¿Alguién de este lado del planeta había visto algo proveniente de Nueva Zelanda que no sea Xena, La Princesa Guerrera? Bueno, si no lo ha hecho, Netflix trae dentro de sus estrenos internacionales de 2019, una película que proviene de ese remoto y exótico archipiélago angloparlante, The Breaker Upperers. Pero ¿será que toda esa rareza y extravagancia proveniente del Pacífico Sur, son sinónimos de calidad? A continuación las respuestas.
Dirigida por Dan Gilroy, famoso por su trabajo en Nightcrawler, e incluyendo nuevamente a Jake Gyllenhaal y a Rene Russo en el elenco, Velvet Buzzsaw hace parte de la súper ofensiva de Netflix que ya incluyó trabajos de los también aclamados Cary Fukunaga (Maniac), Mike Flannagan (The Haunting of Hill House) y Alfonso Cuarón (Roma). Nada más y nada menos que los directores de la Lista AAA de Hollywood.
Pero ¿Cumple Velvet Buzzsaw con la gruesa expectativa que genera la fórmula Gilroy-Gyllenhaal-Russo? ¿O sufre más bien del síndrome de mediocridad de Netflix? A continuación las respuestas.
Si usted pertenece a ese no tan selecto grupo de personas que espera ver en Avengers: Infinity War una película de superhéroes permítame decirle que está muy equivocado. Avengers: Infinity War no es una película de superhéroes, es un largometraje de tragedia y suspenso, donde da la casualidad que los protagonistas son superhéroes. Y quizás, por esas expectativas, es que muchos han salido confundidos, frustrados y hasta enojados de la sala de cine.
¿De qué se trata Avengers: Infinity War?
Luego de la destrucción de Asgard orquestada por las acciones de Hela, Thanos (Josh Brolin) inicia la recolección de las gemas del infinito, en un ataque rápido y brutal en diferentes frentes, dos de ellos directamente sobre la Tierra, al estar la gema del tiempo en posesión de Stephen Strange (Benedict Cumberbatch) y la gema de la mente en posesión de Visión (Paul Bettany), cuya protección convoca a la mayoría de los llamados Vengadores, incluyendo al Rey T’Challa de Wakanda (Chadwick Boseman), Peter Parker (Tom Holland) y Bucky (Sebastian Stan).
Mientras tanto, fuera de la Tierra, los Guardianes de la Galaxia y Thor (Chris Hemsworth) buscan desesperadamente la manera de derrotar a Thanos, cuyo objetivo es destruir la mitad de la vida inteligente del universo.
¿Qué tan buena es Avengers: Infinity War?
Una vez se comprende que esta película no es una clásica de superhéroes, sino una tragedia con toques de suspenso, es posible disfrutar al menos buena parte de la película.
La historia de Gamora y Thanos, con la participación de Nebula resultó inesperadamente poderosa, poniendo en vergüenza el resto de historias anexas, tanto por guión, como por actuaciones y por escenas.
Las escenas de batalla fueron bastante decentes. Pero lo mejor de la cinta es el final. No puedo adelantar nada para no entrar en spoilers, pero es un final además de inesperado, inusual y extrañamente filosófico y profundo para el MCU. Solamente por el final vale la pena ver y repetir la cinta.
¿Qué tiene de malo Avengers: Infinity War?
¿Recuerdan que el título original de esta película era Avengers: Infinity War PARTE I? Pues, aunque le hayan cambiado el título, esta película se siente más que como un largometraje completo, como una larga introducción ¿y saben qué es peor que una introducción? La introducción de esa introducción. Los primeros 2/5 de la película son francamente intolerables, los personajes salían y salían de la nada sin razón, ni propósito alguno. Y Thanos, que resultó siendo lo más interesante no tuvo desarrollo durante esa parte.
La pantalla verde fue demasiado evidente, sobre todo en las escenas de Titán. Y el constante uso de chistes en medio de una película que es una tragedia, resultó no sólo inútil, sino perjudicial para el conjunto.
En resumen: Avengers: Infinity War es una orgía de efectos especiales mediocres con una buena premisa y un excelente final, que sin embargo no alcanzan a compensar completamente una introducción sobrecargada, tediosa y poco interesante.
Siempre que he escrito reseñas sobre las películasdel Universo Extendido de DC (DCEU) he recibido comentarios muy subidos de tono en mi contra, como redactor, precisamente porque dentro de mi perspectiva todas las entregas de esta saga, con la notable excepción de Suicide Squad, me han parecido largometrajes que van desde buenos a excelentes.
Y ciertamente me he preguntado si, de hecho, existe algún tipo de sesgo en mis publicaciones que favorezca de manera injusta a DC, por encima del Universo Cinemático de Marvel (MCU), después de todo, yo crecí viendo a los superhéroes de DC en las tardes y los fines de semana, y sólo me choqué con Marvel, ya como adolescente. Al punto que uno de mis disfraces más recordados de niño fue el un personaje de DC: Robin.
Sin embargo, luego de leer mis publicaciones y analizar la metodologíacon la que yo calculo la puntuación final de las películas en este blog, he llegado a la conclusión que no existe ningún tipo de sesgo, aunque quizás sí una diferencia crucial en la forma en que yo, como espectador disfruto y comprendo un largometraje.
¿Y para qué hago una introducción que ya con este lleva cuatro párrafos? Sencillamente porque para zanjar la cuestión de si Justice League es buena, o es mala, resulta inmensamente necesario aclarar que no existe ningún tipo de favorabilidad desmesurada a favor de las películas de Warner Bros / DC, ni tampoco una animadversión desmedida contra Disney / Marvel.
Justice League continúa con la historia de Bruce Wayne (Ben Affleck), un millonario que luego de 20 años de combatir el crimen en Ciudad Gótica se enfrenta a la tarea de reunir un equipo capaz de enfrentar la amenaza latente que se cierne sobre el planeta, ahora que Superman (Henry Cavill) está fuera de la ecuación, luego de su batalla con Doomsday.
Se puede decir que hay tres tipos de películas: están las películas como Sense & Sensibility (1995) que no usan CGI* en lo absoluto, están las películas como Inception (2010) cuyo director limita al máximo el uso de CGI, sin descartarlo por completo, y están las películas que son sólamente CGI, como las películas animadas de Disney o las precuelas de Star Wars. Y luego del más reciente estreno del Universo Cinematográfico de Marvel, creo que hay un cuarto nivel, y en ese cuarto nivel está Thor: Ragnarok.
En efecto, incluso para una saga de películas que incluye orgías CGI como Guardianes de la Galaxia (ambas) o Age of Ultron, Thor Ragnarok se ve y se siente exageradamente dependiente de las imágenes generadas a computador. La pregunta es ¿interfiere este desmedido e inclemente uso de esta técnica en la calidad de la película como tal? Eso es lo que veremos a continuación.
Thor: Ragnarok continúa con la historia de Thor (Chris Hemsworth), príncipe de Asgard y dios del trueno, que luego de los eventos de La Era de Ultrón ha empezado a tener visiones enigmáticas sobre la destrucción de su hogar.