Por qué Barranquilla SÍ da la Talla como la Casa de la Selección Colombia

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Antes de iniciar con propiedad esta publicación debo aclarar que yo, incluso en mi calidad de Ciudadano Caribe, no soy fanático de la ciudad de Barranquilla. Desde la primera vez que tuve la oportunidad de ir, cuando apenas entraba a la adolescencia, me sorprendió que siendo la ciudad más importante del Litoral Caribe, Barranquilla guardara tan poca coincidencia cultural con el resto de la región. En ningún otro lugar de la Costa Caribe Colombiana se ve un afán tan desmedido por aparentar, por presumir, por fanfarronear… un afán protegido por un esnobismo sin límites que permea todas las clases sociales, sin ninguna excepción y también por una visión engrandecida de sí mismos que no tiene parangón ni siquiera en Bogotá o Medellín.

El habitante de Barranquilla, en su gran mayoría ni siquiera nacido allí, sino en alguno de los municipios del Atlántico, como Tubará, Piojó o Luruaco, o en algún pueblo perdido del litoral caribe, vive, camina y respira como si no viviera en Colombia, sino en alguno de los cayos de la Florida. Y digo todo esto para que no me acusen de regionalista cuando digo sin lugar a dudas que no hay otra ciudad que merezca el título de Casa de la Selección Colombia.

Hace unas horas un desafortunado opinador bogotano, que posa de columnista en esa colcha de retazos deformes que es Las 2 Orillas, afirmó sin ninguna clase de pudor que Barranquilla no merece ser la casa de la selección colombia porque:

  1. Los espectadores no van a ver el partido, sino a lagartearle a los políticos. Y por tanto no hay presión sobre el equipo rival.
  2. El clima no favorece el desempeño de la selección nacional, ni debilita el del equipo rival.
  3. En Bogotá hay gente de todas partes del país y puede asistir todos al Estadio, no como en Barranquilla, que solo entran los costeños.

Analicemos estos argumentos a ver si son ciertos, o si sólo son el producto de una mente xenófoba enquistada en el altiplano cundiboyacense, al mejor estilo de la “señora” Claudia López, que esta semana parece que se le olvidó la pastilla de la cordura y de la sonrisita ante cámaras que le proporcionó su asesor de imágen.

1 ^ ¿Es cierto que los espectadores no van al Metropolitano a ver a la selección?

Habiendo ido en 3 ocasiones al Estadio Metropolitano a ver jugar a la Selección Colombia, me consta que aunque el calor es duro, no es insoportable, ni nada que no pueda solucionarse con una botella de agua, una gaseosa o una cerveza, y aún más en el mismo instante en que empieza el juego, el clima pasa a un segundo lugar y la mayoría se concentra en lo que ve en la cancha.

En las graderías los espectadores gozan, sufren y se emocionan con cada jugada, con cada ola, con cada ovación, con cada aplauso de reconocimiento. El Metropolitano nunca se queda callado. Y cuando se trata de apabullar a los equipos rivales la decisión es unánime. Hasta desde las gradas Occidentales, que son las que reciben a los espectadores VIP, se escuchan gritos. Así que el señor opinador cundiboyacense se puede ahorrar ese argumento.

Los espectadores que van al Metropolitano van a ver y a apoyar a la Selección Colombia, con todo lo que tiene, voz, alma y corazón.

Es completamente falso que la gente vaya a lagartearle a los políticos, o a amacizar a la moza. Una afirmación completamente irrespetuosa con todas las mujeres que asisten al Metropolitano a ver a la Selección.

2 ^ ¿El clima de Barranquilla no favorece a la Selección Colombia?

Para esto comparemos las dos últimas eliminatorias que se jugaron en ambas ciudades. En Bogotá se jugaron las eliminatorias de 2002 y 2010.  En Barranquilla se jugaron la de 2014 y la actual de 2018. Sacando las respectivas cuentas, vemos el siguiente promedio de puntos esperados por partido como local en ambas ciudades:

Bogotá: 1,67

Barranquilla: 2,00

Es decir, mientras que en Bogotá le aporta (en promedio) a la selección Colombia en cada partido como local 1,67 puntos, Barranquilla le aporta 2,00 puntos.  Esa diferencia de 0,33 puntos por partido, que sin duda marca la diferencia en el clima de la Capital del Atlántico, es lo que nos ha permitido en varias ocasiones acceder a los mundiales de fútbol. Algo de lo que Bogotá no ha sido capaz.

Así que es falso que el clima de Barranquilla NO ayude a la Selección Colombia.

3 ^ ¿Al Metropolitano sólo asisten los costeños?

Quizás la experiencia más impactante de asistir a un partido de fútbol de la Selección Colombia en el Metropolitano es el momento en que se canta el Himno Nacional. Y no sólo es impactante por las 45.000 voces que suenan al unísono, sino porque observas a tus vecinos de ubicación, de Medellín, de Bucaramanga, del Tolima, de Cali, de la misma Barranquilla, y sí, hasta de Bogotá cantando al unísono. Y no son gente rica, estrafalaria, sino gente del común, ciudadanos de a pie, que se vuelven amigos en un minuto conectados por la patria que todos tenemos en común.

Es la experiencia más patriótica que puede tener un colombiano, ver que a pesar de las diferencias culturales, históricas e idiosincráticas, todos estamos arropados bajo la misma bandera, amarrados al mismo destino.

Es completamente falso que sólo vayan costeños.

Ya para concluir, le sugiero al opinador cundiboyacense, cuyo nombre ni siquiera es digno de mención en esta publicación, que deje sus regionalismos y xenofobias bien guardados en la madriguera que habita en algún punto de la contaminada capital del país. Y que tenga al menos la objetividad de reconocer que Barranquilla es, sin duda alguna y sin ninguna competencia, la Casa de la Selección Colombia.

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Reseñas X (Libros): “Memoria de mis Putas Tristes”

No deja de ser elocuente, que en sus 60 años de vida como escritor de ficción, haya sido precisamente en el otoño de su obra, que a nuestro Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, se le haya dado por escribir una historia situada en aquella ciudad testigo de sus primeros pinitos como escritor y periodista, la portuaria y recóndita ciudad de Barranquilla.

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¿Merecía Paulina Vega la corona de Miss Universo?

En lo que personalmente considero el colmo de las ironías, por razones que ya expondré a continuación, luego de 57 años de angustiosa e inexplicable espera, Colombia, nuestro querido país consagrado al “Corazón de Jesús”, en manos de la barranquillera Paulina Vega, logró quedarse con el título más codiciado en el mundo de los concursos de belleza: la corona de Miss Universo.

Irónia, en verdad, por que habiendo enviado por casi seis décadas a las mujeres más hermosas, más carismáticas, más inteligentes y con más clase de toda la geografía nacional, ganó una que si bien no carece por completo de dichos atributos, CONTINÚA LEYENDO

El Fiasco de las Fiestas del 20 de Enero

Hoy, 18 de Enero de 2015, salvo por un par de insignificantes eventos que tendrán lugar en los próximos días, concluyen las llamadas “Fiestas del 20 de Enero” en el municipio (ciudad es un título que le queda muy grande) de Sincelejo y por primera vez desde que tengo memoria, estas festividades han pasado con mucha más pena que gloria.

Completamente desdibujadas...
Completamente desdibujadas…

Y es que de no ser por los monumentales embotellamientos que se causaron en estos días, para el sincelejano promedio, las “fiestas” bien podrían haber pasado desapercibidas porque en lugar del alborozo, la alegría y el entusiasmo que antaño solía llenar la ciudad para estas fechas, lo que se sentía en las calles era apatía, desdén y una sensación de normalidad que provocaría la muerte de Pola Becté si la famosa bailarina por casualidad todavía estuviera viva.

Ni siquiera la menospreciada, escupida y desdeñada “toma de los mototaxis”, un desordenado y caótico desfile de motos que circula por la ciudad sin permiso de nadie, se salvó de semejante desidia, al igual que los desfiles, los conciertos y mucho menos el reinado que, salvó a un selecto grupo de estilistas capilares y televidentes de Estilo RCN, no le importa a nadie en lo más mínimo.

Los desfiles, otrora eventos magnánimos donde se celebrara la cultura sabanera, se transformaron en tristes fotocopias vulgares de los que se celebran en otras ciudades y donde la mayor atracción era ver a la Señorita Colombia, que seguro aceptó la invitación más por compromiso que por gusto. Los “súper” conciertos terminaron siendo recitales dignos de casetas de pueblo y los eventos culturales, una pobre excusa para despabilar borrachos.

Semejante mediocridad, en unas festividades que deberían ser por su misma naturaleza, la mejor excusa para celebrar nuestra cultura, es consecuencia directa de las directrices pseudo-liberales originadas no en ninguna ideología, ni mucho menos, sino en los conflictos de las facciones politiqueras de turno; directrices secundadas por una bola de bobos útiles que creen que la destrucción de la cultura es sinónimo de evolución.

Mientras que en Barranquilla la ciudadanía en su totalidad respalda al unísono sus fiestas de carnaval, habiendo logrado elevarlas a Patrimonio de la Humanidad, en Sincelejo, la referida bola de bobos útiles (muchos de los cuales sólo vienen aquí de vacaciones) se ha empeñado año tras año en la aniquilación paulatina de las festividades, alienando a ONGs, entidades gubernamentales y un nada despreciable sector de la sociedad colombiana en contra de las fiestas, las clásicas, de esas que se hacían en la época de Pola Becté y Rubén Darío Salcedo, para convertirlas en una parodia mediocre de sí mismas.

Al final tocará cambiar la letra de la canción de Rubén Darío Salcedo e inmortalizada por Alfredo Gutierrez, porque la fiesta ya no es el 20 de Enero, no es la más alegre de la costa, no hay palcos engalanados, ni nadie espera el ganado.

(Fuente)

Colombia, En 32 Departamentos Con Igual Población (Parte 1/5: Costa Atlántica)

¿Alguna vez se ha preguntado cómo se vería el mapa de Colombia si se dividiera en 32 departamentos con igual número de pobladores? La respuesta es: bastante extraño a decir verdad. Actualmente nuestro país está dividido en 32 departamentos, uno de los cuales contiene a nuestra extraña capital que para algunos propósitos hace parte de Cundinamarca, y para otros hace parte de su propio pseudo-departamento llamado Bogotá Distrito Capital.

Mientras unos son monstruosamente sobrepoblados (te veo a ti, Antioquia y Cundinamarca) otros tienen menos población que la mayoría de municipios del país. Por eso sería justo que se nivelaran las cosas.

Lo que hice fue sencillo: dividí la población total del país entre 32 y luego ajusté el mapa por municipios para que en todos estuviera exactamente la misma población, que corresponde a aproximadamente a 1’500.000 personas.  A cada una de estos “nuevos departamentos” me atreví a nombrarlos de acuerdo a alguna característica geográfica o cuando se trata de una conglomeración urbana, con el nombre de la ciudad o algún elemento que resalte.

Dado que pretendo que alguien en realidad LEA la nota, y no que se duerma en el proceso, lo haré por regiones, empezando (por supuesto) con mi Costa Atlántica.

costa atlántica

 

Actualmente la Costa Atlántica tiene 8 departamentos: San Andrés, Guajira, Cesar, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Sucre y Córdoba, pero dentro de un país con 32 departamentos con igual población, quedaría únicamente con 7.

CARIBE:

Ubicado en los actuales territorios de Guajira, San Andrés y Providencia y el distrito de Santa Marta.

SERRANÍAS:

Ubicada en los territorios que corresponden al departamento del Cesar, y algunos municipios del departamento del Magdalena, cercanos a la Sierra Nevada.

BAHÍA:

Constituido por los algunos municipios del departamento del Magdalena y otros del actual departamento del Sur del Atlántico.

BARRANQUILLA:

Este departamento quedaría constituido por el actual distrito de Barranquilla y los municipios del Norte del Atlántico.

CARTAGENA:

En el mapa aparece más grande que Barranquilla, pero sólo porque se necesitan más municipios para cumplir con la población, mínima. Queda constituido por el Distrito de Cartagena y municipios del Norte de Bolivar.

NUEVO BOLÍVAR:

El departamento más grande de esta región quedaría constituido por la totalidad del departamento de Sucre y los municipios restantes del departamento de Bolívar.

SINÚ:

Corresponde a la totalidad del departamento de Córdoba, excepto un par de municipios que pasarían al municipio de… Oh! bueno, eso queda para la próxima entrega.

¿Les parece que los nombres están bien? ¿Por cuáles los cambiarías? ¿Algún error? Por favor comenten.