Me encontraba yo, no tan cómodamente sentado en una silla plástica, viendo a través del umbral de la puerta, como el sol mortal del mediodía caía sobre la calle del frente. El calor era ya insoportable en aquel pueblo perdido en medio de la geografía del Caribe Colombiano, en el que me hallaba por cuestiones laborales; y ni siquiera la semejanza de las calles rotas y polvorientas, rodeadas de almendros rotos y centenarios con los escenarios descritos en la obra de Gabo logró que superara el marasmo intolerable. Fue entonces que llegó el interlocutor que esperaba; Juan* llevaba una camisa naranja y un pantalón negro desgastado, de esos mismos que se encuentran en promoción en almacenes comoTierra Santa, en conjunto con unos zapatos perfectamente lustrados y una cadena de oro, que resaltaba sobre el último botón cerrado de su camisa.
Era evidente que quería verse y lucir bien, pero el contraste entre la ropa corriente y la joya colgada en su cuello dejaba mucho que desear, sin embargo lo que más llamaba la atención era la contagiosa sonrisa de desplegaba de oreja a oreja. Levantó el pecho y con orgullo y con aquel acento peculiar de los naturales de su tierra profirió una frase que seguramente había repetido e iría a repetir muchas más veces de las que podría contar: «La CONTINÚA LEYENDO
Colombia, al igual que muchos países del mundo adolece de ciertas anomalías en lo que se refiere a su división político-administrativa; anomalías que generan más de un interrogante ante el primer análisis superficial. Nada más hay que mirar el mapa de nuestro país, con una lista de su población y su superficie para notarlas. Es así como tenemos departamentos densamente poblados que comparten categoría con otros que tienen más ríos que gente y que en la escala de jerarquización político-administrativo están por encima de distritos y municipios mucho más poblados. En términos electorales, esto se traduce en el hecho de que unos departamentos queden mejor representados que otros. CONTINÚA LEYENDO
En lo que personalmente considero el colmo de las ironías, por razones que ya expondré a continuación, luego de 57 años de angustiosa e inexplicable espera, Colombia, nuestro querido país consagrado al «Corazón de Jesús», en manos de la barranquillera Paulina Vega, logró quedarse con el título más codiciado en el mundo de los concursos de belleza: la corona de Miss Universo.
Irónia, en verdad, por que habiendo enviado por casi seis décadas a las mujeres más hermosas, más carismáticas, más inteligentes y con más clase de toda la geografía nacional, ganó una que si bien no carece por completo de dichos atributos, CONTINÚA LEYENDO
¿Qué será lo que pasa con el cine colombiano, que cada vez que por fin parece que vamos a salir del cinematográfico atolladero creativo en el que hemos estado por 118 años, viene una película como «Se Nos Armo La Gorda» y nos quita hasta las ganas de mostrar el pasaporte marrón por fuera de nuestras fronteras? Y es que desde que llegaron los primeros cinematógrafos y los primeros vitascopios al país por allá en 1897, el cine en nuestro país no ha terminado de despegar.
Desde aquellos días, más inmortalizados en los escritos de Gabriel García Márquez, por ser el escenario de las batallas perdidas del Coronel Aureliano Buendía, que por los registros fílmicos encargados por los gobiernos de turno para difamar a la chusma, el cine colombiano no ha pasado de ser el instrumento favorito para que algunos saltimbanquis CONTINÚA LEYENDO
Advertencia: La siguiente lista es una opinión completamente personal y no pretende ser la quintaesencia de las listas de cine para el año 2014. La lista está obviamente limitada por el evidente hecho que sólo puedo criticar y juzgar las películas que he visto, por lo que se me escapan un par de miles de películas que se hacen en el resto del mundo y que no pasan en mi distribuidor de cine local. En cualquier caso, ahí está la sección de comentarios, para que aporten su propia opinión, si no les molesta claro.
Britney, luego de ver una de las siguientes películas…
A lo largo de este año he visto películas buenas, películas mediocres, películas malas y películas muy malas, como las que siguen a continuación. No hay mucho que decir, salvo pues, lamentarse por la platica que se perdió en las entradas, el tiempo invertido y también, no sobra, esperar que traigan alguito mejor a las salas de cine de nuestro país ¿Sí o no? He aquí las peores películas que vi en 2014, como para que juzguen y ahí para no perder tiempo, las resumo en cinco palabritas, o menos.
P.D. Para más información sobre lo malas que fueron estas películas, dele click sobre los títulos y encontrará la reseña. Esperemos que el próximo año, no haya tantas malas. 😀