a cine, o un su defecto descargado el torrent pirata, para ver Need For Speed, pensando que es una fotocopia innecesaria y convenenciera de Fast & Furious, déjeme decirle que se equivoca. De hecho, comparar a Need for Speed con Fast & Furious, sólo por que ambas películas hay carros costosos y carreras ilegales, es como comparar Entrevista con el Vampiro con la saga de Crepúsculo, solo porque en ambas aparecen monstruos chupasangre con colmillos afilados.

Mientras que Fast & Furious  (al menos en sus primeras películas) se basa en la premisa adulta de que no hay héroes y villanos, y que hasta los más peligrosos criminales pueden ser buenas personas, a Need for Speed lo único que le faltó fue que la hicieran en dibujitos animados para convertirse en un clásico Disney.

Tobey Marshall (Aaron Paul) no es más que la versión moderna de un príncipe azul, sólo que en lugar de cabalgar en su magnánimo corcel, conduce lujosos carros antiguos en carreras ilegales, claro única y exclusivamente para salvar su taller y  el medio de vida de sus amigos. No permita el cielo que el público piense que el protagonista de la película participa en actividades ilegales sólo por gusto. No, no, no.

Por otro lado tenemos al villano, el malvado Dino Brewster (Dominic Cooper) cuya única obsesión en la vida, al mejor estilo de las telenovelas mexicanas, es conseguir dinero y destruir al héroe de la historia.  Por puritita necesidad, Tobey cae en las ambiciosas manos de Dino que le propone una carrera para liquidar una deuda relacionada con la restauración de un mítico carro (un Shelby Mustang), con tan mala suerte que algo espantoso sucede durante la carrera y Tobey termina en prisión, mientras que Dino queda libre, disfrutando de Anita, el amor platónico de nuestro super héroe. Por supuesto cuando Tobey sale de prisión quiere venganza, aunque en la pantalla no tardara ni 30 segundos, y no mostraran nada de lo que tan famosas hizo a las series Prison Break y Oz.

El héroe contra el villano ¿Dónde habremos visto eso antes?

¿Pero que sería de un cuento de Disney sin la princesa y el hada madrina? Bueno en esta película, ambas funciones las cumple Julia Maddon (Imogen Poots), quien le ofrece la oportunidad de tomar venganza de Tobey y asegurarse el primer lugar en la clandestina carrera llamada De Leon, auspiciada por el misterioso DJ Monarch (Michel Keaton). Es aquí donde las fuerzas del mal de Dino harán todo lo posible por destruir a Tobey y a Julia para evitar que lleguen a la mítica carrera y que por fin se haga justicia. Claro está, sin malas palabras, sin sangre y sin besos. No vaya a ser que los inocentes niños de 17 años que vayan a verla se traumaticen. No, no,no.

No podía faltar la princesa Disney de la película… aunque sea detrás de un volante.

Para terminar, la película es entretenida y divertida, eso no se le puede negar, pero de principio a fin da la sensación de que sólo es otro producto más de la mojigatería plástica que caracteriza a Disney. No es casualidad que Touchstone, el estudio que la produce, sea sólo una marca comercial de Walt Disney Pictures. Y aunque la saga de Rápido y Furioso nunca haya sido mi favorita, si la comparamos con Need for Speed, resulta la clara vencedora en la carrera.

Calificación: 3.00/5.00

Una Embarrada «Sin Escalas».

Quería hacer una crítica larga, profunda e inteligente sobre la más reciente película de Liam Neeson «Sin Escalas» (Non-Stop en inglés), pero a medio camino me aburrí y me di cuenta que podía resumirla con aquella popular expresión «Borra con el codo lo que haces con la mano» o (su equivalente en otros de nuestros hermosos y corruptos países hispanos) «Lo que haces con las manos, lo destruyes con los pies».

Afiche non-stop
¿Este afiche deja algo a la imaginación sobre lo que va a pasar?

En efecto, el 75% inicial de la película es sencillamente espectacular, manejando el suspenso, la tensión y la emoción en un balance casi perfecto.  Bill Marks (Neeson) es un alguacil federal aéreo, que no es otra cosa que un bonito nombre para los tipos que se montan en los aviones para ser los superhéroes en caso de que a Obama Bin Laden, o a algún otro trastornado se le ocurra disfrazar terroristas de pasajeros. Marks, por supuesto, no es perfecto y tiene un grave problema con la bebida derivado de un fuerte trauma familiar. El trasfondo de este personaje resulta interesantísimo al abrir un componente dramático en el que Neeson se siente como pez en el agua.

Las cosas para Marks se complican cuando se da cuenta que el avión que se supone debe custodiar, en efecto ha sido infiltrado por un terrorista que le dice que un pasajero morirá cada 20 minutos. Marks, inicialmente incrédulo, se resiste a seguirle el juego a un terrorista anónimo en la pantalla de su celular. Para eso pide apoyo a Jen Summers (Julianne Moore), la encantadora pasajera que siempre pide la ventana, y a Nancy (Michelle Dockery) una azafata que curiosamente tiene un amorío secreto con el copiloto del vuelo. A pesar de los esfuerzos de Marks, el terrorista empieza a actuar y los pasajeros empiezan a morir en circunstancias que evidencian una preparación y una anticipación extraordinarias.

Lupita Nyong'o
Esta película será recordada por ser la última en la que Lupita Nyong’o tuvo un papel de medio pelo antes de ganarse el Oscar. En esta película lo único que hace su personaje es molestar con obviedades.

La técnica que usa el director para mostrar la comunicación del terrorista con Marks es interesante, al mostrar los mensajes no en la pantalla del dispositivo, sino en la pantalla del cine, a un lado de los personajes para que podamos leerlos sin necesidad de retorcernos el pescuezo al estilo de «El exorcista» ni tener que entrar al grupo de riesgo por una tortícolis. Este esfuerzo se reconoce en el hecho que en las versiones dobladas, estos mensajes se leen en el idioma de doblaje, manteniendo el efecto de la versión original.

Hasta ahí la cinta avanza en un nivel indiscutiblemente superior, pero justo faltando 30 minutos, todo se va al carajo y lo que tenía el potencial de convertirse en un thriller igual o mejor que Flight Plan, terminó por parecer una copia barata de Con Air, apelando a todos los clichés del cine de acción, desdibujando por completo la trama y sus personajes. La parte final de «Sin Escalas» es tan cliché que lo único que faltó es un grupo de niños abriéndose paso entre la multitud para abrazar al personaje de Neeson. Es increíble como unas cuantas escenas pésimas pueden dañar toda una película. ¿Mi sugerencia? Vaya y véase la película, pero apenas oiga la palabra «YouTube» salga corriendo despavorido del teatro, es en serio, no hay nada más que ver.

Calificación

Primera Parte (75%): 4.97

Segunda Parte (35%): 0.01

Final: 3.73

Como siempre la actuación de Moore, extraordinaria (excepto en la última parte donde todo fue un desastre).

Sobre RoboCop (2014) y Otros Refritos.

Iba a empezar este artículo diciendo que la nueva película de RoboCop me había «sorprendido gratamente», pero luego me di cuenta que esa frase ya la he utilizado en varias de mis anteriores entradas, por lo que decidí cambiarla un poco y decir, en cambio que esta película, dirigida por el director brasileño José Padilha me dejó «satisfactoriamente asombrado». Bueno, ya sé que no hay mucha diferencia entre estar gratamente sorprendido y satisfactoriamente asombrado, pero la idea es no repetirse y en eso fue que precisamente triunfó RobCop, logró el cometido de ser una nueva versión de la historia del Policía Robot sin repetir nada y sí dando un salto estupendo al futuro.

poster de robocop 2014

Lo que primero impacta de esta nueva versión de RoboCop es de lo cruelmente realista que puede ser; transcurre en un futuro donde los Estados Unidos ha dado el siguiente paso en la lucha contra el terrorismo, invadiendo a Irán con la ayuda de una serie de robots destinados para identificar, neutralizar y eliminar amenazas en cuestión de segundos. Omnicorp, la compañía encargada de fabricar estos robots, tiene un sólo obstáculo en su afán expansionista: el mercado de los Estados Unidos está cerrado; el público estadounidense no quiere robots en sus calles. Es aquí donde aparece  Alex Murphy, un policía de Detroit que se encuentra a punto de descubrir una conspiración dentro del mismo cuerpo policíaco, razón por la que sufre un intento de homicidio. Murphy llega a manos de Omnicorp que para poder ingresar al mercado estadounidense con un amigable robot mitad humano, utilizando a Murphy como materia prima.

La historia es interesante, concreta y sólida, quizás un poco reminiscente de algunos aspectos de «Batman Begins», sobre todo en eso de «Héroe Tecnológico se enfrenta al crimen organizado», pero nada que le quite ningún lustre a la cinta como tal. Los personajes son coherentes y tienen un desarrollo interesante, y muy bien actuados empezando con Samuel L. Jackson que tiene un rol secundario como periodista, pasando por Gary Oldman, el debutante Joel Kinnaman y hasta Michael Keaton, a quien no veía en una actuación decente desde los tiempos en que peleaba con el Pinguino en Batman Returns y que en esta cinta interpreta un tipo muy semejante al difunto Steve Jobs.

A pesar de su rol secundario, Samuel L. Jackson se roba el show en RoboCop.
A pesar de su rol secundario, Samuel L. Jackson se roba el show en RoboCop.

Los diálogos, aunque no son especialmente brillantes, tampoco es que decepcionen, sobre todo cuando intentan tener un efecto hilarante en el público, lo cuál logran con clase y elegancia en algunas lineas. Las escenas donde aparece Samuel L. Jackson sin duda quedarán para la remembranza, así como aquellas con el toque dramático entre Murphy y su familia, no tanto las de acción, que he visto mejores en Man of Steel y The Avengers, si vamos a ser justos.

La presentación visual de la película es interesante, definitivamente semejante al estilo de Fernando Meirelles (Ciudad de Dios, El Jardinero Fiel) y al de Neill Blomkamp (District 9, Elysium), poniendo al espectador en el lugar de los sucesos, sin refugiarse en los efectos especiales para justificar una mala dirección, como en otras películas que andan en cartelera ahora como «Yo, Frankenstein» o «47 Ronin«.

A pesar de ser una cinta de acción, combina muy bien elementos de drama y algunas lineas de comedia. Nada mal para un director que apenas se da a conocer en Estados Unidos.
A pesar de ser una cinta de acción, combina muy bien elementos de drama y algunas lineas de comedia. Nada mal para un director que apenas se da a conocer en Estados Unidos.

Una película que combina un poco de crítica social, acción, algo de drama y lineas divertidas en un gran equilibrio, difícil de ver en estos días en el cine estadounidense. Completamente recomendada.

Calificación: 4.75/5.00